Sonatas e interludios (en inglés: Sonatas and Interludes) es una colección de veinte piezas para piano preparado, escritas entre 1946 y 1948 por el compositor vanguardista estadounidense John Cage, poco después de su iniciación en la filosofía hindú y las enseñanzas del historiador de arte Ananda Coomaraswamy, influencias ambas muy importantes en el trabajo posterior del compositor. Significativamente más compleja que sus otras obras para piano preparado,Reiko Ishii. The Development of Extended Piano Techniques in Twentieth-Century American Music, pp. 38–41. The Florida State University, College of Music, 2005. Disponible en línea (consultado el 29 de diciembre de 2007).Pritchett, p. 32. Sonatas e interludios es reconocido como uno de los mejores logros de Cage.Pritchett, Grove: "Sonatas and Interludes is a truly exceptional work and may be said to mark the real start of Cage's mature compositional life."Nicholls, p. 80: "Most critics agree that Sonatas and Interludes (1946-48) is the finest composition of Cage's early period."
El ciclo consiste en dieciséis sonatas, trece con una composición en forma binaria, tres en forma ternaria, y cuatro interludios de estructura más libre. El propósito de las piezas es expresar las ocho emociones permanentes de la tradición india «rasa». En Sonatas e interludios, Cage elevó su técnica de proporciones rítmicas a un nuevo nivel de complejidad. En cada sonata una secuencia corta de números naturales y fracciones define la estructura de la obra y la de sus partes, informando estructuras tan localizadas como líneas melódicas individuales.Cage, p. 57.
Historia de la composición thumb|John Cage (izquierda) padeció una crisis artística en la década de 1940. En la imagen, de 1992, se lo ve junto a Michael Bach en Italia. Cage padeció una crisis artística a principios de los años 1940.Nicholls, p. 81. Además de problemas en su vida artística, Cage también tuvo que tratar con dificultades personales: un divorcio de su esposa de diez años en 1945, y un cambio en su sexualidad que ocurrió en 1942. Para detalles sobre este tema, véase Marjorie Perloff, Charles Junkerman: John Cage: Composed in America, University of Chicago Press, 1994. ISBN 0-226-66057-5. Sus composiciones pocas veces eran apreciadas por el público,Pritchett, p. 36. y se desilusionó sobre la idea de realizar arte para expresarse. Posteriormente dio una explicación de las razones: «Frecuentemente yo malinterpretaba lo que otro compositor quería decir a causa simplemente de mi escasa comprensión de su lenguaje. Y también me ocurría que los demás malinterpretaban lo que yo mismo quería decir cuando pensaba que era algo incisivo y directo».Entrevista a John Cage por Johnatan Cott, 1963. Disponible como transmisión de audio en Internet Archive. Consultado el 29 de diciembre de 2007. Al inicio de 1946, Cage conoció a Gita Sarabhai, una cantante e intérprete de pakhawaj hindú que llegó a los Estados Unidos preocupada por la influencia occidental en el arte musical de su país. Sarabhai quería pasar varios meses en los Estados Unidos para estudiar la contraparte occidental, y luego regresar a la India a hacer lo posible para preservar las tradiciones del país. Tomó lecciones de contrapunto y música contemporánea con Cage, quien le ofreció enseñarle gratuitamente si ella a cambio le hablara sobre música de India.Cage, p. 127. Sarabhai estuvo de acuerdo y a través de ella se familiarizó con la filosofía y música de la India. El propósito de esta última, de acuerdo al profesor de Sarabhai en India, era «despejar y tranquilizar la mente, para hacerla así susceptible a influencias divinas»,Cage, pp. 158, 226. y esta definición se volvió una de las piedras angulares de la visión de Cage sobre la música y el arte en general.
Al mismo tiempo, Cage comenzó a estudiar las escrituras del historiador de arte indio Ananda K. Coomaraswamy. Entre las ideas que influenciaron a Cage estaba la descripción de la estética «rasa» y de sus ocho «emociones permanentes». Estas están divididas en dos grupos: cuatro blancas (humor, asombro, erotismo, y heroísmo—«aceptar la experiencia de uno», en las palabras de Cage) y cuatro negras (ira, temor, disgusto, y pena). Estas son las primeras ocho de las navarasas o navrasas («nueve emociones»), y tienen una tendencia común hacia la novena de ellas: tranquilidad.Cage citado en Kostelanetz, p. 67. Cage nunca especificó qué piezas se relacionan con cuáles de las emociones, o si acaso existe tal correspondencia directa entre ellas.Pritchett, p. 30. Mencionó, sin embargo, que las «piezas con sonidos como campanas representan a Europa, y otros con una resonancia como de tambores representan al Oriente».Cage, folleto para la grabación de Ajemian del ciclo: John Cage: Sonatas and Interludes, Composers Recordings Inc. CRI 700 (reemitido). Cage también dijo que la Sonata XVI, la última del ciclo, es «claramente europea. Fue la firma de un compositor del Occidente».Kostelanetz, p. 67.
Cage inició a trabajar con el ciclo en febrero de 1946, mientras vivía en Nueva York. La idea de una colección de piezas cortas se inspiró aparentemente en el poeta Edwin Denby, quien había remarcado que las piezas cortas «pueden tener en ellas tanto como las piezas largas».Cage citado en Pritchett, p. 29. La elección de materiales y la técnica de la preparación del piano en Sonatas e interludios dependían en gran medida de la improvisación: Cage posteriormente escribió que el ciclo fue compuesto «al tocar el piano, escuchar las diferencias [y] hacer una elección».Cage, pp. 19–57, ensayo Composition as Process. Cage usa la misma descripción del proceso varias veces, pero no está claro si se refiere a la preparación del piano únicamente o también a la composición. En varias explicaciones ofreció una metáfora poética para este proceso, y lo comparó con recolectar conchas mientras caminaba a lo largo de una playa.Cage, p. 25. El trabajo en el proyecto se vio interrumpido a principios de 1947, cuando Cage hizo una pausa para componer The Seasons, un ballet en un acto basado también en ideas de la filosofía hindú. Inmediatamente después de The Seasons, Cage regresó a Sonatas e interludios y hacia marzo de 1948 finalizó la obra.
