La Arqueología fenicio-púnica es la rama de la arqueología que estudia lo que se refiere a las artes, a los monumentos y a los objetos de la antigüedad del pueblo fenicio-púnico, especialmente a través de sus restos materiales.

La arqueología fenicio-púnica, en Oriente está muy relacionada con la arqueología bíblica,STERN, E. (1991) - Phoenicians, Sikils, and Israelites in the light of recent excavations at Tell Dor. In LIPINSKI, E., ed. - ´ Phoenicia and the Bible. Leuven: Peeters, p. 85-93. en parte por compartir un mismo espacio (Moscati dice: "Arabia, Siria, Palestina y Mesopotamia constituyen un todo homogéneo separados de Asia por los montes de Persia y Anatolia y rodeados en buena parte por mar"Moscati, Sabatino (1960) Las Antiguas Civilizaciones Semíticas. Barcelona: Editorial Garriga.) y tiempo en determinadas épocas, también antecedentes, ya que participa de la herencia de otros pueblos semitas, y porque parte de ella, puede ser relacionada directamentehttp://iglesia.net/biblia/libros/2cronicas.html#cap2 con la Biblia, no obstante, tienden a divergir a partir del y sobre todo con la colonización fenicia de Occidente.

La presencia fenicia en Occidente es una realidad constatable, su forma de habitación para la Edad del Hierro está bien precisada: casas de planta rectangular, que en un primer momento se forman por una o varias habitaciones, ampliándose posteriormente, el pavimento de tierra batida, los muros de piedras de tamaño medio sin tallar, unidas por argamasa, techos sujetos de vigas de madera, fabricados de material orgánico recubiertos por arcilla, posiblemente las paredes también estaban recubiertas de arcilla. Las puertas eran de madera con bisagras metálicas. Los poblamientos serían un grupo de estas casas, unas junto a otras, dejando calles estrechas y a veces, formando plazuelas.Ruiz Mata, D. (2001) - Arquitectura y urbanismo en la ciudad protohistórica del Castillo de Doña Blanca (El Puerto de Santa María, Cádiz). In Ruiz Mata, D.; Celestino Pérez, S., eds. - Arquitectura oriental y orientalizante en la Península Ibérica. Madrid: Centro de Estudios del Próximo Oriente, p. 261-274. thumb|180px|Dibujo del sarcófago fenicio que se guarda en el Museo Histórico de Cádiz.

El poblado estaba rodeado de murallas defensivas, pero en las pequeñas islas o penínsulas con buenas condiciones para una defensa natural. Por otro lado, se aprecia una gran actividad comercial, aparte de una actividad industrial, tanto metalúrgica como alfarera. Otro aspecto que dificulta la identificación de lo fenicio es su capacidad de relación con las poblaciones indígenas,González Wagner, Carlos (2005). Fenicios en el Extremo Occidente: conflicto y violencia en el contexto colonial arcaico en Revista Portuguesa de Arqueología, 2005 http://www.igespar.pt/media/uploads/revistaportuguesadearqueologia/8_2/4/06.p.177-192.pdf influenciadas a tal punto de hacer muy difícil la diferenciación entre lo fenicioGonzález Wagner, Carlos (1995). Fenicios y autóctonos en Tartessos: consideraciones sobre las relaciones coloniales y la dinámica de cambio en el Suroeste de la Península Ibérica. Trabajos de Prehistoria. Madrid. 52:1, p. 109-126. y lo indígena (Tartessos,Ruiz Mata, Diego (1999). Visión actual de la fundación de Gadir en la Bahía gaditana. El Castillo de Doña Blanca en El Puerto de Santa María y la ciudad de Cádiz. Revista de historia de El Puerto, 1998 http://revistadehistoriade-elpuerto.org/contenido/revistas/21/21_articulo_01.pdf Íberos,...). El problema arqueológico se plantea no solo en la época colonial, sino en la precolonial, porque no ha estado bien definido lo que identifica y lo que no, a la arqueología fenicio-púnica para estos periodos más antiguos. thumb|Dos de los cinco bronces fenicios arcaicos encontrados en el entorno del islote de Sancti Petri. La estatuilla situada delante representa a Melkart y la que se encuentra atrás a Baal Hammon, siglos - La colonización fenicia en Occidente, ha tenido una serie de retos que han hecho avanzar las distintas investigaciones, por un lado, la datación, por otro, el objeto de la misma (comercio, búsqueda de metales, la pesca y otros recursos naturales, expansión por la presión política en Oriente, o por la presión demográfica). Como comentaba más arriba, la identificación de lo fenicio también ha sido un elemento polémico, alimento para las investigaciones, así cuando se hablaba de Orientalizante, había bastantes resistencias para aceptar la importancia de la influencia y presencia de los fenicios en Occidente, cuando se hablaba de Tartessos, menos aún, y por debajo lo ibérico frente a lo alógeno, influencia frente a pertenencia, Difusionismo frente autoctonismo, un interesante debate entre especialistas a lo largo del tiempo y del espacio, que en el caso de la arqueología fenicio-púnica está en clara expansión.

Uno de los retos que se están superando es el conocimiento de los fenicios en su ámbito original, cumplido con las excavaciones de María Eugenia Aubet Semmler en Tiro. Otro puede ser avanzar en la identificación de materiales arqueológicos más antiguos con los fenicios o no, y el esclarecimiento de la relación del Megalitismo con el mundo fenicio o no.

