El Real de la Jara es un municipio y localidad española perteneciente a la provincia de Sevilla, en la comunidad autónoma de Andalucía. Se encuentra situada a una altitud de 465 m y a 72 km de la capital de provincia, Sevilla, en la parte más occidental de la comarca de la Sierra Norte de Sevilla, que es la zona más sureña del sistema geográfico de Sierra Morena, y forma parte del parque natural homónimo. Cuenta con una población de .

Historia miniatura|derecha|Estatua de bronce un ciervo realizada en 2009. Se encuentra en la plaza de Andalucía miniatura|derecha|Castillo de El Real de la Jara miniatura|derecha|Iglesia de San Bartolomé miniatura|derecha|Ermita de los Remedios miniatura|derecha|Torre del Reloj Atendiendo al nobiliario oficial vigente y a cronistas de la talla de Abelardo Silba Amador, El Real de la Jara «Es de remoto origen, conociéndose ya en tiempo de los romanos». Algunos escritores dicen que fue de las poblaciones de la antigua Tartesia, cuya fundación es atribuida al Rey Salomón. Despoblada durante la Dominación Goda, esta villa resurge en la época de los Almohades, gracias a los cuales alcanza gran notoriedad y desarrollo, pudiéndose emancipar así del Califato de Córdoba en el año 1148. Por entonces, los musulmanes denominan este emplazamiento con el nombre de «Xara», dado el espeso matorral que lo rodeaba.

Hacía el primer tercio del será conquistada y repoblada por los Caballeros de Santiago, a las órdenes de San Fernando, que lo pone bajo Sevilla. Se cuenta que estos soldados lograron vencer al ser guiados por un ciervo que les llevó hasta el centro más débil de la muralla del castillo. Un lugar que además acogió la acampada que realizó Alfonso XI, a mediados del , antes de emprender la Batalla del Salado. Un hecho que podía explicar el topónimo de «El Real», ya que los lugares que eran testigos de estas estancias reales, adquirían dicho privilegio. No obstante esto queda justificado cuando los Reyes Católicos agradecidos al pueblo de sus servicios le conceden Fuero Real, por su fidelidad en las disidencias civiles del y por el envío de milicias concejiles en 1498 a la lucha contra los moros de Granada, dicho Fuero fue con dictado de Lealtad en 1498. Incluida junto a otras poblaciones en la lista de honor de las Cortes de Cádiz por tomar parte en las filas de la legión durante la Guerra de la Independencia, recibirá también de manos de Alfonso X «carta puebla» o «carta de franqueza».

A mediados del , el lugar contaba con una población censada de 230 habitantes. La localidad aparece descrita en el decimotercer volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:

Respecto a su primer escudo, decir que fue realizado por Manuel San José a principios del , con un tamaño de 50x65 cm, costó veinte pesetas y actualmente se encuentra en el Ayuntamiento. En su parte superior contiene una ampliación del sello municipal, mientras que en la inferior muestra un historial cuyo texto dice «Armas e Historial de la Muy Leal Real de la Jara».

Antecedentes heráldicos Según versión municipal, el Ayuntamiento ha estado usando un escudo de armas autorizado por el Ministerio de Gracia y Justicia en 1899, cuya descripción es la siguiente: «Medio partido y cortado. Primero de oro con una cruz de Santiago de gules; segundo de azur con una muralla de plata y ente ella un ciervo al natural sobre terraza de tierra y una brena a cada lado». Sin embargo, esta descripción no corresponde al escudo que se utiliza en la actualidad en lo que respecta a su número de cuarteles, a disposición de los mismos y a los elementos que los componen. Todo ello sin citar su incorrecta tipología e improcedente timbre, los lambrequines que lo adornan exteriormente, el color no heráldico del segundo cuartel, el incumplimiento de la normativa que prohíbe poner color sobre color y la inexistente justificación del por qué el ciervo mira hacia la izquierda del escudo, lo que en Heráldica es señal de bastardía. Por consiguiente y pese a su acertado simbolismo histórico, la rehabilitación de este escudo es totalmente necesaria.

