Still Got the Blues es el noveno álbum de estudio del guitarrista norirlandés de blues rock y hard rock Gary Moore, publicado en 1990 por Virgin Records. Coproducido por Moore e Ian Taylor, el disco inició una nueva etapa en su carrera, ya que se enfocó en su principal influencia musical, el blues, dejando atrás su paso por el hard rock y heavy metal de la década anterior. La idea de editar una producción de ese estilo nació durante la gira promocional de After the War (1989), en donde incluía jamathons de blues durante las pruebas de sonido. Una vez terminado el tour, Moore llegó a afirmar que se había aburrido del metal y que haría el álbum que siempre quiso realizar.
En 1989 la idea fue comentada a Virgin, pero los ejecutivos lo vieron como un proyecto paralelo y no como una de sus producciones. Después de presentar unas maquetas, el sello dio el visto bueno y en la segunda mitad de 1989 comenzó la grabación, la que se llevó a cabo en los estudios Sarm West, Metropolis y Abbey Road. Para ello el guitarrista contó con varios músicos, entre ellos el bajista Andy Pyle, quien lo ayudó a grabar las mencionadas maquetas, como también el teclista Don Airey, quien fue el encargado de transcribir las partituras de las secciones de viento y cuerdas ideadas por Moore. Además, Albert King, Albert Collins y George Harrison figuraron como guitarristas invitados, quienes tocaron en «Oh Pretty Woman», «Too Tired» y «That Kind of Woman» respectivamente.
Con composiciones y versiones de otros artistas de blues, el disco logró muy buenas posiciones en las listas musicales de varios países. Alcanzó el primer lugar en Dinamarca, Finlandia, Países Bajos y Suecia. Además, se situó entre los diez más vendidos en Alemania, Australia, Grecia, Noruega y Suiza. Por su parte, en los Estados Unidos logró el puesto 83, la mejor posición lograda por el artista en ese país. Con varios discos de oro y platino certificados por los organismos nacionales correspondientes, se estima que Still Got the Blues ha vendido más de seis millones de copias a nivel mundial, estableciéndose como el álbum más exitoso de la carrera de Gary Moore. Para promocionarlo, se editaron seis sencillos, de los cuales destacó la balada «Still Got the Blues (For You)» que consiguió entrar entre los diez mejores en las listas europeas, principalmente en las naciones de las regiones de Escandinavia y Benelux.
Por otro lado, recibió reseñas favorables por parte de la crítica especializada, quienes en su mayoría elogiaron el cambio de estilo de Moore, su técnica como guitarrista, las correctas versiones y las contribuciones de Collins y King. Asimismo ha figurado en algunas listas de los mejores discos realizadas por ciertas publicaciones, como en los mejores de los años noventa de Classic Rock, los mejores de blues de UDiscover Music, los mejores del año de Q y los esenciales de guitarra de Guitarist.
Antecedentes
thumb|Gary Moore en 2005|220px
El guitarrista Gary Moore inició su carrera profesional a finales de los años 1960 en Skid Row (1968-1971) y durante la década siguiente integró Colosseum II (1975-1978) y Thin Lizzy (1974, 1977, 1978-1979). Asimismo, incursionó en una carrera solista a tiempo parcial con la publicación de los álbumes Grinding Stone (1973) y Back on the Streets (1978). Después de editar el disco G-Force (1980) con el proyecto homónimo, tomó en serio su carrera solista y durante la década de 1980 lanzó cinco álbumes de estudio orientados al hard rock y al heavy metal. Estas producciones le trajeron una considerable popularidad en Europa, pero no así en los Estados Unidos en donde era prácticamente desconocido. En ese sentido, Run for Cover (1985), Wild Frontier (1987) y After the War (1989), obtuvieron un importante éxito comercial sobre todo en los países escandinavos, ya que se situaron entre los diez más vendidos en las listas musicales de Suecia, Noruega y Finlandia.
