Juan León Mera Martínez (Ambato, 28 de junio de 1832-Ambato, 13 de diciembre de 1894), fue un ensayista, novelista, poeta, historiador, político conservador, y pintor ecuatoriano. Entre sus obras más destacadas se encuentra la letra del Himno Nacional del Ecuador y la novela Cumandá (1879). Además, en su vida política fue partidario del presidente Gabriel García Moreno. En la pintura fue uno de los pocos pintores romanticistas y de los primeros costumbristas que enriquecieron las artes plásticas durante las primeras décadas republicanas.
Biografía
Primeros años Juan León Mera nació en Ambato el 28 de junio de 1832 y murió a los 62 años en la villa de Ambato el 13 de diciembre de 1894. Su madre, Josefa Martínez Vásconez, crio sola a su hijo, debido a que su esposo Pedro Antonio Mera Gómez ― un comerciante quiteño de origen gallego - la abandonó durante su embarazo. Su infancia fue humilde, y en sus primeros años de vida residió en la finca Los Molinos, ubicada cerca de un pueblo pobre Atocha, a 3 km al noreste de la villa de Ambato. Para poder mantener a la familia, su abuela materna alquilaba esta finca a su hermano Pablo Vásconez, que era un activista político que luchaba contra las políticas de Juan José Flores. Recibió su educación en el hogar, la cual estuvo en gran medida a cargo de su tío abuelo, al igual que de su tío el doctor Nicolás Martínez. Por esta razón aprendería por su propia cuenta, lo que haría que destaque como autodidacta, haciendo uso de su biblioteca familiar. Desde joven mostraría habilidad con los idiomas aprendiendo latín, idioma en el que leía la vida de los santos, y también aprendió francés e italiano.
A los veinte años de edad viajó a Quito para recibir clases de pintura con el afamado artista pictórico Antonio Salas, donde aprendió el manejo del óleo y las acuarelas. Su experiencia en la pintura además se va a ver reflejado en sus descripciones literarias, especialmente en Cumandá. Esto a su vez influenciaría en su familiar político, también escritor y pintor Luis A. Martínez, cuya obra se desarrollaría como una respuesta desde el punto de vista liberal, tanto en pintura como literatura.
Carrera literaria izquierda|miniaturadeimagen|188x188px|Mera en 1870 Juan León Mera fue uno de los escritores más importantes en el y su obra se enmarca en la narrativa, con su destacada novela "Cumandá", (publicada en Quito en 1879 y luego en Madrid en 1891), en el verso con publicaciones como la "Virgen del Sol" y "Melodías Indígenas", y además en la crítica literaria con su importante contribución "Ojeada Histórico Crítica sobre la Poesía Ecuatoriana". Publicó también una antología de poesía ecuatoriana y varios cantos y leyendas con temas políticos e históricos como "Mazorra" o "Ultimos momentos de Bolívar". Su carrera inició en el año de 1854 cuando se publicaron sus primeros versos de poesía en el periódico La Democracia, con la ayuda del escritor Miguel Riofrío. Dentro de sus influencias literarias se encontraron Martínez de la Rosa y José Zorrilla. Respecto a este último, tuvo una influencia marcada que se puede ver en las advocaciones al pasado incaico, similar a lo que sería el mundo godo-árabe en el escritor español. Esto lo dice de manera explícita en «El poeta indiano», y además se puede ver en La Virgen del sol (1861), publicada después de la edición de la Historia del Reino de Quito, de Juan de Velasco
Siempre relacionado con el ambiente literario del momento, era amigo de Pedro Fermín Cevallos, importante historiador y jurista, con quien en 1874 fundó la Academia Ecuatoriana de la Lengua. Esto a futuro le permitiría ser miembro de la Real Academia Española y que como agradecimiento ante tal honor escribiría Cumandá. Además en 1890 fue miembro del Ateneo de Quito, del cual fue su presidente por un año hasta 1891. El 2 de abril de 1891 en una velada artística, fundó el Ateneo de Quito, que funcionó en su casa de la calle Rocafuerte de Quito. Se relacionó también con el poeta romántico Julio Zaldumbide, quien a pesar de sus diferencias políticas reconoció su mérito y le ofreció publicar sus poemas. Con Zaldumbide mantuvo correspondencia importante donde discutían sobre el concepto de "americanismo" y la relación entre la expresión literaria del mundo indígena y la preservación de la unidad del castellano. Este tema lo desarrollaría posteriormente en su "Ojeada histórico crítica". Este mismo tema tendría eco en España, junto a la interpretación de la conquista española, lo que sería objeto de debate que incluiría a Juan Valera con sus Cartas americanas (1889).
