miniaturadeimagen|El Marqués de Queensberry, quien contribuyó a fijar las reglas modernas del boxeo El boxeo profesional es una actividad regulada, en la que se conceden premios económicos a los boxeadores en función del resultado de sus combates. Los combates de boxeo profesionales se disputan por una «bolsa», un monto económico que se divide entre los púgiles según lo determinado por un contrato. La mayoría de estos combates son supervisados por una autoridad reguladora que garantiza la seguridad de los combatientes. La mayoría de los combates de alto nivel obtienen el respaldo de un organismo regulador, que otorga «cinturones» a los poseedores del título de un campeonato, establece reglas y designa sus propios jueces y árbitros.

En contraste con el boxeo aficionado, los combates profesionales suelen ser mucho más largos y pueden durar hasta doce asaltos, aunque las peleas de menor rango pueden reducirse incluso a cuatro. No se permite el uso de casco protector, y generalmente se permite a los boxeadores recibir un castigo físico importante antes de que se detenga la pelea. El boxeo profesional ha disfrutado de un interés público mucho mayor que el boxeo aficionado desde comienzos del .

El estatus de legalidad del boxeo profesional ha variado en diversos países y en diversas épocas. En Cuba, el boxeo profesional está prohibido (al menos hasta 2017). Lo mismo ocurrió en Suecia entre 1970 y 2007, y Noruega entre 1981 y 2014.

Historia temprana miniaturadeimagen|300px|derecha|Combate Leonard–Cushing de junio de 1894. Cada uno de los seis asaltos de un minuto registrados para el Kinetograph se puso a disposición de los expositores por 22,50 dólares. Los clientes que contemplaban el asalto final podían ver a Leonard derribando a su contrario. En 1891, el National Sporting Club (N.S.C.), un club privado en Londres, comenzó a promover peleas profesionales con guantes en sus propias instalaciones, y creó nueve de sus propias reglas complementando las Reglas del marqués de Queensberry. Estas reglas especificaron con mayor precisión el papel de los jueces y establecieron un sistema de puntuación que permitió al árbitro decidir el resultado de una pelea. El British Boxing Board of Control (B.B.B.C.) se formó por primera vez en 1919, manteniendo estrechos vínculos con el N.S.C., y se refundó nuevamente en 1929 después de que el N.S.C. fuese cerrado.

En 1909, el quinto Earl de Lonsdale entregó el primero de los veintidós cinturones otorgados al ganador de una pelea por el título británico celebrada en el N.S.C. En 1929, el B.B.B.C. continuó otorgando el cinturón Lonsdale a cualquier boxeador británico que ganase tres peleas por el título en la misma división de peso. La "pelea por el título" siempre ha sido la máxima referencia en el boxeo profesional. En el y principios del , sin embargo, hubo peleas por el título en cada peso. Los promotores que podían organizar peleas por títulos rentables se hicieron muy influyentes en este deporte, al igual que los gerentes de los boxeadores. Los mejores promotores y gerentes han sido elementos clave para llevar el boxeo a nuevas audiencias, atrayendo la presencia de los medios de comunicación de masas y el interés del público. El más famoso de estos tríos (luchador-representante-promotor) fue el formado por Jack Dempsey (campeón de peso pesado 1919–1926), su agente Jack Kearns y el promotor Tex Rickard. Juntos recaudaron 8,4 millones de dólares en solo cinco peleas entre 1921 y 1927, y marcaron el comienzo de una «edad de oro» de popularidad del boxeo profesional en la década de 1920. También fueron responsables de la primera transmisión en directo de una pelea por el título (Dempsey contra Georges Carpentier, en 1921). En Gran Bretaña, el éxito de Jack Solomons como promotor de peleas ayudó a restablecer el boxeo profesional después de la Segunda Guerra Mundial, y convirtió al Reino Unido en un lugar popular para las peleas por el título en los años 1950 y 1960.

