El periodo helenístico de Egipto, también llamado como el Egipto ptolemaico, el Reino ptelomaico ()Diodoro Sículo, Biblioteca histórica, 18.21.9, (original) o el Imperio ptolemaico, fue un período artístico e histórico en el que la dinastía ptolemaica ostentaba el poder en todo Egipto y en algunas regiones más de Oriente Medio. Fue una entidad política griega con sede en Egipto durante el periodo helenístico. El reino fue fundado en el año 305 a. C. por el general macedonio-griego Ptolomeo I Sóter —compañero de Alejandro Magno— y gobernado por la dinastía ptolemaica hasta la muerte de Cleopatra VII en el año 30 a. C., que dejó en manos de los romanos todo Egipto.Con un reinado de casi tres siglos (305-30 a. C.), los Ptolomeos constituyeron la dinastía más longeva y la última del antiguo Egipto, marcando el inicio de una era distintiva de sincretismo religioso y cultural entre las culturas griega y egipcia.
Alejandro Magno conquistó Egipto en el año 332 a. C. durante sus campañas contra el Imperio aqueménida. A la muerte de Alejandro, en el 323 a. C., siguió el rápido desmoronamiento del Imperio macedonio, en medio de las reivindicaciones rivales de los diádocos —sus amigos y compañeros más cercanos—. Ptolomeo, uno de los generales y confidentes de mayor confianza de Alejandro, arrebató el control de Egipto a sus rivales y se proclamó su gobernante en el año 305 a. C. Alejandría, una polis griega fundada por Alejandro, se convirtió en la capital y en un importante centro de la cultura, el saber y el comercio griegos durante los siglos siguientes. Tras las Guerras sirias contra el Imperio seléucida —un Estado helenístico rival—, el Reino ptolemaico expandió su territorio hasta abarcar el este de Libia, el Sinaí y el norte de Nubia.
Para legitimar su dominio y obtener el reconocimiento de los egipcios nativos, los Ptolomeos adoptaron el título local de faraón —junto con el título griego de basileus— y se hicieron representar en monumentos públicos con el estilo y la indumentaria egipcios. Por lo demás, la monarquía mantuvo estrictamente su carácter y sus tradiciones helenísticas. El reino contaba con una compleja burocracia gubernamental que explotaba los vastos recursos económicos del país en beneficio de una clase dirigente griega, la cual dominaba los asuntos militares, políticos y económicos, y que rara vez se integraba en la sociedad y la cultura egipcias. Los egipcios nativos conservaron el poder sobre las instituciones locales y religiosas, y solo gradualmente fueron ganando poder dentro de la burocracia, siempre y cuando se helenizasen. A partir del hijo y sucesor de Ptolomeo I, Ptolomeo II Filadelfo, los Ptolomeos comenzaron a adoptar costumbres egipcias, tales como contraer matrimonio con sus propias hermanas —siguiendo el mito de Osiris— y participar en la vida religiosa egipcia. Se construyeron nuevos templos, se restauraron otros más antiguos y se prodigó el patrocinio real al sacerdocio.
Desde mediados del , el Egipto ptolemaico fue el más rico de los estados sucesores de Alejandro y el ejemplo más destacado de civilización griega. A partir de mediados del , luchas dinásticas y una serie de guerras exteriores debilitaron al reino, que pasó a depender cada vez más de la República romana. Bajo el reinado de Cleopatra VII —quien buscó restaurar el poder ptolemaico—, Egipto se vio envuelto en una guerra civil romana, lo que condujo finalmente a su conquista por parte de Roma, convirtiéndose así en el último estado helenístico independiente. El Egipto romano se transformó en una de las provincias más ricas de Roma y en un centro de cultura griega. El griego se mantuvo como lengua de gobierno y comercio hasta la conquista musulmana en el año 641 d. C., mientras que Alejandría conservó su estatus como una de las ciudades más importantes del Mediterráneo hasta bien entrada la Baja Edad Media.thumb|Máxima extensión del Egipto helenístico.
