280px|right|thumb|División dialectal moderna del antiguo dominio del catalán medieval. El catalán antiguo o catalán medieval (autónimo: catalanesc, romanz, catalán moderno: català antic) fue la lengua romance hablada durante la Edad Media precursora de las variedades lingüísticas autóctonas modernas conocidas como catalán central, catalán noroccidental, valenciano, balear, rosellonés y alguerés. Forma parte de la lingua franca hablada desde el golfo de Génova hasta el de Valencia. Este arco se cortó cuando el rey de Francia impuso la lengua de oïl sobre la lengua de oc en toda la Provenza.
Su extensión medieval alcanzó el Principado de Cataluña, la mayor parte del Reino de Valencia, el Reino de Mallorca, algunos territorios orientales del Reino de Aragón y la isla de Cerdeña, territorios todos ellos integrados en la Corona de Aragón, así como Andorra y buena parte del Reino de Murcia, donde acabó por desaparecer en el sigloXV.
Aunque ya se encuentran a lo largo del sigloXI algunos documentos de carácter feudal en los que se utiliza la lengua romance catalana, en su totalidad o mezclada con un latín deficiente, como los Greuges de Guitard Isarn, senyor de Caboet,Josep Moran y Joan Anton Rabella, Textos anteriors a les Homilies d'Organyà el primer testigo de uso literario de la lengua son las Homilías de Orgaña de finales del o principios del XII, que consisten en fragmentos de un sermonario destinado a la predicación del Evangelio.
La literatura en catalán vio sus primeras grandes obras antes en prosa que en verso.Sanchí Guarnier, Manuel (1985) pp 135/142. Esto se debió a que los poetas cultos, hasta el , preferían utilizar el provenzal literario en vez de la variedad autóctona, como en el caso de Alfonso II, llamado "el Trovador", Cerverí de Girona o Guillem de Berguedan y otros de obra menos conocida, como Guillem de Cabestany, Guerau de Cabrera, Thomás Périz de Fozes, Ponç de la Guàrdia, Gilabert de Próixita, Guillem de Masdovelles o Raimon Vidal de Bezaudun. Todos estos, y muchos más, aparecen cuidadosamente compilados, traducidos, estudiados y anotados en los tres volúmenes antológicos que les dedicó el gran erudito y medievalista Martín de Riquer (Los trovadores, Barcelona: Planeta, 1975; reimpresos posteriormente varias veces en Barcelona: Editorial Ariel).
Cabe destacar, sin embargo, que existían pocas diferencias entre la lengua catalana y las diversas variedades occitanas (provenzal, lenguadociano, lemosín, gascón...), muchas menos en la Edad Media, ya que durante esa época y en siglos posteriores se consideraban la misma lengua. Sin embargo, en el caso de los poetas catalanes, la variedad de provenzal o occitano utilizado era una koiné literaria, o lengua común procedente de la unificación o mezcla de diversas variedades dialectales, de tipo áulico, cultivada también en las antiguas cortes y feudos-estado de Occitania y parte del norte de Italia.
Las primeras manifestaciones en poesía culta en Europa en una lengua moderna fueron escritas por los trovadores, quienes seguían unas normas estrictas y codificadas para elaborar su poesía, utilizando los códigos de la literatura trovadoresca como el amor cortés. Los trovadores y poetas catalanes participaron de esta cultura trovadoresca. La gran proximidad política, lingüística y cultural entre los condados catalanes y los antiguos feudos de Occitania (Aquitania, Tolosa, Provenza...) hizo posible compartir una variedad literaria común trovadoresca, de tipo cortesano, que se mantuvo en la Corona de Aragón hasta el para escribir poesía hasta la aparición del valenciano Ausiàs March, el primer poeta que abandona la influencia de la koiné literaria occitana y los principales elementos de este tipo de poesía. Por este motivo, en la historia de la literatura catalana medieval se incluye toda la nómina de trovadores conocidos, ya sean propiamente catalanes u occitanos. La poesía en la variedad catalana estrictamente territorial era utilizada por los juglares en sus espectáculos ante públicos populares, sin que se conserve, a la actualidad, ningún ejemplo. En el aparecen también las primeras traducciones de textos jurídicos, como la de Liber iudiciorum (Llibre dels Judicis o Llibre Jutge).
Fonología El catalán medieval presentó a lo largo de su historia documentada cambios fonéticos, aunque este artículo trata básicamente la fonología de los siglos y cuando se escribieron las cuatro grandes crónicas, que usaban una forma estandarizada de catalán medieval. El sistema de escritura en ese tiempo era más fonético que en la actualidad. Además prácticamente todas las consonantes finales atestiguadas en la escritura se pronunciaban, como en el actual valenciano central y contrariamente a lo que sucede en el moderno catalán central estándar como el de Barcelona donde muchas de estas consonantes ahora no se pronuncian tras haber sufrido un proceso de debilitamiento y enmudecimiento.
Consonantes +Consonantes del catalán medieval Bilabial Labio-dental Dental/Alveolar Palatal Velar Nasal Oclusiva sorda sonora Africada sorda sonora Fricativa sorda sorda Vibrante mult. Vibrante simp. Aproximante Lateral,
Laterales Se cree que el catalán medieval habría tenido dos fonemas laterales palatales diferentes. El primero, /ʎ/, se escribía simplemente como <ll> y ha permanecido sin cambios en la mayor parte de dialectos hasta hoy en día. El segundo, reconstruido como /*jl/, proviene de los grupos latinos C'L, G'L, LE, LI, y fue escrito como <yl> o como <il>. Este último sonido nunca aparecía en posición inicial e históricamente convergió con el resultado de /ʎ/ en la mayor parte de dialectos, o como /j/ en los dialectos con yotización.
