Los alvarezsáuridos (Alvarezsauridae) son una familia extinta de dinosaurios terópodos celurosaurios, generalmente situada entre las primeras ramas de Maniraptora. Su registro fósil conocido pertenece al Cretácico superior y está documentado principalmente en América del Sur, Asia y América del Norte, con registros europeos más fragmentarios y discutidos. Forman parte de Alvarezsauroidea, un clado más amplio que también incluye formas de anatomía menos especializada y de divergencia más temprana. Por ello, Alvarezsauroidea y Alvarezsauridae no son sinónimos y no reúnen exactamente los mismos taxones.

Su anatomía combina bipedismo, patas posteriores alargadas, una cola extensa y, en las formas más especializadas, brazos muy cortos y robustos con un dedo principal provisto de una gran garra. La reducción de los dedos laterales varía considerablemente. Shuvuuia conserva tres dedos, Jaculinykus posee dos y Linhenykus conserva una sola serie de falanges funcional. Esta combinación de reducción digital, cambios en el húmero, la ulna, el carpo, el metacarpo, el metatarso y la columna vertebral convirtió al grupo en un caso destacado para estudiar la evolución en mosaico.

La diversidad de tamaño fue amplia. Algunos parvicursorinos tenían masas estimadas inferiores a un kilogramo, mientras que ciertos ejemplares sudamericanos superaban los tres metros de longitud. La historia del tamaño corporal ha sido revisada repetidamente: los análisis de Meso y colaboradores mostraron una trayectoria más compleja que una reducción uniforme, y el esqueleto de Alnashetri cerropoliciensis descrito en 2026 reforzó esa interpretación al documentar un alvarezsauroide temprano de menos de un kilogramo situado fuera de Alvarezsauridae.

Las funciones de las extremidades anteriores y la alimentación siguen siendo objeto de distintas hipótesis. Se han propuesto la excavación para acceder a insectos sociales, el consumo de huevos y otras formas de alimentación animal. Los análisis biomecánicos respaldan capacidades excavadoras en algunas formas especializadas, aunque una capacidad mecánica no identifica por sí sola una dieta exclusiva. En Shuvuuia se han inferido adaptaciones sensoriales compatibles con actividad nocturna, mientras que el esqueleto articulado de Jaculinykus conserva una postura interpretada como descanso semejante al de las aves.

Nombre y delimitación

El nombre de la familia deriva de Alvarezsaurus calvoi, descrito por José Fernando Bonaparte en 1991 a partir de restos de la Patagonia argentina. La denominación del género homenajea a Gregorio Álvarez. La descripción de especies adicionales y las revisiones de sus relaciones modificaron progresivamente el contenido de Alvarezsauridae, que inicialmente incluía solo Alvarezsaurus.

En la nomenclatura filogenética utilizada por Meso y colaboradores en 2025, Alvarezsauridae corresponde al clado menos inclusivo que contiene a Alvarezsaurus calvoi y Mononykus olecranus, es decir, su ancestro común más reciente y todos sus descendientes. Bajo esta definición, un dinosaurio puede pertenecer a Alvarezsauroidea y quedar fuera de Alvarezsauridae. Esta distinción es especialmente relevante para Alnashetri, Bannykus, Xiyunykus y varias formas jurásicas.

Alvarezsauria y Alvarezsauroidea también han recibido delimitaciones diferentes en la literatura. Los análisis recientes no siempre emplean el mismo nombre para el grupo total ni recuperan los mismos taxones dentro de él. Por esa razón, las edades jurásicas y las discusiones sobre los orígenes del conjunto de los alvarezsauroides no deben confundirse con la extensión temporal directamente documentada para la familia.

Historia de la investigación

Descubrimientos iniciales y la hipótesis aviana

La descripción de Alvarezsaurus en 1991 estableció el punto de partida nomenclatural de la familia. Su esqueleto incompleto presentaba una combinación inusual de caracteres y fue interpretado inicialmente en un marco muy distinto del que adoptarían las investigaciones posteriores. En 1993, la descripción del dinosaurio mongol Mononykus olecranus, inicialmente denominado Mononychus, introdujo un animal con brazos reducidos y numerosas semejanzas con las aves. El nombre genérico fue sustituido porque Mononychus ya se había empleado para otro animal.

