Antonio de Orleans, duque de Montpensier (Neuilly-sur-Seine, 31 de julio de 1824-Sanlúcar de Barrameda, 4 de febrero de 1890) fue el hijo menor del rey de los franceses Luis Felipe I y de María Amalia de Borbón-Dos Sicilias, princesa de las Dos Sicilias, hija de Fernando I de las Dos Sicilias y nieta del rey Carlos III de España.
En 1846 se casó en Madrid con María Luisa Fernanda de Borbón, hermana de Isabel II. Su residencia habitual a partir de 1849 fue el Palacio de San Telmo de Sevilla. Se considera que financió el destronamiento de Isabel II en 1868 y el asesinato del general Prim en 1870. Su hija María de las Mercedes se casó con Alfonso XII en 1878.
Biografía
Primeros años
250px|miniatura|izquierda|Retrato de Antonio de Orleáns en 1835, junto con su madre la reina María Amalia de Borbón-Dos Sicilias y su hermano mayor, Enrique de Orleans (duque de Aumale).]] Sus padres, Luis Felipe de Orleans y María Amalia de Borbón, se casaron en 1809 en Palermo y tuvieron diez hijos. En 1814 la familia se instaló en el Palais-Royal de París. La familia solía retirarse a una finca de 200 hectáreas de su propiedad en Neuilly-Sur-Seine. En este lugar nació, el 31 de julio de 1824, el menor de sus hijos. Le llamaron Antonio por su tío, Antonio Felipe de Orleans, muerto en 1807, durante el exilio de la familia en Inglaterra. Este hijo recibió el título de cortesía de duque de Montpensier. Fue bautizado el 9 de septiembre, siendo sus padrinos Luis Antonio de Borbón y su esposa, María Teresa Carlota de Borbón.
La Revolución de 1830 logró que el rey de Francia, Carlos X de Borbón, abdicase el 2 de agosto. Los diputados eligieron como rey de los franceses a Luis Felipe de Orleans. Este se presentó ante la multitud en un balcón del Hôtel-de-Ville acompañado por sus cinco hijos varones.
Los hijos adquirieron la dignidad de príncipes. Antonio era el hijo favorito de su padre, porque nació cuando Luis Felipe ya contaba más de cincuenta años y porque consideraba que se parecía mucho a él. También era el favorito de su tía Adelaida de Orleans, asesora de Luis Felipe.
Cuando Luis Felipe ascendió al trono la familia se trasladó a vivir al Palacio de las Tullerías. No obstante, continuaban pasando temporadas en su finca de Neuilly-Sur-Seine, así como en el castillo de Eu, en Normandía, y en el castillo de Randan, en la Auvernia.
En 1832 el rey eligió a Antoine de Latour como preceptor particular de Antonio de Orleans. Este había ejercido como profesor en el Collège Royal de Bourbon y en Liceo Enrique IV y, ardiente defensor de los ideales católicos y monárquicos, pasó luego a servir en el Palacio de las Tullerías. El duque de Montpensier le nombraría en 1843 secretario suyo, cargo que ocuparía más de treinta años.
A partir de 1834 continuó sus estudios en el Liceo Enrique IV, aunque Latour siguió velando por su educación. En este centro también estudiaron sus hermanos mayores. Aquí tuvo como compañeros a su futuro cuñado, Francisco de Asís de Borbón, y el hermano de este, Enrique de Borbón y Borbón-Dos Sicilias. En la infancia, Antonio de Orleans se enemistó con Enrique de Borbón por pequeñas envidias y rencillas personales.
En 1840 entró en la Escuela Politécnica, donde estudió para ser oficial del ejército. Salió como teniente y fue destinado al Regimiento de Artillería en Metz.
El 13 de julio de 1842 el primogénito de Luis Felipe, Fernando, murió en un accidente de carruaje en Neuilly-sur-Seine.
En febrero de 1844 embarcó en Marsella con destino a Argelia. Allí combatió contra las fuerzas de Abd al-Qádir. El 14 de marzo de 1844 fue herido en el hombro y en el ojo en un combate en Mehonnesch, estando al frente de una compañía de la Legión Extranjera en la que había muchos españoles. Se distinguió en Biskra y fue ascendido a comandante.
