El torreón Los Canelos es una de las construcciones defensivas que subsisten de la antigua fortificación colonial de Valdivia, en el sur de Chile, región de los Ríos. Se encuentra localizado en la intersección entre las calles General Lagos y Yerbas Buenas. Pertenece al conjunto de monumentos nacionales de Chile desde el año 1926 en virtud del Decreto Supremo 744 del 24 de marzo del mismo año; se encuentra en la categoría Monumentos Históricos.

Historia 200px|thumb|left|Vista al letrero del Torreón Los Canelos. Tras la Batalla de Curalaba de 1598, Valdivia fue destruida por la población huilliche en noviembre de 1599. Tras esto, una expedición holandesa comandada por Hendrick Brouwer se alió con los indígenas huilliches del canal de Chacao en contra de los colonizadores españoles de Chiloé, misma estrategia que utilizaron cuando llegaron a la bahía Corral en 1643, aunque finalmente se retiraron de la zona.

El repoblamiento español comenzó en febrero de 1645, hasta que paulatinamente en 1684 se refundó la ciudad en el sitio original, aunque los alrededores aún eran territorios controlados por el pueblo lafkenche-huilliche. Tanto Valdivia como el Archipiélago de Chiloé representaban los enclaves más australes de la costa del Pacífico, y su importancia estratégica para el Virreinato del Perú generó la necesidad de fortificarlos para evitar el ataque de la población indígena; así, para el caso de Valdivia, el ingeniero Juan Garland proyectó una red de defensa en 1678, donde se incluyó a este torreón.

Luego, su construcción sería ejecutada por el Gobernador don Joaquín de Espinoza y Dávalos en 1774 con muros de 60 cm en su base y 30 cm en su parte superior; junto los del Barro, vino a completar la estructura de fortificaciones de Valdivia.

Actualmente, «los torreones Los Canelos y Picarte son los únicos vestigios que permanecen intactos de la antigua fortificación de Valdivia».

Función y usos El torreón Los Canelos es una construcción defensiva levantada por el Imperio español en la ciudad de Valdivia, sur de Chile. Su emplazamiento respondió al carácter estratégico de la zona, ya que constituía, a través del estrecho de Magallanes y el cabo de Hornos, el punto intermedio para la navegación desde Europa hacia la costa americana del Pacífico. El torreón es uno de los vestigios que sobreviven de la antigua fortificación de la ciudad. Fue edificado conforme a la red defensiva proyectada por el ingeniero Juan Garland, diseño que dio origen también al torreón del Barro, levantado junto a este en 1774. A lo largo de su historia, el torreón cumplió diversas funciones: operó como calabozo de máxima seguridad a inicios del siglo XIX, fue utilizado como picota de la justicia en 1822, molino de viento en 1834 y almacén de pólvora en 1853. Estos cambios de uso muestran cómo la construcción fue adaptándose a distintas necesidades de la ciudad a medida que perdía su función militar original.

Arquitectura y materiales El torreón corresponde a una atalaya de 5,9 m (7 varas) de diámetro exterior en la base y 4,6 m (5,5 varas) en la corona de las almenas. Posee un primer cuerpo de talud de 4,2 m (5 varas) de alto, con una altura total de 7,1 m (8,5 varas). El diámetro interior utilizable es de 3,3 m (4 varas), delimitado por un muro de aproximadamente 1,25 m (4,5 pies) de espesor. Su sistema constructivo corresponde a la albañilería simple de ladrillo cocido, elaborado en la fábrica de la isla de Valenzuela (actual isla Teja) y unido con mortero de cal. Sus muros exteriores conservan aún el estuco de cal y arena. Originalmente poseía una cubierta de tejas de arcilla con forma cónica, hoy inexistente. En sus inicios, el primer nivel del torreón se encontraba soterrado, siendo habitable únicamente el segundo piso, al que se accedía mediante una escalera y una puerta. En 1801 se descubrió la sección inferior, dejándola a la vista para ser empleada como calabozo, lo que evidencia cómo la propia estructura del edificio condicionó los usos que se le fueron dando con el tiempo.

Valor patrimonial El torreón fue declarado Monumento Histórico mediante el Decreto Exento N.° 744 del 24 de marzo de 1926, declaratoria reiterada posteriormente por el Decreto Exento N.° 3512 del 31 de julio de 1928. Actualmente forma parte de un proyecto de restauración en conjunto con el torreón del Barro, cuyo fin es poner en valor ambas construcciones y vincularlas mediante hitos informativos urbanos. El torreón Los Canelos y el torreón Picarte son los únicos vestigios que permanecen intactos de la antigua fortificación de Valdivia, condición que los distingue como referentes materiales del sistema defensivo colonial español en el sur de Chile. El Consejo de Monumentos Nacionales reconoce en el torreón un valor histórico, social, urbano, arquitectónico y arqueológico. Su emplazamiento en la intersección de las calles General Lagos y Yerbas Buenas, en el antiguo acceso sur de la ciudad, lo integra al paisaje urbano histórico de Valdivia como un elemento distinguible del período colonial. Por conservar sus materiales y estructura originales desde 1774, el torreón constituye una fuente de información directa sobre las técnicas constructivas y la organización defensiva del Imperio español en sus dominios australes.

Notas

Referencias

Véase también Anexo:Monumentos nacionales de la Región de Los Ríos

Enlaces externos

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