Mononykus fue presentado como un ave no voladora próxima a la base de la radiación aviana. La presencia de un esternón con quilla, fusiones óseas y otros caracteres semejantes a los de las aves dio lugar a discusiones sobre el origen del vuelo y la posibilidad de su pérdida secundaria. Sin embargo, la interpretación de esas semejanzas como homologías o convergencias dependía de las relaciones filogenéticas propuestas, y distintos investigadores defendieron afinidades con otros terópodos.

Los trabajos de Fernando Novas sobre Patagonykus puertai, publicados en 1996 y 1997, establecieron comparaciones anatómicas decisivas entre las formas patagónicas y Mononykus. La incorporación de Parvicursor y, en 1998, de Shuvuuia amplió la diversidad conocida. El cráneo de este último proporcionó información que faltaba en buena parte de los ejemplares anteriores. Los nombres Parvicursoridae y Mononykinae reflejan distintas etapas de esta reorganización taxonómica.

De las aves primitivas a los terópodos no avianos

Durante las décadas de 1990 y 2000 se compararon hipótesis que situaban a los alvarezsáuridos dentro de las aves, junto a los ornitomimosaurios o en otras posiciones entre los celurosaurios. Las revisiones examinaron tanto los caracteres individuales como su distribución en matrices filogenéticas. Novas y Pol mostraron en 2002 que las posiciones recuperadas podían variar con el tratamiento de los caracteres, ilustrando la dificultad de interpretar un grupo con tantas especializaciones.

La descripción de Haplocheirus en 2010 aportó un terópodo jurásico con brazos proporcionalmente más largos y una mano menos reducida, interpretado por sus descriptores como un alvarezsauroide temprano. Este hallazgo permitió plantear una transición entre anatomías más generalizadas y las extremidades especializadas de los alvarezsáuridos cretácicos. La pertenencia de Haplocheirus al grupo, no obstante, ha vuelto a discutirse en trabajos posteriores.

En 2018, Bannykus y Xiyunykus ampliaron el registro del Cretácico inferior de China. Su combinación de caracteres mostró que el acortamiento del brazo, la robustez de determinados huesos y la reducción de los dedos no se adquirieron necesariamente al mismo tiempo. Esta evolución en mosaico sustituyó esquemas demasiado simples de transformación progresiva de toda la extremidad.

Registros y revisiones recientes

Los descubrimientos de Albertonykus, Kol, Albinykus, Linhenykus, Xixianykus, Qiupanykus, Nemegtonykus y Trierarchuncus ampliaron la diversidad geográfica y anatómica conocida. Las descripciones de Khulsanurus, Dzharaonyx, Ondogurvel y Jaculinykus añadieron información sobre la columna vertebral, la cintura escapular, el metatarso, la reducción de la mano y la variación de las garras.

Entre 2021 y 2026 varios trabajos ampliaron de manera particular el conocimiento de los alvarezsaurios sudamericanos. Meso y colaboradores analizaron en 2021 la anatomía y las posibles funciones de la cola; en 2025 publicaron una revisión de la filogenia, el tamaño corporal y las tasas evolutivas del grupo, y ese mismo año describieron materiales adicionales referidos provisionalmente a Bonapartenykus, con los que reconstruyeron con mayor detalle el plan corporal de Patagonykinae. El estudio de Windholz, Meso y colaboradores documentó además evidencia inequívoca de neumaticidad ósea en el esqueleto axial de materiales de Bonapartenykus.

