La sierra de San José son un conjunto orográfico perteneciente al sistema de Misiones. Se ubica en el nordeste argentino.
Generalidades
Esta sierra se sitúa en el nordeste de la Argentina, en el sector sur de la provincia de Misiones, ubicada al norte de la región mesopotámica de dicho país. Discurre mayormente por el sector norte del departamento Apóstoles, y marginalmente en el extremo sur del departamento Capital, siendo el bloque serrano misionero más austral y más próximo al límite con la provincia de Corrientes, el cual no lo traspasa. Constituye el último eslabón de una serie de sierras desperdigadas por la geografía provincial, siendo la siguiente hacia el nordeste la sierra del Imán.
Presentan generalmente la forma de un lomo abovedado, constituido por eminencias redondeadas con cumbres achatadas o mesetiformes. La divisoria de aguas no está definida por crestas netas, sino que se presenta entre lomadas suaves, y desde allí se desprenden a ambos lados torrentes y arroyos que en razón de la resistencia dureza de las rocas de origen basáltico o de areniscas mesozoicas endurecidas, descienden mediante una sucesión de saltos, correderas, cascadas, rápidos, formando en algunos casos cañadones o pequeñas gargantas, con abruptas y verticales paredes de acantilados. Solo en algunos sectores los valles fluviales, al ensancharse y ahondarse, generaron un paisaje de aspecto más montañoso, con perfiles algo elevados y abruptos pero que apenas superan por 200 metros la llanura circundante, denominada peniplanicie del Sur o planicie de Apóstoles.Frenguelli, J. (1946). Las grandes unidades físicas del territorio argentino. Geografía de la República Argentina, 3, 1-114.
Se encuentra situada al oriente de las cercanas localidades de Pindapoy, San José y Apóstoles. La ruta nacional 14 la atraviesa por un área más baja posicionada entre los bloques más elevados.
Esta sierra se encuentra en la divisoria de aguas provincial. Hacia el norte de la misma el exceso de escorrentía fluye hacia la cuenca del arroyo Carupá, un afluente del río Alto Paraná, mediante varios cursos fluviales, entre los que se encuentran el loquiño, el San Juan, el Quintana, el Durazno, el San José, el Guasupí, el Pindapoy Grande, etc. Los colectores que bajan por la pendiente que mira al sur son encausados por 3 arroyos que llegan al Alto río Uruguay, siendo nutridos desde la sierra de San José por el arroyo Tunas, el Tunitas, El Chancho, el Cachuerita, el Pedregoso, el León, el Chimiray, el Concepción, etc.
Características bióticas y abióticas
Fitogeografía
Fitogeográficamente la vegetación serrana marcaba una transición entre dos ecosistemas de la provincia fitogeográfica paranaense. Uno es el extremo austral del bloque selvático que viene desde el nordeste y es asignado al distrito fitogeográfico de las selvas mixtas,Cabrera, A. L. (1976). Regiones fitogeográficas argentinas. Enciclopedia Argentina de Agricultura y Jardinería, Tomo II Fs. 1. Ed. ACME. Bs. As. Argentina. 1-85 pp. representado aquí por una foresta de timbó colorado (Enterolobium contortisiliquum), lapacho negro (Handroanthus heptaphyllus), yvyrá-pytá (Peltophorum dubium), anchico colorado (Parapiptadenia rigida), urunday (Astronium balansae), etc. Esta foresta pasa hacia el bosque de capones o mogotes del distrito fitogeográfico de los campos y malezales, dominado por una vegetación leñosa de características más xéricas que la precedente, donde aparecen elementos de tipo chaqueño y del cerrado, los que están ausentes o son muy infrecuentes en las selvas mixtas; entre ellos, además del dominante urunday, encontramos: al zapallo caspi (Pisonia zapallo), el ybyrá-jhú (Achatocarpus praecox), la espina corona (Gleditsia amorphoides), la chichita (Lithrea brasiliensis), el guayabo (Acca sellowiana), la congorosa (Maytenus ilicifolia), el ananá silvestre (Ananas sagenaria), el caraguatá (Bromelia balansae), el ambatí (Cordyline dracaenoides), el niño urupá (Aloysia virgata), el espinillo (Acacia caven), el aguaribay (Schinus molle), el tatané (Chloroleucon tenuiflorum), Coutarea hexandra, algunas cactáceas, pequeñas como Frailea, o altas como los cardones (Cereus stenogonus y Cereus paraguayensis) y la tuna ( Brasiliopuntia schulzii), etc. A estos bosques Martínez Crovetto los denominó “distrito del urunday”.Martínez Crovetto, R. (1963). Esquema fitogeográfico de la provincia de Misiones. Bomplandia Tomo 1 (3): 171- 215. Corrientes. El pedemonte presentaba originalmente una sabana de altas gramíneas, especialmente en donde la roca se encuentra muy próxima a la superficie y aumentada por quemas periódicas que destruyen a la vegetación leñosa.
