Vente Venezuela (VV) es un partido político venezolano de orientación liberal, fundado en 2012 y dirigido por María Corina Machado. Defiende la democracia liberal, la propiedad privada, la economía de mercado y la reducción de la intervención estatal, y forma parte de la Internacional Liberal. Aunque funciona como una organización partidista de alcance nacional, no se encuentra inscrito ante el Consejo Nacional Electoral ni dispone de una tarjeta electoral propia, después de que el organismo rechazara su solicitud de registro en 2015.

La organización formó parte de la Mesa de la Unidad Democrática, de la cual se apartó en agosto de 2017, y posteriormente integró la plataforma Soy Venezuela. La organización experimentó un crecimiento significativo entre 2023 y 2024, al pasar de ser una formación relativamente minoritaria a convertirse en una de las principales fuerzas de la oposición venezolana. Su expansión se aceleró después de que Machado ganara las primarias opositoras de 2023 con más del 92 % de los votos, incorporando nuevos dirigentes, voluntarios y militantes procedentes de distintas corrientes opositoras. En las elecciones presidenciales de 2024 respaldó la candidatura de Edmundo González Urrutia y desempeñó un papel central en la movilización electoral, la conformación de los «comanditos» y la recopilación de actas de escrutinio. Durante y después de la campaña, buena parte de su dirección fue detenida, perseguida, exiliada o forzada a la clandestinidad. Tras las excarcelaciones iniciadas en 2026, el partido retomó su actividad pública y continuó su expansión territorial y organizativa.

Historia

Fundación y primeros años Vente Venezuela fue fundado el 24 de mayo de 2012, pocos meses después de que María Corina Machado participara como candidata independiente en las primarias presidenciales de la oposición. Machado asumió desde entonces la coordinación nacional de la organización. La formación surgió inicialmente como un movimiento político y ciudadano destinado a articular una estructura propia alrededor de su liderazgo, incorporar personas sin militancia partidista previa y desarrollar una propuesta diferenciada dentro de la oposición venezolana.

Desde sus primeras reuniones fundacionales, la organización elaboró una doctrina política centrada en la libertad individual, la dignidad humana, la propiedad privada, el Estado de derecho y la economía de mercado. El documento doctrinal Se trata de la libertad, cuya preparación comenzó a mediados de 2012 y continuó durante los años siguientes, definió a Vente como una organización liberal con vocación de poder y partidaria de sustituir el modelo de Estado rentista y benefactor por una sociedad basada en la autonomía de los ciudadanos y la iniciativa privada. Durante este período comenzó a constituir equipos nacionales, regionales y municipales, así como áreas sectoriales dedicadas a formación, organización, comunicaciones y asociaciones ciudadanas.

En sus primeros años, Vente se integró en la Mesa de la Unidad Democrática y fue ubicado, junto con Voluntad Popular, Alianza Bravo Pueblo y otros partidos, dentro del sector más confrontativo de la coalición opositora. En 2014 apoyó la iniciativa denominada «La Salida», promovida por Machado, Leopoldo López y Antonio Ledezma, que proponía una movilización sostenida para impulsar un cambio de gobierno mediante mecanismos constitucionales. La estrategia generó diferencias con otros integrantes de la MUD, que cuestionaban la viabilidad de una salida anticipada de Nicolás Maduro y consideraban que podía profundizar las divisiones internas de la oposición.

En marzo de 2015, Vente inscribió candidatos en las elecciones primarias organizadas por la MUD para seleccionar a sus aspirantes a la Asamblea Nacional. La organización exigió que las primarias se celebraran en todos los circuitos y reclamó garantías para preservar la identidad y privacidad de los electores. El 13 de mayo, el Consejo Nacional Electoral rechazó su solicitud de inscripción como partido político, junto con las de otras organizaciones, por lo que Vente no obtuvo una tarjeta electoral propia. Pese a ello, sus dirigentes participaron en las elecciones parlamentarias de diciembre mediante la tarjeta unitaria de la MUD. La coalición obtuvo la mayoría de la Asamblea Nacional y Vente alcanzó representación parlamentaria, siendo electo Juan Pablo García como diputado principal por el Estado Monagas.

Ruptura con la MUD y Soy Venezuela Las diferencias entre Vente Venezuela y la Mesa de la Unidad Democrática se profundizaron durante 2016 y 2017, especialmente por los procesos de diálogo con el gobierno de Nicolás Maduro, la suspensión del procedimiento para activar un referéndum revocatorio y la estrategia adoptada después de las protestas de 2017. Vente sostuvo que las negociaciones permitían al Gobierno ganar tiempo y desmovilizar la presión interna e internacional. miniaturadeimagen|María Corina Machado acompañada de militantes de Vente durante una protesta en Caracas en 2017. En 2017, militantes y dirigentes de Vente participaron en las protestas contra las sentencias del Tribunal Supremo de Justicia que asumieron competencias de la Asamblea Nacional y contra la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente. La organización respaldó la consulta popular del 16 de julio, mediante la cual la oposición rechazó la Constituyente, exigió la renovación de los poderes públicos y solicitó la celebración de elecciones libres.

El 10 de agosto de 2017, Machado anunció la separación de Vente Venezuela de la MUD después de que la mayoría de los partidos de la coalición decidiera participar en las elecciones regionales. La dirigente sostuvo que concurrir a esos comicios implicaba legitimar al Consejo Nacional Electoral y reconocer de hecho a la Asamblea Constituyente, cuya elección había sido cuestionada por la oposición y por la empresa encargada del sistema automatizado de votación. Machado invitó a los demás partidos opositores a reconsiderar su decisión y afirmó que Vente se apartaba de una estrategia que, a su juicio, normalizaba el nuevo orden institucional surgido de la Constituyente.