Himno Nacional del Ecuador Su filiación con el partido conservador, además de sus dotes literarios le perfilaron como la persona idónea para la composición del Himno Nacional de su país. Esto se llevaría a cabo el 26 de septiembre de 1860 en el gobierno de Gabriel García Moreno, se decretó el restablecimiento de la antigua bandera tricolor colombiana para reemplazar la bandera establecida después de la Revolución Marcista con los colores blanco y celeste. Uno de los considerandos fue: "Que la bandera nacional del Ecuador es la gloriosa bandera tricolor, con la cual conquistó su independencia en los campos de batalla." A los 33 años de edad, junto con Antonio Neumane Mera compuso el Himno Nacional de la República del Ecuador, titulado Salve, oh patria. Hubo polémica por la letra del himno y algunos sectores protestaron porque tenía un tono demasiado contrario a España. El propósito del autor fue homenajear a los próceres del "Primer grito de la independencia" y su actitud fue reforzada por el ataque de la flota española a las naciones del Pacífico en 1865. En 1888, Juan León Mera respondió a las insistencias de cambiar la letra del Himno Nacional con su famosa frase: "No cambiaré la letra del himno nacional porque no es letra de cambio". Las críticas al Himno se mantuvieron durante el siguiente siglo hasta que en el gobierno de Carlos Julio Arosemena Tola, se pidió en 1947 a Aurelio Espinosa Pólit y a Juan León Mera Iturralde (su hijo), para que estudien las versiones que se conocían. El debate concluyó en 1948, cuando el Congreso declaró intangible al Himno en letra y música. Hoy en día por esta razón generalmente solo se canta la segunda estrofa y los coros.
Carrera política miniaturadeimagen|242x242px|García Moreno Juan León Mera tuvo una carrera política importante y fue un destacado servidor público. Su carrera cobró fuerza a partir de que el partido conservador, de la mano de García Moreno llegó al poder, sin embargo continuó después de la muerte de García Moreno bajo los gobiernos progresistas. Por esta razón Mera fue una de las personalidades más destacadas en el ámbito político y cultural de la segunda mitad del . Empezaría trabajando como Secretario del Consejo de Estado en 1860, lo que continuaría un año más tarde cuando representaría a su provincia Tungurahua como diputado en el Congreso Nacional. Esto daría inicio a su larga carrera en la función legislativa de su país. Sin embargo en paralelo también fungió como servidor público, llegando a administrar de Correos en su ciudad Ambato en el año de 1863. Tres años más tarde sería nombrado Secretario de la Cámara del Senado, esto marcaría su transición como diputado a senador, lo que daría más fuerza a su influencia política. Su vocación por el servicio público no le impedía a pesar de sus éxitos políticos formar parte de cargos administrativos. Por esta razón, después de dejar la administración de correos en cambio serviría dentro del Ministerio de lo Interior, aunque en esta ocasión con cargo de Oficial Mayor. Esto además le permitiría destacar como una persona confiable en el partido conservador lo que le permitiría, desde 1873 hasta 1890 ser el gobernador de la provincia de Tungurahua. Por si fuera poco, en paralelo, durante estas casi dos décadas que fue gobernador, continuó con su participación en la función legislativa por lo que en 1883 representaría a Tungurahua dentro del Senado con mucho éxito, llegando a ser el vicepresidente de dicha cámara. Por otro lado también colaboró como Ministro del Tribunal de Cuentas de Quito durante los años 1875 hasta 1894. En 1886 fue Senador pero en este caso representando a la provincia de Pichincha y en esta ocasión logró llegar a ser Presidente de la Cámara del Senado. Después de dejar su cargo como gobernador de Tungurahua, asumiría ahora la gobernación de la provincia de León, actualmente conocida con el nombre de Cotopaxi. Al final de su vida en 1891 sería el presidente del Tribunal de Cuentas de Quito. A pesar de su larga carrera política, esta se vería afectada por el asesinato de García Moreno y también el envenenamiento del obispo Checa y Barba, a los cuales dedicaría algunas publicaciones como un poema y una biografía al expresidente y un ensayo al sacerdote.