Historia
Orígenes thumb|Imagen de Alejandro Magno. Detalle del mosaico de la casa del Fauno de Pompeya (Museo Arqueológico Nacional de Nápoles). Alejandro III de Macedonia, tras haber heredado el trono de su padre el rey Filipo II en el año 336, se lanzó a la conquista del mundo conocido por aquel entonces, una de sus principales conquistas fue la de Egipto, la cual operó con eficacia, consagrándose como faraón de Egipto en el año 331. Durante los asedios de Tiro y Gaza su poder en la región era inmutable, el rey macedonio tenía a todo Egipto bajo su control.
Alejandro viajó al Oasis de Siwa, en Libia, donde un oráculo le afirmó que era hijo de Amón, el dios de la creación. El monarca abandonó Egipto en la primavera de ese mismo año, dejando a Balacrus, hijo de Amintas, y Peucestas, hijo de Makartatos, como gobernadores de la región.
A diferencia de los pueblos del Oriente Próximo, los egipcios nunca aceptaron la dominación persa, por lo que sus dos periodos de invasión (525 – 404 a. C. y 343 – 332 a. C.) se caracterizaron por constantes sublevaciones y una severa represión. Sucesos como la conquista de Egipto por Cambises en 526 a. C., 343 a. C., o la invasión del emperador Artajerjes son tan solo algunas causas del odio que tenían los egipcios hacia los persas. Alejandro Magno, una vez estando en Menfis, el soberano celebró su victoria con unos juegos al estilo griego y un sacrificio a Zeus. Al mismo tiempo, Alejandro intentó ganarse al pueblo y la casta sacerdotal egipcia honrando públicamente a las principales divinidades egipcias.
El comienzo de la dinastía ptolemaica Primero como gobernador y después como rey, Ptolomeo rigió Egipto hasta su muerte, y tras ella todos sus sucesores varones en el trono adoptaron también el nombre de Ptolomeo. Por ello esta dinastía fundada por él, la última del Egipto independiente, se conoce como Ptolemaica o lágida (por el apellido patronímico de Ptolomeo).
Ptolomeo I
thumb|left|150px|right|Busto en mármol de Ptolomeo I (siglo III a. C., Louvre, París) Pérdicas, uno de los generales de Alejandro, nombró a Ptolomeo como sátrapa de Egipto, encargándole el plan de invasión de Egipto, esto lo llevaría a convertirse en rey de Egipto.
Ptolomeo fue coronado en el 305 a. C., tras convertirse en rey colocó a Alejandro como "dios estatal", venerando también a Serapis, una mezcla entra las religiones griega y egipcia. La economía, la política y la cultura se basaron en los ideales griegos, Ptolomeo reformó numerosos templos, dotándolos de las características básicas de un templo griego. Edificios tan famosos como el Faro de Alejandría o la Biblioteca se hicieron durante el reinado de Ptolomeo. thumb|El Faro de Alejandría, una de las Siete Maravillas del mundo antiguo, fue construido durante el reinado de Ptolomeo I.
Las relaciones diplomáticas entre Pérdicas y Ptolomeo se desgastaron con el tiempo, poco a poco, la conexión entre los dos comandantes culminó con el robo del cuerpo de Alejandro por Ptolomeo, el rey egipcio llevó el cuerpo del rey macedonio a Menfis. Pérdicas se enteró de la noticia, por lo que movilizó a 2000 soldados para partir desde Babilonia y conquistar Egipto cruzando por el Nilo.
En el 321 Pérdicas y su ejército habían llegado a la rama oriental del Nilo, donde continuaron hasta llegar a Menfis, pero antes de que el ejército de Pérdicas pudiera invadir Menfis, primero tenían que cruzar por las caudalosas aguas del Nilo. Para ello, Pérdicas utilizó la misma técnica que usó Alejandro para cruzar el río Tigris, colocando caballería río arriba y río abajo del punto de cruce.
