Luis Eduardo Nieto Arteta (Barranquilla, 9 de junio de 1913-10 de abril de 1956) fue un filósofo, sociólogo, historiador y abogado colombiano.

Algunas de sus obras de mayor importancia se publicaron después de su muerte. Su libro Economía y Cultura en la Historia de Colombia marcó un hito en la historiografía colombiana, pues influyó enormemente en las posteriores investigaciones sobre el pasado nacional.

Influyó además en el escenario político colombiano formando parte del partido Liberal como ideólogo, para la misma época en que militaba Jorge Eliécer Gaitán como presidente del Partido Unión Nacional de Izquierda Revolucionaria (UNIR).

Se le reconoce como uno de los intelectuales que introdujo el pensamiento moderno de la filosofía y el estudio de las Ciencias Sociales en el país y un defensor de lo que llamó la ontología social.Consultor de Personajes,Prolibros,PP 172-173,1995.

Biografía

Primeros años Luis Eduardo Nieto Arteta, nació en Barranquilla el 9 de junio de 1913 y murió en la misma ciudad el 10 de abril de 1956. Sus padres fueron Ángel María Nieto Díaz y Herminia Arteta Molina, quienes se encargaron de brindarle una educación influida por la humanística, mientras realizó sus estudios en el Colegio San José en Barranquilla.Rueda Enciso, José Eduardo Nieto Arteta Luis Eduardo; Gran Enciclopedia de Colombia del Círculo de Lectores, Vl. 9 Biografías. ISBN 9582807148 . Consultado el 26 de noviembre de 2013 en la Biblioteca Virtual de la Biblioteca Luis Ángel Arango.

Trayectoria académica En el bachillerato, se denotó la inclinación de Luis Eduardo por la literatura y la filosofía. Su padre lo envió a la ciudad de Bogotá para que realizara sus estudios de Derecho en la Universidad Nacional de Colombia de la cual fue, además, profesor.

Cargos públicos En 1936 antes de recibir su título, el presidente Alfonso López Pumarejo nombró a Nieto Arteta secretario cultural de la Embajada de Colombia en España, en la cual solo duró unos meses, debido a que la guerra civil estalló en julio de ese año. En 1937 se dedicó a realizar su tesis De Lombroso a Pende bajo la tutoría de Eduardo Zuleta Angel y sustentada ante Gerardo Molina, Germán Arciniegas y Juan Francisco Mujica. En esta tesis Nieto Arteta trabajó sobre la personalidad del delincuente y sobre el crimen como fenómeno social. Debido a lo anterior, logró graduarse con honores, que lo llevarían inmediatamente a desenvolverse en cargos diplomáticos que lo llevaron a viajar por diferentes partes del mundo incluyendo Estados Unidos, donde en 1945 fue parte de la delegación colombiana que participó en la fundación de la Organización de las Naciones Unidas. Sin embargo, Argentina tuvo un lugar especial debido a que allí encontró un “cuadro perfecto de inquietudes filosóficas”,Consultor de personajes durante sus tres años de estadía en dicho país (1949-1952).

Años finales de vida Los días finales de Nieto Arteta transcurrieron entre un profundo interés por temas filosóficos y sociales, los cuales desarrolló, sobre todo, en los últimos diez años de su vida. Debido a su destitución en 1952 como jefe del departamento comercial de la embajada de Colombia en Argentina, regresó al país para ser profesor en la facultad de Economía Industrial y Comercio en el Gimnasio Moderno de Bogotá y en la Universidad de los Andes. De vuelta en su natal Barranquilla, Nieto, a pesar de sus problemas económicos, se dedicó a organizar seminarios sobre filosofía del Derecho y a escribir para el periódico El Heraldo. Finalmente se suicidó en 1956, faltando pocos meses para cumplir 43 años.

Pensamiento e ideas

Influencia del marxismo En 1931 cuando inició sus estudios profesionales, se encontró inmerso en agitaciones intelectuales que en ese momento fueron de suma importancia para lo que serían sus inclinaciones ideológicas. El contexto político de la época, que estimuló el surgimiento de movimientos intelectuales e ideológicos de izquierda a la luz del ascenso de los liberales al poder, hizo que Nieto Arteta entrara en contacto con grupos socialistas, cuyos miembros más dogmáticos, incluyendo los de la II Internacional, lo marginaron por sus posiciones "revisionistas", pues tenía en cuenta la cultura social en relación con la economía en lo que llamó la psicología social, a través de la cual estudió conceptos como Cultura y Civilización.

En este proceso, en medio de la revolución intelectual no tardó en apropiarse de los principios del marxismo (en ese momento en auge) y auspiciado por el régimen liberal, en ese entonces compuesto por personaje de la talla de Jorge Eliécer Gaitán, quien era el presidente de la UNIR (Unión Izquierdista Revolucionaria). En 1932 tras haber pasado solo un año de ingreso a la universidad, se unió a la Sociedad Jurídica, lo que le permitió escribir y publicar artículos en la Revista Jurídica, todos con el título de "Política socialista colombiana", donde planteaba la formación de un Estado socialista en Colombia. Para el año de 1933, Nieto junto a Diego Montaña Cuellar y otros estudiantes de la Facultad de Derecho en el claustro de Santa Clara iniciaron lo que se conocería como “la revolución del sapolín”, con la cual buscaban que se realizaran unas reformas en el reglamento interno de la Universidad Nacional y que se le diera una mayor representación en el Consejo Directivo. Nieto al no verse representado por el Partido Liberal ni el UNIR, decidió entonces fundar el Grupo Marxista junto a intelectuales como Luis Cano, Darío Echandía, Germán Arciniegas y Gerardo Molina Ramírez. Esto le ayudaría no solo a entender el marxismo como objeto de lucha política sino herramienta para entender, estudiar y entender a la sociedad.

