Marina Ginestà Coloma (Toulouse, 29 de enero de 1919 - París, 6 de enero de 2014) fue una periodista y militante comunista durante la Segunda República y la guerra civil española.

Marina Ginestà adquirió notoriedad por la fotografía que el 21 de julio de 1936 le tomó el fotógrafo alemán Hans Gutmann (Juan Guzmán) en la terraza del Hotel Colón de Barcelona, cuando contaba apenas con 17 años de edad. Esta foto se convirtió en uno de los iconos gráficos de la Guerra Civil. Durante la contienda trabajó como periodista de varios medios de comunicación republicanos, así como de mecanógrafa y como intérprete del corresponsal del diario soviético Pravda, Mijaíl Koltsov.

Biografía

Primeros años Marina Ginestà Coloma nació el 29 de enero de 1919 en Toulouse (Francia), en el seno de una familia obrera de larga trayectoria reivindicativa y de izquierdas que había emigrado a Francia desde España. Sus padres eran dos sastres comunistas españoles: Empar (Amparo) Coloma Chalmeta, de Valencia, y Bruno Ginestà Manubens, natural de Manresa. Era la más pequeña de los dos hijos que tuvo el matrimonio Ginestà-Coloma —su hermano Albert había nacido, también en Toulouse, el 6 de enero de 1916—. Su abuela materna, Micaela Chalmeta, militante socialista, fue una pionera del feminismo y del cooperativismo en Cataluña y participó en los sucesos de la Semana Trágica de 1909. Su abuelo paterno, Joan Coloma, también se destacó en el mundo cooperativo catalán y fue militante de la sección catalana del PSOE.

En 1928 la familia volvió a España y se asentó en Barcelona. Su compromiso político fue intenso durante los años previos a la instauración de la Segunda República y sobre todo durante ésta. Bruno Ginestà y Empar Coloma militaron en la Federación Comunista Catalano-Balear (FCCB) del Partido Comunista de España (PCE), pero se mantuvieron fieles al PCE cuando ésta abandonó su disciplina. El padre de Marina fue detenido en 1930 por desertar del ejército. Activo también en el movimiento cooperativista, en 1934 formaba parte de la Cooperativa de Camisería y Confección. También militaba en la Unión General de Trabajadores (UGT) y durante la Guerra Civil fue el secretario del comité regional de enlace entre la CNT y la UGT en Cataluña —la UGT estaba en Cataluña controlada por el Partit Socialista Unificat de Catalunya, PSUC—. Su madre también fue muy activa en el movimiento cooperativista, siguiendo la trayectoria de su madre, Micaela Chalmenta —Empar Coloma fue una de las integrantes más activas de la Agrupación Femenina de Propaganda Cooperatista, creada en 1932-. En 1933 formó parte de la candidatura del Partido Comunista de Cataluña (PCC) —la rama catalana del PCE, creada como tal en 1932— por Barcelona ciudad en las elecciones legislativas de ese año, y, al año siguiente, de la candidatura por Barcelona del PCC en las elecciones municipales —compartió candidatura en ambas elecciones con figuras posteriormente tan relevantes como Lina Odena y con dirigentes del comunismo "ortodoxo" catalán como José del Barrio, Hilario Arlandis o Antonio Sesé—, sin resultar elegida en ninguno de los comicios. Perteneció también al Socorro Rojo Internacional. Tanto Empar Coloma como su madre, Micaela Chalmeta, se significaron en la promoción del papel de la mujer en las luchas sociales de la época. El tío materno de Marina, Joan Coloma Chalmeta, también muy activo en el cooperativismo —en 1920 fundó Acción Cooperativista, el órgano de expresión de la Federación Regional de Cooperativas de Cataluña, del que fue primer director—, fue dirigente de la Unió Socialista de Catalunya y de la UGT catalana durante el periodo republicano y militó posteriormente en el PSUC, hasta su muerte en 1937. Durante el periodo republicano, Marina y su hermano Albert se afiliaron a las juventudes del PCC. De hecho, Albert fue detenido en 1933 por difundir propaganda comunista y nuevamente en 1935 —fue juzgado en enero de 1936 y absuelto—.

Guerra civil española El compromiso político de Ginestà en los años previos al estallido de la guerra civil española era ya intenso. En febrero de 1936 se publicó una foto en la prensa en la que aparecía en la cabecera de una manifestación, junto con otros jóvenes comunistas, celebrando la liberación de Companys del penal del Puerto de Santa María. En ella aparecía junto a Ramón Mercader, también militante de las juventudes comunistas y futuro asesino de Trotski, con el que había tenido un breve romance el año anterior, antes de que Mercader fuese encarcelado por su militancia comunista —en aquella época se le consideraba un mujeriego—.

En abril de ese año, se convirtió en militante de las Juventudes Socialistas Unificadas de Cataluña (JSUC) —formada por la fusión de las organizaciones juveniles comunistas y socialistas de Cataluña—. Junto a otros compañeros de las JSUC, colaboró como traductora de francés en la organización de la llamada Olimpiada Popular, evento multideportivo que iba a celebrarse en Barcelona en julio como respuesta a los Juegos Olímpicos de Berlín. El evento no llegó a celebrarse porque en la madrugada del 19 de julio se produjo la sublevación de parte de la guarnición barcelonesa. En el curso de los combates algunas de las fuerzas sublevadas se atrincheraron en el Hotel Colón de la plaza de Cataluña. Tras su rendición, ese mismo día, las JSUC se incautaron del edificio, que posteriormente se convirtió en centro de reclutamiento y en sede del Partido Socialista Unificado de Cataluña —PSUC, creado días después, el 23 de julio—. Es en este edificio donde Juan Guzmán tomó la fotografía que dio notoriedad a Marina Ginestà. Esta se empleó como mecanógrafa del Comité Militar del PSUC —su hermano Albert se unió a la columna Trueba-Del Barrio y partió hacia el frente de Aragón—. En palabras de Teresa Pàmies, también militante de las JSUC y posteriormente dirigente del PSUC, si Ginestà no llegó a formar parte de la dirección de las JSUC no fue por falta de valía, sino porque prefirió el trabajo en el frente a quedarse en la retaguardia.

