El señorío de Milán () fue una antigua ciudad estado italiana nacida en mayo de 1259 tras la elección de Martino della Torre como señor de Milán. De 1259 a 1277 fue gobernada por la familia güelfa Della Torre hasta que, tras la batalla de Desio, Napoleón della Torre se vio obligado a ceder su cargo al arzobispo Otón Visconti. El dominio de la familia gibelina de los Visconti propició una serie de conquistas que llevaron a la familia a alcanzar el título ducal en 1395 gracias a Gian Galeazzo Visconti, el primer titular.
El contexto histórico Después de la conquista lombarda del territorio en 569 y de la posterior conquista por parte de Carlomagno en 774, la ciudad de Milán y su territorio más cercano pasó a formar parte del Sacro Imperio Romano Germánico.
La ciudad pasó a ser gobernada por el arzobispo de la ciudad, pasando posteriormente este poder a la nobleza.
La institución de la moderna comuna de Milán tuvo lugar en 1117: en ese año se atestigua por primera vez la actividad de los cónsules de Milán. Durante el , el municipio de Milán pudo extender su influencia sobre muchos señores feudales lombardos que en marzo de 1153, durante la Dieta de Constanza, se quejaron de la creciente hegemonía milanesa ante el emperador Federico Barbarroja quien, siguiendo la Dieta de Roncaglia, inició una guerra para remediar la situación. Las fricciones continuaron hasta 1162 cuando culminaron en un largo asedio que finalizó con la rendición incondicional de la ciudad y su posterior destrucción por el emperador.
La guerra desatada por el emperador llevó a varias ciudades, entre ellas Milán, a aliarse el 7 de abril de 1167 en la Liga Lombarda para oponerse a Federico. El 29 de mayo de 1176 la liga lombarda ganó la batalla de Legnano que puso fin al quinto y último descenso a Italia del emperador Barbarroja. Después de la derrota, Federico intentó resolver la cuestión italiana intentando el acercamiento diplomático. Eso se tradujo unos años más tarde en la Paz de Constanza (25 de junio de 1183), con la que el emperador reconoció a la Liga Lombarda, capitaneada por Milán, otorgando concesiones administrativas, políticas y judiciales a las comunas y poniendo fin oficialmente a su intento de hegemonizar el norte de Italia.
Durante la peste negra del Milán fue uno de los pocos lugares de Europa que no fue alcanzado por la epidemia, ya que el obispo ordenó emparedar las tres primeras casas a las que afectó. Los muertos, enfermos y sanos quedaron atrapados en su interior sin distinción. La crisis de la Comuna
Como muchas comunas italianas a partir del , Milán también se dotó de un gobierno consular. Los cónsules en realidad constituían un gobierno oligárquico en el que solo tenían voz las familias más importantes de los milaneses; en 1130, Milán estaba gobernada por veintitrés cónsules y ya por entonces estaban representadas las familias della Torre y Visconti. Los cónsules se dividían en dos órdenes principales: el de los capitanei —en el área lombarda, los capitanei eran los principales vasallos de un obispo, en particular del de Milán—, que era la clase más noble, y la de los valvassori —aliados del gobernante elegido por los vasallos—, que ya en 1035 se había organizado en la corporación de Motta. Tras una protesta en 1198, los capitanei y los Motta se unieron a la Credenza di Sant'Ambrogio, una asamblea formada por miembros de las clases burguesas y populares. Tras la formación de la Credenza, las tres facciones comenzaron a volverse cada vez más litigiosas y comenzaron una larga serie de batallas que culminaron en 1225 con la victoria de la Credenza y la reducción decisiva del poder de los capitanei.
El ascenso de los della Torre
sinistra|miniatura|La basílica de san Ambrosio (Milán),el lugar donde se firmó la paz de 1258
Entonces en crisis en 1240 la facción noble sufrió una escisión encabezada por Pagano della Torre, quien decidió fusionarse en la Credenza di Sant'Ambrogio que lo nombró podestà. Proveniente ya de una familia importante, Pagano cobró mayor popularidad cuando en 1237 dio refugio en sus posesiones de Valsassina a lo que quedaba del ejército milanés que había sido derrotado en la batalla de Cortenuova. Della Torre gobernó la ciudad hasta su muerte el 6 de enero de 1241. En ese breve período de gobierno pudo forjar alianzas con las repúblicas marítimas de Venecia y de Génova y también amplió el catastro milanés, logrando bajar los impuestos y apaciguar el constante descontento ciudadano.Cite ship register/doc entry (in Italian) in the Enciclopedia Treccani
En 1246 se reanudaron los enfrentamientos entre el bando popular y el de los capitanei haciendo casi imposible la administración regular de la comuna. Tras los disturbios del 26 de mayo de 1247, el legado pontificio Gregorio da Montelongo confirió el cargo de Anziano della Credenza al sobrino de Pagano, Martino della Torre, quien reorganizó los poderes comunales. En poco tiempo se reanudaron las luchas entre la Credenza y los nobles y en 1253 se llamó a gobernar la ciudad a Manfredo II Lancia, quien al cabo de tres años decidió pasarse al partido gibelino, abandonando Milán. Con el vacío de poder se reanudó la guerra y el 5 de abril de 1257, antes de llegar a un nuevo enfrentamiento, los capitanei y los Motta, aliados contra la Credenza todavía dirigida por Martino della Torre, acordaron la tregua de Parabiago que fue sucedida por la paz de san Ambrosio el 4 de abril de 1258. Mientras tanto, también se reanudó en Como la lucha entre la clase popular, representada por los Vittani, y la clase noble, dirigida por los Rusconi. Entonces, en junio de 1258, solo tres meses después de la paz de san Ambrosio, los capitanei de Milán acudieron en ayuda de los Rusconi y esa intervención provocó la pronta reacción de la Credenza que, enviando sus tropas, llevó a la victoria a los Vittani que nombraron podestà de Como a Martino della Torre; a raíz de esos hechos se rompió el acuerdo de paz en julio. Para evitar más disturbios el 30 de marzo de 1259 en la Basilica di Santa Tecla , se propuso la elección de un líder: Martino della Torre se postuló por parte de la Credenza, Azzolino Marcellino lo hizo por la Motta y finalmente Guglielmo da Soresina por los nobles. Numéricamente ganó el candidato de la Credenza, pero la Motta se rebeló contra la elección y decidió aliarse con los capitanei, aclamando como líder a Soresina. En ese momento el impasse lo rompió el legado papal, el arzobispo de Embrun Enrique de Segusio, que invitó a Soresina y a della Torre a abandonar la ciudad para llegar a un acuerdo. Della Torre fue a Como, donde era podestà, reunió un ejército y entró en Milán y, a continuación, la Credenza lo nombró señor de Milán, estableciendo así el señorío de Milán.
