Los árabes de Israel —conocidos comúnmente como árabes israelíes o araboisraelíes— son los ciudadanos del Estado de Israel cuyo idioma materno es el árabe. Estos profesan mayoritariamente la religión musulmana, seguida de la cristiana y la drusa. A mediados de 2024, constituyen alrededor del 21,4 % de la población israelí con 2.095.000 habitantes. Estas cifras, según la Oficina Central de Estadísticas de Israel, incluyen alrededor de 323.700 habitantes árabes de Jerusalén Este,Israel, David (17 de mayo de 2017). «Statistics Bureau On Eve of Jerusalem Day: More Haredim, Fewer Residents». Jewish Press. Consultado el 24 de septiembre de 2017. y unos 19.000 drusos de los Altos del Golán, con estatus de residentes permanentes desde la guerra de los Seis Días en 1967.
Muchos son habitantes árabes del Mandato británico de Palestina que permanecieron dentro de las fronteras de Israel tras la guerra árabe-israelí en 1948. En 1952, una ley les concedió la ciudadanía israelí y tienen, sobre el papel, los mismos derechos y obligaciones que cualquier otro ciudadano de Israel, aunque en la práctica afrontan una importante discriminación institucional. También están exentos —salvo los drusos— de la obligación de servir en el ejército, debido al conflicto secular que mantiene Israel y a su vinculación religiosa, cultural y familiar con los palestinos y con el resto del pueblo árabe. Los drusos, pueblo de larga tradición guerrera, tienen abiertas las puertas del ejército desde la independencia israelí, como voluntarios al principio, y como reclutas a partir de 1956, donde sirven a menudo en las tropas de éliteLa Comunidad drusa de Israel pidió a Peres: “Ayuda para nuestros hermanos en Siria” . Iton Gadol y gozan de gran consideración entre la mayoría judía.The Druze in the Middle East: Their Faith, Leadership, Identity and Status. Nissim Dana. Sussex Academic Press, 1/1/2003. ISBN 1903900360. página xi (en inglés) Los jóvenes beduinos son reconocidos en el ejército por sus habilidades como rastreadores.
Un caso especial es el de los árabes que viven en Jerusalén Oriental y los Altos del Golán, ocupados y administrados por Israel desde la guerra de los Seis Días de 1967. En 1981, Israel se anexionó formalmente Jerusalén Oriental (movimiento que no ha sido reconocido por ningún país del mundo), pero no concedió la ciudadanía a los palestinos que vivían allí, que tienen carácter de «residentes permanentes» de Israel desde poco después de la guerra. A pesar de poseer tarjetas de identidad israelíes, solo unos pocos de ellos han solicitado la ciudadanía israelí, a la que tienen derecho, y la mayoría de ellos mantiene estrechos vínculos con Palestina. Como residentes permanentes, tienen derecho a votar en las elecciones municipales de Jerusalén, aunque un bajo porcentaje lo hace, pero no tienen derecho a voto en las elecciones parlamentarias israelíes. A diferencia de los que sí tienen nacionalidad israelí, los residentes permanentes pueden perder este estatus si pasan demasiado tiempo fuera de Jerusalén. La mayoría de los residentes drusos de los Altos del Golán son considerados residentes permanentes en virtud de la Ley de los Altos del Golán de 1981. Pocos de ellos han aceptado la plena ciudadanía israelí, y la gran mayoría se considera ciudadana de Siria.
En 2019, el 44,2 % de las familias árabe israelíes viven en la pobreza según las estadísticas oficiales, más del doble de la media nacional, que se ubica en el 20,4 %.
Terminología La locución «árabes de Israel» (en hebreo: ערביי ישראל) es la forma de uso corriente entre los medios de comunicación y las instituciones de Israel, así como la más elaborada «ciudadanos árabes de Israel» (הערבים אזרחי ישראל). Ambas, junto a la de «árabes israelíes», «araboisraelíes», «israelíes árabes» o «israeloárabes», son denominaciones comunes también en la prensa y la literatura occidentales.See the use of the term "Arab inhabitants" in Sin embargo, según un estudio de la Universidad de Haifa, solo un 16% de los árabe-israelíes están de acuerdo con esta denominación. La mayoría de ellos prefieren llamarse a sí mismos «los palestinos en Israel» o «los ciudadanos palestinos de Israel»,Shabi, Rachel (19 de octubre de 2010). «Israeli-Arabs fear for their future». The Guardian. Consultado el 20 de agosto de 2017. aunque también se utilizan las fórmulas «palestinos dentro de Israel», «árabes del 48», «árabes palestinos de Israel» (en torno al 30% usa este término), «árabe-palestino» (que usan un 17% de ellos) o «palestino-israelíes». Según la revista Foreign Policy, «continuar ignorando a esta población, mientras que se recurre a términos gastados, está perpetuando consecuentemente una imagen incompleta de lo que es el pueblo palestino y de qué es lo que quiere».
En los medios de comunicación árabes se utiliza también la denominación «ciudadanos palestinos de Israel» (عرب إسرائيل), y se utilizan asimismo «árabes del interior» (عرب الداخل) o «palestinos del 48», en alusión al año de la Nakba o gran éxodo palestino. Estos términos no incluyen a la población árabe de Jerusalén oriental o los drusos en los Altos del Golán, dado que consideran que estos territorios están ocupados por Israel desde 1967.
