thumb|350px|Recreación artística del asteroide impactando en el golfo de México. El impacto K/T (del alemán: Kreide/Tertiär) es la hipótesis de un evento ligado a la extinción acaecido por el choque de una roca extraterrestre contra la Tierra hace aproximadamente 66 millones de años. La colisión se habría producido cuando un asteroide o cometa, de unos diez kilómetros de diámetro, atravesó la atmósfera e impactó a 75 000 km/h, frente a las actuales costas del norte del estado de Yucatán, en México.
Se cree que el impacto causó seis efectos directos sobre la vida en la Tierra: un cráter de unos 180 km de diámetro (el cráter de Chicxulub), cambios en la corteza terrestre y también en el clima, con un calentamiento inicial y un enfriamiento posterior. Todo ello provocó o contribuyó a provocar el evento denominado extinción masiva del Cretácico-Paleógeno, con la desaparición del 75 % de las especies existentes, incluyendo el fin de los dinosaurios como el escalón más alto de la cadena alimentaria y la posterior ocupación de dicho lugar por los mamíferos. Sobrevivió un único grupo de dinosaurios: Las aves.
Todos estos cambios quedaron documentados en el registro geológico, a partir del denominado límite K/T, y supusieron un cambio de era geológica: el fin del Mesozoico y el inicio del Cenozoico.
La formulación de la teoría se debe al equipo de Luis Walter Álvarez y colaboradores; pero, ya con anterioridad y posteriormente, numerosos científicos aportaron pruebas y pistas para poder demostrar tanto la existencia del impacto como su localización, además de descartar más de sesenta teorías que no fueron la causa de la extinción masiva, pese a poder coexistir y contribuir a ella.
El cuerpo extraterrestre
No está consensuado el tipo de objeto que provocó el Impacto K/T.Según se le denomina con este acrónimo que proviene de las expresiones alemanas Kreide, "Cretácico", y Tertiär Grenze, "Terciario" o nombre dado antes al Cenozoico. Carl se inclina hacia la hipótesis de un cometa, dejando abierta la posibilidad a otros cuerpos extraterrestres. Por su parte, abogan más por un asteroide debido a la gran cantidad de iridio y otros elementos esparcidos por todo el planeta; es decir, según los investigadores mexicanos, aquel cuerpo estaba formado mayoritariamente por rocas y metal y no por hielo de agua y de anhídrido carbónico, pero no cierran la puerta tampoco a otro tipo de cuerpo.
No se conoce tampoco su origen. Pudo ser simplemente un cuerpo de tantos que aún viajan por el sistema solar y chocan contra los planetas en una cantidad proporcional a su número. Sin embargo, se han apuntado dos teorías según las cuales este tipo de colisiones tiene un ciclo. Por una parte estaría la de la traslación del sistema solar a lo largo de la Vía Láctea. En cada vuelta de 240 millones de años pasa por encima y por debajo del plano galáctico, lo que provocaría distorsiones gravitatorias y cruces con todo tipo de cuerpos que terminarían chocando contra los planetas. En segundo lugar, estaría la hipótesis Némesis postulada por , según la cual el Sol tendría una enana marrón de compañera que crearía distorsiones periódicas en la nube de Oort, arrojando cometas hacia los planetas interiores cada 27 millones de años.
La estimación más habitual del tamaño que podría tener el objeto es de 10 kilómetros de diámetro. Por su parte, calculan un intervalo comprendido entre los 6 y los 14 kilómetros. Según ellos, un cuerpo con esas dimensiones choca prácticamente intacto contra el suelo, ya que la fricción provocada por la atmósfera le despoja de una parte relativamente pequeña de su masa.