Historia sinistra|miniatura|La abadía de Chiaravalle, lugar de enterramiento de Martino y Filippo della Torre, los dos primeros señores de Milán
Martino della Torre se convirtió así en el primer señor de Milán en mayo de 1259. Como primera medida decidió desterrar a da Soresina de la ciudad para no tener ninguna oposición al gobierno. Unos días después, el 17 de septiembre, decidió aliarse con el Estado Pontificio para derrotar al mayor partidario de Soresina, el gibelino Ezzelino III da Romano, asesinado el 8 de octubre de 1259 tras la batalla de Cassano d'Adda. Tras deshacerse de los enemigos, della Torre pensó en buscar nuevos aliados por lo que el 11 de noviembre Oberto Pallavicino fue nombrado capitán general de Milán para los siguientes cinco años, y ello a pesar de la excomunión papal; tras eso, al año siguiente, el papa Alejandro IV también decidió excomulgar a Martino della Torre. A pesar de la centralización de poderes, della Torre no pudo conseguir que fuera elegido obispo su primo Raimondo, descendiente directo de Pagano, que en cambio fue asignado a la diócesis de Como. Ottone Visconti tomó su lugar en el arzobispado de Milán el 22 de julio de 1262, provocando la ira del señor de Milán, lo que obligó al Visconti, con la ayuda de Pallavicino, a refugiarse en Montefiscone en el Estado Pontificio. Pocos meses después del retiro del Visconti, el 20 de noviembre de 1263, Martino della Torre murió en Lodi: a causa de la excomunión fue enterrado cerca de la abadía de Chiaravalle y no dentro de ella.
La Credenza di Sant'Ambrogio eligió a Filippo della Torre, hermano de Martino, como señor de Milán.DELLA TORRE, Martino entry (in Italian) in the Enciclopedia Treccani En diciembre de 1263, Filippo anexionó la ciudad de Como al señorío de Milán gracias al apoyo de la familia local de los Vittiani, y el 11 de diciembre de 1264, tras la expiración de su mandato, Oberto Pallavicino fue expulsado de Milán, convirtiéndose de hecho en enemigo de los della. Torre. En 1265, Della Torre ofreció ayuda militar al Estado Pontificio a cambio de la elección de su primo Raimondo y la deposición de Ottone Visconti, pero la propuesta fue nuevamente rechazada por el papa Clemente IV, recientemente instalado en el trono papal. El 24 de septiembre de 1265 murió Filippo della Torre, dejando sin resolver los conflictos con la iglesia. Aun así Filippo Visconti logró formar un frente unido de los guelfos encabezado por Milán y seguido por las ciudades de Bérgamo, Como, Lecco, Lodi, Monza, Novara, Varese y Vercelli y Brescia, gracias también a alianzas y vínculos paternos con la poderosa familia Maggi.
Napoleón de la Torre
En 1265, tras la muerte de Filippo, el señorío de Milán pasó a Napoleón della Torre, hijo de Pagano, a quien se unieron los hermanos Francesco y Paganino. Francesco fue nombrado señor de Seprio, mientras que Paganino se convirtió en podestà de Vercelli. La venganza de Oberto Pallavicino no se hizo esperar y el 29 de enero de 1266 Paganino fue asesinado por una banda de nobles milaneses proscritos ayudados por unos pavesés empleados de Pallavicino. Tras el asesinato de su hermano, Napo della Torre hizo decapitar a los trece nobles conspiradores y también dio la orden de decapitar a doce nobles encarcelados en la prisión milanesa tras la batalla de Tabiago y a otros veintiocho nobles encarcelados en las prisiones de Trezzo. Para evitar otras intrusiones por parte del ahora antiguo aliado Oberto Pallavicino el 23 de marzo de 1266 Napo decidió convocar a los representantes de las ciudades de la liga lombarda. Habiendo resuelto el problema de Pallavicino, Napo también tuvo que hacer frente a la disputa de larga data sobre el arzobispado de Milán que había comenzado en 1259. Presionado por el papa, el 7 de diciembre de 1266 Milán decidió aceptar el nombramiento de Otón Visconti, y después de eso los milaneses fueron absueltos de excomunión, pero por precaución Otón permaneció todavía en Viterbo.