Un rayo de luz es una película española de 1960 dirigida por Luis Lucia y protagonizada por Marisol en su primera actuación cinematográfica. Está rodada en Eastmancolor y constituyó un gran éxito de público en España y otros países.
Argumento
Elena, una cantante española, se ha casado con Carlos, un noble italiano primogénito del Conde d'Angelo. El matrimonio se ha celebrado a espaldas de la familia de Carlos, que son su padre y su hermano Pablo. Cuando deciden darle la noticia, el avión en el que Carlos viaja a Roma se estrella, pereciendo todos los pasajeros. Pablo descubre la historia al ir en busca del cadáver y se pone en contacto con la viuda. Esta le anuncia que está embarazada, y que sólo le exigirá a la rica familia de su marido lo necesario para la educación de quien ha de venir.
Años más tarde, Marisol, la hija de Elena, vive en un colegio de monjas en Málaga. El Conde D'Angelo no acepta a Elena, pero desea conocer a Marisol, por lo que pide que se la traigan a Italia para pasar el verano. Allí la lleva su tío Pablo, y la niña le da felicidad al anciano, que vivía amargado por la muerte de su hijo, y anteriormente de su esposa. Tanto cariño le toma, que decide no dejarla regresar a Málaga. Elena, por su parte, tiene miedo de que Marisol se quede a vivir con ella, ya que durante años la ha hecho creer que era una cantante de gran fama mundial, por miedo a que se sintiera inferior a sus compañeras de colegio, cuando nunca le acompañó el éxito en su carrera, y teme que de tener a Marisol con ella, esta descubra su verdad.
Antecedentes
El éxito de El pequeño ruiseñor en 1956, dirigida por Antonio del Amo y protagonizada por el joven Joselito, abrió en España el camino de las películas protagonizadas por un niño-cantante. Esta corriente se encuadraba en el vigoroso género musical hispano de raigambre folclórica. La niña Josefa Flores, conocida como Pepita Flores, había adquirido notoriedad tras sus actuaciones como cantante y bailarina con los Coros y Danzas de la Sección Femenina y su aparición en la radio en el programa de Bobby Deglané. En 1959, una actuación en Televisión Española propició que Manuel J. Goyanes se fijara en ella. El productor estaba buscando una niña con facultades para protagonizar su próxima película y competir con las películas de Joselito producidas por Cesáreo González. Goyanes consideró que la pequeña Pepi podía ser la adecuada, localizó a la familia de la niña, viajó a Málaga, venció las iniciales reticencias del padre, firmó un contrato por varios años e instaló a la pequeña en su propio domicilio familiar de Madrid. La madre de la pequeña también se trasladó a la capital para vigilar el desarrollo de la carrera de su hija, quien contaba solo con once años de edad.
Goyanes tenía ya una prestigiosa trayectoria profesional, habiendo producido importantes películas de Juan Antonio Bardem como Muerte de un ciclista (1955), Calle Mayor (1956) o La venganza (1958).
En los Estudios Chamartín se realizaron con Pepita unas pruebas de cámara que resultaron ser muy satisfactorias, y el director Luis Lucia valoró positivamente las posibilidades interpretativas de la niña. También se decidió adoptar un nombre artístico para ella. Tras sopesar el de María Belén, finalmente se optó por el de Marisol. También se le tiñó el cabello para que fuera rubia. Y antes de que se estrenase su película, se realizó una intensa campaña promocional que dio a conocer a la joven starlette. La Gaceta Ilustrada publicó el 9 de enero de 1960 un reportaje sobre «Mary Sol» en el que relataba cómo la pequeña estudiaba ocho horas diarias para perfeccionar su arte. Goyanes demostró tener talento para desarrollar una publicidad multimedia ausente hasta entonces en España.
Marisol vivió en la casa del matrimonio Goyanes y sus seis hijos, con los que estableció una relación afectiva. Años más tarde estudiosos de su figura y la propia actriz calificarían esa situación como anómala, pero nada de eso se percibía entonces.
