El País de las Manzanas (en mapundungun Caleufú) fue una región mapuche ubicada en el norte de la Patagonia argentina que se caracterizaba por la presencia de grandes plantaciones de manzanas, que los habitantes, definidos como manzaneros o manzanache, utilizaban como parte de su dieta alimentaria.José Oscar Frigerio, Dos manzanas para la Patagonia, Historia, N° 70, Bs. As., junio-agosto 1998. Se ubicaba al sur de la actual Neuquén, limitando con los ríos Collón Curá y Limay hacia el este, la cordillera de los Andes al oeste, el río Malleo por el norte y el lago Nahuel Huapi al sur.
Origen de las manzanas silvestres
El manzano es una planta asiática que fue introducida a América tras la llegada de los españoles a finales del . De un lado y otro de la cordillera aparecían extensiones boscosas de manzanos, más abundantes en la actual provincia chilena de Valdivia, mientras que al este de la cordillera de los Andes permanecieron desconocidos por mucho tiempo para quienes no habitaban la región. Aparentemente, originalmente habrían sido plantados en el lado chileno por los moradores de las antiguas ciudades españolas, como Valdivia o Villarrica, siendo más tarde cultivados por los pueblos mapuche que llevaban productos de un lado al otro de la cordillera. También existen teorías respecto a su introducción a tierras patagónicas a mediados del por los misioneros jesuitas, como Nicolás Mascardi o Diego de Rosales, y otros, aunque parece que ya en su época había grandes manzanares del lado occidental de la cordillera de los Andes.
El descubridor para occidente de los grandes bosques de manzanas, y de la utilización que de ellas hacían los mapuches, fue el explorador Basilio Villarino en 1782. Años después, Francisco P. Moreno encontró la mayor parte de los manzanares cerca de los pasos o a orillas de los arroyos, reunidos en grupos como si fuesen ramas de un mismo tronco, como bosques enteros solo en proximidades de caminos indígenas, lo que avalaría la hipótesis respecto de que el origen de los manzanares residiría en la siembra producida por los indígenas de vuelta a sus hogares cordillera de por medio.
Manzaneros araucanos
Según varios estudios, la araucanización de las pampas argentinas se produjo en una época reciente (mediados del ), siendo resultado de un proceso de sustitución étnica que se concretó relativamente sin violencia ni desplazamiento de poblaciones, al estar acompañado de la adaptación y fusión de poblaciones, a pesar de que existen restos de la cultura Pitrén. Así lo afirma el historiador José Millalén Paillal:
Es necesario mencionar - sin embargo- que los episodios de violencia no estaban enteramente ausentes de las relaciones entre las tribus en ambas laderas cordilleranas. La tribu de Olkenkkënk u "Orkeke" le habló al viajero inglés George Clamort Munsters de varios de estos episodios, que el británico describió como aparentemente "destacados en la memoria" de sus compañeros nativos. Incluso -siempre según sus testimonios- le mostraron el sitio de una antigua batalla, ocurrida al menos 50 años antes, donde eran evidentes aún restos humanos.
Ciertamente, los gobiernos argentino y chileno no veían a todos los pueblos originarios de la Patagonia Austral como una entidad indistinta, y así lo expresaron varias autoridades de ambas naciones, así como viajeros y exploradores, incluyendo el ya nombrado Munsters:
Debe reconocerse -sin embargo- que fueron los mismos europeos o cristianos quienes destacaron la manera diplomática con que los originarios ponían fin a las disputas, independientemente de si se hubiera llegado previamente a la sangre: Rara vez existía un "sometimiento" del derrotado al victorioso, sino que más bien se producía una suerte de acuerdo mediante el cual este incorporaba a aquel a su propia tribu por diversos lazos o vínculos.
Los araucanos o mapuche vivían en el oeste de los Andes, pero desde antiguo tenían relaciones comerciales con los grupos de las pampas, acentuado en los siglos y por la existencia de caballos salvajes y ganado cimarrón. Fue desde la Araucanía desde donde los araucanos desplegaron su más firme resistencia a los españoles; de ahí su necesidad de caballos para la guerra que fueron provistos por los pehuenche, grupo mapuche caracterizado por el predominio del pehuen en su zona.
A mediados del , ya hablaban la lengua mapuche los puelches, del chezungun - puel: este y che: gente, y existían diversas influencias araucanas en las pampas. Sin embargo, los diversos grupos constituyeron grupos diferenciados que muchas veces eran rivales entre sí. Estaban, por ejemplo, los rankülche, del chezungun: rankül: cola de zorro, carrizo, que ocupaban la región del monte, con centro principal en Leubucó; y también el cacicazgo de Salinas Grandes, bajo la dinastía de los Curá (especialmente Calfucurá y Namuncurá) entre los chadiche, gente de la sal.
