Donald Duart Maclean (25 de mayo de 1913, Marylebone, LondresGRO Register of Births:SEP 1913 1a 899 MARYLEBONE – Donald D. Maclean, mmn = Devitt - 6 de marzo de 1983, Moscú) fue un diplomático británico y miembro de Los cinco de Cambridge o Círculo de Cambridge, grupo de espías británicos que se infiltraron en el MI5, el MI6, o el servicio diplomático que trabajó como espías para la Unión Soviética en la Segunda Guerra Mundial. Fue reclutado por el Servicio de Inteligencia de la Unión Soviética como agente encubierto, también llamado topo, mientras estudiaba en la universidad de Cambridge. Como premio por sus actividades de espionaje, Maclean fue ascendido a coronel en la KGB de la Unión Soviética. Estudió en la Escuela Gresham, en Holt, y en Trinity Hall, en Cambridge. Era hijo del político del partido Liberal Sir Donald Maclean, que fue presidente de la oposición del parlamento durante los dos años después de la Primera Guerra Mundial.
Biografía
Infancia y estudios Donald Duart Maclean nació en Londres, hijo de Sir Donald Maclean y Gwendolen Margaret Devitt. Su padre fue elegido presidente del grupo de los 23 diputados independientes que apoyaron a Herbert Asquith del Partido Liberal en la Cámara de los Comunes, mientras que la mayoría de los diputados liberales habían seguido a Lloyd George cuando este se unió al partido de la Coalición Liberal en las elecciones parlamentarias de noviembre de 1918. El partido Laborista carecía de líder y Sinn Fein no ocupó sus escaños en la Cámara, por lo que el padre de Maclean se convirtió en Líder de la Oposición. Los padres de Maclean poseían viviendas en Londres (más tarde en Buckinghamshire) así como en la zona fronteriza con Escocia, donde Maclean padre representaba a la circunscripción de Peebles y South Midlothian, aunque la familia residía principalmente en Londres y alrededores. Maclean se crio en un hogar muy politizado, con constantes debates sobre la actualidad internacional. En 1931 su padre entró a formar parte del gobierno de la coalición como ministro de Educación.
La educación de Maclean se inició en el internado de St. Ronan’s en Worthing. A los 13 años se le envió al Gresham’s School en Norfolk,I Will Plant Me a Tree: an Illustrated History of Gresham's School by S.G.G. Benson and Martin Crossley Evans (James & James, London, 2002) donde permaneció entre 1926 y 1931, cuando alcanzó la edad de 18 años. En Gresham coincidió con Lord Simon of Glaisdale, James Klugmann (1912-77), Roger Simon (1913-2002), Benjamin Britten (1913-76) y el científico Sir Alan Lloyd Hodgkin.
En esa época se le consideraba a Gresham como un centro escolar liberal y progresista. Entre sus egresados ya figuraba Tom Wintringham (1898 – 1949) historiador militar marxista, periodista y autor. James Klugmann y Roger Simon acompañaron a Maclean en Cambridge y se afiliaron al Partido Comunista más o menos en la misma época. Klugmann se convirtió en historiador oficial del Partido Comunista británico, y Simon en diputado del ala izquierda del laborismo.
Cuando Maclean tenía 16 años, su padre ganó las elecciones como diputado de la circunscripción de North Cornwall (Cornualles del Norte) y pasó una temporada en aquella región, durante las vacaciones escolares.
Cambridge Después de terminar sus estudios secundarios en Gresham, Maclean consiguió una plaza en Trinity Hall, Universidad de Cambridge, donde empezó la carrera de Lenguas Modernas en 1931. Durante su estancia allí se afilió al Partido Comunista. Durante su segundo año en Cambridge falleció su padre, y durante el último curso de la carrera Antony Blunt lo reclutó para los servicios soviéticos de inteligencia, pasando así a integrar el grupo de los cinco de Cambridge. Terminó la carrera de Lenguas Modernas con la nota más alta del sistema británico (Honores de Primera Clase) y se presentó a las oposiciones de la función pública. En el último ejercicio, uno de los miembros del tribunal examinador le preguntó si había apoyado al comunismo durante sus años universitarios, aparentemente porque el tribunal era consciente de un viaje que había realizado Maclean a Moscú durante el segundo curso de su carrera en Cambridge.