Concepción
De acuerdo con el teclista y su principal colaborador por aquel entonces Neil Carter, durante las pruebas de sonido de la gira de After the War (1989) Moore incluía jamathons de blues —su principal influencia musical— y fue entonces cuando el bajista Bob Daisley le sugirió hacer un álbum de ese género musical. Una vez terminada la gira, Moore no se sentía a gusto con la música que estaba haciendo: «De repente, no sabía quién había hecho esos álbumes. Ya no me reconocía en ninguno de ellos». Él mencionó que «ya era suficiente» y haría el álbum que siempre quiso realizar. Según el exguitarrista de Thin Lizzy Eric Bell —a quien Moore reemplazó en 1974— en una noche otoñal de 1989 él lo llamó para afirmarle que se había aburrido del metal. Además, le preguntó si se acordaba de las canciones que ellos tocaban en los clubes de blues de Belfast, a lo cual Bell le nombró entre diez y doce títulos.
Steve Barnett, mánager del guitarrista, presentó la idea a los ejecutivos de Virgin Records. Una de las primeras consideraciones era hacer un álbum conceptual de Fleetwood Mac con la producción de Mike Vernon y en donde tocara parte de la banda original. Sin embargo, Moore descartó la idea y optó por buscar a otros músicos por su cuenta, incluso se barajó la posibilidad de incluir a un segundo guitarrista y uno de los nombres considerados fue Snowy White. Virgin trató este eventual álbum como un proyecto paralelo, no como una de sus producciones, y por ello existió la noción de que podría lanzarse a través de Point Blank Records. John Wooler, representante de la división A&R de la casa discográfica, estaba expectante de lo que iba hacer el artista puesto que quería tener una subsidiaria de blues en la compañía. Con el apoyo del bajista Andy Pyle, Moore comenzó a trabajar en algunas ideas. Ambos se trasladaron a un pequeño estudio en Woodcray, Berkshire, y junto con el batería Graham Walker y el pianista Mick Weaver grabaron algunas maquetas. Luego de ciertos retoques, Barnett se las presentó a los ejecutivos de Virgin, quienes le vieron un potencial. Tras ello, el sello lo respaldó para que fuera su futuro noveno disco y nombró a Wooler como supervisor del proyecto.
Grabación y composición
thumb|Don Airey (en la imagen), fungió como teclista, pianista y organista y trascribió las partituras de las secciones de viento y cuerdas ideadas por Moore|220px
La grabación de Still Got the Blues se llevó a cabo en varios estudios durante la segunda mitad de 1989. De acuerdo con Ian Taylor, quien asumió la producción en compañía de Moore y había cumplido misma labor en After the War, las principales sesiones se realizaron en los estudios Sarm West en el centro de Londres. A pesar de que era costoso, lo reservaron por un corto tiempo, ya que la idea era registrar el álbum en un par de semanas, con dos o tres dedicadas a la mezcla. Según el coproductor, querían darle la sensación de una banda en vivo, con una buena química entre los músicos y evitar las habituales sobregrabaciones. Para ello, era importante la disciplina impuesta por el guitarrista, Taylor mencionó «(...) necesitaba personas a su alrededor que supieran exactamente lo que se esperaba de ellos y estuvieran listas para partir cuando él lo estuviera».
Además de Andy Pyle, Graham Walker y Mick Weaver, Moore contactó a los músicos Don Airey (piano), Brian Downey (batería) y Bob Daisley (bajo). Según Taylor, Pyle y Walker fueron perfectos puesto que Moore no quería «sorpresas» de la sección rítmica, como una «nota graciosa» de bajo o un «relleno de batería cuando no esperaba uno». Por su parte, llamó a Downey y Daisley porque quería volver a trabajar con sus antiguos compañeros. Sin embargo, Airey tuvo un papel más protagónico, ya que además de tocar el piano y el órgano Hammond tuvo que transcribir las partituras de las secciones de viento y cuerdas, cuya idea nació de Moore con el fin de dar una sensación de big band a las canciones. Además de los mencionados, se contó también con ocho músicos de sesión: los saxofonistas Frank Mead —adicionalmente tocó la armónica— Nick Payn, Nick Pentelow y Andrew Hamilton, los trompetistas Raoul D'Olivera, Stuart Brooks y Martin Drover, y el pianista Nicky Hopkins. Moore utilizó varias guitarras durante el proceso de grabación. La principal era una Gibson Les Paul Standar 1959 comprada en 1988 con un prototipo de una nueva edición de un amplificador Marshall JTM45 de los años sesenta, pero con un tono más moderno. Apodada «Stripe», esta poseía unos afinadores nuevos marca Grover, como también un nuevo traste. Dichas modificaciones específicas sirvieron de modelo para la edición especial de la Les Paul Gary Moore fabricada por Gibson Guitar Corporation entre 2000 y 2002. También usó la Les Paul 1959 que le compró a Peter Green, una Fender Stratocaster de 1961 que adquirió en 1981 y supuestamente perteneció al cantante de rock and roll Tommy Steele y una Stratocaster de 1968.