Simbología La simbología de este blasón se fundamenta en los hechos siguientes: la cruz de Santiago figura por ser los caballeros de dicha Real Orden los que conquistaron y repoblaron y a los que fue cedida por Fernando III el Santo para su guardia y custodia; el castillo como evocación del que se conserva en su término municipal y el ciervo ante la muralla, en recuerdo de la bella leyenda que narra como un animal de esa especie condujo a las huestes cristianas por un lugar que permitió arrebatar a los moros el castillo que defendía el pueblo. Este hecho, adjudicado por la creencia popular a la intervención divina, quedó perpetuado en el blasón concejil. Por todo lo expuesto, está justificado que las tradicionales armas aceptadas originalmente para el escudo municipal de El Real de la Jara se conserven y total fidelidad y tan sólo se proceda a la organización de su blasón de acuerdo con lo que disponen las reglas de la Heráldica.

La bandera No posee el Ayuntamiento de El Real de la Jara antecedente vexilológico alguno, por lo que procede a la adopción de la bandera que le ha de representar de aquí en adelante. Al respecto, como es habitual, elegir para sus colores algunos de los que figuran en su escudo de armas respetando una vieja costumbre de las casas nobiliarias, queda organizada de la forma siguiente:

Bandera rectangular de 1,80 m de larga y 1,30 m de alto, de color verde cruzada desde el ángulo superior derecho al ángulo inferior izquierdo por una franja diagonal de color blanco de 50 cm de ancho. En ésta, centrado y sobrepuesto, el escudo municipal.

Demografía Cuenta con una población de .

Economía Evolución de la deuda viva municipal

Perfil socioeconómico

El Real de la Jara cuenta con una población media que ronda habitualmente los 1700 habitantes. La población vive principalmente de la ganadería, aunque predomina la cría del cerdo ibérico de bellota; también destacan otras especies como la vacuna, lanar y caprina, a partir de las cuales se levantan industrias como: queso, leche, carne, chacina, etc. Además, el corcho y la miel, junto a otros recursos autóctonos, son productos muy rentables en esta zona. Por lo demás, este pueblo cuenta también con una importante oferta de suelo industrial, contando con dos polígonos: «La Encina» y «La Espardilla».

Monumentos Castillo Medieval: obra cristiana que fue importante núcleo defensivo a lo largo del Edad Media. Construido en un momento avanzado del , es de estilo mudéjar, y de él se conserva la base de su muralla completa, recientemente restaurada. En su mayor parte, este recinto fortificado fue levantado en mampostería (acceso libre).

Castillo de las Torres: castillejo cristiano, datará de los siglos o . De planta cuadrangular, fue reforzado con el tiempo con dos torreones en las esquinas que justifican su onomástico de «Las Torres del Real». Situado en término de Monesterio, provincia de Badajoz, pero a escasa distancia del núcleo urbano de El Real de la Jara, fue estructurado para el apoyo y la protección de los viandantes de entonces (acceso libre).

Iglesia de San Bartolomé: de estilo mudéjar, y cuya estructura original data del , corresponde al tipo serrano de arcos transversales. Presenta tres naves con cubiertas modernas y capilla mayor con bóvedas de nervaduras. En su interior hay obras del , entre ellas el cuadro de «Las Ánimas» atribuido a Francisco de Zurbarán (visitable en horas de culto, en la plaza de San Bartolomé).

Ermita de los Remedios: antigua ermita cristiana que en sus orígenes pudo ser una mezquita árabe de la que se conservaría el Mihrab. La escuela taller El Realejo ha llevado a cabo en ella las labores de restauración, después de que dejara de servir como depósito carcelario (calle Cervantes, s/n).

Plaza de toros: construcción del de estilo sevillano. Ha sido restaurada.