La última gran subdivisión mapuche al este de los Andes fue llamada de las manzanas o mansanache en mapudungun, y manzaneros en winkadungun, huiliche fusionados con puelmapuche que se establecieron en los vastos territorios poblados de bosques de manzanos algo asilvestrados, que pasaron a integrar una de las fuentes de su alimentación. Este grupo fue el que más conservó características araucanas, especialmente el sedentarismo y la agricultura, el pastoreo de animales, las mantas tejidas y los adornos de plata.
Para Estanislao Zeballos, el territorio llamado de Las Manzanas coincidía más o menos exactamente con la actual provincia del Neuquén, afirmando que presentaba la forma de un triángulo isósceles, teniendo por lados al norte y nordeste el río Neuquén, al sur y suroeste el río Limay, y teniendo por base la nevada cordillera de los Andes.
Según los historiadores indigenistas, la separación de ciertos grupos aborígenes bajo distintos nombres corresponde a un intento del Estado argentino de justificar la "Campaña del Desierto". Términos como pehuenche, puelche, hulliche, picunche, ranquel, tehuelche dan cuenta de un mismo pueblo, que en términos generales se autodenomina "mapuche". Estas divisiones están basadas en el elemento predominante en la zona donde vivían y también a la ubicación geográfica donde habitaban.
Según George Musters:
Francisco P. Moreno comentaba:
Si se añade que pastoreaban rebaños de ovejas, poseyendo una floreciente industria de mantas y ponchos; que fabricaban adornos de plata, extraída y fundida por ellos mismos; y que Sayhueque era el lonco que más provisiones y ganado recibía de parte del gobierno nacional, se aprecia que sus tribus podían considerarse en cierta medida ricas.
Según Curruhuinca-Roux:
El lonco Sayhueque Sayhueque era hijo del cacique originario del oeste de los Andes, Chocorí, que había sido derrotado por Juan Manuel de Rosas en su campaña al desierto. Muy joven fue elegido "lonco" (gran jefe) del vasto territorio del país de las Manzanas. Se dice que cuando era niño había sido envuelto en ropas de cristiano, por lo que su padre le aconsejó que no enfrentara a los criollos argentinos. Efectivamente,Sayhueque nunca aportó lanceros para los malones de Calfucurá, Namuncurá, Renque-Curá o Purrán contra poblaciones cristianas argentinas, ni dejó cruzar sus territorios con arreos de ganado robado hacia Chile.
Fue un lonco muy digno y respetado durante toda su actuación como tal (1850-1885), siendo el principal referente en un vasto territorio poblado por alrededor de treinta mil habitantes, pudiendo juntar unos cinco mil guerreros, lo que le confería una fuerza considerable y despertaba temor en otros jefes. Más de una vez se definió como argentino y enarboló la bandera nacional frente a su toldo. A pesar de aceptar esa simbología, más característica del estanciero y el militar que dependían de las ciudades y despreciaban al nacional, Sayhueque integraba su consejo con caciques de muy diversas etnias, como Huicaleo, Curru-Huinca, Nahuel Prayel, Casimiro, Foyel, Inacayal, Chagallo, Huenchunecul, Camilao, Huichaimilla y otros, gobernando sobre fracciones de huiliches, tehuelches, nguluche, picunches, agongures y traro-huiliches, siendo considerado el jefe más importante de la Patagonia.
El ciclo de la manzana silvestre del Neuquén finalizó después de la Campaña al Desierto del general Julio Argentino Roca, perdurando hasta 1885, año en que Sayhueque y sus huestes fueron confrontados por el gobierno nacional de la época, el cual para distribuir sus tierras entre terratenientes blancos, los hizo prisioneros y posteriormente los confinó en la "Colonia 16 de Octubre", en la provincia del Chubut.
Referencias
Bibliografía
CASTANY, Ernesto, Valentín Sahihueque, cacique argentino, Todo es Historia, N° 136, Bs. As., septiembre de 1978. CURRUHUINCA-ROUX, Las matanzas del Neuquén. Crónicas Mapuches, Ed. Plus Ultra, Bs. As., 1984. FONCK, Francisco, Viajes de Fray Francisco Menéndez, Valparaíso, 1896. FRIGERIO, José Oscar, Dos manzanas para la Patagonia, Historia, N° 70, Bs. As., junio-agosto de 1998. MORENO, Francisco P., Apuntes preliminares sobre una excursión a los territorios del Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz, Bs. As., 1936. MORENO, Francisco P., Reminiscencias, Buenos Aires, 1942. MUSTERS, George Chaworth, Vida entre los patagones, Solar/Hachette, Bs. As., 1964. VIEDMA, Juan Martín, Toponimia del Parque Nacional Nahuel Huapi, Buenos Aires, 1967. VILLARINO, Basilio, Reconocimiento del Río Negro, en Pedro de Angelis, Colección de obras y documentos relativos a la historia antigua y moderna de las provincias del Río de la Plata, volumen VIIIB, Plus Ultra, Buenos Aires, 1972. ZEBALLOS, Estanislao S., El país de las Manzanas, La Prensa, Bs. As., 9 de enero de 1885. ZEBALLOS, Estanislao S., Viaje al país de los araucanos, Hachette, Buenos Aires, 1960.
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