thumb|right|Documental realizado por Argia.com sobre la renovación y la tradición en las danzas vascas. Las danzas vascas () son una parte importante de la cultura y folclore de los vascos. Cada territorio histórico o provincia tiene las suyas propias. Cada pueblo tiene su danza que se acostumbra a bailar en sus fiestas mayores. Algunas de ellas son muy antiguas perdiéndose su origen en los tiempos, mientras que otras son recreaciones modernas de viejas danzas y algunas son nuevas coreografías con base popular.
Los bailes de romería o plaza, basados en los bailes que se celebraban en las romerías y cuya participación era popular y espontánea han pasado a engrosar el repertorio de los grupos de danza establecidos, si bien es verdad que todavía se vienen realizando en todas aquellas romerías, sobre todo en los lugares rurales del país, este tipo de bailes populares y espontáneos que invitan a participar libremente a todos los romeros y visitantes.
Las danzas de llados, que tienen un paralelismo evidente con las europeas del mismo tipo. Su realización, siempre ligada a la conmemoración o a rendición de honores, está ligada a la danza ritual donde el pueblo apoya con respeto a cada colectivo de danzantes.
Las danzas de fin de fiesta, este tipo de bailes se realizan para marcar el fin de unas fiestas o de un periodo concreto, como el carnaval, han servido de simbólico colofón al desenfreno festivo, representado en el golpeo, vapuleo y quema del pellejo de vino inflado y vacío. Es el fin de un ciclo y el comienzo de otro.
Las danzas consideradas tradicionales tienen el nombre de: Agurra, Fandangoa, Banakoa, Zortzikoa y Arin Arina entre otros muchos.
Se observan ciclos completos de zonas específicas junto a danzas determinadas extendidas por todo el territorio, o salpicadas en ciertos enclaves. A continuación se exponen, por territorios, algunos de los bailes más representativos explicando su origen y particularidades. thumb|250px|Dantzari.
Vizcaya
Kaxarranka
Este baile se suele realizar en la localidad de Lequeitio el día de San Pedro, patrón de la cofradía de pescadores. Ese día la cofradía elegía a su secretario o mayordomo, el cual debía dejar en depósito una cantidad de dinero para demostrar así que no quería enriquecerse con dinero de la institución. Al mayordomo saliente se le devuelve el dinero en depósito, el cual se transporta en una arca o kutxa junto con los libros de las cuentas del año.
El baile en cuestión se realiza encima de la caja. El mayordomo se sube al arca y esta es levantada por ocho arrantzales (pescadores) y el mayordomo, que va vestido con camisa y pantalón blanco, faja roja, pañuelo rojo al cuello y frac, llevando en la mano izquierda una chistera de color negro y en la derecha un banderín con las llaves de San Pedro bordadas, interpreta el baile en diferentes puntos del pueblo y enfrente al domicilio del responsable saliente.
El baile se divide en cuatro partes: Reverencia o saludo al pueblo Fandango Arin-arin Nueva reverencia igual a la del comienzo
Dantzari Dantza
La Dantzari Dantza que se realiza en el duranguesado, antigua Merindad de Durango, es una de las danzas más representativas del País Vasco, por su ritmo, por su fuerza y la belleza de sus figuras. El instrumento al son del cual se recuerda haber bailado siempre es el txistu, componiendo el conjunto un txistulari y atabalero. thumb|300px|Nueve grupos interpretando simultáneamente la kaxarranka. Las anteiglesias en las que se tiene constancia de que se realizaba esta danza son: Bérriz, Garay, Yurreta, Abadiano, Izurtza y Mañaria y para ser partícipes de ella había que pasar por una selección a la que acudían las diferentes cofradías de cada Anteiglesia que solía ser bastante numerosa ya que siempre ha sido un honor pertenecer al grupo de "dantzaris".