Historia moderna 1900 a 1920 A principios del , la mayoría de los combates profesionales tuvieron lugar en los Estados Unidos y en Gran Bretaña, y los campeones obtuvieron un amplio reconocimiento por aclamación popular, como queda reflejado en los periódicos de la época. Entre los grandes campeones de esta época figuraban Jim Jeffries y Bob Fitzsimmons, peso pesado sin igual que pesaba menos de , pero que fuer capaz de ganar títulos mundiales en el peso medio (1892), en el peso semipesado (1903) y en el peso pesado (1897). Otros campeones famosos incluyen a Philadelphia Jack O'Brien del peso pesado ligero y Tommy Ryan de peso medio. El 12 de mayo de 1902, el peso ligero Joe Gans se convirtió en el primer estadounidense negro en ser campeón de boxeo. A pesar del entusiasmo del público, esta era una época de máxima regulación de este deporte, a menudo con el objetivo declarado de su prohibición absoluta. En 1900, el estado de Nueva York promulgó la Ley Lewis, prohibiendo las peleas con premios, excepto las celebradas en clubes deportivos privados entre sus miembros. Así, al presentar a los luchadores, frecuentemente se agregaba la frase «ambos miembros de este club», tal como el pintor George Wesley Bellows (1882-1925) tituló uno de sus cuadros. La región occidental de los Estados Unidos tendía a ser más tolerante con las peleas con premios en esta época, aunque el acuerdo de los clubes privados también era una práctica habitual, con el California Athletic Club de San Francisco como un ejemplo destacado de ello.

El 26 de diciembre de 1908, el peso pesado Jack Johnson se convirtió en el primer campeón negro del peso pesado y una figura muy controvertida en esta época de prejuicios raciales. Las peleas con premios a menudo podían no tener límite de asaltos, y podían fácilmente convertirse en pruebas de resistencia, favoreciendo a tácticos pacientes como Johnson. Con pesos más ligeros, las peleas a diez asaltos eran comunes, y el peso ligero Benny Leonard dominó su división desde su adolescencia tardía hasta principios de los años veinte.

Los campeones de peleas con premios en este período fueron grandes celebridades deportivas, y uno de estos campeonatos generaba un intenso interés público. Mucho antes de que los bares se convirtieran en lugares populares para ver espectáculos deportivos por la televisión, fue habitual que los empresarios de los salones utilizaran máquinas de teletipo para anunciar el progreso de los combates importantes casi golpe por golpe. Los niños a menudo pasaban el rato fuera de las puertas del salón, esperando noticias de la pelea. Harpo Marx, un chico de quince años de edad en esta época, recordaba haber vivido de esta manera la pelea por el campeonato entre Jeffries y Munroe de 1904.

1920 a 1940 miniaturadeimagen|250px|Jack Dempsey en el ring En la década de 1920, el boxeo fue el deporte predominante en los Estados Unidos, y ninguna figura destacó más que Jack Dempsey, quien se convirtió en campeón mundial del peso pesado después de derrotar en un combate brutal a Jess Willard. Dempsey fue uno de los golpeadores más duros de todos los tiempos y, según Bert Randolph Sugar, «tenía un gancho de izquierda infernal». Es recordado por su legendario enfrentamiento con Luis Ángel Firpo, al que siguió una vida lujosa propia de una celebridad fuera del ring. El enormemente popular Dempsey concluiría su carrera con dos memorables combates con Gene Tunney, rompiendo el umbral de un millón de dólares por primera vez. Aunque Tunney dominó ambas peleas, Dempsey mantuvo la simpatía del público, especialmente tras la controversia de la «cuenta larga» en su segunda pelea. Esta pelea introdujo la nueva regla de que el conteo de un oponente derribado no comenzaría hasta que el oponente que permanecía en pie entrara en una esquina neutral. En aquel entonces, las reglas fueron negociadas por las dos partes, puesto que todavía no había organismos reguladores.

