El Museo Nacional del Ecuador, conocido también por sus siglas MuNa, es el museo nacional de la República del Ecuador, fundado en 1969 por el Banco Central del Ecuador y desde 2010 a cargo de la Subsecretaría Técnica de Memoria Social del Ministerio de Cultura y Patrimonio del Ecuador. El museo se encuentra localizado en la ciudad de Quito, dentro de las instalaciones del edificio de la Casa de la Cultura Ecuatoriana.Hacia 1927, durante el gobierno del Dr. Isidro Ayora, llegó al país la misión económica estadounidense Kemmerer, la cual planteó la importancia de la creación de una banca nacional que se encargue de la política económica y monetaria del Ecuador. La base de las colecciones del Museo Nacional está conformada por los bienes adquiridos en 1960 al suizo Max Konanz. Desde 1965, inició la conformación de las colecciones artísticas, recuperando de científicos y coleccionistas privados, como Luis Felipe Borja, Luis Cordero Dávila, Wilhem Baum, Víctor Mena Caamaño y otros. Posee las más asombrosas obras de arte colonial y republicano, con una existencia de 5.261 obras de escultura, pintura, grabados, muebles, textiles, orfebrería y joyería, porcelana, cristales y más artes decorativas coloniales y republicanas que buscan afirmar la identidad mestiza del país, fruto incomparable del sincretismo europeo-americano.
El MUNA-Q es considerado la mayor institución museística del país, ya que mantiene la más grande colección de bienes ancestrales, variedad de cuadros de diferentes artistas y épocas, además de vasijas y figuras ceremoniales de diversos períodos de la historia ecuatoriana.
Historia Inicios (1939-1969) Hacia 1927, durante el gobierno del Dr. Isidro Ayora, llegó al país la misión económica estadounidense Kemmerer, la cual planteó la importancia de la creación de una banca nacional que se encargue de la política económica y monetaria del Ecuador. Como en ese tiempo se le obligaba al Estado a tener el 50 por ciento de la reserva monetaria respaldada en oro, muchas piezas de origen prehispánico fueron adquiridas por la institución. Sin embargo, hacia 1946, la labor del Dr. Julio Aráuz que se desempeñaba como químico del Banco Central del Ecuador, permitió que estos objetos se conservaran. miniaturadeimagen|La entrada al Museo está ubicada al costado norte del Edificio de los espejos de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Este fue el origen de la primera colección del variado y rico patrimonio cultural que actualmente conserva el Museo, la que en el transcurso del tiempo se incrementó con la adquisición de valiosas colecciones privadas, entre ellas la del suizo-ecuatoriano Max Konanz en 1960, que prácticamente consolidó en la mente del Gerente General de aquella época, Guillermo Pérez Chiriboga la idea de abrir un Museo en la Institución. Esta labor fue encomendada a Hernán Crespo Toral, para entonces el único museólogo del país, que fue enviado a Francia para estudiar todo lo referente a la museología moderna de su tiempo en l’École du Louvre. En 1959 Crespo Toral vuelve de París, y el Dr. Pedro Armillas, arqueólogo español con el que había colaborado, al ver su interés y predisposición le sugirió y ayudó a conseguir una beca de la UNESCO. De regreso a Quito se presentó al Ministerio de Educación donde, como parte del compromiso de la beca, debía poner al servicio del país sus nuevos conocimientos y retribuir así lo recibido.
Hernán Crespo Toral visitó a Guillermo Pérez Chiriboga, Gerente del Banco Central en aquel tiempo, y se ofreció para estudiar y catalogar los objetos de cerámica. Le dieron un espacio en el primer piso de una casa de María Augusta Urrutia, en la calle García Moreno y allí se trasladaron las piezas. Le pusieron un escritorio y es en ese lugar donde empezó la limpieza y estudio de objetos y fragmentos junto con Ana Velasteguí. Al principio “los tiestos”, las piezas, están en el suelo pero pronto consigue que le den unos anaqueles metálicos de los llamados Dexion y así, en esas condiciones precarias, con una enorme paciencia los fueron clasificando.