Esta danza es en realidad un conjunto de nueve danzas diferentes, de ellas, cuatro son danzas de ritmo y coreografía individual similares: Zortzinango, Banango, Binango y Launango. Lo que cambian son las coreografías generales, en las que como sus propios nombres indican, se bailan de uno en uno, de dos en dos, de cuatro en cuatro o de ocho. Otras tres de estas danzas duranguesas se bailan con juegos de palos o espadas: Ezpata joko txikia (juego de espadas pequeñas), Ezpata joko nagusia (juego de espadas grandes) y Makil jokoa (juego de bastones), y finalmente nos quedan dos danzas, la primera y la última de la serie, la primera hace la introducción "dantzaris" destacando la figura del ondeado de la bandera sobre las cabezas de los danzantes (Ikurrin Dantza o Agintariena (baile de la bandera)), la segunda es la que cierra el ciclo, se conoce con el nombre de Txontxongilo (marioneta) y su figura principal es la elevación del capitán del grupo sobre los demás.
Xemeingo Dantza (danza de Jeméin)
El 29 de septiembre, día de San Miguel, patrón de la anteiglesia de Jeméin, que ahora forma el municipio de Marquina-Jeméin, se realiza esta peculiar danza en el barrio de Arretxinaga. Por este motivo este baile también es conocido como "danza de San Miguel de Arretxinaga".
En este baile, los dantzaris llevan en su indumentaria, como parte más importante, unos escapularios con la figura del Arcángel San Miguel y el escudo de la provincia de Vizcaya. Llama la atención la lucha que se entabla entre dos miembros del grupo que se ha interpretado como la lucha del bien contra el mal o la lucha que el Arcángel Miguel protagonizó contra Lucifer, el ángel rebelde, cuando es arrojado al infierno. Al final el jefe del grupo es alzado sobre la parrilla formada por las espadas de los danzantes en clara señal de victoria, aunque en la actualidad esta interpretación es cuestionada.
Guipúzcoa y Álava
Erreberentzia (reverencia) o ezpatadantza (baile de espadas)
La ezpatadantza de Guipúzcoa está constituida por dos grupos de bailarines que desempeñan papeles muy diferentes.
La parte más numerosa la forma la comparsa (en ocasiones compuesta por más de cien dantzaris), que se reparte en cuatro filas y es dirigida por un capitán, el buruzagi. Cada dantzari lleva en su mano derecha una espada, mientras que con la izquierda coge la punta de la espada de su compañero de fila. Los cuatro primeros, uno por cada fila, entregan la punta de su espada al capitán que coge dos por cada lado con la mano correspondiente.
Las otra parte la forman cuatro bailarines, los llamados azkendariak (los últimos), que llevan en sus manos sendas espadas cortas cuyos puños están cubiertos por un pañuelo que cae, ocultándola, sobre la mano. left|thumb|300px|Ezpatadantza.
La danza se inicia con la formación de puentes, zubiak, que comienzan cuando el capitán levanta sobre su cabeza las puntas de las cuatro espadas y da media vuela, colocándose enfrente de sus compañeros de cortejo y dirigiéndose al fondo de la formación. En esta maniobra es seguido por el resto de las filas de danzantes que, en el momento de girar, levantan sus espadas por encima de sus cabezas. Al final los azkendariak quedan colocados en la cabeza del cortejo. Se vuelve a repetir el acto en sentido contrario, quedando de nuevo el conjunto como al principio pero detrás de los azkendariak.
Don Manuel de Larramendi dice de estos cuatro personajes, que bailaban de uno en uno: .
El baile se puede bailar con una o dos espadas. El folclorista guipuzcoano Iztueta, que fue pionero en la recopilación de las danzas de ese territorio histórico, ya recogió como usual que este baile se realizara con dos espadas.
En la villa de Deva se realiza una ezpatadantza con una espada el día grande de sus fiestas patronales (en honor a San Roque).
Arku Dantza (baile de arcos)
Este baile, que antes bailaban los hombres y hoy lo hacen las mujeres, consta de dos partes diferentes. En la primera de ellas se interpretan los pasos con el grupo situado en posición vertical, mientras que en la segunda el grupo de dantzaris da un giro, situándose en posición horizontal y repitiendo los mismos pasos y cruces que en la primera parte. Las danzantes van vestidas de hilandera (albarcas, falda, corpiño negro, camisa blanca y pañuelo).
