thumb|El Antiguo desde el aire El Antiguo o Antiguo (Antigua en euskera) es uno de los 17 barrios o distritos en que se divide a efectos administrativos la ciudad de San Sebastián desde 2003. Este barrio está limitado al norte por el mar Cantábrico, al noreste por la bahía de la Concha, al este por Ayete, salvo en un pequeño tramo donde limita con el Centro (paseo de Miraconcha), al suroeste con Ibaeta y al oeste con el barrio de Igueldo.

Divisiones del distrito

Según el Plan General de Ordenación Urbanística,. este barrio se puede dividir en las siguientes zonas urbanas:

Miramar-Ondarreta El Antiguo Seminario Txantxa Erreka Lizarriturri Benta Berri Campus Universitario Norte Ensanche de Ondarreta Ciudad Jardín de Ondarreta (I) Ciudad Jardín de Ondarreta (II) Miranda Alde Erregenea Torre Satrustegi Carretera del Faro Parque de Atracciones.

También incluye una zona rural en su parte más occidental, que coincide con el conocido popularmente como monte Igueldo (más propiamente monte Txubillo), que tiene en su cima el Parque de Atracciones Monte Igueldo.

Miramar-Ondarreta thumb|left|Miramar-Ondarreta.|alt= Se corresponde a la franja litoral del distrito situada sobre la parte oriental de la bahía de la Concha. Esta zona va desde el túnel del Antiguo hasta el Peine del Viento y comprende el área entre la línea de la costa (en su mayor parte formada por la playa de Ondarreta) y la ciudad edificada. Esta zona engloba 9,6 hectáreas.

Algunos de los elementos más emblemáticos y conocidos del distrito del Antiguo se encuentran en esta área: Palacio de Miramar y sus jardines. Construido entre 1889 y 1893 en estilo inglés. Fue residencia de verano de la regente María Cristina y propiedad de la familia real española, hasta que fue cedido al Ayuntamiento en 1972. Jardines de Ondarreta. Ocupan el espacio urbano entre la playa de Ondarreta y la Ciudad Jardín de Ondarreta. Instalaciones del Real Club de Tenis de San Sebastián. Plaza del Peine del Viento, conjunto escultórico de Eduardo Chillida sobre una obra arquitectónica de Luis Peña Ganchegui. Construido en 1976, es desde entonces uno de los símbolos de la ciudad de San Sebastián.

