Las elecciones federales de Alemania de 1919 tuvieron lugar el domingo 19 de enero del mencionado año con el objetivo de elegir los 423 escaños de una Asamblea Nacional a cargo de redactar una nueva constitución, tras el final de la Primera Guerra Mundial. Fueron las primeras elecciones en el territorio del colapsado Imperio alemán en las que se aplicó el sufragio universal y, en definitiva, las primeras elecciones completamente libres en la historia de Alemania. Las elecciones fueron convocadas por el Gobierno alemán en funciones, presidido por Friedrich Ebert, del SPD, partido que había ganado las últimas elecciones monárquicas, las de 1912. El sistema electoral empleado en las elecciones fue un estricto escrutinio de representación proporcional por listas, en reemplazo del antiguo sistema de uninominal empleado durante el régimen imperial, que facilitaba una masiva manipulación arbitraria de circunscripciones en favor de los distritos rurales conservadores. La Asamblea Nacional electa en los comicios se encargaría de redactar una nueva constitución que convertiría al país en una república semipresidencialista, dando inicio el período histórico conocido como República de Weimar (1919-1933).

El Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) consiguió un amplio triunfo con el 37.86% de los votos y 163 escaños, garantizándose no solo la mayoría simple en el legislativo, sino además la distinción de ser el único partido en obtener por sí solo un tercio de las bancas, lo que le daba una preeminencia inobjetable en la sanción de la nueva constitución. El 2 de febrero, se realizaría una elección parcial para cubrir 2 escaños que representarían a las tropas estacionadas en el Frente Oriental. El SPD obtuvo una aplastante victoria con el 60.04% de los votos y se quedó con ambas bancas, aumentando su primera minoría a 165 escaños. En segundo lugar quedó el Partido de Centro (DZP o Zentrum) con el 19.67% y 91 escaños, conservando intacta su representación del último Reichstag Imperial, electo en 1912. El Partido Democrático Alemán (DDP), fundado unos meses atrás, obtuvo el 18.56% de los sufragios y 75 escaños. La derecha monarquista sufrió una estrepitosa derrota: sus dos principales formaciones recientemente fundadas, el Partido Nacional del Pueblo Alemán (DVNP) y el Partido Popular Alemán (DVP) quedaron en cuarto y sexto lugar respectivamente, con el DVNP recibiendo el 10.27% y 44 escaños, y el DVP el 4.43% y 19 escaños. A la extrema izquierda espartaquista no le fue mejor, y su formación, el Partido Socialdemócrata Independiente de Alemania (USPD) logró solo el 7.62% y 22 escaños. Los demás partidos no superaron el millón de votos y los 7 escaños restantes se distribuyeron entre distintas fuerzas regionales y menores. La participación fue del 83.02% del electorado registrado, algo más baja que en la elección anterior, aunque en realidad, debido a la instauración del voto femenino y la reducción de edad para sufragar, el padrón registrado y, por lo tanto, la cantidad de votantes, prácticamente se triplicó con respecto a 1912.

Los comicios dieron una abrumadora victoria a los partidos favorables a mantener la democracia liberal como forma de gobierno (el SPD de centroizquierda, el Zentrum de centroderecha católica y el DDP liberal), logrando un 76.09% de los votos juntos y ocupando más de tres cuartos de los escaños parlamentarios, pudiendo formar un frente postelectoral conocido como Coalición de Weimar, que formaría el nuevo gobierno y sancionaría la nueva constitución. El 4 de febrero, el socialdemócrata Friedrich Ebert, hasta entonces jefe de gobierno interino, fue elegido Reichpräsident (Presidente Imperial) y el 13 de febrero, Philipp Scheidemann, también del SPD, asumió como Ministro-Presidente, aunque meses más tarde el cargo sería renombrado a Canciller Imperial de Alemania.En aquel momento el jefe de gobierno seguía denominándose como Ministro-Presidente, pero unos meses más tarde el cargo sería renombrado finalmente como canciller del Reich (Reichskanzler), cuando la Constitución de Weimar entró en vigor en agosto de 1919.

Tras la ronda de consultas celebrada por el jefe del Estado alemán, Friedrich Ebert, se pudo formar un Gobierno de coalición del SPD con el DDP, y fue investido Philipp Scheidemann como nuevo presidente del Gobierno de Alemania. Tras la dimisión de Scheidemann, se formó un nuevo Gobierno de coalición SPD-DDP, bajo la presidencia de Gustav Bauer. Una nueva dimisión, esta vez de Bauer, como presidente del Gobierno, dio paso al Gobierno de Hermann Müller, apoyado parlamentariamente por el SPD y el DDP. Ante la ruptura del pacto de Gobierno entre el SPD y el DDP, el presidente del Gobierno, Hermann Müller, disolvió el Reichstag y convocó elecciones anticipadas en junio de 1920.

Antecedentes Después de la derrota en la Primera Guerra Mundial y el final de la monarquía, el futuro político en Alemania inicialmente no estaba claro. El Consejo de Diputados del Pueblo, presidido por Friedrich Ebert quiso dejar la decisión sobre la futura constitución y la forma de estado de una Asamblea Nacional Constituyente democráticamente electa. El ala más izquierdista del USPD y la Liga Espartaquista rechazaron de plano esta idea. Esta última era favorable a establecer un sistema soviético emulando el sistema ruso. La decisión de una fecha de los hipotéticos comicios suscitó una fuerte polémica entre los proponentes de una Asamblea Nacional. El SPD defendió la idea de celebrar elecciones lo antes posible, entre otras cosas, para legitimar democráticamente al gobierno. El USPD, sin embargo, exigió una fecha de elección mucho más tardía, con el evidente objetivo de haber tomado muchas decisiones básicas para entonces. Esto se refería, por ejemplo, a la socialización de la economía o la democratización de la función pública.

