thumb|225px|Un participante del Camel Trophy Tanzania-Burundi 1991 sobre su Land Rover. Como su nombre indicaba, la prueba transcurrió por selvas tropicales, pero también en la estepa mogola  o la nevada Tierra de Fuego.

El Camel Trophy fue un rally/aventura patrocinado por la marca de cigarrillos rubios Camel desde 1980 y el fabricante británico Land Rover desde 1982. En ella varios equipos de dos personas representaban a varios países y territorios en una competición de distintos deportes de aventura donde los todoterrenos tenían un protagonismo destacado. Se valoraba las dotes al volante, ingenio para superar obstáculos e incluso valor en el vadeo de ríos y otras adversidades. Con una periodicidad anual comenzó en 1980, al principio sólo en climas tropicales, y duró hasta 2000, abriéndose finalmente a otros climas y terrenos en las veinte ediciones. La distancia era variable, pero en muchas ocasiones rondó las mil millas.

En cierto modo emulaba los desafíos afrontados por militares primero durante la Segunda Guerra Mundial y civiles en varias expediciones por selvas de América o África. Se la consideró como el patrocinio y promoción de ventas más exitoso del mundo, al dar la imagen deseada por Camel de resolución, ingenio y valía personal en la naturaleza salvaje, siempre asociada con lugares exóticos y tropicales. Junto a la de Land Rover como fabricante de los vehículos elegidos para las «Olimpiadas de los 4 x 4», una ocasión de promocionar sus ventas en un nuevo nicho de mercado naciente, pero trascendió del mundo publicitario al ser considerada por varios autores como «la aventura genuina del » mostrando a sus vehículos como «los elegidos por los aventureros del ».

El final del patrocinio se debió en primer lugar a que Land Rover alegó la orientación progresiva del Camel Trophy a otros deportes y no solo a los automóviles todoterreno. En segundo lugar al deseo de la nueva propietaria, la Japan Tobacco Inc, de enfocar su imagen más a la ropa, también debido a la menor repercusión en los medios obtenida por la última edición empleando lanchas fueraborda.

Desde un principio los organizadores pusieron énfasis en mostrar su preocupación por la naturaleza y sus acciones altruistas con las poblaciones de los respectivos itinerarios; pero también recibió numerosas críticas debido a lo agresiva que resultaba para el medio ambiente.

Antecedentes left|thumb|250px|Un Land Rover en noviembre de 1950 durante la guerra de Corea. Los vehículos todo-terreno fueron utilizados en primer lugar por los militares.

Los antecedentes del Camel Trophy habría que buscarlos, según , en las operaciones militares de la Segunda Guerra Mundial y posteriores. Los vehículos todo terreno, también llamados 4 X 4 por su tracción total, fueron un invento de los militares que los usaron masivamente durante sus campañas en las junglas asiáticas o los desiertos africanos. Los distintos ejércitos necesitaron avanzar por caminos convertidos en barrizales a causa del monzón o el simple peso de la caravana; les resultó imprescindible vadear ríos ante la falta de puentes, sortear zanjas o ingeniárselas para superar barrancos y otros obstáculos naturales. Uno de los más longevos y más útiles vehículos resultó el Jeep, para Sergio . Dicho automóvil sirvió como portacamillas, altar, mesa de planos, mesa de póker y varias funciones más, gracias a su primer volumen prácticamente plano.

Después de la Segunda Guerra Mundial se abrió otro nicho de mercado para estos todoterrenos, sobre todo en regiones tropicales, donde las infraestructuras de comunicaciones eran muy mejorables o incluso inexistentes. Aventureros como David Smithers habían propuesto utilizar aerodeslizadores en lugar de automóviles a la hora de moverse por África, indica Nigel . Este Continente sería también escenario de películas y series de televisión como Nacida libre o Los dioses deben estar locos. En ambas los propios Land Rover aparecían como un protagonista o una herramienta de trabajo para los protagonistas, necesitados de cruzar cauces acuáticos o salir de ellos utilizando el cabrestante instalado en el morro.

thumb|250px|Land Rover en 1952. Varios profesionales necesitaban este tipo de automóviles para desempeñar su trabajo.

También, tras la rendición de Japón en 1945, los 4 x 4 siguieron empleándose, prosigue , por varias grupos de profesionales para llegar mejor, o simplemente llegar, a zonas de difícil acceso, pero imprescindibles para poder realizar su trabajo, caso de naturalistas, topógrafos o geólogos. No ya en África u otros exóticos parajes, sino en montañas y bosques de países desarrollados. Sin embargo, todas estas máquinas estaban destinadas a sectores profesionales concretos.