miniaturadeimagen|320x320px|«San Sebastián.—La vieja iglesia de San Sebastián "el Antiguo" y sus alrededores, antes de la construcción del palacio de Miramar» (La Ilustración Española y Americana, 15 de septiembre de 1890) El Palacio de Miramar ocupa, junto con sus jardines, un promontorio que domina la bahía de la Concha. En esta ubicación se encontraba antiguamente situado el monasterio consagrado al santo Sebastián que precedió en algunos siglos a la fundación de la ciudad y que le vino a dar su nombre. El primer documento escrito que menciona el Monasterio de San Sebastián es el documento de donación por parte del rey Sancho el Mayor de Pamplona de dicho monasterio al Monasterio de Leyre, documento fechado en 1014, aunque la mayor parte de los historiadores lo consideran una falsificación posterior. En los siglos y , el monasterio de San Sebastián, al mismo tiempo que centro espiritual, lo era de la naciente vida social y administrativa de la población de esta zona, que formaba una pequeña comunidad de pescadores y agricultores y que según algunos cronistas se llamaba "Izurun". Esta población se encontraba englobada dentro de un ámbito mayor, que era el valle de Hernani. Cuando otro rey pamplonés, Sancho el Sabio, funda oficialmente en 1180 la villa de San Sebastián, la villa amurallada no se ubicará en el emplazamiento del monasterio y del principal núcleo de población preexistente, sino en otro emplazamiento cercano, a 2 kilómetros de distancia y al pie del monte Urgull, que constituirá la futura Parte Vieja de la ciudad. A partir de entonces, el monasterio en los siglos posteriores pasará a ser conocido como iglesia de San Sebastián "el Antiguo" y se constituirá en iglesia parroquial del barrio adyacente situado extramuros de la ciudad. En 1546, Alonso de Idiáquez fundó un convento de dominicas agregado a esta Iglesia Parroquial de San Sebastián. Se cree que la famosa "monja alférez", Catalina de Erauso, estuvo enclaustrada en este convento. Tanto la iglesia como el convento resultaron destruidos en 1836 durante la primera guerra carlista. La iglesia fue reconstruida tras la guerra en menores proporciones, no así el convento; y la comunidad de monjas, con casi tres siglos de historia a sus espaldas, se trasladó a otra ubicación. Cuando a finales del se proyectó la construcción del Palacio de Miramar para uso y disfrute de la familia real española en sus vacaciones veraniegas, esta iglesia ocupaba el solar elegido. Tras obtener los permisos de las autoridades religiosas en agosto de 1888, una orden ministerial fechada el 1 de septiembre de 1888 ordenó la permuta de terrenos por la cual se asignaba un solar cercano a la construcción de una nueva iglesia. Esta se construyó en su actual ubicación utilizando piedras procedente del anterior templo y fue inaugurada el 8 de septiembre de 1889. izquierda|miniaturadeimagen|«San Sebastián.—El túnel del Antiguo, y estado actual de las obras de fábrica para el Real Palacio de Miramar» (La Ilustración Española y Americana, 15 de septiembre de 1890) Una vez trasladada la parroquia a su nueva ubicación comenzaron en 1889 las obras de construcción del Palacio Real de Miramar. Para disponer de terreno hubo que adquirir multitud de parcelas particulares pequeñas, realizar considerables obras de desmonte a causa de la irregularidad del terreno y hacer una desviación de la carretera, que desde entonces pasa bajo la finca en un falso túnel que tiene 100 metros de longitud, 14 de anchura y otros tantos de altura. Así nació el túnel del Antiguo, que se convirtió en el portal de entrada al barrio si se llegaba desde el centro de la ciudad y en el elemento simbólico que separaba El Antiguo del resto de la ciudad. thumb|205x205px|Túnel del Antiguo.

El conjunto de la finca llegó a tener ocho hectáreas de extensión, mucho más que en la actualidad, encerradas en un muro de circunvalación y rodeadas de caminos públicos. El autor de los planos fue el arquitecto británico Selden Wornum, el arquitecto municipal José Goicoa fue el director de las obras y el contratista Benito Olasagasti. El carácter adoptado para la construcción fue el tipo inglés de "cottage" de la época de la reina Ana, combinado con el estilo gótico. En la planta baja estaban situadas las piezas de recepción, la antesala, hall, sala de espera, vestíbulo, billar, gabinete de lectura y comedor, todas ellas decoradas con buenos materiales, aunque con sobriedad en su empleo, sin lujo, pero con suma elegancia. El piso principal estaba destinado a las habitaciones de la familia real y de las damas. En el piso segundo estaban los cuartos de servicio. El palacio fue inaugurado por la familia real en el verano de 1893.

El Antiguo Se corresponde al "corazón" de este barrio, que se compone como eje principal por la calle Matía. Se trata de una calle que tradicionalmente ha contado con numerosos bares y tiendas de proximidad, por lo que constituye el tradicional eje comercial del distrito. En esta zona se encuentra la parroquia del barrio (iglesia de San Sebastián del Antiguo), el antiguo mercado, así como el frontón de pelota vasca del barrio. Sociedades gastronómicas de gran tradición (Istingorra) y clubes deportivos, como el Antiguoko, tienen su sede aquí. Completan el "centro" de El Antiguo calles adyacentes (Aizkorri, Errotatxo, Escolta Real, grupo Nuestra Señora de Aránzazu, Istingorra, Juan de Garay, Maestro Guridi, Sukia, Ondarbide, paseo de Hériz (primeras rampas), paseo de los Miqueletes, plaza Alfonso XIII, plaza Gorgatxo, plaza Txalupagillene, Serrano Anguita, Sukia,etc.).