Zinta Dantza (baile de la cinta)
Al igual que el arko dantza, en este baile se ha cambiado el sexo de sus ejecutores. Antaño lo interpretaban los hombres, mientras que en la actualidad lo hacen las mujeres. Estas van vestidas de hilanderas.
La Zinta-dantza se baila alrededor de un palo coronado de flores, la música es más viva o moderna, los pasos son sencillos y normalmente bailan chicos.
Los bailarines se colocan en círculo alrededor del mástil o bastón de la cinta y el baile se repite dos veces. En la primera vuelta los dantzaris bailan mirando hacia adelante, cruzando en el palo todas las cintas con colores. Después, con el equipo mirando hacia atrás, el capitán hace el ocho. Después, todo el grupo baila y, por último, realizan el juego de cintas hasta quedar totalmente desprendidos o borrados.
Kontrapas
Danza guipuzcoana interpretada por mujeres que se realiza como saludo a las autoridades. Bailan un número indeterminado de parejas.
Sorgin Dantza (baile de brujas)
Este baile se incluye dentro de las fiesta de invierno y de carnaval. Se conserva en la localidad de Oria, próxima a Lasarte, y parece que fue llevado allí por obreros vergareses.
El grupo está formado por un número indeterminado de parejas, que está dirigido por un capitán y un sargento (el que lleva la bandera). La mitad van vestidos con ropa blanca, al uso del país, cubriendo su cabeza con un alto sombrero cónico de color azul, rematado en una borla de lana. La otra mitad van vestidos con ropas femeninas, al estilo de las aldeanas guipuzcoanas de principios del .
Después de una introducción, la ibilketa (marcha), que es bailada por todo el grupo y el capitán, sigue una parodia del comportamiento hombre-mujer; abrazados, caricias, movimientos ostentosos de faldas, provocaciones todas ellas de la parte masculina sobre la femenina, aunque en esta danza algunas femeninas no suelen ser mancas que digamos (como es lógico). Se procura que sea muy divertido y provocar el chiste y la risa entre el público.
Continúa el baile con una danza en corro, una caricatura de lo que el pueblo puede entender como una danza de conjuro, donde los dedos índices de los dantzaris parecen querer lanzar todo tipo de males.
Navarra Otsagiko Dantzak (danzas de Ochagavía)
Se realizan en honor a la patrona de Ochagavía, pueblo del valle de Salazar, en la Ermita de Nuestra Señora de Muskilda.
El grupo está compuesto por nueve bailarines, uno de ellos es el capitán, llamado bobo. Se suele bailar en la plaza del pueblo y el repertorio es el siguiente:
Pasacalles Enperadorea Katxutxa dantza Modorro Painolo dantza Jota.
La figura del bobo es la protagonista principal. Posee una máscara con dos caras y lleva en una especie de zurrón los accesorios necesarios para llevar a cabo todas las danzas y participa de manera principal en el "Painolo dantza" y en la "jota".
Axuri Beltza
Esta danza, originaria de Jaurrieta, un pueblo situado en el valle de Salazar, es una de las pocas danzas cantadas que se conservan. Se realiza formando un corro que gira en sentido contrario a las agujas del reloj (algo que sucede en la mayoría de las Soka dantzak (bailes de cuerda) e ingurutxo).
La elegancia de la entrada del grupo de mujeres, así como la vestimenta negra con vistosos adornos, hacen que siempre que se interpreta sea muy bien acogida por el público.
Este baile se baila únicamente el día 15 de agosto, en las fiestas en honor a la Virgen de la Blanca, patrona del pueblo, en la romería que se hace en la ermita, así como a la bajada de la romería en la plaza del pueblo.
El baile es única y exclusivamente bailado por las mozas del pueblo, con la única ayuda de uno o dos acordeones.
La letra de la canción dice así: Euskara Castellano Axuri Beltza El Cordero Negro Axuri beltza ona dut bainanxuria berriz hobea,