Pérdicas creía que podía ganar gracias a este plan; incluso hizo algunas modificaciones diciendo que harían de la operación aún más fácil, pero sin embargo todo terminó en un fracaso. Los elefantes y caballos que luchaban sin cesar se hundieron junto con el resto de la infantería, el nivel del agua subió de forma considerable, dejando a todos los soldados sin la posibilidad de andar. Pérdicas dio la orden de que todos sus hombres volvieran a la orilla donde él se encontraba, pero muchos soldados no sabían nadar, por lo que murieron en el camino.
Finalmente, los últimos hombres de Pérdicas fueron asesinados por los cocodrilos o por las tropas de Ptolomeo, dos millares de vidas habían sido arrebatadas durante aquella batalla, una batalla que destruyó los planes del regente macedonio por completo. Las tropas de Pérdicas, hartas por las condiciones en las que tenían que vivir, se rebelaron contra su general y lo asesinaron de forma brutal, dejando a Egipto libre de cualquier otra invasión.
El monarca dotó a Alejandría de un régimen político autonómico, mandó edificar en ella la Biblioteca y se inició la construcción de su Faro. La ciudad se pobló con un gran número de habitantes venidos de Judea y de griegos de diversos puntos de la Hélade.
En el resto de Egipto, Ptolomeo se sirvió de la ya existente y bien organizada red burocrática egipcia, añadiéndole ciertas mejoras (como los censos en nomos y poblaciones) para aumentar la producción, con el fin de maximizar la explotación económica.
Ptolomeo II
thumb|left|180px|Camafeo representando a Ptolomeo II. Ptolomeo II, que sucedió a su padre en 283 a. C., continuó la política exterior de este, pero ahora los enfrentamientos, con consecuencias menos radicales en el mapa político, fueron entre una nueva generación de reyes, los llamados Epígonos, sucesores de los diádocos.
Durante su reinado se produjo una generalizada reorganización administrativa y económica de Egipto. Ya fue iniciada por su padre, pero de estos años se conservan una gran cantidad de fuentes escritas que nos muestran de primera mano la naturaleza de la vida social, económica y burocrática del periodo.
thumb|120px|left|Octodracma con las efigies de Ptolomeo II y su segunda esposa, Arsínoe II.
La segunda esposa de Ptolomeo II fue su propia hermana, Arsínoe II. Este hecho, desconocido en el mundo helénico pero habitual entre los faraones egipcios, fue imitado por la mayoría de los posteriores miembros de la dinastía. Arsínoe fue activamente corregente de Egipto y tras su muerte (270) se le rindió culto junto a su hermano con el apelativo de "dioses filadelfos" ("dioses hermanos que se aman mutuamente").
Ptolomeo trasladó la capital de Menfis a Alejandría, que se convirtió durante su reinado en un importante centro comercial, y también en el principal núcleo intelectual del mundo helenístico gracias al impulso que el monarca y su esposa dieron a la cultura, la ciencia y la técnica. La Biblioteca y el Templo de las Musas de dicha ciudad alcanzaron su máximo esplendor durante esta época, y a ella acudieron grandes sabios de su tiempo procedentes de todo el mundo helénico como Euclides, Teócrito, Calímaco y Manetón.
thumb|140px|right|Estatua de Ptolomeo III ataviado como Hermes.
El rey también favoreció el desarrollo económico y de la agricultura: se introdujeron nuevos cultivos y sistemas de irrigación, y se creó un nuevo sistema monetario.
Ptolomeo III
Ptolomeo III heredó a la muerte de su padre (246) un país en buen estado y durante su reinado se prolongó esta prosperidad. Además, su matrimonio con Berenice de Cirene le permitió recuperar este territorio.
De su política exterior destacan sus incursiones militares en el Imperio seléucida durante la Tercera Guerra Siria (246–241), primero para defender los derechos al trono de su hermana Berenice Sira y su hijo, y después para vengar su muerte a manos de Laódice I. Llegó incluso hasta Babilonia (aunque posteriormente se retiró de ella) y recuperó estatuas y objetos religiosos egipcios sacados del país tres siglos antes por Cambises II (por lo que recibió el sobrenombre de Evérgetes, "el Benefactor"). También se adentró en Nubia y estableció el predominio naval egipcio en el Egeo.