Los judíos de Yemen y otras comunidades de judíos mizrajíes que emigraron o fueron expulsados de sus hogares históricos del mundo árabe, en gran parte tras el establecimiento del Estado de Israel en 1948, o sus descendientes nacidos en Israel, no son identificados como árabes, a pesar de que ellos o sus antepasados inmediatos (padres, abuelos) son lingüísticamente árabes. El Estado de Israel nunca los ha considerado como árabes: los judíos de todos los orígenes y sin distinciones son oficial y colectivamente considerados únicamente como judíos, mientras que las personas de patrimonio cultural y lingüístico de origen árabe de cualquier fe que no sea judía se consideran como árabes.
Historia 1948: Guerra árabe-israelí A raíz de la guerra árabe-israelí de 1948, el Mandato Británico de Palestina quedó dividido en tres partes: el naciente Estado de Israel, Cisjordania bajo ocupación jordana y la Franja de Gaza bajo ocupación egipcia. La mayor parte de la población árabe (711.000 personas, según la ONU)Asamblea General de las Naciones Unidas(1951-08-23)General Progress Report and Supplementary Report of the United Nations Conciliation Commission for Palestine fue expulsada de sus hogares o huyó ante el avance de las tropas israelíes en un proceso conocido como la Nakba, concentrándose en la Franja de Gaza y Cisjordania, o bien en los estados árabes vecinos, particularmente en Jordania, Líbano y Siria, con la expectativa de que pronto regresarían a sus hogares tras la victoria de las fuerzas árabes que invadieron el antiguo Mandato en apoyo de la población palestina. Tras la guerra, Jordania ocupó Cisjordania, anexionándola posteriormente en un movimiento que no obtuvo apenas reconocimiento internacional, mientras que Egipto ocupó la Franja de Gaza, en la que pasó a gobernar el Gobierno de Toda Palestina, para poco después disolverlo y mantener una ocupación militar reconocida por los miembros de la Liga Árabe.
Israel confiscó las casas y tierras de los desplazados mediante la Ley de Propiedad Ausente. En otros casos, las poblaciones árabes no fueron confiscadas y reocupadas por inmigrantes judíos sino que se destruyeron íntegramente. Más de 350 núcleos de población árabe (aldeas y barrios) desaparecieron completamente, y la población de las ciudades costeras, mayoritariamente árabe, dejó tras su éxodo núcleos urbanos prácticamente vacíos.
En algunas zonas, sin embargo, el éxodo no se produjo o no fue total. Unos 150.000 palestinos permanecieron dentro de las fronteras de Israel, debido a los avatares de la guerra: bien porque pudieron permanecer en sus casas y tierras o bien porque fueron a otras zonas que quedarían incorporadas a Israel. A la mayoría de estos «refugiados internos», que pasaron a ser conocidos con el término legal de «presentes ausentes», se les confiscaron todas las posesiones y no se les permitió volver a sus lugares de origen una vez acabada la guerra, tal y como había sucedido con los refugiados que se habían establecido en otros países.
1949-1966: Ley Marcial A la población árabe que permaneció dentro de Israel se le concedió la ciudadanía, aunque estaba sujeta a una serie de medidas de control, a partir de 1949, que condujeron a la ley marcial.Kodmani-Darwish, p. 126, Féron, pp. 37 and 40 Esto conllevaba la solicitud del permiso del gobernador militar para viajar más de una determinada distancia desde su domicilio de residencia. También incluía el uso del toque de queda, detenciones administrativas, expulsiones, y otras actividades. La ley marcial se levantó de la población árabe que vive en ciudades mayoritariamente judías unos años más tarde, pero se mantuvo en las zonas árabes hasta 1966.
Una variedad de medidas legales en vigor durante ese período facilitaron la transferencia de las tierras abandonadas por los árabes a la propiedad estatal, mediante la Ley de Propiedad Ausente de 1950, que permitía al estado tomar el control de las tierras pertenecientes a los propietarios que fueron expulsados o huyeron a otros países, y la Ley de Adquisición de Tierras de 1953, que autorizó al Ministerio de Hacienda a transferir las tierras expropiadas al estado. Otros expedientes jurídicos comunes incluyen la utilización de normas de excepción para declarar como zona militar cerrada las tierras pertenecientes a ciudadanos árabes, seguido por el uso de la legislación otomana en tierras abandonadas para tomar el control de la tierra.Féron, p. 94
Tras la guerra de 1948, los árabes de Israel configuraron en sus inicios un sector social totalmente desestructurado, en el que solo la familia permanecía como institución, y sometido a la administración militar de Israel, que, como tal, era reacio en principio a concederles derechos de ciudadanía, algo que sin embargo hizo en 1952. Se les impidió vivir en otro lugar que no fuera aquel en el que se encontraban al acabar la guerra, se les prohibió adquirir tierras o construir casas (e incluso remodelar las existentes) y se les alejó de los beneficios sociales israelíes (sanidad, cargos públicos, productos subvencionados...). Las zonas geográficas donde se concentraban permanecieron bajo administración militar hasta 1966: una parte del Néguev, zonas de la frontera noroccidental con Cisjordania y la Galilea en torno a Nazaret.
Esta población quedó exenta del servicio militar obligatorio: aunque podían presentarse como voluntarios, no se les animaba a hacerlo, pues su lealtad estaba en entredicho. Por su parte, los árabes en general no deseaban formar parte del ejército que combatía contra los palestinos de fuera de Israel y contra otros árabes. Esta situación, que continúa hasta hoy en día, va en realidad más allá de la cuestión del servicio militar, pues este es en Israel un auténtico pilar de la sociedad, que lleva aparejadas multitud de ventajas sociales a las que no pueden acceder quienes no lo realizan.