En 2026, Meso y colaboradores redescribieron y compararon nuevamente Bonapartenykus, revisando su diagnóstico y la disparidad morfológica de los patagoniquinos frente a otros alvarezsaurios. Ese mismo año, Makovicky, Mitchell, Meso y colaboradores publicaron la descripción de un esqueleto de Alnashetri cerropoliciensis procedente de la Formación Candeleros. El ejemplar, uno de los alvarezsauroides sudamericanos más completos conocidos, aportó por primera vez información extensa del cráneo, la columna vertebral, la cintura escapular, las extremidades anteriores, la pelvis y las extremidades posteriores de este taxón. Su posición filogenética fuera de Alvarezsauridae obligó a reconsiderar la secuencia de adquisición de varios rasgos clásicos de la familia, además de la biogeografía y la evolución del tamaño corporal en Alvarezsauroidea.

Descripción

Organización corporal y tamaño

miniatura|derecha|Fotografía y esquema del holotipo de Jaculinykus yaruui (MPC-D 100/209), uno de los esqueletos más completos de un alvarezsáurido.

Los alvarezsáuridos eran bípedos, con un marcado contraste entre las extremidades anteriores y las posteriores. En los parvicursorinos mejor conocidos, los brazos son extremadamente cortos y macizos, mientras que las patas son largas y gráciles. La cola representa una fracción considerable de la longitud corporal. Los patagoniquinos, entre ellos Patagonykus y Bonapartenykus, presentan una combinación distinta de proporciones y caracteres en el cuello, la cintura escapular, el húmero, la pelvis y las vértebras.

miniatura|izquierda|Reconstrucción esquelética del alvarezsáurido MPCN-PV 738, referido provisionalmente a Bonapartenykus ultimus. Los materiales de este ejemplar ampliaron considerablemente la información anatómica disponible para Patagonykinae.

Las dimensiones no pueden resumirse con un único tamaño típico. Meso y colaboradores estimaron masas de aproximadamente 0,38 kg para Albinykus baatar, 0,48 kg para Xixianykus zhangi y Linhenykus monodactylus, 2,33 kg para Shuvuuia deserti, 4,23 kg para Mononykus olecranus y 10,8 kg para Kol ghuva. Estos valores corresponden a los ejemplares analizados y no equivalen necesariamente al tamaño máximo adulto de cada especie.

El ejemplar MPCA Pv 377 de Alnashetri cerropoliciensis, aunque no pertenece a Alvarezsauridae en el análisis de 2026, resulta especialmente informativo para reconstruir la condición previa a la familia. Su masa fue representada en aproximadamente 0,7 kg y el estudio histológico indicó que era un individuo subadulto. En contraste con los brazos extremadamente reducidos de los parvicursorinos, la extremidad anterior de Alnashetri alcanza aproximadamente el 61 % de la longitud de la extremidad posterior completa.

Para los materiales de Bonapartenykus, una revisión de 2025 recogió estimaciones de unos 3,06 m y 43,75 kg para el holotipo, y de unos 3,31 m y 59,88 kg para un individuo representado por un fémur referido provisionalmente al género. La diferencia entre estas cifras y reconstrucciones anteriores muestra la influencia del material disponible, la ontogenia y el método de estimación. La asignación del ejemplar mayor a Bonapartenykus ultimus continúa siendo tentativa.

+ Ejemplos de estimaciones de masa corporal Taxón o material Masa estimada Alcance de la estimación Alnashetri cerropoliciensis, MPCA Pv 377 ~0,7 kg Alvarezsauroide temprano situado fuera de Alvarezsauridae en el análisis de 2026; el ejemplar fue interpretado como subadulto. Albinykus baatar 0,38 kg Ejemplar incluido en el análisis de Meso y colaboradores. Xixianykus zhangi 0,48 kg Estimación osteológica dependiente del material disponible. Shuvuuia deserti 2,33 kg Valor de la misma comparación macroevolutiva. Mononykus olecranus 4,23 kg Estimación del material estudiado. Kol ghuva 10,8 kg Basada en un taxón conocido principalmente por restos de una extremidad posterior. cf. Bonapartenykus ultimus, MPCN-PV 738.1 59,88 kg Fémur atribuido provisionalmente; la identificación específica no es definitiva.

Cráneo y dentición

miniatura|Elementos craneales del holotipo de Jaculinykus yaruui, uno de los alvarezsáuridos con información anatómica del cráneo.