Maclean respondió:
«En Cambridge, al principio, sí lo apoyaba», dijo «pero poco a poco me está decepcionando». Su aparente sinceridad satisfizo a los miembros del tribunal. Blunt le había enseñado cómo evitar esta y otras trampas que potencialmente le podrían haber incriminado.
Londres En 1934, Maclean empezó a trabajar en el Ministerio de Relaciones Exteriores y de la Mancomunidad de Naciones. Allí estaba bajo el control operativo de Anatoli Gorsky, rezident de la OGPU. Gorsky, nombrado en 1939 después de la desaparición de toda la rezidentura londinense, utilizó a Vladimir Borisovich Barkovsky, recién titulado de la Escuela de Inteligencia de Moscú, como el agente especializado encargado de Maclean.
El escritor Cyril Connolly describe al Maclean de esa época como rubio, alto, con mucha fuerza física latente pero con sobrepeso y algo flácido. La impresión que causaba a la gente era de una persona amable pero a la vez con debilidades. No parecía ser un animal político pero sí el típico joven listo e indefenso de las novelas de Aldous Huxley, un querubín enorme con intenciones amorosas pero demasiado tímido y torpe para llevarlas a buen término. Buscó refugio en los círculos emancipados e impulsivos de Bloomsbury y Chelsea.Cyril Connolly: The Missing Diplomats: London: The Queen Anne Press, 1952
En 1937, el contacto ruso de Maclean decidió paralizar los contactos con él. En cita tras cita no se presentaba nadie. Luego, Kitty Harris apareció en lugar del controlador habitual y dijo la frase convenida «A qué no te esperabas ver a una dama ¿verdad?» dijo ella. «No, pero es una sorpresa agradable» respondió él. A Harris se le había dicho que Maclean era el espía más importante y que debía cuidarlo como la joya de la corona. Él visitaba el apartamento de Harris en Bayswater al salir de trabajar, con documentos que se iban a fotografiar. Llegaba con flores y chocolatinas junto con los documentos, y en mayo de 1938 hicieron una cena para celebrar sus cumpleaños. Maclean llegó con un ramo de rosas, una botella de vino tinto y un colgante con forma corazón con una fina cadena de oro. Cenaron comida preparada que habían adquirido fuera y escucharon la música de Glenn Miller en la radio. Fue la primera noche que hicieron el amor y, fiel a su misión, Harris se lo comunicó a su controlador, Grigoriy Grafpen.The Guardian newspaper, Manchester and London, 10 May 2003
A lo largo de los próximos dos años se fotografiaron 45 cajas de documentos y dichas fotografías se enviaron a Moscú. «Era una intermediaria entre Maclean y su controlador del KGB» dijo Geoffrey Elliot, autor junto con Igor Damaskin, antiguo oficial del KGB, de un libro sobre Harris.Kitty Harris: The Spy with seventeen names by Geoffrey Elliott and Igor Damaskin (St Ermin's Press London, 2001)
París Maclean fue destinado a la Embajada Británica en París y Harris le siguió. Su relación continuó hasta la boda de Maclean con Melinda Marling. Hija de un ejecutivo petrolífero de Chicago, sus padres se habían divorciado cuando era adolescente y su madre se había trasladado a Europa. En octubre de 1929, Melinda y sus hermanas asistían a un centro escolar en Vevey cerca de Lausanne, donde su madre residía en un chalet alquilado, y pasaban sus vacaciones en Juan-Les-Pins en Francia.GEOFFREY HOARE The Missing Macleans, NEW YORK THE VIKING PRESS 1955
Se había matriculado en la Sorbona para estudiar literatura francesa. Fue Mark Culme-Seymour quien le presentó a Maclean en el Café Flore del Barrio Latino de París en enero de 1940. Más tarde, Culme-Seymour describió a Marling como «bastante bonita y vivaz, pero reservada. Pensaba que era un poco remilgada. Siempre iba bien vestida, con carmín de color llamativo, el pelo con permanente, collar doble de perlas al cuello. Aparentemente, sus intereses se limitaban a la familia, los amigos, la ropa y las películas de Hollywood.»The Guardian newspaper, Manchester and London 10 May 2003
En los años 50, Culme-Seymour buscó a los Maclean en su exilio en Moscú, y encontró a una Melinda muy diferente. Esta le dijo que era consciente desde el principio que acabaría en Rusia, incluso antes de la deserción de Maclean. Para entonces, Maclean tenía mal aspecto y evidentemente consumía mucho alcohol, pero su esposa parecía estar muy bien. Y cuando hizo un comentario que insinuaba una leve crítica a la Unión Soviética, ella «se le echó encima» en seguida.