Pasada la posguerra, en los años 70, expediciones como la Britihs Trans-Americanas y su predecesora de los años 1960 tuvieron que repetir buena parte de las acciones realizadas en la Contienda, pero esta vez tratando de atravesar la selva de Darién. Las dos misiones dejaron imágenes de todoterrenos salvando ciénagas, hombres avanzando por delante desbrozando bosques tropicales con motosierras o remontando pendientes casi verticales. En aquella ocasión la expedición tenía como fin declarado recabar información sobre la región panameña, la única parte por donde transcurre la ruta transamericana sin carretera, con el fin de facilitar un futuro proyecto que construyera dicha vía, indica . Puede ser casualidad o no que la iniciativa fuese promovida por un militar también, John Blashford, quien encabezó la caravana integrada por dos los Range Rover e incluso recibieron ayuda del Fabricante y de las Fuerzas Armadas del Reino Unido, tanto antes de la prueba como durante la misma. El modelo seleccionado resultó no ser el mejor, demostrando mucha más robustez un Defender comprado de segunda mano en Panamá, más adelante se verá la relevancia del hecho. Pese a las muchas dificultades, la expedición logró llegar al extremo sur de América. Dicho intento dejó también imágenes como enganche cables a troncos, tala de árboles para construir puentes, circulación entre barro, cruce de pantanos en lanchas hinchables, etc, incluso los expedicionarios iban equipados con combustible y alimentos en previsión de no poder abastecerse durante días. Todas ellas se repetirán en mayor o menor medida en el Camel Trophy.

Por otra parte, con fines deportivos se llevaban celebrando pruebas automovilísticas campo a través o por caminos desde los años 1960. La Baja 500 se comenzó a disputar en 1969 y el año anterior al primer Camel Trophy Thierry Sabine había organizado la primera edición del Rally París-Dakar que salió desde París en 1979. En estas y otras pruebas similares contaba el manejo de los vehículos por terrenos difíciles y la capacidad de orientación, hasta la entrada del posicionamiento por satélite, pero sobre todo las dotes de conducción a gran velocidad por terreno accidentado; no así el ingenio para superar obstáculos creados por la Naturaleza o la organización.

Sin embargo las pruebas de motor eran muy conocidas a finales de 1970. El éxito de la promoción/patrocinio radicó en aunar todas las aspiraciones de los distintos patrocinadores, logrando beneficiarlos a todos durante años; pese a que todas estas acciones venían motivadas por problemáticas y políticas diferentes. Cada protagonista convergió desde un punto de partida diferente, esta era la situación de los mismos a finales de los años setenta: Según la lista de pruebas similares al Camel Trophy recogidas por hacia finales de los años 1960, existían o habían existido más de setenta competiciones de motor patrocinadas por distintas empresas de tabaco.

Situación de la tabacalera R. J. Reynolds

left|thumb|250px|Cajetilla Camel de la primera mitad del siglo XX. Desde sus comienzos la marca unió su producto al camello, después dromedario, con el fin de asociarlo a lugares exóticos.

Según la estadounidense R. J. Reynolds Tabacco (RJR) había logrado la segunda tabacalera por volumen de ventas cuando introdujo la marca Camel en 1913. Perseguía vincularla con lugares lejanos y parajes exóticos, algo representado por el camello y las Pirámides. La firma logró buenas ventas en el y terminó dominando el mercado junto con Lucky Strike y Chesterfield.

En 1980 la marca quería diferenciarse de Marlboro por asociar su sabor con aventureros en situaciones difíciles e intensas, vividas dentro de selvas exóticas y lejanas. Así, bajo diferentes eslóganes según el país, trataba de vincular a sus cigarrillos con la Aventura, no solo con la vida al aire libre, como hacía su competidora. El hombre Camel era «independiente, autosuficiente, seguro de sí mismo y capaz de salir de cualquier situación», según . Una competición por las regiones más salvajes del Planeta, donde se conseguía terminar gracias a la competencia profesional, representaba una oportunidad de asociar la marca con la vida en la naturaleza salvaje y la destreza personal.

Como en aquella época existían casi cien eventos deportivos, volviendo la recopilación de , la marca del camello no era original precisamente a la hora de patrocinar una competición automovilística y tampoco era la única con el nombre Camel o la palabra Trophy, pero sí la que reuniría las dos. Como hace ver Henrik , ante tal competencia en las pruebas de motor se requería una diferenciación, no era suficiente con lograr notoriedad y recuerdo, era necesario también que dichas asociaciones y recuerdos fuesen positivos.En este punto existen discrepancias, otras firmas solo desean tener presencia y notoriedad en los medios, incluso publicando noticias que puedan ser negativas para su imagen. Los directores de la firma creían necesario transmitir «el espíritu Camel». No se trataba de una mera competición donde se recorría lo más rápido posible. Para , lo más importante consistía en trasmitir el espíritu, ese espíritu que permitía vencer las dificultades que la propia Naturaleza presentaba. Dicho «espíritu» podrían heredarlo otros productos, como botas o relojes, si las leyes antitabaco de distintos países llegaban a prohibir la publicidad en televisión y en otros medios de este producto.

Al ser un patrocinio en exclusiva, toda la repercusión mediática del Camel Trophy sobre la marca de R.J. Reynolds Tabacco, ya fuesen noticias, artículos en revistas especializadas de distintos tipos, vídeos realizados por televisiones o por la propia organización e incluso libros narrando desde las características de los vehículos hasta las vivencias personales de participantes y seguidores, como el escrito por Eric dedicado en exclusiva a la prueba o por Sue donde reservaba un espacio para el evento.

Situación de la marca automovilística Land Rover

250px|thumb|La división Land Rover necesitaba relanzar la producción de automóviles con la popularización de una nueva gama de vehículos.