La invasión de Quebec (junio de 1775 - octubre de 1776) () fue la primera gran iniciativa del recién formado Ejército Continental durante la guerra de Independencia de los Estados Unidos. El objetivo de la campaña fue obtener el control militar de la provincia británica de Quebec y convencer a los canadienses franco-parlantes de unirse a la revolución en el bando de las Trece colonias. Una de las expediciones marchó desde el fuerte Ticonderoga bajo el mando de Richard Montgomery, capturó el fuerte St. Johns y casi logra capturar al general británico, Guy Carleton, al tomar Montreal. La otra expedición dejó Cambridge, Massachusetts bajo Benedict Arnold, y viajó con gran dificultad a través de los bosques de Maine hacia la ciudad de Quebec. Las dos fuerzas se unieron ahí, pero fueron derrotadas en la batalla de Quebec en diciembre de 1775. La expedición de Montgomery marchó desde el fuerte Ticonderoga a finales de agosto, comenzando el asedio del fuerte St. Johns, el principal punto defensivo del sur de Montreal, a mediados de septiembre. Después de que el fuerte fuese capturado en noviembre, Carleton abandonó Montreal, huyendo a la ciudad de Quebec, y Montgomery obtuvo el control sobre la ciudad antes de dirigirse hacia Quebec con un ejército mucho más reducido en tamaño. Ahí se le unió a Arnold, quien abandonó Cambridge a principios de septiembre en un arduo viaje a través de naturaleza salvaje que dejó a sus tropas hambrientas y en carencia de víveres y equipo.
Estas fuerzas se habían unido previamente en la ciudad de Quebec en diciembre, donde asaltaron la ciudad durante una tormenta de nieve en el último día del año. La batalla fue una derrota desastrosa para los estadounidenses; Montgomery fue asesinado y Arnold fue herido, y los defensores de la ciudad sufrieron pocas bajas. Arnold condujo entonces un asedio ineficiente a la ciudad, durante el cual los sentimientos conservadores fueron estimulados por campañas de propaganda, y la franca administración del general David Wooster en Montreal sirvió para molestar tanto a simpatizantes como a detractores de los estadounidenses.
Los británicos enviaron diversas tropas, incluyendo al general John Burgoyne y a mercenarios, para apoyar a todos aquellos en las provincias en mayo de 1776. El general Carleton lanzó una contraofensiva, dirigiendo a las tropas desorganizadas y débilesestadounidenses de regreso al fuerte Ticonderoga. Los estadounidenses, bajo el mando de Arnold, fueron capaces de retrasar el avance británico lo suficiente para que un ataque no pudiese llevarse a cabo en el fuerte Ticonderoga en 1776. El final de la campaña estableció el escenario para que la campaña de Burgoyne de 1777 ganara control sobre el río Hudson.
Nombramiento thumb|right|250px|La provincia de Quebec en 1775 El objetivo de la campaña militar estadounidense por el control de la provincia de Quebec, fue frecuentemente referido como «Canada" en 1775. Por ejemplo, la autorización del Segundo Congreso Continental hacia el general Philip Schuyler para la campaña incluía que, «de no ser desagradable para los canadianses», el «tomar posesión inmediata del fuerte St. Johns en Montreal, y otras partes del país», y para «perseguir otras medidas en Canada» que pudiesen «promover la paz y la seguridad» de las colonias. Incluso libros de historia relativamente modernos que hablan acerca de la campaña, se refieren a ella como Canadá desde sus títulos (ver referencias). El territorio que el Reino Unido llamó Quebec fue, en gran parte, la provincia francesa de Canadá hasta 1762, cuando Francia la cedió a Gran Bretaña en el Tratado de París de 1763, el cual daba por concluida, formalmente, la guerra franco-india (líderes franceses habían dado por vencida la provincia al ejército británico en 1760.)Kingsford (vol 5), pp. 1–10 El nombre «Quebec» es utilizado en este artículo, excepto en citas que mencionan específicamente a «Canadá», para evitar la confusión entre su uso histórico y el uso respecto a la moderna nación de «Canadá».
Contexto
En la primavera de 1775, la guerra de Independencia de los Estados Unidos comenzó con la batalla de Lexington y Concord. La batalla se hallaba en un alto, con el ejército británico rodeado por la milicia colonial durante el asedio de Boston. En mayo de 1775, conscientes de las débiles defensas y de la presencia de armas pesadas en el fuerte británico de Ticonderoga, Benedict Arnold y Ethan Allen dirigieron una fuerza de la milicia colonial que capturó el fuerte Ticonderoga y el fuerte Crown Point, y asaltó el fuerte St. Johns, todos ellos se hallaban débilmente defendidos.Kingsford (vol 5), p. 391 Ticonderoga y Crown Point fueron guarnecidos por de Connecticut, bajo el mando de Benjamin Hinman en junio.