Fallecimiento Falleció en la villa de Ambato, el 13 de diciembre de 1894, dejando sin concluir una apología de Gabriel García Moreno que fue publicada póstumamente y la epopeya de Huayna Cápac.
Resumen de su obra
Cultura e identidad nacional Dentro de Ecuador, el papel de Mera fue fundamental para la formación de la identidad como país durante sus primeros años de la república. Después de la Guerra peruano-ecuatoriana (1858-1860), ese país quedó al borde del colapso y se crearon cuatro gobiernos en paralelo y una guerra civil. García Moreno sería la figura importante para la resolución del conflicto y la reunificación definitiva. Con este contexto la obra de Mera fue clave desde el ámbito cultural para devolver unidad a Ecuador, un rol que lo cumplió a cabalidad al componer el Himno Nacional del Ecuador, escribir Cumandá, intentando dar una historia común a los pobladores de ese territorio, recopilando en antologías de las poesías que se habían escrito como por ejemplo con su Ojeada histórico crítica. Por estar razón, jugó un papel similar al que haría Juan de Velasco un siglo antes: ambos fueron formadores de la identidad nacional.
La virgen del sol Aunque Juan León Mera pasó a la historia como novelista, gran parte de su trabajo giró en torno a la poesía. Su trabajo es abundante en este género. Más allá de sus contribuciones a la crítica que se centró en la poesía antes que en la prosa, como en la "Ojeada histórico crítica de la poesía ecuatoriana", también destacó con sus obras como La virgen del sol, que sería reeditada en 1887 en Barcelona junto a unos fragmentos líricos sobre pobladores aborígenes y a tradiciones de la época colonial con el título de "Melodías indígenas". Estas desarrollaron el tema indígena de igual manera que Cumandá, pero lo hacen retrayéndose a un pasado legendario, con miras hacia lo mítico, narrando algo que sería repetido en futuras ocasiones por otros escritores ecuatorianos: la resistencia de Rumiñahui después de la muerte de Atahualpa, la conquista y por último la huida con el tesoro escondido de Quito. El manejo del lenguaje fue importante puesto que incluyó palabras en quichua, además de los personajes históricos que participaron en las leyendas. Estos libros serían escritos décadas antes de Cumandá y corresponden al periodo inicial de la carrera de Mera, como una de sus primeras obras en las que probó suerte en el género poético. La obra alternaría entre hexasílabos, heptasílabos, endecasílabos y alejandrinos. Es una verdadera novela escrita en cerca de 5500 versos que continúa la lírica de José Joaquín de Olmedo desarrollada al inicio de ese siglo con su poema "La victoria de Junín", con motivo de las independencias. Aunque, vale mencionar, que probablemente sea cerca de cinco veces más extensa, aunque la calidad de su versificación ha sido puesta en duda. Los personajes Cisa y Tito, comparten rasgos que después serán replicados en Cumandá y Carlos, como la resistencia, fidelidad, drama y peligros.
Cumandá o un drama entre salvajes miniaturadeimagen|Cumandá, la Reina de los bosques - Rafael Salas