Por diferentes métodos Clark R Chapman y David Morrison llegaron a la conclusión de que la gravedad terrestre aceleró el objeto hasta los 75 000 km/h,Bruce da un intervalo entre los 15 y los 30 km/s lo que supondrían entre 54 000 y 108 000 km/h. dotándolo de una potencia destructiva equivalente a 50 millones de megatones o más, superior a todo el arsenal nuclear fabricado en la historia de la humanidad. A esa velocidad el asteroide o cometa tardó unos cinco segundos en cruzar toda la atmósfera e impactar contra el lecho del océano. Durante muchos años se discutió este punto porque no se había encontrado ningún cráter de grandes dimensiones. Sin embargo, ahora se sabe que la colisión se produjo frente a la península de Yucatán. lo ubican en un lugar conocido como Chicxulub, al este de Puerto Progreso, razón por la cual al cráter se le denomina cráter Chicxulub.
Efectos principales
Según Carl , una colisión así produce los mismos efectos que una detonación atómica, incluido el hongo nuclear, pero sin generar radioactividad. Dichos efectos serían los siguientes:
Fragmentación 300px|thumb|Fragmentación del cometa Shoemaker-Levy 9. Algo similar se cree que pudo sucederle al cuerpo causante del Impacto K/T. Según Sankar Chatterjee, la Tierra fue ametrallada por distintos cuerpos hace unos 66 millones de años y no solo por una gran colisión. Aunque no se ha confirmado ningún impacto además del de Chicxulub, sí se cuenta con indicios para situar uno en Ucrania y otro en la India. En estos dos casos y a principios del se detectaron indicios de cráteres de impacto. En el caso de la India, la posible zona de impacto se la conoce como cráter de Shiva y se trata de una depresión con una superficie doble a la del impacto mexicano, porque quizá penetró con un ángulo muy bajo. Estas evidencias han dado pie a la llamada Teoría de los múltiples impactos, pese a que algunos expertos como Gerta Keller albergan dudas sobre si lo detectado en Shiva es o no un cráter.
Dos indicios más contribuyen a reforzar la teoría de Chatterjee. El primero proviene de recreaciones por ordenador del Bólido de Tunguska. Estas simulaciones sugieren que todo el cuerpo no llegó entero a la superficie, sino que se fragmentaría en la entrada. El segundo se constató tras los impactos del cometa Shoemaker-Levy 9 contra Júpiter, donde las imágenes enviadas por el telescopio espacial Hubble mostraron cómo la gravedad del planeta rompió el cuerpo celeste antes incluso de penetrar en su atmósfera.
Calor thumb|left|350px|Tras su entrada en la atmósfera el objeto cósmico debió emitir una luz cegadora y abrasadora. La fricción con las distintas capas atmosféricas elevaría la temperatura del asteroide o cometa a unos 3000 grados centígrados. Dicha temperatura se propagaría en forma de calor y luz cegadora. Asimismo, esta radiación calorífica incrementaría la temperatura del aire hasta los trescientos grados en un radio de unos 800 kilómetros y probablemente superaría los 9000 en la zona del impacto, también llamada zona 0. Cualquier forma de vida en el cráter y sus alrededores desaparecería por simple descomposición de las moléculas orgánicas.
Siguiendo a Carl , las grandes temperaturas en la zona 0 harían expandirse los gases primero en todas direcciones y después más en vertical hasta que su calor se fuera disipando. Entonces la parte superior de la nube comenzaría a expandirse también, formando la conocida silueta de hongo nuclear que probablemente sería vista desde varios miles de kilómetros de distancia, dado que su altura salvaría la curvatura de la Tierra.
En la zona 0 los líquidos entrarían en ebullición y la roca se fundiría o incluso quedaría vaporizada, formando un cráter de impacto de unos 180, 200 o más kilómetros de diámetro. La evaporación de las aguas circundantes haría descender algo el nivel del mar; además se han encontrado pruebas de grandes incendios, pues debió de arder toda o casi toda la vegetación existente dentro de al menos los 800 kilómetros afectados por la luz y la detonación. Estos incendios incrementarían las cenizas expulsadas al aire, contribuirían a elevar aún más la temperatura y reducirían sensiblemente la cantidad de oxígeno atmosférico en sus alrededores. Los animales que no hubiesen muerto por la exposición directa lo harían a lo largo de los siguientes minutos, excepto, quizás, los que habitaban en madrigueras.Un animal que habitase bajo el suelo contaría con dos ventajas frente a un cataclismo como el Impacto K/T. Por una parte no les afectaría el intenso calor porque las ondas caloríficas tienden a subir y la tierra es un buen aislante. En segundo lugar, los incendios consumirían menos el oxígeno existente a ras de suelo y más el situado unos centímetros por encima.
