thumb|Una estampilla soviética de 1959 que celebra el crecimiento de la industria química. Durante el gobierno de Kruschev, desde 1956 hasta 1962, la Unión Soviética trató de poner en práctica importantes reformas salariales cuyo objetivo era que los trabajadores industriales soviéticos abandonaran la mentalidad de sobrecumplimiento de cuotas que había caracterizado la economía soviética durante el período estalinista, y que se emplearan incentivos financieros más eficientes.

A lo largo de todo la era estalinista, a la mayoría de los trabajadores soviéticos se les había pagado sobre la base de un sistema de trabajo a destajo; por lo tanto sus salarios individuales estaban directamente conectados a la cantidad de bienes que producían. Esta política tenía la intención de animar a los trabajadores a esforzarse y así aumentar la producción tanto como fuera posible. El sistema a destajo llevó al crecimiento de la burocracia y contribuyó a importantes ineficiencias en la industria soviética. Además, los directores de fábricas con frecuencia manipulaban las cuotas de producción que se les daba a los trabajadores para evitar que sus salarios cayeran demasiado.

Las reformas salariales intentaron eliminar estas prácticas y ofrecer incentivos financieros eficientes a los trabajadores soviéticos mediante la estandarización de sus salarios y la reducción de su dependencia de horas extras o bonificación. Sin embargo, los directores industriales estaban a menudo poco dispuestos a tomar medidas que efectivamente redujeran los salarios de los trabajadores, y con frecuencia ignoraban las directrices que recibían y continuaban pagando a los trabajadores altas cifras por horas extras. Los materiales industriales con frecuencia escaseaban, y la producción necesitaba llevarse a cabo tan pronto como fuera posible una vez que los materiales estaban disponibles, una práctica conocida como "acometida". La prevalencia de la acometida significaba que poder ofrecer el pago de primas era vital para el funcionamiento diario de la industria soviética, y como resultado las reformas finalmente fracasaron en su meta de crear un sistema más eficiente.

Contexto histórico

Sistema existente

thumb|izquierda|Alekséi Grigórievich Stajánov (a la derecha), un minero que se hizo famoso al extraer 14 veces su cuota diaria de carbón en un turno, fue presentado por las autoridades soviéticas como modelo para los trabajadores. Durante el período estalinista, la Unión Soviética trató de lograr el crecimiento económico a través del aumento de la producción industrial. En el período 1927-1928, la suma total de la producción soviética de bienes de capital ascendió a 6 mil millones de rublos, pero para 1932 la producción anual aumentó a 23,1 mil millones de rublos.Robinson (2002), page 38 Se alentaba activamente a las fábricas y empresas industriales a "alcanzar objetivos a cualquier precio",Hosking (1985), page 153 con un fuerte énfasis en sobrecumplir los objetivos fijados con el fin de producir la mayor cantidad posible. Por ejemplo, el lema del primer plan quinquenal, "¡El plan quinquenal en cuatro años!",Time (1933) exhortaba a los trabajadores a cumplir con las metas del estado un año antes de lo previsto.

La producción frenética era muy común en la industria soviética, y, en particular, un proceso conocido como "acometida" (en ruso: штурмовщина, pronunciado shturmovshchina) era endémico;Smith (1976), page 286 se trataba de programas de emergencia con los que las fábricas trataban de producir toda su cuota mensual en un espacio muy corto de tiempo. Esto era por lo general el resultado de una falta de materiales industriales que impedía a las fábricas completar la producción hasta que los nuevos suministros llegaran a fin de mes. Los obreros entonces trabajaban tantas horas como fuera posible para cumplir con las cuotas mensuales a tiempo; esto los agotaba y hacía que no pudieran trabajar a principios del siguiente mes (aunque la falta de materias primas significaba que ellos podrían haber producido muy poco en ese punto de todos modos).

Para animar a los operarios a trabajar duro y producir tanto como les fuera posible, a la mayoría de los trabajadores de la industria soviética se les pagaba a destajo; sus salarios dependían de la cantidad que ellos personalmente completaran. A los obreros soviéticos se les daban cuotas individuales de la cantidad de trabajo que debían hacer, y ganaban un salario básico (stavka) cumpliendo el 100% de su cuota. La remuneración crecía a medida que la producción por encima de este nivel aumentaba. Si un trabajador producía 120% de su cuota personal para el mes (por ejemplo, si se suponía que debía producir 1000 artículos, pero en realidad producía 1200) recibía su tarifa salarial base por el primer 100%, una tarifa más alta por el primer 10% de sobreproducción y una aún mayor por el próximo 10%. Las autoridades soviéticas esperaban que esto fomentara el espíritu estajanovista de sobrecumplimiento de cuotas dentro de la fuerza de trabajo soviética. En 1956, a aproximadamente el 75% de los trabajadores soviéticos se les pagaba bajo este sistema de trabajo a destajo,Fearn (1963), page 7 por lo que la mayoría de los trabajadores soviéticos podía aumentar significativamente sus ingresos aumentando la cantidad de lo que producían.Filtzer (1992), page 93

Los salarios promedio en la Unión Soviética no se publicaban a menudo. Algunos académicos occidentales creían que esto se debía a que el gobierno soviético quería ocultar los bajos ingresos medios. Alec Nove escribió en 1966 (cuando se publicaron las estadísticas salariales por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial) que la falta de transparencia en torno a los salarios medios trataba de evitar que los trabajadores soviéticos descubrieran las enormes disparidades existentes entre salarios en los diferentes sectores de la economía soviética.Nove (1966), page 212