Aunque inicialmente la idea era crear una réplica femenina a Joselito, la apariencia física de Marisol, con sus ojos azules y el cabello teñido de rubio, sirvieron para asociarla a una idea de modernidad muy alejada de la imagen que transmitía el joven cantante beasense. Este había protagonizado películas folletinescas ambientadas en zonas rurales, mientras que la pequeña Marisol encarnaría a personajes que vivirían en el seno de familias acomodadas.
Guion
El argumento de la película constituye una variación de El pequeño Lord Fauntleroy, la novela escrita por la británica Frances Hodgson Burnett a finales del siglo XIX. El guion fue escrito por Manuel y Félix García Atalaya con la colaboración de Jaime García-Herranz como dialoguista. El historiador Carlos Aguilar opina que tiene también ecos de Heidi, la novela de la escritora suiza Johanna Spyri. Y señala el precedente cinematográfico de uno de los episodios de Aeropuerto, filme dirigido precisamente por Luis Lucia en 1953, en el que un matrimonio dividido por la pérdida de un hijo se renueva debido a que acogen a una niña huérfana. Considera que se trata de un guion poco elaborado, previsible y falto de ritmo, en el que predomina «lo artificioso, lo ramplón y lo inverosímil» con personajes «planos y tópicos».
Dirección
Para dirigir la película fue elegido Luis Lucia, director que había estado vinculado a Cifesa desde los primeros años 1940 y que había tocado todo tipo de géneros. Lucia lograría unos espléndidos resultados de la pequeña debutante.
La inexperiencia de Marisol y el vivo genio de Lucia crearon algunos momentos algo tensos. El experimentado director parecía olvidar la corta edad de la actriz y le hablaba con cierta dureza. Sin embargo, la situación se fue relajando conforme la pequeña se iba acostumbrando a actuar ante la cámara. Y no cabe duda de que Lucia consiguió obtener una espléndida actuación de la joven estrella. Pese a la fama de mal carácter que le acompaña, María José Goyanes le dijo a Concha Velasco que era «un señor encantador».
Rodaje
Tras pasar Marisol las vacaciones de la Navidad de 1959 en Málaga con su familia, comenzó en Madrid el rodaje de Un rayo de luz. Aunque los medios de comunicación decían que la niña tenía ocho o nueve años, la verdad es que tenía ya once. Los Estudios CEA sirvieron para grabar la mayoría de las secuencias de interiores.
Goyanes proporcionó una formación adicional a la niña con la ayuda de excelentes profesores: los cantantes Jarrito y Fosforito para el cante flamenco, el barítono Luis Sagi Vela para el canto lírico, los músicos Paco Aguilera y Alberto Vélez para el uso de la guitarra, y Enrique el Cojo y Carmen Rojas para su perfeccionamiento del baile flamenco.
Personajes e intérpretes
180px|thumb|derecha|El brasileño Anselmo Duarte interpretó al tío paterno de Marisol.
Reparto
Actor Rol Doblaje Marisol Marisol — Anselmo Duarte Pablo Rafael de Penagos María Mahor Elena María Ángeles HerranzDolores Pérez Julio Sanjuán Conde D'Angelo Manuel de Juan Rafaela Rodríguez Talla Ana Díaz Plana María del Valle Luisa Ana María SaizarRafaela de Córdoba Joaquín Roa Maestro de canto — Maruja Isbert Miss Elisabeth — Pilarín Sanclemente Inés Josefina Ragel Pilar Sala María Victoria — Antonio Vela Jorge «Barbarrojita» Mari Pe Castro Antonio Molino Rojo Carlos Jesús Nieto José Cuenca Rómulo Víctor Ramírez Juan Cortés Médico Desconocido Joaquín Burgos Recepcionista del hospital Desconocido P. Rodríguez Quevedo Monseñor — Ricardo G. Lilló Funcionario de la embajada Desconocido Amalia Rodríguez Monja — Antonio F. Taño Jardinero — Manuel Guitián Profesor Bartolotti Víctor Ramírez María José Goyanes Polola — Elías Rodríguez ??? ??? Mercedes Borqué Doncella Conchita Pardiñas
La protagonista
Marisol resulta ser el alma del filme. Gracias a la educación que le proporcionó Goyanes y al trabajo de Lucia demuestra un enorme talento para la canción y el baile, pero también para la interpretación actoral. Hace gala de una espontaneidad y gracia que cautivan al espectador y enmiendan cualquier defecto argumental. Destacan la escena en que se encadena una conversación entre madre e hija —separadas geográficamente— a través de la grabación de un magnetófono, y, sobre todo, aquella en la que finalmente puede bailar flamenco en la mansión del abuelo derrochando sentimiento frente al retrato de su difunto padre. En el programa de Televisión Española Cine de barrio emitido en 1999 María Mahor y María Isbert destacaron la madurez y talento que la pequeña demostró durante el rodaje.