Megaterremoto indican que los gases comprimidos por el cuerpo celeste y los fragmentos no consumidos en la entrada descargarían toda su energía cinética contra el suelo. El golpe expulsaría multitud de materiales al espacio, llamados eyecciones, muchos de los cuales volverían a caer pasado un tiempo en un radio equivalente a varias veces el tamaño del cráter. La colisión también provocaría un terremoto de magnitud 12 en la escala de Ritchter a cientos de kilómetros del punto de impacto. Semejante sacudida puede lanzar por los aires piedras de considerable tamaño, además de propagar ondas de choque por toda la corteza terrestre, capaces de catapultar en vertical trozos de la misma y modificar la orografía del planeta, comprimiendo terrenos y abriendo fisuras. Para fue uno de los mayores impactos sufridos en los últimos 1500 millones de años.
Onda expansiva thumb|350px|Nube de polvo y cenizas producto de un incendio en 2002. Nubes más grandes que este se producirían en todo el planeta por los incendios provocados por las altas temperaturas. Como se ha indicado, la caída de un asteroide o cometa provoca los mismos efectos de una explosión nuclear a gran escala; por tanto, el impacto debió de desatar vientos que pudieron alcanzar los 1000 km/h a más de 2000 kilómetros del punto de impacto; es posible que incluso más.Carl advierte que la cantidad de energía y la velocidad de los vientos no van unidas necesariamente. Por la comparación entre Júpiter y Saturno, muchas veces más calor aminora los vientos por surgir efectos que se contrarrestan. Del mismo modo, una explosión y su onda expansiva terminan formando un vacío en la zona de impacto que la atmósfera llena con vientos en sentido contrario. Por todo, no puede afirmarse que la onda expansiva fuese proporcional a la energía liberada. Estos vientos lanzarían por los aires en todas direcciones multitud de cenizas y cuerpos enteros abrasados, incluso de decenas de toneladas. A esa velocidad y a esa temperatura, la onda expansiva pasaría por las superficies, ya calcinadas o ardiendo, acumulando más calor y ascendiendo aún más en forma de nube piroclástica, calentando la Tierra varias decenas de grados y propagando los incendios a miles de kilómetros de la zona 0, como han demostrado los hallazgos de hollín.
Megatsunamis La violencia del choque y del subsiguiente terremoto provocarían una elevación del suelo marino en las zonas aledañas al punto de impacto. Dicha elevación y el empuje del golpe formarían olas con alturas de casi cien metros.Según no se puede saber con certeza porque la relación entre magnitud del terremoto y altura de la ola no tiene por qué ser proporcional. De la misma forma, la anchura de la ola también puede depender mucho, pero suele ser varias veces mayor que la altura. En el caso del Impacto K/T, se sabe que las aguas penetraron cientos de kilómetros en tierra firme. Estas olas se propagarían en todas direcciones a una velocidad quizá superior a la del sonido. Cuando llegaran a la costa, el primer efecto sería el descenso del nivel del mar para penetrar las aguas seguidamente con una fuerza que arrancaría plantas, rocas, mataría por colapso a los animales y empujaría varios kilómetros hacia el interior cualquier cuerpo encontrado o arrancado, particularmente arenas y sedimentos. Una vez consumida su energía cinética, las aguas retrocederían, arrastrando nuevamente hacia el océano todo lo que contuviesen. Gran cantidad de animales, que hasta entonces hubieran podido sobrevivir en sus cuevas y madrigueras, perecerían ahogados o sepultados por los sedimentos.