La Comisión de Deportes del Estado de Nueva York asumió un papel más destacado en la organización de peleas en la década de 1930. Entre los campeones famosos de esa era se encontraban el peso pesado alemán Max Schmeling y el estadounidense Max Baer, que tenía una mano derecha devastadora. Baer fue derrotado por «Cinderella Man» James Braddock, un exboxeador del peso semipesado antes de una serie de lesiones y contratiempos durante la Gran Depresión, que incluso llegó a ser despojado de su licencia. El más famoso de todos fue Joe Louis, quien vengó una derrota anterior derribando a Schmeling en el primer asalto de su revancha de 1938. Louis fue votado como el mejor golpeador de la historia por la revista «The Ring», y es posiblemente el mejor peso pesado de todos los tiempos. En 1938, Henry Armstrong se convirtió en el único boxeador en tener títulos en tres clases de peso diferentes al mismo tiempo (peso pluma, peso ligero y peso wélter). Su intento de ganar el título del peso medio se frustraría en 1940.

1940 a 1960 La Segunda Guerra Mundial trajo un período de calma al boxeo profesional, y el campeón Louis participó principalmente en combates de exhibición. Después de la guerra, prolongó su reinado, pero surgieron nuevas estrellas en otras divisiones, como el inigualable peso pluma Willie Pep, que ganó más de 200 peleas, y sobre todo Sugar Ray Robinson, ampliamente considerado como el mejor púgil de todos los tiempos. Robinson retuvo el título mundial del peso wélter de 1946 a 1951 y el conquistó el título mundial del peso medio cinco veces de 1951 a 1960. Sus notables rivales incluyen a Jake LaMotta, Gene Fullmer y Carmen Basilio. Desafortunadamente, muchas peleas en las décadas de 1940 y 1950 se vieron empañadas por la presunta participación de la mafia, aunque algunos púgiles como Robinson y Basilio se resistieron abiertamente a la influencia de la mafia.

Entre los pesos pesados, Joe Louis retuvo su título hasta su retiro de 1949, habiendo mantenido el campeonato durante once años, un hecho sin precedentes. Ezzard Charles y Jersey Joe Walcott lo sucedieron como campeón, pero pronto fueron superados por el notable Rocky Marciano, quien compiló un asombroso récord de 49-0 antes de retirarse como campeón mundial. Entre sus oponentes se encontraba el eterno Archie Moore, quien tuvo el título mundial de peso semipesado durante diez años y obtuvo más victorias por nocaut que ningún otro boxeador en la historia.

1960 a 1980 miniaturadeimagen|Mural con la imagen de Muhammad Ali A principios de la década de 1960, el aparentemente invencible Sonny Liston, capturó la imaginación del público con su predominio sobre el dos veces campeón del peso pesado Floyd Patterson. Uno de los últimos púgiles relacionados con la mafia, Liston vio desaparecer su mística tras dos polémicas derrotas ante el recién llegado Cassius Clay, que cambió su nombre a Muhammad Ali después de convertirse en campeón. Ali se convertiría en la figura más icónica de la historia del boxeo, trascendiendo el mundo del deporte y logrando un reconocimiento mundial. Su negativa a servir en la Guerra de Vietnam provocó que fuera despojado de su título y derribó la barrera entre el deporte y la cultura.

Después de tres años de inactividad, Ali regresó al deporte, lo que lo llevó a su primer choque épico con Joe Frazier en 1971, iniciando una «edad de oro» en el boxeo del peso pesado. Ali, Frazier y George Foreman fueron los mejores púgiles en una división sobrecargada de talento. Entre los pesos medios, el argentino Carlos Monzón emergió como un campeón dominante, reinando desde 1970 hasta su retirada en 1977, después de 14 defensas de título, un hecho sin precedentes. El panameño Roberto Durán derrotó a sus oponentes durante 6 años y medio como campeón del peso ligero, defendiendo el título 12 veces, siendo 11 de ellas victorias por nocaut.