El Comité Militar Revolucionario de Petrogrado (en realidad, Comité Revolucionario Militar, CRM, o Voenrevkom) o, a menudo, simplemente Comité Militar Revolucionario fue un organismo dependiente del Sóviet de Petrogrado que tuvo un papel principal en el derrocamiento del Gobierno Provisional ruso durante la Revolución de Octubre en el otoño de 1917 y ejerció en la práctica como Gobierno ruso hasta su disolución en diciembre del mismo año. No debe confundirse con el Soviet Militar Revolucionario o Revvoensoviet.
Creado por el Sóviet de Petrogrado para supervisar las órdenes del Gobierno provisional a las unidades de la guarnición de la capital, los bolcheviques lo utilizaron con habilidad para derrocar a Kérenski. Aunque era oficialmente un organismo dependiente de Sóviet capitalino, pronto adquirió una amplia autonomía práctica y extendió sus actividades de la lucha contra los adversarios de los bolcheviques y las tareas sobre seguridad a otras más administrativas.
Origen El Comité Militar Revolucionario de Petrogrado (CMR) surgió por decisión del Sóviet de Petrogrado el y se constituyó tres días más tarde, en una sesión privada del Comité Ejecutivo Central Panruso (VTsIK). Dos representantes mencheviques mostraron en vano su oposición. El Sóviet en pleno refrendó ampliamente la propuesta en la sesión del , presentada por el socialrevolucionario Pável Lazimir y respaldada por el bolchevique Trotski, presidente del Sóviet de Petrogrado.
Era un organismo en el que participaban los distintos partidos representados en el Sóviet que se creó para responder a las medidas gubernamentales sobre el traslado de unidades militares de la capital al frente. Se creó cuando el Gobierno ordenó a cerca de un tercio de las unidades que formaban la guarnición de la capital que se trasladasen al frente, orden similar a otra realizada anteriormente por Kornílov durante su fallido golpe de Estado. El comité ejecutivo del Sóviet de Petrogrado reaccionó a esta medida proponiendo la creación del organismo. La propuesta menchevique de limitarlo a un comité soviético de cooperación con el mando del Distrito militar de la capital, aprobada por el comité ejecutivo, fue rechazada por el pleno del Sóviet en la sesión de esa noche, que adoptó la moción bolchevique:
Los bolcheviques encargaron al joven socialrevolucionario Lazimir el estudio de la comisión de manera que no fuese tan evidente el origen bolchevique de la propuesta. El subcomité presidido por Lazimir redactó el borrador de propuesta finalmente aprobado por el Sóviet en la sesión del .
Además de miembros del Sóviet —entre los que se incluían los del comité ejecutivo del Sóviet capitalino al completo—, contaba con delegados de unidades militares, sindicatos, comités fabriles y de las organizaciones militares de los partidos revolucionarios (de bolcheviques y socialrevolucionarios de izquierda, los únicos que participaron en el organismo). De composición cambiante, en la práctica estuvo controlado por el Partido Bolchevique, principalmente por el presidente del Sóviet de la capital, Trotski. A este se le unieron otros cinco miembros del Comité central bolchevique el (Stalin, Sverdlov, Búbnov, Dzerzhinski y Uritski). La presidencia quedó en manos del joven socialrevolucionario de izquierda P. E. Lazimir —presidente de la sección militar del Sóviet de la capital—, pero la dirección efectiva recayó en Trotski —sin puesto oficial en el CMR, pero presidente del Sóviet de la capital—. Aunque los bolcheviques predominaban en el organismo, no eran los únicos que participaban activamente en sus actividades.
El CMR tenía una estructura sencilla: utilizaba un sistema improvisado de representantes (los comisarios) enviados a las distintas instituciones, organizaciones y unidades militares de la capital, a menudo miembros de la Organización Militar bolchevique. Estos comisarios respondían ante el propio núcleo del CMR, que no contaba con una estructura administrativa propia y dirigía las acciones de sus comisarios directamente; el contacto entre la junta directiva y los comisarios se realizaba por teléfono o mediante correos. El cometido de los comisarios era asegurarse que la institución, organización o unidad militar donde se los destinaba obedecía las decisiones del comité. Sus cometidos eran muy amplios y cambiantes: valoración de tropas y suministros, redacción de planes de defensa o mantenimiento del orden en la ciudad y de la «disciplina revolucionaria» entre soldados y obreros. También debía encargarse de organizar una conferencia de las unidades que formaban la guarnición capitalina.
Su primera sesión plenaria se celebró en el Instituto Smolny el . Su objetivo era reforzar las defensas de la capital, extender su influencia entre las unidades de la guarnición y tratar la posible utilización de la celebración cosaca de la liberación de Moscú de Napoleón el como pretexto para desencadenar un choque con las fuerzas de izquierda —las marchas cosacas finalmente se anularon—. El mismo , tras el rechazo del mando militar del distrito capitalino de la exigencia de que el CMR controlase las órdenes a la guarnición, este proclamó la ruptura de relaciones con aquel y la toma de control de las unidades de la capital. Los intentos del mando del distrito militar de desbaratar el control del CMR de las unidades de la guarnición fracasaron. La sustitución de los comisarios del VTsIK por los del CMR se completó entre el y el ; este día el CMR anunció que sus comisarios contaban con poder de veto sobre las órdenes dadas a las unidades a las que habían sido asignados. También ese día, aunque con cierto esfuerzo, el CMR logró el respaldo de las unidades acuarteladas en la Fortaleza de San Pedro y San Pablo. El CMR controlaba prácticamente todos los arsenales de la ciudad y comenzó a armar a los obreros. Dudando del apoyo de los obreros y soldados a una ofensiva abierta contra el Gobierno, el CMR continuó con sus cautas medidas de apariencia defensiva, que el Sóviet respaldó. Aunque el CMR aceptó la exigencia de los socialistas moderados y de los socialrevolucionarios de izquierda de abandonar su exigencia de supervisar las órdenes a la guarnición la noche del , para entonces Kérenski estaba decidido a arrestar a sus miembros, cerrar ciertos diarios bolcheviques y devolver a prisión a algunos de sus dirigentes. Sus acciones desencadenaron la fase final de la Revolución de Octubre.
