miniaturadeimagen|Aprendizaje organizacional y gestión del conocimiento. La gestión del conocimiento (del inglés knowledge management) es un concepto que surge en 1986 como un fenómeno aplicado en las organizaciones para capacitar. Tiene el fin de transferir el conocimiento desde el lugar donde se genera hasta el lugar en donde se va a emplear (Fuentes, 2010), e implica el desarrollo de las competencias necesarias al interior de las organizaciones para compartirlo y utilizarlo entre sus miembros, así como para valorarlo y asimilarlo si se encuentra en el exterior de éstas. La gestión del conocimiento es diferente a la gestión de la información, aunque tengan cierta relación.
En el ámbito organizacional la gestión del conocimiento se enfoca en que cada uno en la organización sepa lo que el otro conoce con el objetivo de mejorar los rendimientos de las organizaciones. Enfoques contemporáneos en la gestión del conocimiento
En la literatura reciente sobre gestión del conocimiento, se ha prestado creciente atención a la integración de tecnologías digitales y sistemas basados en inteligencia artificial para apoyar los procesos de captura, organización y actualización del conocimiento.
Estas herramientas permiten mejorar la gestión de grandes volúmenes de información y facilitar procesos de aprendizaje organizacional continuo, especialmente en entornos dinámicos donde el conocimiento evoluciona rápidamente.
Algunos autores señalan que estos desarrollos podrían contribuir a modelos más dinámicos de gestión del conocimiento, en los que la información se actualiza de manera iterativa a partir de nuevos datos y experiencias organizacionales.
Definiciones y características generales
Definiciones El concepto de gestión del conocimiento no tiene una definición única, ya que ha sido explicado por diferentes autores de diversas formas de acuerdo con cada perspectiva de análisis, haciendo énfasis en algunas de sus características particulares (Fuentes, 2010: pp. 114-115.)
La definición para el ámbito organizacional se trata de cada uno en la empresa sepa lo que el otro conoce con el fin de mejorar los resultados del negocio (Belly, Pablo, 1999)
El conocimiento reside en el complejo sistema de procesos que da como resultado, la materialización de los bienes o servicios (Cordero Borjas & García Fernández, 2008).Cordero Borjas, A. E., & García Fernández, F. (2008). «Knowledge Management and Work Teams.» Observatorio Laboral Revista Venezolana, 43-64. Según Múnera y Franco (2002) citado por (García Fernández & Cordero Borjas, 2008), existen dos soportes básicos del conocimiento: 1) El capital humano que interviene en los procesos de producción o de soporte organizacional (formación, capacidades, cualidades personales, entre otras); y 2) La información manejada en dichos procesos, que capacita a estas personas a incrementar su formación o habilidades para el desarrollo de sus tareas.
Valor intrínseco:
Respecto a estas mismas determinaciones, Nonaka et al. (2000: p.1) y Barney (1991: p.112) consideran que dar al conocimiento la calidad de recurso con la cualidad de ser difícil de imitar, lo hace un elemento raro y a la vez valioso, lo que se constituye en una fuente potencial de ventaja competitiva para las organizaciones.
De acuerdo con lo anterior, se pueden identificar regiones en el mundo donde la acumulación de conocimiento se da en forma sinérgica, de acuerdo a la intensidad de los procesos de aprendizaje colectivo que el mismo territorio y sus diferentes entidades fomentan (Fuentes, 2010 pp.114). Estos procesos de aprendizaje expanden de manera social el conocimiento, pero no solo en las empresas sino en todo el territorio (véase a Grant, 1996: p.376)
De esta forma, el conocimiento forma parte de las competencias esenciales de una zona con intensa dinámica productiva como lo señala Prahalad & Hamel (1990)
La gestión del conocimiento es el proceso que continuamente asegura el desarrollo y la aplicación de todo tipo de conocimientos pertinentes de una empresa con objeto de mejorar su capacidad de resolución de problemas y así contribuir a la sostenibilidad de sus ventajas competitivas (Andreu & Sieber 1999).ANDREU, R. & SIEBER, S. (1999): «La gestión integral del conocimiento y del aprendizaje.» Economía Industrial, no. 326, pp. 63-72. También se ve como la función que planifica, coordina y controla los flujos de conocimiento que se producen en la empresa en relación con sus actividades y su entorno, con el fin de crear unas competencias esenciales (Bueno, 1999).BUENO, E. (1999): «Gestión del conocimiento, aprendizaje y capital intelectual.» Boletín del Club Intelect, no. 1, enero. Madrid. Además abarca la adquisición y uso de recursos para crear un entorno en el que la información es accesible a los individuos y en el que los individuos adquieren, comparten y usan dicha información para desarrollar su propio conocimiento y son alentados y habilitados para aplicar su conocimiento en beneficio de la organización. (Harman and Brelade 2000). Se centra en la forma de dar a conocer y administrar las actividades relacionadas con el conocimiento, así como su creación, captura, transformación y uso. Su función es planificar, implementar y controlar, todas las actividades relacionadas con el conocimiento y los programas requeridos para la administración efectiva del capital intelectual e incluye la aplicación de perspectivas tácticas y operativas más detalladas respecto a la Gestión del Capital Intelectual.(Wiig, 1997).WIIG, K. (1997): «Integrating Intellectual Capital and Knowledge Management.» Long Range Planning, vol. 30, no. 3, pp. 399-405.
La gestión del conocimiento, se orienta en las formas de como capturamos el conocer (construcción de conocimiento tácito), se hace su conversión, se pone a disposición de otros y se reutiliza, de ello se deriva el capital intelectual (banco de conocimiento explicitado). La activación y seguimiento de este proceso permite que emerja y se transmita nuevo conocimiento, de manera que, en la medida que la estructura organizacional facilite la sincronía, cooperación y conectividad entre personas, promoverá un entorno de innovación y creatividad en la gestión conocimiento.