El personaje, también conocido como Marisol, es inequívocamente andaluz. La única ubicación geográfica claramente identificable es una panorámica de Málaga que sitúa en esta ciudad el colegio en el que la niña ha sido educada. Esta hace gala de un moderado acento andaluz y una fuerte afición a cantar y bailar música típica de esta región. Una tendencia que es reprimida, primero por las monjas del colegio, luego por el abuelo y la profesora de canto, que pretenden reorientarla hacia la música clásica. Sin embargo, la niña acabará imponiéndose a todos con el mencionado baile que ejecuta vestida con traje de flamenca.
Los secundarios
María Mahor era quizá la actriz más conocida del reparto. Aunque le llevaba menos de ocho años a Marisol, fue escogida para el papel de madre. Su interpretación transmitía la imagen de una mujer elegante y bondadosa. Sin embargo, Carlos Aguilar considera que no realiza una buena actuación. No obstante, hay que tener en cuenta que su voz fue doblada por Mari Ángeles Herranz.
El actor, guionista y director brasileño Anselmo Duarte interpreta a Pablo, el hermano del padre de Marisol que ejerce de mediador entre el abuelo y la madre, con quien acabará prometiéndose. A juicio de Aguilar, el personaje resulta forzado y parece estorbar. Fue doblado por Rafael de Penagos.
Julio Sanjuán interpretó al abuelo, militar retirado, con un acierto que hizo que fuera muy apreciado por el público. Por tal motivo repetiría colaboración en la siguiente película de Marisol.
Otros
200px|thumb|derecha|La actriz María José Goyanes debutó siendo niña en esta película.
Maruja Isbert encarnó a una profesora de canto británica contratada por el abuelo para instruir a la pequeña. La pequeña María José Goyanes, un poco más joven que Pepi, interpretó a Polola, una compañera de colegio de Marisol cursi y pretenciosa. Entrevistada por Concha Velasco en 2011 en Cine de barrio, la actriz recordaba que tenía nueve años y la película fue su primer papel, que le fue adjudicado porque lo había rechazado su hermana Conchita. Otra actriz infantil fue Pilarín Sanclemente, quien interpreta a Inés, la mejor amiga de Marisol en el internado.
Música
La música y la mayor parte de las canciones fueron obra de los hermanos Alfredo y Gregorio García Segura, por entonces muy importantes en el panorama musical español. Algunas de sus canciones, interpretadas con brillantez por Marisol, fueron enormemente populares, como «Corre, corre caballito», «Paso firme» o «Adiós al colegio». Los temas fueron editados posteriormente en discos de vinilo que se vendieron muy bien en España y en otros muchos países, incrementando los beneficios de Goyanes.
La mayor parte de los temas son canciones originales que mezclan la música de tradición oral andaluza y ritmos más modernos, contemporáneos de la película. Es el caso de «El currucucú» o «Corre, corre caballito». El estilo aflamencado se ve realzado por la interpretación de Marisol. El resultado es una música de «modernidad hispana», en palabras de la musicóloga Virginia Sánchez Rodríguez. Sin embargo, el folclore típico andaluz más tradicional se aprecia en el número de «El baile», con música de autor desconocido que permite contemplar el talento de la pequeña Marisol para la danza.
Temas musicales