Tras la llegada a primeros de agosto a Barcelona de Mijaíl Koltsov —corresponsal del diario soviético Pravda y, según muchos autores, agente de Stalin en España—, Miquel Valdés, secretario de Organización del PSUC, asignó a Ginestà como intérprete de Koltsov, que hablaba fluidamente francés. Con él asistió Ginestà a la entrevista con el dirigente anarquista Buenaventura Durruti, que se celebró en Bujaraloz (Zaragoza), en el frente aragonés el 14 de agosto —varias fotografías de Guzmán muestran a Ginesta, identificada erróneamente como "Jinesta" junto a Koltsov durante el encuentro con el líder anarquista—. Según Ginestà, entrevistada en 2008, el tono de la entrevista fue crítico con Stalin y este hecho habría sido la causa de la muerte de ambos —Durruti murió en circunstancias no aclaradas en noviembre, en Madrid, durante el cerco a la ciudad; Koltsov fue llamado a Moscú en 1937, denunciado durante la Gran Purga en 1938 y ejecutado en 1940—. En la obra que publicó sobre la guerra civil antes de su caída en desgracia, Diario de la guerra de España, Koltsov citó a Ginestà («Marina Ginesta, callada, atenta, con los cabellos cortados a lo chico, combatiente en las barricadas de la plaza de Colón, concienzuda mecanógrafa y traductora») como uno de los ejemplos de emancipación de la mujer española («la auténtica mujer española que ha descubierto, siguiendo a Dolores Ibárruri, en la hora difícil de la lucha del pueblo, su verdadera imagen, firme y enternecedora»). Tras volar a Madrid desde Barcelona, a mediados de agosto, Koltsov no volvió a hablar de Marina Ginestà.

Existen discrepancias acerca de si Ginestà entró en combate durante la Guerra Civil o no. Según la narración de Koltsov, Marina Ginestà le habría contado como ella, junto con su hermano Albert y un amigo común, pertenecientes los tres a las juventudes comunistas, «tomaron el fusil» al producirse la sublevación militar y se apostaron en las barricadas de la plaza de Colón —no existe plaza de Colón en Barcelona; podría tratarse de la plaza de Cataluña, junto al Hotel Colón, o de la plaza donde se encuentra el monumento a Colón, al final de La Rambla—. Allí, su amigo resultó muerto en los combates. Xulio García Bilbao señala sin embargo que el amigo al que Marina se refería, Pere Plá, murió de un tiro en la cabeza, mientras combatía con Albert, sin que Marina estuviese presente. En el resto de sus memorias, Koltsov describe como Ginestà, durante sus labores como intérprete, no se separaba de un pesado y antiguo fusil. Sin embargo, la propia Ginestà manifestó en varias entrevistas antes de su muerte que, salvo en las fotografías que Guzmán le hizo el 21 de julio de 1936, no tomó nunca un arma. Por otra parte, el periódico comunista Mujeres publicó en mayo de 1937 un artículo en el que elogiaba la valentía y disciplina de seis milicianas, entre las que citaba a Ginestá, de la cual se decía que participaba en combate.

Marina Ginestà apareció también en el testimonio de otro de los testigos de la guerra civil española: Pablo de la Torriente Brau, escritor, periodista y revolucionario cubano que llegó a España en septiembre de 1936, como corresponsal de la revista estadounidense New Masses y el órgano del Partido Comunista Mexicano El Machete, se unió al ejército republicano y murió en el frente de Madrid, en Majadahonda, el 18 de diciembre del mismo año. Entre el 10 de septiembre y el 21 de noviembre de 1936, De la Torriente Brau escribió catorce crónicas periodísticas. Una de ellas, sin fecha, fue «Cuatro muchachas en el frente», en la que recoge los testimonios de cuatro jóvenes: Libertad Picornell, de 16 años; Soledad Soler y Marina Ginestá, de 15 y 17 años respectivamente —a las que había entrevistado a su paso por Barcelona, al inicio de su estancia en España—, y Maruja, de 18, a la que entrevistó en Buitrago de Lozoya.. La crónica se publicó inicialmente en Peleando con los milicianos (México, 1938) y posteriormente en Cartas y crónicas de España (La Habana, 1999).. El texto, dedicado simbólicamente a todas las mujeres que combatían contra el fascismo en España, muestra el estupor del autor al encontrarse a cuatro mujeres muy jóvenes combatiendo como sus compañeros varones de la misma edad y mostrándose con la sabiduría de personas maduras. En su semblanza, en la que describió físicamente a Marina de forma correcta, exagera su papel en los primeros días de la Guerra Civil en Barcelona.

Durante su periodo como periodista en la retaguardia, Marina definió su labor de la siguiente forma: «Éramos periodistas y nuestra profesión era que no decayera nunca la moral, difundíamos el lema de Juan Negrín 'con pan o sin pan, resistir'. Y nos lo creíamos». A finales de 1938 era redactora en el periódico comunista Verdad, en Valencia, el cual apoyaba firmemente la política de resistencia a ultranza del presidente del Consejo de Ministros, Negrín. El entusiasmo de lucha y victoria quedó reflejado en sus palabras, en una entrevista realizada en el año 2008 por la agencia EFE:

Exilio