Características del conocimiento tácito Gestionar el conocimiento implica verlo como uno de los recursos clave de cualquier organización. Desde esta perspectiva hay que considerar que inicialmente se adquiere y manifiesta mediante habilidades, experiencias e intuiciones de forma tácita. Las propiedades principales del conocimiento tácito son (Fuentes, 2010: pp. 114-115.):
Intangible. No se puede tocar, manipular, ni cuantificar, sin embargo su aplicación produce efectos observables e incluso medibles. No se consume. No disminuye ni se desgasta por el uso. Inocuo. El conocimiento por sí mismo no hace daño a nada ni nadie, su interpretación o uso son las actividades que le confieren un fin, sin embargo estas acciones son las que se constituyen en componentes éticos. Es multipropósito. Se puede adaptar a diferentes aplicaciones lo que le confiere un valor de uso. Es potencial. Su valor de uso depende de un conjunto de competencias y capacidades de la entidad que lo ponga en práctica. Es imperecedero. El conocimiento no se daña ni se deteriora. Lo que caduca es su capacidad para ser usado en algún propósito. Es acumulable. El conocimiento se puede incrementar en sistemas de trabajo, dispositivos de almacenamiento y en la mente.
Características del conocimiento explícito
Transportable. Se puede llevar desde el lugar en que se generó o almacenó hasta el lugar dónde se va a ocupar o almacenar nuevamente, para ello debe hacerlo explícito por medio de información y utilizando un canal de comunicación que es el elemento físico que lo transmite de un punto a otro. Lo anterior implica que se puede incorporar a dispositivos o procesos para después con técnicas de ingeniería inversa se pueda recuperar.
Antecedentes del estudio del conocimiento
Los precursores Clásicos de la Teoría del Conocimiento se remontan a Protágoras (480-411 a. C.) quien afirmaba que: «El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto que lo son y de las que no lo son en cuanto que no lo son».
A Platón (428-347 a. C.), quien afirmaba: «la existencia de un mundo de ideas, invariables e invisibles sobre las que es posible adquirir un conocimiento certero».
Pero es hasta Aristóteles (384-322 a. C.), que el conocimiento se ve como: «una adquisición vía directa, mediante la abstracción, o de forma indirecta deduciendo nuevos datos de aquellos ya sabidos, mediante las reglas de lógica». Estas reglas, fueron expuestas sistemáticamente por él, por primera vez, como ayuda para superar las trampas teóricas de los sofistas.
Entre los fundadores medievales se pueden mencionar filósofos como Valentine Fromm (1601-1675) con su obra Gnosteología, de 1631, a J. Micraelius (1597-1658) con Lexicon philosophicum terminorum pilosophis usitatorum, de 1653 y a Geor Gutke (1589-1634) con Habitus primorum principiorum seu intelligentiae, de 1666.
Como se puede observar el conocimiento, como teoría formal, parte de los estudios medievales de la Gnosteología como una de las disciplinas en que se dividía la Metaphysica. Durante algún tiempo, la tendencia fue usar el vocablo gnoseología, que fue empleado por primera vez en el , con preferencia al de epistemología, luego, por tendencias escolásticas, se usó gnoseología en el sentido general de teoría del conocimiento y epistemología como la disciplina que estudia los fundamentos de verdad que hacen objetivo el conocimiento, con lo que se fundamenta la existencia y el principio del conocimiento científico, diferenciándolo del saber, como algo que se conoce sin tener la certeza de su veracidad.
Es importante señalar que estas formas de utilizar los términos “gnoseología” y “epistemología” para referirse a distintas ramas del estudio del conocimiento ha sido más frecuente en español, italiano, alemánEn alemán se utiliza Erkenntnistheorie (Teoría del conocimiento) y a veces Erkenntniskritik (Crítica del conocimiento) y francés,En francés se utiliza Theorie de la connaissance que en el inglés,En inglés se utiliza más frecuentemente Epistemology por lo que en este último idioma se usan los vocablos gnoseología y epistemología indistintamente. (véase Ferrater, 2002: II. p.1470).FERRATER MORA, JOSÉ (2002): Diccionario de Filosofía, ed. rev., y act., por Terricabras, Josep-Maria, Círculo de Lectores, Travessera de Gràcia, 47-49, 08021 Barcelona, ISBN (OC) 84-226-8967-7.
Actualmente, el estudio del conocimiento se ha apartado de la línea “recta” de la investigación gnoseológica, sobre todo en los estudios con el enfoque organizacional (BA Fuentes, 2010 pp. 104-105.), y desde dicha visión Davenport y Prusak (1998: p. 6.)DAVENPORT, T. H. & PRUSAK, L. (1998): Working Knowledge: How organizations manage what they know, Harvard Business School Press, ISBN 1-57851-301-4. señalan que el conocimiento se produce en y entre seres humanos ya que aunque un ordenador pueda captar y transformar datos en información, sólo el ser humano puede convertir estos datos y esa información en conocimiento.
Como se puede intuir, el conocimiento es parte esencial del ser humano y aunque no se ha podido definir en rigor, las investigaciones sobre el papel que juega dentro de las organizaciones y las economías tiene un amplio repertorio de consecuencias en la teoría de la dirección y más ampliamente en la teoría económica.
Técnicas de gestión del conocimiento
Usualmente el proceso implica técnicas para capturar, organizar, almacenar el conocimiento de los trabajadores, para transformarlo en un capital intelectual que preste beneficios y se pueda compartir.