Problemas

La estrategia de remuneración por unidad se había introducido en el Primer Plan Quinquenal en 1928 y había cambiado muy poco desde entonces. En la práctica el sistema de trabajo a destajo causaba muchas ineficiencias en la industria soviética.Filtzer (1992), page 95 Un problema era la gran burocracia generada por la administración de los pagos de sueldos. Cada ministerio o departamento del gobierno soviético podía fijar sus propias tarifas y escalas salariales para el trabajo en las fábricas o empresas de las que eran responsables. Dentro de un ministerio podía haber una gran variación en la remuneración de trabajos que demandaban responsabilidades y habilidades en gran medida idénticas; los salarios estaban basados en lo que producía la fábrica, la ubicación de esta, y otros factores que Moscú consideraba importantes.Fearn (1963), page 8 Frecuentemente el resultado de basar los pagos en estas directivas centrales era generar procesos largos y costosos en el cálculo de los salarios. El historiador Donald Filtzer escribió sobre un maquinista de la década de 1930 que en un mes completó 1424 módulos individuales de trabajo. Entre ellos había 484 diferentes tareas, todas las cuales habían sido asignadas una retribución individual básica de entre 3 y 50 kopeks cada una (1 rublo equivalía a 100 kopeks). Para calcular el salario de este trabajador, el empleador tuvo que procesar 2885 documentos que habían requerido unas 8500 firmas en 8 kilogramos de papel, lo que le costó a la fábrica 309 rublos, un quinto de lo que se le pagaría al trabajador, cuyas ganancias totales por el trabajo ascendieron a 1389 rublos.

Los trabajadores por horas (los trabajadores a los que se les pagaba por el tiempo que pasaban trabajando, no por la cantidad de bienes que producían) también recibían bonificaciones en función de su rendimiento. Los administradores de la fábrica, que no querían que estos trabajadores salieran perdiendo frente a sus compañeros que trabajaban a destajo, a menudo manipulaban las cifras de producción para garantizar que ellos (en teoría) sobrecumplieran sus objetivos y, por lo tanto, también recibieran primas.Filtzer (1992), page 94 Normalmente los gerentes eran reacios a que los salarios de sus empleados cayeran demasiado, por lo que con frecuencia mantenían las cuotas deliberadamente bajas, o permitían que los trabajadores manipularan su rendimiento y así recibieran una mayor bonificación. Por lo general, hacían esto para asegurar que la fábrica funcionara sin problemas, no por el bienestar de los trabajadores. La forma irregular y aparentemente arbitraria en que las cuotas se habían establecido en diferentes industrias llevaba a que no se completara la producción deseada en las industrias donde era más difícil sobrecumplir las cuotas de producción. En consecuencia, los gerentes trataban de mantener las cuotas deliberadamente bajas para atraer trabajadores a sus fábricas y así garantizar que estas pudieran cumplir sus metas.Fearn (1963), page 9

Aun sin la manipulación gerencial, las cuotas eran muy a menudo bajas y fáciles de sobrecumplir. Las cuotas se habían reducido durante la Segunda Guerra Mundial para que los nuevos trabajadores pudieran cumplir con el rendimiento previsto; en sectores como la ingeniería, era común que los trabajadores duplicaran su salario básico gracias a bonificaciones.

Reforma

thumb|200px|Lidiya Kulagina, una trabajadora en la imprenta del periódico Pravda (1959) Tras la muerte de Stalin, la Unión Soviética pasó por un proceso de abandono de las políticas estalinistas conocido como desestalinización. El propósito de la desestalinización entrañaba no solo poner fin al uso del terror y el sistema de los Gulags que había existido bajo Stalin, sino también reformar las políticas económicas de la Unión Soviética.Filtzer (1992), pages 1-2 En la década de 1950, la economía soviética había comenzado a quedar rezagada en la producción de varios materiales clave tales como el carbón, el hierro y el cemento, y la productividad de los trabajadores no estaba creciendo al ritmo esperado.Soviet Economic Policy: December 1956 – May 1957, page 5 En mayo de 1955, Pravda (el periódico oficial del Comité Central del Partido Comunista) anunció que un Comité Estatal de Trabajo y Salarios se había formado para investigar cambios a retribuciones y un sistema centralizado de ajustes salariales.Fearn (1963), page 5 En julio de 1955, el líder soviético Nikolái Bulganin habló de la necesidad de que la industria soviética eliminara las obsoletas cuotas de trabajo y reformara los salarios, a fin de que la Unión Soviética pudiera incentivar mejor a los trabajadores y reducir la rotación de personal.Fearn (1963), page 13 En el subsiguiente plan quinquenal (el sexto), que abarcaba el período 1956-1960, se incluía un llamado a la reforma salarial.Fearn (1963), pages 13–14 Las reformas tenían varios objetivos, el más importante de los cuales era crear un sistema de incentivos más consistente para los trabajadores.Filtzer (1992), page 99 También se esperaba que las reformas ayudarían a reducir los niveles de desperdicio y mal uso de mano de obra que abundaban en la industria soviética.Fearn (1963), page 1

Disposiciones

thumb|200px|izquierda|Nikita Kruschev en 1963 El sexto plan quinquenal hizo varios cambios clave a los salarios de los trabajadores soviéticos. En primer lugar, los salarios básicos se incrementaron para que hubiera menos presión para sobrecumplir cuotas, y por lo tanto menos presión para manipular o distorsionar resultados.Filtzer (1992), page 96 Los incrementos salariales se limitaban a los puestos de trabajo peor remunerados, ya que Nikita Kruschev trataba de proyectar la imagen de "amigo de los de abajo". También se esperaba que los aumentos en los puestos peor pagados alentarían a más mujeres a entrar en la industria, y que la congelación en los trabajos mejor pagados disuadiría a la gente de dejar su empleo.Hoeffding (1958–59), page 394