La lista de canciones incluye composiciones realizadas por Moore y versiones de otros artistas de blues. La pista inicial «Moving On» la registró con la Stratocaster '68 afinada en open A para el slide. Escrita por A.C. Williams, «Oh Pretty Woman» fue popularizada por Albert King en su long play de 1967 Born Under a Bad Sign. Por sugerencia del propio guitarrista, Wooler contactó a King para que tocara el solo de guitarra. Él lo grabó en los Metropolis Studios en el oeste de Londres, aunque tuvo ciertas discrepancias con el equipo de producción. Según Taylor, él se rehusó a afinar su guitarra al tono de la canción, porque estaba acostumbrado a que su banda estuviera sincronizada con él y no al revés. Para no generar mayores problemas, en posproducción acoplaron la pista rítmica con el solo sobregrabándola. De acuerdo con Grant Moon de Total Guitar, la Flying V de King quedó algo «aplastada por el enorme sonido de la Les Paul de Moore». La balada «Still Got the Blues (For You)» se grabó en una sola toma y lo único que se corrigió posteriormente fueron «dos notas en las que la afinación no era acertada», ya que «Gary tenía un tono perfecto» en palabras de Taylor. «Texas Strut» es una composición de Moore que tributa a Stevie Ray Vaughan y Billy Gibbons, en la cual empleó la Stratocaster '61. Mismo instrumento, aunque con un pedal de efectos Boss DS-1, usó para la canción de 1957 «Too Tired» de Johnny "Guitar" Watson. Al igual con King, Moore sugirió a Albert Collins para que tocara su Fender Telecaster en un duelo de guitarra, quien grabó su parte en tres tomas.
Tanto para «Midnight Blues» como en la versión de «Stop Messin' Around» de Fleetwood Mac tocó la antigua Les Paul de Peter Green. Como tercer guitarrista invitado, George Harrison junto con el pianista Nicky Hopkins registró una maqueta de «That Kind of Woman» en los Abbey Road Studios, que fue escrita originalmente para Eric Clapton, la que más tarde se terminó en Metropolis con una sobregrabación de batería por parte de Graham Walker. En 2014, Airey contó que existían cuarenta y siete rollos de cinta grabados que no formaron parte del álbum. Una vez terminada la grabación, tanto la ingeniería como la masterización y la mezcla, las realizó Taylor en Abbey Road.
Lanzamiento y reediciones
Still Got the Blues salió a la venta el 26 de marzo de 1990 a través de Virgin Records en disco compacto, casete y disco de vinilo. Debido a la capacidad de información, en este último formato se incluyeron nueve canciones. Por contraparte, en los otros dos figuraron tres más; «That Kind of Woman», «Stop Messin' Around» y una versión de «All Your Love» de Otis Rush. En 2002 se remasterizó con cinco pistas adicionales, las composiciones de Moore «Left Me With the Blues» y «Mean Cruel Woman», y las versiones «The Stumble» de Freddie King, «Farther Up the Road» de Bobby Bland y «The Sky Is Crying» de Elmore James. A excepción de «The Stumble», todas ellas habían sido parte del maxisencillo y sencillo en CD de «Still Got the Blues (For You)».
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