Asimismo, conocer el alcance de las navegaciones fenicias está cada vez más cerca, por el camino del estaño, hacia las Casitérides, pasando por el norte de España, una vez que está más que constatada la presencia fenicia en Portugal y en la costa Atlántica de Marruecos. Donde los historiadores, con sus tesis y el estudio de las fuentes, necesitan de la Arqueología fenicio-púnica, no sólo de excavaciones, sino del estudio de los materiales, de su identificación y publicación.

Otro aspecto que plantea un reto intelectual es el origen de los fenicios, y luego su asimilación con el resto del mundo Mediterráneo cuando la conquista de los romanos, haciéndolos desaparecer prácticamente de la Historia.

Arqueología fenicio-púnica en España Cuando en 1963, Manuel Pellicer Catalán excavó la necrópolis "Laurita" en el cerro de San Cristóbal (Almuñécar, Granada) marcó un hito en las investigaciones de la arqueología fenicia de la península ibérica, porque se empezó a hacer excavaciones sistemáticas en el mundo fenicio en España, lo que ya se estaba haciendo en el Norte de África.

En esos momentos se conocía la colonización fenicia de Iberia a través de las fuentes literarias grecolatinas (literatura griega y literatura latina), según Estrabón (Geografía III, 5,5), eran cuatro las colonias fenicias de las costas ibéricas: Gadir (Cádiz), Malaka (Málaga), Sexi (Almuñécar) y Abdera (Adra).

Hasta ese momento, se habían efectuado excavaciones arqueológicas solamente en las necrópolis púnicas de Cádiz y con la más elemental técnica (Pelayo Quintero Atauri, 1917-1935).

Se habían analizado los materiales fenicios de la colección malagueña de Loring, procedente en su mayoría de la necrópolis del Cortijo de Montáñez en Churriana (Manuel Rodríguez de Berlanga y Rosado, 1881-1903),El historiador Rodríguez de Berlanga, eje de un nuevo libro se atribuían indeterminadamente a Málaga capital.

Antonio García y Bellido había publicado varias síntesis, pero arqueológicamente insuficientes (1942, 1948, 1954, 1960), y su discípulo Antonio Blanco Freijeiro, con intuición clarividente, había estudiado una serie de materiales suntuarios de carácter fenicio y orientalizante (1953, 1956, 1960), conservados en museos y colecciones privadas, generalmente descontextualizados.

Fue Miquel Tarradell, a propósito de sus excavaciones en Lixus, quien pronosticó expresamente la necesaria riqueza arqueológica fenicia de las costas meridionales hispanas (1950, 1951, 1952, 1954, 1960).

Los resultados y los materiales de las ricas y extensas necrópolis de Baria, en Villaricos, con más de 2000 tumbas excavadas por Luis Siret a principios del (1908), permanecieron prácticamente inéditos hasta la aportación de Miriam Astruc (1951),Astruc, M. (1951) La necrópolis de Villaricos en CGEA Informes y Memorias, n.º 25, Madrid, 1951. quien puso cierto orden en la tipología y grupos de enterramientos con sus ajuares púnicos.

Pellicer, nos cuentahttp://www.raco.cat/index.php/CuadernosArqueologia/article/viewFile/81198/105686 que en la denominación de necrópolis «púnica» siguió el consejo de Pierre Cintas y Antonio García y Bellido, quienes la consideraron íntimamente relacionada con Cartago, aunque el primero tendía a fecharla en un momento anterior al y el segundo en un momento posterior, en el Hermanfrid Schubart, subdirector del Instituto Arqueológico Alemán de Madrid, me propuso publicar el trabajo en la serie «Madrider Mitteilungen», apareciendo, traducido al alemán por él, en el tomo 4 de 1963, con el título «Ein altpunisches Gräberfeld bei Almuñécar (prov. Granada)», págs. 9-58.

A raíz de la publicación de «Laurita» se discutió la terminología aplicable al mundo fenicio de Almuñécar, considerado, según los diferentes investigadores, como púnico (Pierre Cintas, 1950), paleopúnico (H. Schubart), Cartaginés (J. Ferrón, 1970), fenicio (Hans Georg Niemeyer), fenicio occidental, fenicio arcaico,... Habiendo prevalecido la denominación de fenicio occidental frente a la de púnico, reservado para Cartago y yacimientos directamente relacionados con esta metrópoli y para el mundo postfenicio occidental prerromano.

Los yacimientos fenicios de España son numerosos, tienen una datación desde finales del o comienzos del hasta la época Bárquida. Algunos datos relevantes sobre las excavaciones:

thumb|Estatuilla de bronce de Reshef-Melqart (Museo de Huelva) Onuba, Huelva. La actual ciudad de Huelva (España), fue el nombre de un asentamiento fenicio y tartésico datado desde al menos el En los años 1960 cuando comienzan las excavaciones intensivas en la necrópolis tartésica de "La Joya". Las investigaciones demostraron la milenaria ocupación de la zona y el uso de los pobladores de los conocidos como "cabezos", como en 1978 cuando se excavó en el Cabezo de San Pedro y se encontró un muro de sillares y mampuestos de técnica oriental (fechado en el ) pero en una zona (la zona alta de la actual ciudad) claramente "indígena". Más tarde esta interpretación ha cambiado, haciendo una datación más antigua y relacionándolo ya claramente con los fenicios.