El tema de la Asamblea Nacional fue un importante punto de discusión en el primer Congreso del Consejo Imperial, que tuvo lugar del 16 de diciembre al 18 de diciembre de 1918. La mayoría de los 490 participantes votantes estaban cerca del SPD. Un gobierno soviético puro fue rechazado por el Congreso. Por una gran mayoría, la reunión llegó a pronunciarse a favor de una fecha temprana para la elección a la Asamblea Nacional, el 19 de enero de 1919. El Consejo de Diputados del Pueblo había propuesto que fuera el 16 de febrero.Heinrich August Winkler: Weimar 1918–1933. Die Geschichte der ersten deutschen Demokratie. Beck, München 1993, S. 51 Sin embargo, para entonces este órgano ya había cedido la mayor parte de su propio poder, y finalmente la situación dio un viraje favorable a la democracia parlamentaria.Ludger Grevelhörster: Kleine Geschichte der Weimarer Republik. Münster 2003, S. 25

Como resultado, la fuerte represión de los disturbios navideños en Berlín llevó a la retirada del USPD del Consejo de Representantes del Pueblo. El 31 de diciembre de 1918, se fundó el Partido Comunista de Alemania (KPD). El 5 de enero, comenzó el llamado Levantamiento Espartaquista, que fue aplastado por las fuerzas gubernamentales desde el 11 de enero. En el proceso, los líderes comunistas Karl Liebknecht y Rosa Luxemburgo fueron asesinados. En Bremen, se formó un gobierno soviético, que fue aplastado por tropas gubernamentales. En el área del Rin, el movimiento de socialización exigió cambios fundamentales en la estructura económica.Heinrich August Winkler: Weimar 1918–1933. Die Geschichte der ersten deutschen Demokratie. Beck, München 1993, S. 61

Sistema electoral El 30 de noviembre de 1918, se aprobó el nuevo Código Electoral. Por primera vez en todo el territorio imperial se aplicaría el sufragio universal, directo, y secreto. Esto otorgó el derecho a voto a una masiva cantidad de ciudadanos alemanes, hasta entonces marginados de la vida política, como las mujeres y los soldados (incluyendo aquellos que todavía se encontraban en Rusia, que contarían con 2 diputados de representación). La edad para votar fue reducida también, de 25 en 1912 a 20 en 1919. Esto generó, obviamente, que el electorado alemán se triplicara con respecto a la anterior elección. De 13.352.900 votantes registrados en 1912, en esta ocasión habría 36.766.500.

Además de la enorme inclusión de votantes, el sistema electoral empleado se reformó por completo. Hasta 1912, se había utilizado un sistema de escrutinio mayoritario uninominal defectuoso con una fuerte manipulación distrital en favor de distritos rurales despoblados y conservadores que favorecían al régimen imperial, lo que generaba una enorme disparidad entre la cantidad de votos recibidos por un partido y su número de escaños. En efecto, mientras que el Partido Socialdemócrata fue el más votado en todas las elecciones desde 1890, recién en 1912 logró ser la facción más grande del Reichstag. Para las elecciones venideras, se resolvió aplicar un sistema de representación proporcional por listas, con el país dividido en 38 grandes circunscripciones electorales.

De las 38 circunscripciones, 37 disputarían esta elección debido a la ocupación de Alsacia-Lorena, que luego sería anexada por Francia, y una enorme parte de la Posen, bajo control polaco debido al levantamiento nacionalista que estaba teniendo lugar (y que finalizaría con la creación de la Segunda República Polaca). Una pequeña parte de Posen, sin embargo, sí disputó las elecciones. Aunque el gobierno austríaco era favorable a una unificación con Alemania, no realizó elecciones para enviar diputados a la Asamblea Nacional.Heinrich August Winkler: Weimar 1918–1933. Die Geschichte der ersten deutschen Demokratie. Beck, München 1993, S. 65 f.

A pesar de que el escrutinio proporcional permitía, en términos simples, que cada partido recibiera un porcentaje de escaños similar al de su voto total a nivel nacional (en las elecciones de 1919, 150.000 votos valían un diputado), las divisiones políticas profundas del país generaron que en última instancia el período posterior se caracterizara por una notoria falta de gobernabilidad ante las bajas posibilidades de que cualquiera de los espectros políticos representados (entre demócratas, comunistas, y monarquistas, con el agravante de las divisiones internas entre izquierda y derecha entre ellos) lograra formar gobierno. La debilidad del régimen contribuiría al colapso de la democracia parlamentaria en la década de 1930 y al fortalecimiento del nazismo, con su consecuente llegada al poder en 1933.

Campaña thumb|200px|Cartel del Zentrum. En alemán: "¿Quién salvará a nuestros hijos sino sus madres cristianas?". Desde el principio de la campaña electoral, incluso antes, quedó evidenciado que el SPD y el USPD competían entre sí. Aunque Liebknecht y Luxemburgo habían votado a favor de la participación del KPD en las elecciones, la mayoría de los delegados en la reunión inaugural se negaron a concurrir, por lo que estas fueron las únicas elecciones de la República de Weimar en las cuales el KPD no participó. El USPD logró captar al que posteriormente sería una gran parte de su electorado.Heinrich August Winkler: Weimar 1918–1933. Die Geschichte der ersten deutschen Demokratie. Beck, München 1993, S. 56