En septiembre de ese año, Vente Venezuela, Alianza Bravo Pueblo y varias organizaciones y dirigentes independientes constituyeron la plataforma Soy Venezuela, impulsada principalmente por Machado y Antonio Ledezma. La nueva alianza se presentó como una alternativa a la conducción de la MUD y propuso combinar movilización ciudadana, presión internacional y organización social para alcanzar una transición democrática.

Vente y Soy Venezuela también rechazaron las elecciones presidenciales de 2018, al considerar que la convocatoria anticipada, las inhabilitaciones políticas y la falta de independencia del árbitro electoral impedían una competencia democrática. La organización desconoció la reelección anunciada de Maduro y continuó defendiendo una estrategia de presión nacional e internacional.

Gobierno interino y distanciamiento del G4 En enero de 2019, Vente Venezuela reconoció a Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela y respaldó la aplicación del artículo 233 de la Constitución por parte de la Asamblea Nacional. La organización consideró inicialmente que la presidencia interina podía articular la presión nacional e internacional necesaria para producir una transición política. Sin embargo, desde los primeros meses mantuvo diferencias con la estrategia del gobierno interino, al considerar insuficientes los procesos de negociación, la expectativa de una fractura espontánea dentro de las Fuerzas Armadas y la participación en elecciones sin garantías.

Las diferencias se hicieron públicas en agosto de 2020, cuando Guaidó propuso un nuevo pacto unitario de la oposición. Tras una reunión entre ambos dirigentes, Machado rechazó incorporar a Vente Venezuela a la iniciativa y sostuvo que la estrategia aplicada desde 2019 había fracasado en sus principales objetivos. En una carta abierta cuestionó el intento de ingreso de ayuda humanitaria de febrero de 2019, el levantamiento del 30 de abril y los procesos de negociación con el Gobierno, y pidió a Guaidó desvincularse de sectores señalados por irregularidades dentro de la estructura opositora.

Vente Venezuela rechazó las elecciones parlamentarias de 2020, al considerar que el proceso no ofrecía condiciones democráticas ni podía sustituir legítimamente a la Asamblea Nacional elegida en 2015. La mayoría de los principales partidos opositores también boicoteó los comicios, cuyos resultados no fueron reconocidos por Estados Unidos y otros gobiernos.

La organización mantuvo la misma posición ante las elecciones regionales y municipales de 2021. Vente criticó la decisión de la Plataforma Unitaria de participar y sostuvo que la ausencia de garantías, la intervención judicial de partidos y la inhabilitación de dirigentes impedían una competencia libre. También cuestionó el envío de una misión de observación de la Unión Europea, al considerar que podía contribuir a legitimar el proceso. Después de la votación, Machado propuso una elección popular para renovar el liderazgo opositor y criticó al denominado «G4» —integrado por Acción Democrática, Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo y Voluntad Popular— por concentrar la conducción de la oposición y promover estrategias que consideraba reiteradamente fallidas.

En 2022, las críticas de Vente se ampliaron al funcionamiento del gobierno interino y al manejo de activos venezolanos en el exterior. Machado cuestionó la falta de resultados, la opacidad administrativa y los conflictos relacionados con empresas como Monómeros, y sostuvo que la oposición necesitaba una nueva legitimidad obtenida mediante una elección primaria abierta.

Reorganización y primarias presidenciales de 2023 izquierda|miniaturadeimagen|Volante de campaña de María Corina Machado en las primarias.

A partir de 2022, Vente Venezuela comenzó a prepararse para participar en la elección primaria convocada por la Plataforma Unitaria para escoger a un candidato presidencial opositor. La organización presentó la candidatura de María Corina Machado y sostuvo que la primaria debía ser abierta a todos los electores, organizarse sin asistencia técnica del Consejo Nacional Electoral y utilizar votación manual. Vente defendió que el proceso fuera administrado por una comisión independiente y que sus resultados sirvieran para renovar la legitimidad del liderazgo opositor después de los conflictos relacionados con el gobierno interino y las derrotas electorales anteriores.

Durante la campaña, Machado recorrió numerosos estados y municipios, mientras las estructuras regionales y locales de Vente organizaron actos, equipos de voluntarios y redes de movilización. La candidatura adoptó el lema «hasta el final» y combinó las propuestas económicas liberales del partido con un discurso dirigido contra el liderazgo tradicional de la oposición y los procesos de negociación que Machado consideraba fallidos.

La candidatura recibió el respaldo de dirigentes y organizaciones ajenos a Vente. El 13 de octubre, Freddy Superlano retiró su candidatura y anunció el apoyo de Voluntad Popular a Machado, mientras otros sectores opositores y dirigentes regionales se incorporaron posteriormente a su campaña.

El 22 de octubre de 2023, Machado ganó las primarias con 2 253 825 votos, equivalentes al 92,35 % de los votos válidos contabilizados en el resultado final. La participación superó los 2,4 millones de electores dentro y fuera de Venezuela. El resultado convirtió a Machado en la candidata escogida por la principal coalición opositora y situó a Vente Venezuela en el centro de la estrategia electoral para las elecciones presidenciales de 2024. El Gobierno abrió posteriormente una investigación penal sobre la organización de la primaria y el Tribunal Supremo de Justicia ordenó suspender sus efectos, decisiones rechazadas por la Comisión Nacional de Primaria y por los partidos participantes.