Se llama bracear a la acción de mover los brazos. Se aplica este nombre a un caballo que cuando anda eleva mucho del suelo los extremos inferiores de los miembros anteriores.
Los caballos de brazos han sido muy estimados para la silla: los movimientos los hacen de dos modos: uno cuando se ejecuta la flexión en la línea regular de aplomo y el otro cuando hace una especie de semicírculo con el tercio inferior del miembro, de modo que muestra la herradura lateralmente. A estos últimos les han dado el nombre de brazos de campana.
La acción de bracear el caballo puede ser:
natural. En este caso, el caballo manifiesta fuerza y vigor en sus músculos y una justa proporción en el orden regular de sus partes el resultado de su mala conformación. En este caso, al contrario, la acción de bracear es siempre dependiente de un vicio de conformación o de alguna circunstancia particular del animal.
Cuando las cuartillas son largas, el antebrazo corto y por consecuencia la rodilla muy alta, el caballo bracea siempre que la acción de sus músculos y tendones no se haya debilitado por los defectos del sistema óseo, pero aunque bracee en los primeros años de su vida, se arruina pronto y siempre es de poca utilidad.
Referencias Diccionario de veterinaria, Carlos Risueño, 1829
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