Propuesta sobre una sociología americana Nieto Arteta, a pesar de la influencia que recibió del pensamiento europeo, consideró que debía desarrollarse una Sociología americana, pues veía en los historiadores y pensadores latinoamericanos una tendencia a reproducir hechos históricos ocurridos en Europa para acomodarlos en los contextos americanos. En ese sentido, Nieto, que partó desde la validez universal del marxismo, consideró la posibilidad de un socialismo colombiano que tomara en cuenta las particularidades sociales, culturales e históricas del país. Colombia, entonces, se desenvolvía además en un contexto hispanoamericano que destacaba por sus características históricas particulares, por lo que la sociología, como ciencia social, podría explicar las particularidades que hacen único al continente americano. La sociología era concebida por Nieto Arteta como una herramienta para comprender a profundidad el campo en que destacaba la especifidad americana, la economía colonial.

Pensamiento filosófico y jurídico El trabajo más importante de Nieto Arteta en el terreno de lo filosófico es la Ontología de lo Social. En general, este pensador relaciona la filosofía con la historia, pues para él la filosofía guía al hombre en sus crisis históricas, ya que toda crisis histórica se manifiesta en la esfera filosófica. El filósofo es un hombre que vive en la historia. Intentó además superar el racionalismo de la filosofía moderna y el vitalismo voluntarista imperante a partir del . Nieto Arteta encontró en la fenomenología la solución a estas dos corrientes. Así, los aportes de Nieto Arteta a la filosofía en Colombia son importantes, pues fue uno de los introductores de la fenomenología y la filosofía contemporánea en Colombia.

En cuanto a su pensamiento jurídico, Nieto Arteta estableció en su tesis de grado de Lombroso a Pende las relaciones entre las teorías del criminalista italiano Cesare Lombroso y el médico Nicola Pende. Lombroso proponía, con base en las teorías raciales de Charles Darwin, que los delicunentes tenían características físicas particulares que los llevaban a cometer delitos. El libre albedrío entonces no existía, pues los sujetos estaban predestinados, por sus condiciones físicas, a la realización de actos criminales. Por otro lado, las propuestas de Pende, con base en sus investigaciones endocrinológicas, concluyó que las desviaciones psicológicas estaban determinadas por las características físicas del sujeto. Los postulados de Lombroso y Pende fueron criticados por Nieto Arteta, quien los consideró deterministas e incompletos, pues no tomaban en cuenta la influencia social sobre quienes cometían delitos. La influencia del penalista italiano Enrico Ferri fue fundamental en el trabajo de Nieto Arteta, quien tomó sus ideas como marco de interpretación. Consideró que las realidades biológicas y sociales estaban bien diferenciadas. Además, en la época en que Nieto Arteta escribió su trabajo, la atmósfera jurídica intelectual de la época promovió la enseñanza de las teorías positivas penales italianas, aunque el joven abogado destacó por un elemento no muy común en los demás, el marxismo. Posteriormente Nieto Arteta se alejaría de las posiciones defendidas en su tesis de grado.

Economía y Cultura en la Historia de Colombia

Antecedentes Considerada como su obra más importante, el origen de la misma puede rastrearse hasta las clases que Nieto Arteta dio como profesor de derecho en la Universidad Nacional. La cátedra de Introducción a la Ciencia del Derecho y métodos del derecho positivo lo llevó a estudiar las transformaciones del derecho en el país desde la época de la colonia hasta 1936. Lo anterior hizo que Nieto Arteta entrara en contacto con la legislación indiana, los escritos de hombres como Santander, Nariño y Torres, los documentos de los pensadores liberales de 1850, los postulados de los ideólogos del Federalismo y la Regeneración. El material de sus clases, pensado para ser redactado y distribuido entre sus estudiantes, terminó siendo parte de publicaciones sobre la historia de Colombia, que aparecieron en 1938 en el periódico El Tiempo (Colombia), los cuales serían los primeros capítulos del libro. La redacción de Economía y Cultura tomó cuatro años.

Estructura y contenido de la obra La primera edición del libro estuvo compuesta por un prólogo, 22 capítulos, un apéndice y una sección bibliográfica que incluía solamente a autores latinoamericanos, dejando por fuera a autores europeos utilizados por Nieto Arteta como Karl Marx o Rosa Luxemburgo. A lo largo de los 22 capítulos se aborda un periodo que comienza con la llegada de los españoles al territorio colombiano hasta la regeneración, comenzando así por la economía colonial, la independencia, la formación del Estado y las reformas de mitad del sigloXIX. Gran parte del libro, casi la mitad, está dedicada al estudio de las reformas de mitad de siglo. La época colonial, por su parte, abarca solamente 20 páginas. Economía y cultura es, pues, una narración de las transformaciones económicas, que pasaron de feudales a modernas durante el . En este libro Nieto Arteta consideró que la historia de Colombia se podía dividir en seis etapas: la colonia, la independencia, la restauración, la revolución económica (dada con las reformas de 1850), la organización nacional (dada con la regeneración) y la industrialización (dada con el surgimiento del capitalismo). Nieto tomó la estructura y organización analítica de su libro, de una obra del filósofo argentino José Ingenieros titulado La Evolución de las ideas argentinas, publicado en 1919. La cultura, por su parte, tiene un desarrollo muy difuso en el libro, asociandose con hábitos, creencias e ideologías.

"La triste penuria intelectual que aqueja a las investigaciones históricas"