Seminario thumb|left|Seminario de San Sebastián.|alt= Se conoce con el nombre genérico de "zona del seminario" a la parte del barrio de El Antiguo situada en las pendientes que van desde las partes bajas llanas del barrio (lo que propiamente es El Antiguo) hasta los altos de Lugaritz. El nombre se debe a la mole del edificio del seminario diocesano que domina toda esa área, siendo su edificio más significativo y reseñable. Se trata de un área bastante extensa y fundamentalmente residencial con poco comercio. La principal arteria de esta zona es el paseo de Hériz, una larga calle zigzagueante que asciende desde la calle Matía hasta el edificio del seminario.

Txantxa Erreka Suele ser más conocido por el nombre de su vía principalː la avenida de Pío Baroja. Txantxa Erreka o Sanserreka es el nombre de un caserío que había antiguamente en esa zona. Aquí se ubican el conocido Hotel Costa Vasca y el Polideportivo Municipal Pío Baroja.

Lizarriturri thumb|200x200px Esta barriada fue construida entre finales del y mediados del para los trabajadores de la fábrica de jabones "Lizariturry y Rezola" como una colonia de "casas obreras". Esta empresa, que fabricaba la famosa marca de jabón «Lagarto», tenía sus instalaciones en la vecina zona industrial de Venta-Berri (hoy desaparecida). Lizarriturri es una de las barriadas más pequeñas del Antiguo. Se compone solamente de una hilera de casas de 3 alturas alineadas a lo largo del primer tramo de la avenida de Zarautz, pero ha conservado su distinción por tratarse de una colonia de "casa obreras" construida muy anteriormente y con una arquitectura muy diferente a las zonas adyacentes.

Benta Berri left|thumb|En primer plano, la hilera de casas que forman Lizarriturri y, en segundo, el ensanche de Benta Berri|alt= Benta Berri quiere decir "venta nueva" en euskera. Recibe su nombre de una antigua venta y sidrería que se ubicaba en la zona y que dio su nombre a toda esta área. Venta Berri (pues ese era su antiguo nombre), creció a partir del último tercio del , aparte de un reducido conjunto de casas, básicamente como la zona industrial de El Antiguo. Aquí se hallaban entre otras las famosas fábricas de "Cervezas el León" (Keler), "Chocolates Suchard" y "Lizarriturry y Rezola" (jabón Lagarto). Sin embargo, la actividad industrial fue desapareciendo a finales del , bien porque las empresas se trasladaron fuera de la ciudad o porque cerraron. Cesada la actividad industrial, en la década de 1990 se llevó a cabo una completa reordenación urbanística de la zona. Se derribaron los edificios industriales y también el pequeño conjunto de casas original de Venta Berri y se construyó el actual barrio. Se trata de un barrio residencial con tipología de ensanche. Es considerado como el ensanche del barrio de El Antiguo propiamente dicho. Desde su construcción se ha consolidado como un centro complementario de actividad al anteriormente consolidado de El Antiguo y sirve también como centro de servicios al vecino distrito de Ibaeta. Se trata de un barrio joven y dinámico, que a su función residencial une una importante actividad terciaria. Este barrio dispone de numerosos establecimientos hosteleros, comercios, organismos públicos y unos multicines.

Además en Benta Berri existe un centro de educación secundaria (IES Antigua-Luberri), un complejo deportivo (Polideportivo de Benta Berri), la Facultad Politécnica del Campus Universitario de San Sebastián, la sede de la Cámara de Comercio de Guipúzcoa y oficinas de algunas instituciones públicas, como la Dirección General de Tráfico (oficina del carné de conducir). El barrio está limitado al Norte y el Oeste por la avenida de Tolosa y al Sureste por la avenida de Zarautz. En el centro del barrio hay un parque en la plaza José María Sert. thumb|alt=|Igogailua luberri

Campus Universitario Norte Edificio de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de San Sebastián.|thumb|alt=|izquierda