Cage dedicó Sonatas e interludios a Maro Ajemian, una pianista y amiga. Ajemian interpretó la obra varias veces desde 1949, que incluyeron una de las tres primeras presentaciones del ciclo completo el 12 de enero de 1949 en el Carnegie Hall. En muchas otras ocasiones a finales de los años 1940 y principios de los años 1950, el mismo Cage la interpretó. La reacción de los críticos fue dispar, pero mayormente positiva. Ross Parmenter, crítico de The New York Times, escribió: «[la obra] dejó a uno con el sentimiento de que el señor Cage es uno de los compositores más finos de este país».Reseña de The New York Times del concierto en Carnegie Hall citado en Pritchett, p. 35 Por su parte, Richard Taruskin comentó que:
El éxito de Sonatas e interludios lo llevó a obtener una beca de la Fundación Guggenheim, la cual Cage recibió en 1949, lo que le permitió hacer un viaje de seis meses a Europa. Ahí conoció a Olivier Messiaen, quien ayudó a organizar una presentación de la obra para sus estudiantes en París el 7 de junio de 1949. Messiaen afirmó que: «fue la experiencia más fascinante desde que descubrió primero el deçî-tâlas de Çarngadeva». Cage también se hizo amigo de Pierre Boulez, quien se volvió un admirador temprano de la obra y escribió un discurso sobre ella para la presentación del 17 de junio de 1949 en el salón de Suzanne Tézenas en París.Para detalles y el texto completo del discurso de Boulez, véase Pierre Boulez, John Cage, Robert Samuels, Jean-Jacques Nattiez, The Boulez-Cage Correspondence, traducido por Robert Samuels, Cambridge University Press, 1995. ISBN 0-521-48558-4. Mientras aún vivía en París, Cage comenzó a escribir String Quartet in Four Parts, otra obra más influenciada por «las tradiciones místicas de Oriente y Occidente».
Análisis
Preparación del piano thumb|left|En Sonatas e interludios, se hace uso del piano preparado. En el texto que acompaña la primera grabación de Sonatas e interludios, Cage afirmó específicamente que el uso del piano preparado no es una crítica hacia dicho instrumento, sino una simple medida práctica. El músico comenzó a componer para piano preparado en 1940, cuando escribió una pieza llamada Bacchanale para una danza de Syvilla Fort y hacia 1946 ya había hecho numerosas obras para el instrumento. Sin embargo, en Sonatas e interludios, la preparación es muy compleja, mucho más que en sus primeras piezas. En el piano se prepararon cuarenta y cinco notas, mayoritariamente a través de tornillos y varios tipos de pernos, pero también se emplearon quince elásticos, cuatro piezas de plástico, muchas tuercas y elementos de goma.La tabla de preparación se halla en Edition Peters, 6755. Copyright 1960 por Henmar Press. La preparación del piano demanda alrededor de dos o tres horas. Pese a las instrucciones detalladas, cada preparación será distinta de cualquier otra y el mismo Cage dio a entender que no hay un plan estricto que seguir: «Si disfrutas tocar Sonatas e interludios, hazlo de la manera que te parezca mejor».
En la mayoría de los casos, Cage evita utilizar el registro más grave del piano y en general se emplea el registro de soprano en el primer plano. De las cuarenta y cinco notas preparadas, solo tres pertenecen a las tres octavas más graves, después de fa3: re3, re2 y re1. Asimismo, re2 está preparada de modo tal que el sonido que emite tiene la misma frecuencia que un re4; esto da como resultado dos variantes de la nota, una más preparada que la otra.Perry, p. 39. El teclado, a partir de fa3 se divide a grandes rasgos en tres registros: grave, intermedio y agudo. El primero tiene la preparación más elaborada, mientras que el último casi no posee. Se emplearon diferentes métodos: ciertas notas producen sonidos que conservan la frecuencia original y son pianísticos, otros se volvieron sonidos similares a un instrumento de percusión, versiones desafinadas de las notas originales o sonidos metálicos o traqueteantes que no conservan la frecuencia fundamental. El uso del pedal una corda, que hace que los martillos toquen solo dos de las tres cuerdas de cada nota —o una en el caso de las notas que tienen una sola— complica aún más el asunto. Por ejemplo, la nota do5 posee un sonido metálico que no tiene una frecuencia fundamental distinguible cuando se toca con pedal, pero suena de modo normal una vez que se lo suelta. Cage era plenamente consciente del efecto que esto ocasiona: algunas sonatas tendrán dos versiones de una misma nota, otras tendrán un énfasis especial en ciertas notas y otras dependerán mucho de la combinaciones específicas de las notas.Se pueden ver ejemplos de esto en Perry, and in Nicholls, pp. 83–84. Nicholls también da ejemplos de sonatas conectadas entre sí por el uso de combinaciones de notas idénticas.
Estructura
El ciclo comprende dieciséis sonatas y cuatro interludios, arreglados en forma simétrica. Hay cuatro grupos formados por cuatro sonatas, separados por un interludio, que están organizados de la siguiente forma:
Sonatas I–IV Interludio 1 Sonatas V–VIII Interludios 2–3 Sonatas IX–XII Interludio 4 Sonatas XIII–XVI