Revolución de Octubre
thumb|Proclamación del derrocamiento del Gobierno provisional por el Comité Revolucionario Militar (Voenrevkom) del Sóviet de Petrogrado. El CMR dirigió las operaciones de derrocamiento del Gobierno provisional desde una sala del tercer piso del Instituto Smolny, sede del Sóviet de Petrogrado y donde se iba a celebrar el el II Congreso de los Sóviets. Durante las semanas anteriores al comienzo de este, el CMR había logrado hacerse con el control de la mayoría de las unidades militares de la capital y de las de trabajadores armados mediante el envío de cientos de comisarios. Entre el y el , los comisarios del CMR fueron sustituyendo a los del Comité Ejecutivo Central Panruso (VTsIK), aún dominado por mencheviques y socialrevolucionarios. La mayoría de las tropas de la capital pasaron así a obedecer no ya al Gobierno, sino al CMR. El Gobierno provisional quedó desarmado pacíficamente por las medidas del CMR. Si bien hasta la noche de la víspera de la apertura del congreso el CMR se limitó a aplicar acciones que podían justificarse como necesarias para la defensa del inminente congreso de los soviets, la llegada de Lenin al Instituto Smolny cambió el proceso y se impuso el deseo de este de derrocar al Gobierno provisional antes de la apertura del congreso. El CMR comenzó a tomar los puntos estratégicos de la ciudad y, tras cercar el Palacio de Invierno, logró detener al grueso del Consejo de Ministros la noche del .
La dirección efectiva de las operaciones contra el Gobierno la llevó a cabo Nikolái Podvoiski secundado por Vladímir Antónov-Ovséyenko, supervisados por Trotski.
Gobierno efectivo En la situación de emergencia creada por el derrocamiento del Gobierno provisional y el surgimiento de uno basado en los sóviets (consejos) y surgido del Segundo Congreso Panruso de los Soviets, la Administración heredada de aquel no resultó efectiva, en parte por el rechazo de muchos de los funcionarios a aceptar la legitimidad del nuevo Gobierno, denominado Sovnarkom. El CMR devino entonces en el organismo en el que se apoyó el Sovnarkom para afrontar la situación y establecer su control en la capital; en la práctica, fue el primer Gobierno efectivo tras la revolución. Para los dirigentes bolcheviques, se convirtió en el instrumento esencial para afirmar su nuevo poder, al comienzo mediante la supresión de los focos de resistencia a la Revolución de Octubre, la toma y salvaguarda de instituciones e instalaciones claves para el Gobierno, el control de los pogromos y saqueos, el aplastamiento de la rebelión de los cadetes de la capital o la derrota del intento de Kérenski de retomar el poder. Para oponerse a este, el CMR trasladó el centro de operaciones a la sede del distrito militar de la capital cerca del Palacio de Invierno y allí se dirigió Lenin la madrugada del desde el congreso de los soviets para alentar las actividades contra Kérenski.
El , la administración municipal y nacional en la capital se encontraba prácticamente paralizada por las huelgas, respaldadas por el Comité Panruso para la Salvación de la Patria y la Revolución, el Ayuntamiento y las juntas de distrito, al tiempo que el general Krasnov avanzaba hacia la capital. Gracias a la casualidad que permitió conocer los planes del Comité para llevar a cabo una insurrección que debía facilitar el avance de Krasnov, el CMR pudo aplastar brutalmente esta el , en unos enfrentamientos que causaron más víctimas que la propia Revolución de Octubre. Ese mismo día por la mañana, el CMR, escaso de fuerzas ya que las más organizadas habían partido a enfrentarse a los cosacos de Krasnov, impuso la ley marcial en la ciudad. Otorgó el mando de sus fuerzas al teniente coronel Mijaíl Muraviov que, en su primera orden, permitió a los obreros de la capital linchar a aquellos sospechosos de ser contrarrevolucionarios. Durante las negociaciones Vikzhel, en el momento en que Krasnov parecía a punto de desbaratar las defensas del CMR y tomar la capital, los representantes de los socialistas moderados exigieron la disolución del organismo —así como del Sovnarkom y la abrogación de las medidas aprobadas por el Segundo Congreso de los Soviets—. Los desmanes del CMR —en ocasiones reales y en otras inventados por la prensa opositora—, endurecían también la oposición de los socialistas moderados a los bolcheviques.
Tras la insurrección, el CMR comenzó de inmediato a distribuir representantes en las instituciones gubernamentales, que tres días después de la revolución ya eran ciento ochenta y cinco y se encontraban incluso en los ministerios, a menudo con el objetivo de acabar con la resistencia de los funcionarios a las nuevas autoridades. De forma temporal, el comité sirvió incluso de administración improvisada del Sovnarkom. Tanto este como el CMR funcionaron en la práctica de manera arbitraria, sin someterse a las instituciones de las que teóricamente dependían —el Sovnarkom del VTsIK y el CMR del Sovnarkom—.