Ecorregiones
Ecorregionalmente su superficie emergida pertenece a la ecorregión terrestre selva Paranaense ecotonando con la de los campos y malezales.Olson, D. M., E. Dinerstein, E. D. Wikramanayake, Burgess N. D., Powell G. V. N., Underwood C. E., J. A. D'Amico, Itoua I., Strand H. E., Morrison J. C., Loucks C. J., Allnutt T. F., T. H. Ricketts, Kura Y., Lamoreux J. F., Wettengel W. W., P. Hedao and Kassem K. R. (2001). Terrestrial ecoregions of the world: A new map of life on Earth. BioScience 51.
Las aguas de los arroyos que fluyen hacia el norte se insertan en la ecorregión de agua dulce Paraná inferior, mientras los que lo hacen hacia el sur se incluyen en la denominada Uruguay inferior.worldwildlife: freshwater ecoregions.
Clima
Su clima es semitropical húmedo. En el pedemonte hiela suavemente en pleno invierno austral, aunque al ascender por las laderas de los cerros, en razón del drenaje del aire frío nocturno, se encuentran algunas micro exposiciones que suelen estar casi libres de ellas, al igual que ocurre con las franjas que bordean a los arroyos gracias a las neblinas nocturnas y a la acción morigeradora de las aguas. Los sectores de mayor altitud presentarían clima subtropical marítimo, con heladas algo más intensas.Papadakis, Juan (1980). El clima; Con especial referencia a los climas de América Latina, Península Ibérica, Ex colonias Ibéricas, y sus potencialidades agropecuarias. 377 p. Editorial Albatros.
Los vientos procedentes del Atlántico provocan lluvias repartidas en todo el año, acumulando 1550 mm anuales, con humedad relativa de alrededor de 75 %.
Origen geológico, morfología y suelos
Geológicamente este cordón integra el macizo de Brasilia. El origen del encadenamiento no es consecuencia de un plegamiento sino por fracturas tectónicas del sustrato rocoso de naturaleza volcánico, originadas por el efecto combinado del enfriamiento de las lavas basálticas y el levantamiento epirogénico de toda la región.O’Lery, Horacio J. (1994). Plan Regulador de la Cuenca del Arroyo Urugua-í - Etapa I. Informe Final. Convenio Consejo Federal de Inversiones- Provincia de Misiones, Eldorado, Misiones.