Hacia el , muchas /l/ iniciales llegaron a articularse como /ʎ/, aunque en la escritura continuaron escribiéndose como <l> hasta el .
Labiodentales Los sonidos /b/ y /v/ empezaron a confundirse en algunos dialectos hacia el , en un proceso llamado betacismo. Actualmente, la distinción /b/-/v/ se mantiene solo en Valencia, las islas Baleares y el sur de Tarragona.
Vocales El sistema vocálico del catalán medieval difiere del moderno catalán de Cataluña, aunque se mantiene en algunas variedades de Baleares. El sistema tónico está formado por las siguientes unidades: {| class="wikitable" style="margin:aut" |+Vocales del catalán medieval !| ! Anterior ! Central ! Posterior |- align=center ! Cerrada | style="font-size:larger;" | | | style="font-size:larger;" | |- align=center !Semicerrada | style="font-size:larger;" | | rowspan=2 style="font-size:larger;" | | style="font-size:larger;" | |- align=center !Semiabierta | | style="font-size:larger;" | |- align=center !Abierta | style="text-align:center;" colspan="3" style="font-size:larger;" | a
Este sistema es similar al del protorromance, excepto por el hecho de que la /*e/ del protorromance se centralizó dando /ǝ/, y posteriormente la /*ɛ/ del protorromance se cerró en /e/. En catalán central moderno, la /ǝ/ tónica se ha adelantado en /ɛ/, y así se ha invertido la distribución original del protorromance: /*e/ > /ǝ/ > /ɛ/ y /*ɛ/ > /e/ > /e/ (sin embargo, junto a vibrante múltiple o aproximante lateral, /*ɛ/ se mantiene como /ɛ/) . Esta es la razón por la cual las es abiertas y cerradas del catalán siguen la distribución opuesta a la que se encuentra en portugués o italiano. En las variedades baleáricas todavía mantienen las /ǝ/ tónicas, en las mismas posiciones que las tenía el catalán medieval.
Se asume comúnmente que durante el período preliterario todas las variedades de catalán se caracterizaban por una realización neutralizada de las vocales pretónicas (de un modo similar al que se encuentra todavía en occitano moderno). Hacia el , la /a/ y la /e/ pretónica empezaron a ser confundidas en la escritura en los dialectos orientales. En estos dialectos, la confusión se generalizó a todos los casos de /a/ y /e/ átonas, proceso que se considera se completó hacia el .
Ortografía La ortografía actual del catalán se basa ampliamente en la praxis medieval, sin embargo, algunas pronunciaciones han cambiado: La tilde y la diéresis se empleaban muy raramente. < c > frente a /e, i/; la < ç > y la < z > se articulaban como /ʦ/, en lugar de las modernas /s/ o /z/. La grafía < ch > al final de la palabra se usaba para /k/ en lugar de la grafía moderna < c > . Así la forma moderna amic 'amigo' se escribió como amich. Esta convención se mantuvo hasta principios del , y es la razón por la cual muchos apellidos acabados en < -ch > se pronuncian con /k/ final. < yl, il> se usaron para el fonema /jl/. En la lengua moderna, este sonido ha pasado a pronunciarse /ʎ/ o /j/ dependiendo del dialecto. Modernamente se usa la grafía < ll > para los descendientes de este sonido. Así la forma moderna mirall 'espejo' se escribía como mirail o mirayl, del latín miraculus.
Lírica medieval: los trovadores right|300px|thumb|El trovador Guillem de Berguedan con dos damas Aunque ya se encuentran a lo largo del algunos documentos de carácter feudal en los que se utiliza la lengua romance catalana, en su totalidad o mezclada con un latín deficiente, como los Greuges de Guitard Isarn, senyor de Caboet, el primer testigo de uso literario de la lengua son las Homilías de Orgaña de finales del o principios del XII, que consisten en fragmentos de un sermonario destinado a la predicación del Evangelio.
La literatura en catalán vio sus primeras grandes obras antes en prosa que en verso. Esto se debió a que los poetas cultos, hasta el , preferían utilizar el provenzal literario en vez de la variedad autóctona, como en el caso de Alfonso II, llamado "el Trovador", Cerverí de Gerona o Guillem de Berguedan y otros de obra menos conocida, como Guillem de Cabestany, Guerau de Cabrera, Thomás Périz de Fozes, Ponç de la Guàrdia, Gilabert de Próixita, Guillem de Masdovelles o Raimon Vidal de Bezaudun. Todos estos, y muchos más, aparecen cuidadosamente compilados, traducidos, estudiados y anotados en los tres volúmenes antológicos que les dedicó el gran erudito y medievalista Martín de Riquer (Los trovadores, Barcelona: Planeta, 1975; reimpresos posteriormente varias veces en Barcelona: Editorial Ariel).
Cabe destacar, sin embargo, que existían pocas diferencias entre la lengua catalana y las diversas variedades occitanas (provenzal, lenguadociano, lemosín, gascón...), muchas menos en la Edad Media, ya que durante esa época y en siglos posteriores se consideraban la misma lengua. Sin embargo, en el caso de los poetas catalanes, la variedad de provenzal o occitano utilizado era una koiné literaria, o lengua común procedente de la unificación o mezcla de diversas variedades dialectales, de tipo áulico, cultivada también en las antiguas cortes y feudos-estado de Occitania y parte del norte de Italia.