Luego de este arduo proceso, el Museo Arqueológico y Galerías de Arte Guillermo Pérez Chiriboga se inauguró el 1 de diciembre de 1969, en el quinto y sexto pisos del edificio matriz del Banco Central del Ecuador en el parque de La Alameda. Al acto asistió el presidente José María Velasco Ibarra. Hernán Crespo mantuvo una estrecha relación con los arqueólogos e investigadores Carlos Zevallos Menéndez y Francisco Huerta Rendón. En 1944 había llegado al Ecuador el danés Olaf Holm como parte de una misión diplomática de Dinamarca con la idea de estrechar relaciones entre ambas naciones. Tras conocer a Zevallos, se despertó en él el interés por incursionar en la arqueología. En 1962 Antonio Santiana y Angel Bedoya Maruri conformaron la Sociedad de Amigos de la Arqueología, institución a la que Holm se unió en 1964. Todo este grupo de antropólogos e investigadores contribuyeron a consolidar los estudios históricos, arqueológicos y antropológicos del Ecuador. Hernán Crespo lo invitó a formar parte del Consejo de Gobierno del Museo Arqueológico y en 1967 crearon una comisión destinada a la recuperación y salvaguarda del complejo arqueológico de Ingapirca en la provincia de Cañar.
Primera Etapa (1970 - 1990) Durante las décadas de 1970 a 1990, el Museo Nacional se convirtió en el eje dinamizador de la cultura y la educación patrimonial en el país. En 1973, Hernán Crespo conformó la Comisión regional en Guayaquil del Patrimonio Artístico Nacional y en 1974, Olaf Holm ingresó al Banco Central del Ecuador como Director-Asesor Técnico del Museo Antropológico en esa ciudad. Allí formó la comisión de adquisiciones con Enrique Tábara y Yela Loffredo de Klein y comenzó a realizar millonarias compras de lotes de piezas precerámicas, cerámicas y metalúrgicas.
En 1978 se conformó el Centro de Investigación y Cultura, lo que dio paso a la creación del Museo del Banco Central de la ciudad de Cuenca en 1980. De ese modo se fue consolidando la importante labor que la institución bancaria estaba desarrollando por la cultura y el patrimonio nacionales, ya que de lo contrario en aquellos años no había otro organismo capaz de hacerlo.
Entre 1970 a 1984, el Ecuador gozó de una época de cierta bonanza económica que le permitió al Banco Central desarrollar una intensa labor en pro de la recuperación de la historia e identidad del pueblo ecuatoriano. Fue durante esta época conocida como la edad de oro, que desde el Museo Nacional y los otros museos de Cuenca y Guayaquil, se organizaron proyectos de restauración y rescate de sitios arqueológicos tales como Ingapirca (Cañar), Tulipe y Rumicucho (Pichincha) y Pumapungo (Azuay), así como iglesias y conventos de Sicalpa, Las Conceptas de Riobamba y La Asunción de Guano (Chimborazo), etc. En convenio con otras entidades y gobiernos seccionales, se restauraron iglesias, casas coloniales, se patrocinaron investigaciones antropológicas, etnográficas, concursos de artes plásticas, exposiciones, se editaron libros especializados, videos, películas, todo ello, deslumbrando al Ecuador y al mundo con la inmensa riqueza del Patrimonio Cultural oculto y desconocido por siglos.
Durante esta misma época se consolidó el Patrimonio Cultural del Museo Nacional mediante la conformación de sus fondos de Arqueología (100.000 objetos), Arte Colonial y Republicano, (5094 piezas), Arte Contemporáneo (2542 obras), Etnografía y Numismática, bienes que representan el mayor caudal de testimonios de la Historia ecuatoriana que deben ser conocidos y admirados por la colectividad.