En 1845 su padre le encargó que hiciese un viaje diplomático en su nombre por el Mediterráneo Oriental. En primer lugar, visitó Túnez, donde Ahmed-Bacha-Bey le colmó de regalos, y fue a la catedral de San Luis. Posteriormente visitaron Alejandría, El Cairo y Constantinopla. Finalmente, fueron a Atenas el 12 de septiembre. Visitaron la Acrópolis acompañados por el rey griego Otón I y su esposa, Amalia de Oldemburgo, lo que quedó inmortalizado en un cuadro de Dominique Papety. Latour, que fue su acompañante, escribió un libro sobre el viaje que fue editado en París en 1847 y en Sevilla en 1849. miniatura|derecha|Castillo de Vincennes. Luego regresó a Argelia. En abril de 1846 fue nombrado coronel. El 11 de septiembre fue nombrado mariscal de campo y fue destinado como comandante en jefe a la Escuela de Artillería de Vincennes. Mientras ocupaba este cargo, residió en el castillo de esa localidad. También le fue concedida la Legión de Honor por sus servicios.
Según Víctor Hugo, Antonio de Orleans tuvo por estas fechas un romance con una mujer casada apellidada Beausire, que era cantante de ópera.
Matrimonio con María Luisa Fernanda de Borbón
La regente de España, María Cristina de Borbón-Dos Sicilias, se exilió a Francia en 1840. En París, mantuvo una estrecha relación Luis Felipe y proyectó que su hija menor, María Luisa Fernanda, se casase con Antonio de Orleans. María Cristina regresó a España en 1844, donde mantuvo esta intención. miniatura|derecha|Castillo de Eu. Luis Felipe y la reina Victoria de Inglaterra se reunieron en el castillo de Eu junto con sus respectivos ministros, François Guizot y lord Aberdeen para convenir el matrimonio de Isabel II de España en 1845. En dicho acuerdo se estableció que Luis Felipe y Victoria no procurarían que Isabel II se casase con miembros de las casas de Orleans o de Coburgo, que los gabinetes ingleses y españoles intentarían que Isabel II contrajese matrimonio con un Borbón (especialmente con el conde de Trápani) y que María Luisa Fernanda de Borbón solo podría casarse con el duque de Montpensier cuando la reina española ya tuviese descendencia.
El acuerdo formal de matrimonio entre María Luisa Fernanda y el duque de Montpensier se llevó a cabo en Pamplona en septiembre de 1845. Al acto acudieron María Cristina, el presidente Narváez, el ministro Francisco Martínez de la Rosa, los duques de Nemours y Aumale (en representación del rey de los franceses) y Charles-Joseph Bresson, embajador de Francia en España.
En el verano de 1846 pasó a ser ministro inglés de Exteriores lord Palmerston, conocido francófobo. El ministro francés François Guizot temió que se fuesen a producir intentos de casar a Isabel II con un Coburgo.
Los acuerdos de Eu indicaban que el duque de Montpensier tenía que esperar a que Isabel II tuviese descendencia antes de casarse con María Luisa pero Luis Felipe no estaba dispuesto a perder el tiempo y acordó con María Cristina que sus dos hijas se casasen simultáneamente. La reina Victoria protestó mediante una carta fechada el 10 de septiembre dirigida a la esposa de Luis Felipe, María Amalia, y retiró de España a su embajador Henry Bulwer.
El 18 de septiembre el presidente Francisco Javier de Istúriz hizo público el doble enlace. Algunos sectores progresistas consideraron el matrimonio entre la española María Luisa y el francés Antonio de Orleans como una subordinación a Francia. En las Cortes, el enlace de Isabel II con Francisco de Asís recibió el voto a favor de los 178 diputados pero para el matrimonio de María Luisa con el duque de Montpensier 18 diputados abandonaron el hemiciclo y José María Orense votó en contra.
El 22 de septiembre de 1846 el presidente Istúriz y el embajador francés Bressons firmaron el contrato matrimonial entre Antonio y María Luisa.