Estos extensos afloramientos de rocas volcánicas del tipo de derrames (coladas lávicas) de meláfiroDrozd, A. A., Arturi, M. J., & Torrusio, S. (2010). Distribución de remanentes (1985-2006) de la Selva Atlántica Interior (SAI) en el centro de Misiones, Argentina en función de variables topográficas y edafológicas. RASADEP, 1, 51-6. de la formación Serra GeralIriondo, M. (1991). El Holoceno en el Litoral. Com. Mus. Prov. Cs. Nat. “Florentino Ameghino”, Subsecretaría de Cultura de la Prov. de Santa Fe, Vol.3, N°1 (1-39). y basaltos tholeíticos,Teruggi, M. E. (1955). Los Basaltos Tholeíticos de Misiones. Facultad de Ciencias Naturales. Museo. Notas XVIII (70): 259 - 278. La Plata.Almeida, F. F. M. (1986). Distribução Regional e Relaçoes Tectónicas do Magmatismo Pós-Paleozoico no Brasil. Revista Brasileira de Geociencias. 16 (4): 325 – 349.Harrington, H. J. (1968). Desarrollo Paleogeográfico de Sudamérica. Miscelánea Nº 26. Instituto Miguel Lillo. Universidad Nacional de Tucumán. San Miguel de Tucumán.Teruggi, M. E. (1970). Bosquejo Geológico del Paraguay y la Provincia de Corrientes. Boletín de la Sociedad Botánica. Volumen XI. Suplemento. p. 1 - 17. Buenos Aires. los que reiteradamente hicieron efusión en la superficie terrestre durante el período Cretácico inferior y medio, desde los 165 millones de años hasta los 130 a 140 Ma.Linares, E. (1979). Catálogo de Edades Radimétricas determinadas para la República Argentina. Asoc. Geol. Arg. Publicaciones Especiales. Serie B. Didáctica y Complementaria. Nº 6. Buenos Aires.Stipanicic, P. N. & E. Linares (1975). Catálogo de edades radimétricas determinadas para la República Argentina, Años 1960-1974. Publicación Especial de la Asociación Geológica Argentina. Serie B. Nº 3. Buenos Aires. En cada gran erupción el escape magmático cubría las arenas depositadas en los largos intervalos entre erupciones, conocidas como formación de San Bento. De esta manera se formaron dos tipos de rocas características: las areniscas de cuarzo metamórficas y las rocas basálticas.Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables (1991). Proyecto Moconá, un área preservada de biósfera. Prov. de Misiones, Argentina. 25 pp.
La estructura petrográfica de las lavas y su composición química las divide en 3 tipos: de tres tipos: andesitas, basaltos y olivinbasaltos. Al enfriarse la lava volcánica, en algunos sectores quedaron, dentro de cavidades amigdaloides en el interior del basalto, acumulaciones de gran cantidad de vidrio volcánico, las que terminaron por formar cristales, ópalo, hematita, calcedonia, calcita y cuarzo.C.A.R.T.A. (Compañía Argentina de Relevamientos Topográficos y Aerofotogramétricos), 1962-1963b. Mapa Edafológico de la Provincia de Misiones, Hoja 2554-34-1 y Hoja 2554-34-3, Escala 1:50.000.
Las coladas basálticas suelen presentarse intercaladas con aeolianitas ortocuarcíticas supermaduras, adecuadamente estratificadas, las que poseen un origen ligado al gran paleo-desierto continental de Botucatú.Gentili, C. & H. Rimoldi (1979). Mesopotamia. Segundo Simposio de Geología Regional Argentina. Academia Nacional de Ciencias de Córdoba. Tomo I. pp. 185 - 223. Córdoba. También pueden intercalarse capas de areniscas supermaduras cuarcíticas, las infrayacentes muestran metamorfismo de contacto térmico lo que las transformó en ortocuarcíticas metamórficas de gran resistencia.Popolizio, E. (1972). Geomorfología del Relieve de Plataforma de la Provincia de Misiones y zonas aledañas. GAEA. Tomo XV. 103 p. Buenos Aires.Riggi, J. C., D. E. Riggi & N. A. Feliu (1964). Meteorización de Basaltos en Misiones. Revista de la Asociación Geológica Argentina. Tomo XIX. (1): 57 - 70. Buenos Aires.Torra, R. (1997). El Universo Geodinámico de la Provincia de Misiones. Informe Final del Proyecto de Investigación PI – 331 (SGCyT-UNNE). Centro de Geociencias Aplicadas. Informe inédito. 56 p. 4: 36-52.
El manto efusivo que a partir del Terciario sufrió un levantamiento general, fue luego labrado por una prolongada acción erosiva eólica e hídrica, generando valles profundos e interfluvios colinados con laderas de pendientes pronunciadas y cumbres mamelonadas.
Suelos