Capilla de San Antonio: levantada en el año 1999, gracias a la colaboración de los vecinos del pueblo, esta pequeña construcción de ladrillo visto está situado en la zona de acampada de la Ribera del Cala. En su interior guarda una imagen de San Antonio.

Lugares de interés Museo de Ciencias Naturales: contiene una importante muestra de restos arqueológicos extraídos en diferentes excavaciones del Castillo, así como interesantes hallazgos particulares. También podemos encontrar una variada colección de animales autóctonos de la zona, disecados por el taxidermista de la localidad Rafael Díaz (calle Cervantes, s/n. Torre del Reloj).

Casa complejo cultural Miguel de Cervantes: salón acondicionado para actos culturales, conferencias y teatro. Hogar del Pensionista (avenida del 28 de Febrero, 37).

Mirador Cerro del Ejido: situado dentro del núcleo urbano, junto al depósito el agua, desde el mismo podemos contemplar una amplia y agradable vista de todo el municipio.

Mirador de La Loba: dentro del término municipal de El Real de la Jara, pero en la carretera que llega hasta Cazalla de la Sierra, este punto permite divisar la Sierra Padrona, y su pico, el más alto de la provincia de Sevilla.

Collado de la Sal y Sierra Padrona: dos hermosos lugares de esta serranía, para contemplar amplias visitas panorámicas.

Rivera de Cala: establece la frontera entre la provincia de Sevilla y Huelva. Este espacio natural se ha enriquecido gracias a las labores de limpieza y reforestación. En la actualidad dispone de una amplia zona de acampada, merenderos y otras instalaciones.

El Pantano del Batrocal.

Embalse de El Pintado.

Gastronomía En El Real de la Jara se puede disfrutar de todas las chacinas y productos derivados del cerdo ibérico, con la especialidad del «Guarrino frito» y el «Caldillo» de matanza. Además de todos los animales de caza como carne de venado, conejo, jabalí, etc. y de suculentos revueltos de setas de la zona.

También hay una importante industria quesera. En la repostería destacan los dulces caseros hechos con harina, miel o azúcar. Son famosas las virutas realeñas y los buñuelos de viento, además de otros pasteles como flores, madejitas, piñonates, roscos, etc.

Rutas turísticas Ruta de la Rivera de Cala

Distancia: 11 km Duración: 3 horas y media Dificultad: media Punto de partida: plaza de San Bartolomé Punto de llegada: calle Murillo

Esta ruta comienza en el carril situado a la izquierda de la iglesia. Al iniciarla, encontramos a la derecha el cortijo le «Valverde». Más adelante, y sin dejar el camino, llegamos al barranco del Rodeo, el cual llegan las aguas depuradas de la planta. A él se une por la derecha el barranco de las Torres. Sin cruzar el puente, seguimos el arroyo por su margen izquierdo, por una pequeña vereda que apenas se aprecia en el camino, hasta llegar al puente de la Rivera de Cala, situado al límite de las provincias de Sevilla y Huelva. A unos 50 m del puente y dirección El Real encontramos un carril a la derecha, que nos llevará a otra planta depuradora, a nuestra derecha, por el margen que andamos ahora existe una amplia zona de acampada y recreo, con servicios, barbacoa y otras instalaciones. En la otra orilla de la Rivera, ya en el término de Santa Olalla (Huelva), veremos la ermita de Santa Eulalia. Desde aquí, seguiremos río abajo hasta llegar, sin pérdida, a un lugar donde observamos cómo se embalsa el río, denominado por los habitantes del municipio «reculaje» del pantano. Una vez allí, continuamos su curso por la izquierda de la rivera hasta llegar a la presa, de la que sale un camino que nos lleva directamente hasta el pueblo (debiendo abrir obligatoriamente una cancela y pasar a unos 900 m por la casa del Batrocal). El camino que nos queda por recorrer es todo recto y finalizará en la calle Murillo.

Ruta del Pantano o Batrocal

Distancia: 10 km ida y vuelta Duración: 2 horas y media Dificultad: baja Punto de partida y llegada: C. Murillo