Autorización del Congreso thumb|left|upright| El general Philip Schuyler La junta de 1774 del Primer Congreso Continental había invitado, previamente, a los canadienses-franceses a unirse en una segunda junta del Congreso que tendría lugar en mayo de 1775, en una carta pública con fecha del 26 de octubre de 1774. El Segundo Congreso Continental envió una segunda carta en mayo de 1775, pero no hubo una respuesta substantiva a alguna de ellas.Alden, pp. 195–198
Siguiendo la captura de Ticonderoga, Arnold y Allen se percataron de que era necesario retener Ticonderoga como defensa en contra de los intentos del ejército británico de dividir las colonias, así como también notaron que Quebec se hallaba pobremente defendida. Estos propusieron, de forma separada, expediciones en contra de Quebec, sugiriendo que una pequeña fuerza de entre sería suficiente para llevar al ejército británico fuera de la provincia. El Congreso primer ordenó que los fuertes fueran abandonados, urgiendo que Nueva York y Connecticut proveyeran tropas y material para fines de naturaleza meramente defensiva. Llamados públicos alrededor de Nueva Inglaterra y Nueva York amenazaron al Congreso a cambiar su posición. Cuando se hizo evidente que Guy Carleton, el gobernador de Quebec, se encontraba fortificando el fuerte St. Johns, e intentaba involucran a los iroqueses en los altos de Nueva York en el conflicto, el Congreso decidió que era necesario adquirir una posición más activa. El 27 de junio de 1775, el Congreso autorizó al general Philip Schuyler investigar y, de ser apropiado, comenzar una invasión. Benedict Arnold, haciendo a un lado su encargo, se dirigió a Boston y convenció al general George Washington de enviar una fuerza de apoyo a la ciudad de Quebec bajo su mando.Alden, p. 202
Preparativos defensivos Siguiendo el asalto al fuerte St. Johns, el general Carleton se hallaba consciente del peligro de invasión desde el sur, por lo que pidió refuerzos del general Thomas Gage en Boston. Este levantó a las milicias locales para colaborar con la defensa de Montreal y de la ciudad de Quebec, las cuales se encontraron con un logro limitado.Coffin, pp. 496–497 En respuesta a la captura de Ticonderoga y al asalto del fuerte St. Johns, este envió 700 tropas para retener el fuerte en el río Richelieu, al sur de Montreal; ordenó la construcción de navíos para su uso en el lago Champlain,Alden, p. 199 y reclutó cerca de cien mohawk para asistir en su defensa. Él mismo vigiló la defensa de Montreal, guiando a sólo 150 regulares, debido a que le confiaba el fuerte St. Johns a la defensiva principal. La defensa de la ciudad de Quebec la dejó en manos del mando del gobernador Hector Theophilus de Cramahé.
Negociaciones para la obtención del apoyo indio Guy Johnson, un conservador y agente británico indio viviendo en el valle Mohawk en Nueva York, se encontraba en buenos términos con los iroqueses de Nueva York, y se encontraba preocupado por su seguridad y la de su familia, después de que se hizo claro que el sentimiento patriótico se había adueñado de Nueva York. Convencido, aparentemente, de que no podría seguir conduciendo de forma segura los negocios de la Corona, dejó su estado en Nueva York con cerca de 200 conservadores y simpatizantes mohawk. Este fue, en primer lugar, al fuerte Ontario, donde, el 17 de junio, extrajo de líderes tribales indios promesas para colaborar en el mantenimiento de provisiones y de líneas de comunicación abiertas en el área, así como el apoyo de los británicos en el «agredir al enemigo». Desde aquí, este se marchó a Montreal, donde, en una junta con el general Carleton y más de , negoció acuerdos similares, y les aconsejó «estar listos para el servicio». Sin embargo, la mayoría de los involucrados en estos acuerdos fueron los mohawks; las otras tribus en la Confederación Iroquesa evitaron estas conferencias, buscando permanecer neutrales. Muchos de los mohawks permanecieron en el área de Montreal después de la conferencia; sin embargo, cuando parecía incierto si los estadounidenses lanzarían una invasión en 1775, la mayoría de ellos regresó a su casa para mediados de agosto.
El Congreso Continental buscó mantener a las Seis Naciones fuera de la guerra. En julio de 1775, Samuel Kirkland, un misionero influyente con los oneidas, les llevó una declaración del Congreso: "deseamos que permanezcan en sus hogares, y que no se unan a ningún bando, pero que mantengan bien enterradas las hachas». Mientras que los oneidas y los turcarora permanecieron formalmente neutrales, muchos oneidas pronunciaron su simpatía con los rebeldes. Noticial de la junta de Johnson en Montreal hicieron que el general Schuyler, quien también tenía influencia entre los oneidas, llamara a una conferencia en Albany para mediados de agosto. Atendida por cerca de (principalmente oneidas y tuscaroras, y algunos mohawks), Schuyler y otros comisionados indios explicaron los problemas que dividían a las colonias de la Gran Bretaña, enfatizando que las colonias se encontraban en guerra para preservar sus derechos, y que no buscaban la conquista. Los jefes aceptaron permanecer neutrales, con uno de los líderes mohawk diciendo, «es un asunto de familia» y que estos «permanecerían en su sitio viéndolos pelear... afuera». Sin embargo, estos sí lograron extraer concesiones de los estadounidenses, incluyendo promesas para resolver problemas como el establecimiento de colonizadores sobre sus tierras.
La expedición de Montgomery thumb|right|El brigadier general, Richard Montgomery El principal golpe de la invasión fue dirigido por el general Schuyler, subiendo por el lago Champlain para asaltar Montreal y, posteriormente, la ciudad de Quebec. La expedición estuvo compuesta por fuerzas de Nueva York, Connecticut y Nueva Hampshire, así como también por hombres de las Montañas Verdes, bajo el liderazgo de Seth Warner, con provisiones proveídas por Nueva York.Lossing, pp. 227–228 Sin embargo, Schuyler fue en extremo cauteloso, y para mediados de agosto los colonos recibían reportes acerca de que el general Carleton se encontraba fortificando las posiciones defensivas fuera de Montreal, y que algunas tribus nativas se habían unido a los británicos.
Acercamiento a St. Johns