Los archivos soviéticos confirman este análisis. En la noche que conoció a Melinda, Maclean le dijo a Harris que creía que esta tenía más personalidad de la que aparentaba. «Me gustaron sus opiniones. Es liberal, está a favor del Frente Popular y no le importa codearse con comunistas a pesar de tener unos padres acomodados. Había una rusa blanca, una de sus amigas, que atacó a la Unión Soviética y Melinda polemizó con ella. Hablábamos el mismo idioma.»
Maclean le pidió la mano pero Melinda no se acababa de decidir y sufría por ello. Maclean le gustaba demasiado como para decirle que no abiertamente pero, al mismo tiempo, no podía aceptarle. Quería volver a los Estados Unidos para meditar la decisión. Sin embargo, Maclean se opuso diciendo que, si se fuera, no podría regresar a Europa hasta que la guerra hubiera terminado. Por fin, Melinda decidió que no podía contraer matrimonio con él. Él le llevaría en coche hasta Burdeos para embarcar. Pero los acontecimientos se adelantaron con el colapso de Francia. Melinda cambió de parecer. Se casaron el 10 de junio de 1940 en el ayuntamiento local con el ruido de fondo de los cañonazos.
Maclean confesó su papel de diplomático, comunista y espía. Corría un riesgo enorme, y muy poco característico en él en aquel entonces, pero tranquilizó a Harris al decirle que Melinda no solo había reaccionado de forma positiva sino que había «prometido ayudar en cuanto podía – y tiene buenos contactos en la comunidad americana».
En Moscú se hizo amigo de Maclean Sam Lesser, hijo de inmigrantes judíos polacos y corresponsal de The Daily Worker, un periódico británico financiado por el KGB. El KGB se molestó cuando Lesser reveló que Melinda Maclean siempre había sido consciente de las actividades de espionaje de su esposo.Morning Star newspaper: London: 4 October 2010
No existen pruebas de que Melinda trabajara conjuntamente con Maclean pero, mientras duró su matrimonio, le prestó apoyo en su peligrosa doble vida. Nunca fue una relación fácil. Maclean bebía en exceso y, en numerosas ocasiones, la pareja estaba a punto de la separarse. Sin embargo, permanecieron juntos hasta que ella fue a vivir con Philby.
Se escaparon en un buque de guerra británico y pasaron el resto de la guerra en Londres donde, uno tras otro, los distintos apartamentos donde residieron fueron destruidos por los bombardeos. Esto resultó muy duro para Maclean, que confesó a Harriet, la hermana de Melinda «No hay nada que me guste más que la cálida acogida que me brindan mis mejores amigos, cuando me dan asilo en sus cómodos hogares». Sus controladores soviéticos no hubieran entendido este punto de vista.
Londres durante la Segunda Guerra Mundial Para entonces los soviéticos habían empezado a sospechar de algunos de sus espías británicos. Elena Modrzhinskaya, una agente especialista de Moscú, consultó el expediente de Philby y señaló determinadas circunstancias sospechosas. A Londres se le advirtió de la posibilidad de que él y los demás integrantes del grupo de Cambridge podrían ser agentes británicos infiltrados.,Genrikh Borovik, ed. Philip Knightley The Philby Files, 1944, London: Little, Brown.
En 1939, Dick White y Guy Liddell de MI5 entrevistaron a Walter Krivitsky (nacido como Samuel Ginsberg en Galicia, ahora Polonia) oficial de la GRU que había desertado después del asesinato de León Trotsky por agentes soviéticos en México D.F.