El duque de Montpensier emprendió el camino a España con una comitiva en la que se incluían su hermano Aumale, su secretario Antoine de Latour, su ayudante el coronel Thierry, otros oficiales, pintores y el escritor Alejandro Dumas. El 2 de octubre de 1846 fueron recibidos en el paso de Behovia con un arco triunfal con el escudo real y las banderas entrelazadas de Francia y España. Allí estaban los marqueses de Santa Cruz y Tovar, el duque de Ahumada y el conde de Sevilla la Nueva. Fueron aclamados en Irún, Mondragón y Vitoria. Pasaron por Miranda del Ebro y llegaron a Burgos el 4 de octubre, donde fueron recibidos por el capitán general y asistieron a una función de teatro y un baile. El 5 de octubre descansaron en Buitrago y al día siguiente llegaron a Madrid.
La prensa prestó poco interés a la llegada del duque a Madrid y un grupo de ciudadanos protestó contra él en el Monumento a los Caídos el Dos de Mayo.
El 10 de octubre, unas horas antes de la boda, tuvo lugar una reunión de la Orden del Toisón de Oro en la que se le nombró caballero por decisión de Isabel II.
La noche del 10 de octubre de 1846 tuvieron lugar las bodas en el salón de Embajadores del Palacio Real, oficiadas por Juan José Bonel y Orbe. La madrina común de todos los contrayentes fue María Cristina. El duque de Ahumada apadrinó al duque de Montpensier y a María Luisa. El infante Francisco de Paula fue el padrino de Isabel II y Francisco de Asís. Fueron testigos del doble enlace los duques de Bailén, de Castroterreno y de Riánsares, los jefes del palacio, el conde de Bressons y el barón de Athalin.
La mañana del 11 de octubre los contrayentes llevaron a cabo el rito de las velaciones en la basílica de Atocha con presencia de ministros, grandes de España, los presidentes del Congreso y del Senado y los miembros de servicio del Palacio Real. También acudió el cuerpo diplomático, con la ausencia de los ingleses.
Para celebrarlo, tuvieron lugar numerosas corridas de toros en la Plaza Mayor de Madrid, fuegos artificiales, fuentes de vino y leche, actuaciones de música tradicional española y de otros países, bailes y obras de teatro. María Luisa y Antonio visitaron el Palacio de Aranjuez, el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y el Palacio de la Granja de San Ildefonso. Fueron con la reina y su marido a ver representaciones en el Teatro de la Cruz y en el Teatro del Príncipe. El pintor Pharamond Blanchard pintó varios acontecimientos de estos días que, posteriormente, decorarán las paredes del Palacio de San Telmo de Sevilla.
El 22 de octubre el duque de Montpensier y su esposa se marcharon a Francia y se instalaron en el castillo de Vincennes.
Pretendiente al trono de Ecuador 200px|thumb|El duque de Montpensier. 1844. Franz Xaver Winterhalter. El expresidente de Ecuador, Juan José Flores, se tuvo que exiliar a Europa. En Inglaterra le encomendó al general irlandés Ricardo Wright reclutar mercenarios, conseguir armamento y adquirir naves de guerra para invadir Ecuador. En Francia propuso convertir Ecuador en una monarquía a cargo de un europeo con él como regente. En Nápoles, el duque de Rivas, embajador español ante esa corte, escuchó sus planes de colocar a un monarca español al frente del Ecuador y ampliar el país con territorios vecinos. María Cristina y el gobierno español brindaron un apoyo informal y, a finales de 1846, Flores contaba con unos 1 500 hombres acuartelados en el puerto de Santander para este proyecto.
Para Francisco Michelena y Rojas, embajador de Ecuador en Londres en 1846, el dinero para el proyecto provendría de Luis Felipe de Orleans. Manuel Moreno, embajador argentino en Londres, sospechaba también que detrás de todo estaba Luis Felipe, que buscaba que su hijo, el duque de Montpensier, llegase a reinar en América, a través de su matrimonio con María Luisa de Borbón.
Por la protesta de la opinión pública inglesa y de las gestiones de las legaciones hispanoamericanas, especialmente la de Perú, el ministro lord Palmerston confiscó los barcos que se encontraban en ese país para este proyecto e inició un juicio contra los responsables. Flores fue a Inglaterra para defenderse y conseguir la devolución de los barcos. Sin embargo, corrió riesgo de ser enjuiciado por los ingleses y optó por marcharse a España, pasando por París. No obstante, el gabinete español que le había apoyado se había visto obligado a dimitir.