Segunda Etapa (1990-2010) alt=|miniaturadeimagen|Retrato de Jacinto Jijón y Caamaño, por Enrique Gomezjurado. Una serie de acontecimientos políticos y económicos del país afectaron la continua labor del museo hasta cerrar sus puertas en 1991. En 1992, con el propósito de brindar al público espacios más amplios de exposición, las autoridades del Banco Central del Ecuador resolvieron trasladar sus instalaciones hacia un nuevo y amplio local en el edificio de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, en la avenida Patria entre 6 de Diciembre y 12 de Octubre, manteniendo sus reservas y oficinas administrativas en el Edificio Aranjuez, situado en las calles Reina Victoria y Jorge Washington (La Mariscal). El Archivo Histórico, la Musicoteca se ubicaron en el edificio antiguo del Banco Central, en el Centro Histórico. Para entonces, el Museo cubría con sus colecciones el amplio espectro de la cultura del país tanto cronológica como especialmente por lo cual se lo empezó a llamar "Museo Nacional del Banco Central del Ecuador".
El nuevo Museo Nacional del Banco Central del Ecuador se inauguró en 1995 bajo la presidencia del arquitecto Sixto Durán Ballén. En esta etapa, el museo contó con las salas de arqueología, oro, arte colonial, arte decimonónico, arte contemporáneo y una sala dedicada al mueble colonial y republicano.
Tercera Etapa (Del 2010 en adelante) Bajo la presidencia del economista Rafael Correa Delgado, el 15 de enero de 2007 se creó el Ministerio de Cultura con el propósito de que se encargue de las funciones que antes correspondían a la Subsecretaría de Cultura adscrita al entonces Ministerio de Educación y Cultura de Ecuador. De esa manera se inició una profunda transformación de las políticas públicas relacionadas con la cultura del país en el marco de la conformación de un Sistema Nacional de Cultura, dentro de lo cual se dispuso que toda la actividad cultural que por muchas décadas mantuvo el Banco Central del Ecuador pase al control de la nueva Cartera de Estado, bajo la Subsecretaría Técnica de Memoria Social, la misma que asumió las funciones que antes hacía la Dirección Cultual del BCE.
El presidente del directorio del Banco Central, Diego Borja, hizo la entrega simbólica a la ministra de Cultura de aquel entonces, Érika Sylva, de la administración de 18 museos, 7 bibliotecas y un archivo fotográfico, entre otros bienes, ubicados en las ciudades de Quito, Guayaquil y Cuenca.
El Museo Nacional Quito (MUNA-Q) continúa funcionando en las instalaciones de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, mientras que la biblioteca, archivo histórico y musicoteca se encuentran en el edificio Aranjuez, ubicado en las calles Reina Victoria y Jorge Washington. A lo largo de aproximadamente seis décadas de existencia, el museo se ha convertido en la Institución pionera en proteger el patrimonio cultural ecuatoriano, abriendo su gestión hacia la difusión de los acervos que custodia y que conforman las mejores y más numerosas colecciones del país, técnica y prolijamente inventariadas, conservadas, investigadas y metodológicamente expuestas en sus salas permanentes y temporales.
Edificio El museo se encuentra alojado dentro de las instalaciones del edificio de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Aunque no se encuentra del todo terminada, esta edificación estuvo incluida entre las obras a realizar en Quito con motivo de la XI Conferencia Interamericana de 1959, que finalmente nunca llegó a celebrarse. El edificio, contiguo a la antigua casa neocolonial, conocida como Palacio Benjamín Carrión y que fuera la primera sede de la Casa de la Cultura, contrasta por su escala, estructura de hormigón armado y expresión moderna. El diseño es del arquitecto René Denis que invitado por Benjamín Carrión regresó de Francia con ese fin. Finalmente en 1975 se consiguió el apoyo gubernamental para concretar las áreas para museos, la Biblioteca Nacional y la radiodifusora. En 1984 se finalizó el Teatro Nacional con capacidad para 2000 asistentes y en 1992 el Ágora para 4000 personas y se adecuaron los espacios para los museos de la CCE y para el Museo Nacional.
Colecciones miniaturadeimagen|314x314px|Retrato niña (s. XIX), óleo sobre lienzo, anónimo.