La revolución militar es un concepto historiográfico que designa el cambio radical en la organización, estrategia y armamento de los ejércitos europeos durante la Edad Moderna y sus consecuencias a nivel político, social y económico. El término fue introducido por el historiador Michael Roberts en la década de 1950. Roberts vinculó los cambios en los métodos europeos de guerra promovidos por la incorporación de nueva tecnología militar con procesos históricos más vastos. De este modo, argumentó que las innovaciones en las tácticas, instrucción y doctrinas por parte de holandeses y suecos entre 1560 y 1660, que maximizaron el uso de armas de fuego, condujeron a una mayor profesionalización del ejército. Estos cambios tuvieron importantes consecuencias políticas en el nivel de la administración estatal. La necesidad de un mayor suministro de dinero, hombres y provisiones produjo nuevas demandas de índole fiscal y financiera e impulsó la creación de nuevas instituciones estatales. "Así, según Roberts, el moderno arte de la guerra tornó posible — y necesaria — la creación del Estado moderno."Black 2008
En la década de 1990 el concepto fue retomado y modificado por Geoffrey Parker, quien puso el eje de la cuestión en el desarrollo de las fortificaciones y la técnica de los asediosParker, The Military Revolution, 1500–1800
El concepto de una revolución militar en los siglos y ha sido recibido de manera dispar por los historiadores y ha impulsado un debate que duró varias décadas. Notables historiadores militares como Christopher Duffy y Jeremy Black lo han calificado críticamente como engañoso, exagerado y simplista.. Pero a pesar de los desafíos a la interpretación de Roberts, todos los participantes en el debate coinciden con su proposición básica: los métodos bélicos europeos cambiaron profundamente en algún punto de la Modernidad TempranaVer Black (2008)
Origen del concepto Roberts propuso por primera vez el concepto de una revolución militar en 1955, en una conferencia en la Queen's University of Belfast que luego publicó en forma de artículo: “The Military Revolution, 1560 – 1660”.
Cronología Roberts ubicó su revolución militar en el siglo que va desde 1560 hasta 1660. En este período nuevas tácticas fueron desarrolladas para tomar ventaja de las crecientemente efectivas armas de fuego.Roberts, The Military Revolution
Sin embargo, la periodización de Roberts ha sido discutida por varios autores. Algunos de ellos plantean un origen anterior. Por una parte, Ayton y Price subrayan la importancia de una “Revolución en la infantería” que según ellos tuvo lugar a comienzos del .Ayton and Price, The Medieval Military Por otra parte, David Eltis ha señalado que la adopción efectiva de armas de fuego y la elaboración de una doctrina militar acorde a ese cambio ocurrió a comienzos del y no, como sostenía Roberts, a partir de la segunda mitad de ese mismo siglo.Eltis, The Military Por el contrario, otros autores propusieron una cronología más tardía para los cambios militares. Jeremy Black afirma que el período clave es el medio siglo transcurrido entre 1660 y 1710, momento en el que el tamaño de los ejércitos europeos creció exponencialmente.Black, A Military
Un tercer grupo de autores ha incorporado una perspectiva de “larga duración”. Clifford J. Rogers ha propuesto una teoría integradora que plantea una sucesión de distintas revoluciones militares que se extienden por varios siglos: primero una “Revolution en la infantería” en el , seguida de una “Revolution en la artillería” en el ; luego una “Revolution en las fortificaciones” en el XVI; en cuarto lugar una “Revolution en las armas de fuego” entre 1580 y 1630, y por último, una quinta revolución, el incremento en tamaño de los ejércitos europeos entre 1650 y 1715.Rogers, The Military
De manera similar, Geoffrey Parker ha extendido el período de la revolución militar desde 1450 hasta 1800, es decir, hasta hacerlo coincidir prácticamente con toda la llamada Edad Moderna y con el comienzo de la Revolución Industrial. Durante estos siglos, la revolución militar permitió a los europeos conseguir la supremacía sobre el resto del mundo.Parker, The Military Revolution, 1500–1800
Ante las críticas de algunos eruditos sobre la prolongada duración de la revolución militar,Ver Ayton and Price, The Medieval Military, and also Childs, Warfare Clifford Rogers ha sugerido la comparación con la teoría biológica del "equilibrio puntuado", en cuanto ráfagas cortas de innovación militar fueron seguidas por períodos largos de estancamiento relativo.Clifford J. Rogers, 'The Military Revolutions of the Hundred Years' War' in: The military Revolution Debate. Readings on the Military Transformation of Early Modern Europe, C.J. Rogers, ed. (Oxford 1995), p. 76-77
Tácticas Formación de línea
De la mano de Guillermo Luis de Nassau en una carta a su primo Mauricio escrita en 1594 se detalla el uso de lo que posteriormente se denominará ‘’contramarcha europea’’. Esta táctica permitiría una línea de fuego continua e ininterrumpida usando seis filas alternantes de mosqueteros, tal y como hacían los honderos de las legiones.Carta Manuscrita por Guillermo Luis de Nasau, 1594, La Haya, Koninklijke Huisarchief, MS. A22-1XE-79 El número de filas necesarias tuvo que aumentarse a diez al principio, pero conforme se mejoró la cadencia de fuego de las armas, el número de líneas se fue reduciendo. Sin embargo no serán están innovaciones armamentísticas y tácticas las que dotaran a la revolución militar su principal característica. Esta la encontraremos en el aumento progresivo y descomunal del número de los efectivos. Podemos ver que en 1492 los Reyes Católicos contaban con 20.000 hombres para tomar Granada. Su nieto, Carlos V, dispondría de 100.000 para luchar contra los turcos y a principios del cada estado disponía de unos 150.000 efectivos mientras que a finales de ese mismo siglo los ejércitos ya dibujarían cifras próxima al medio millón de soldados. Sin duda alguna la guerra ya no eran las batallas feudales del medievo y el romanticismo que de aquello se desprendía.
Las formaciones poco profundas resultan adecuadas para despliegues defensivos, pero sus movimientos ofensivos son torpes. Cuanto más largo es el frente, mayor es la dificultad para mantener el orden y la cohesión para maniobras complejas, en especial los giros.
Los ejércitos comenzaron lentamente a adoptar formaciones más delgadas y sujetas a consideraciones tácticas.Las formaciones de línea marcaron un incremento en la capacidad defensiva de la infantería mediante el énfasis en descargas de fuego estáticas y a la vez, una pérdida de capacidad ofensiva. Debido a esta formación, en lo sucesivo las batallas tendieron a ser decididas por las maniobras laterales de la caballería. Ver Parrot Strategy p.227-252 Las armas de fuego no fueron tan efectivas como para determinar por sí solas el despliegue de las tropas,En este sentido, la introducción de pistolas debería ser considerada como una opción en vez de un desarrollo porque el incremento en el poder de fuego fue compensado por otras desventajas, como ralentizar el avance de la infantería. Muchos estrategas consideradon que la sobrecarga logística que significaban las armas de fuego no valía la pena, por ejemplo, el reino de Francia, la naciente potencia de la época, las descartó rápidamente tras un breve y fallido experimento otras consideraciones fueron hechas, como la experiencia de las tropas,Barker, Military Intellectual p.91 cuanto más experimentada es la unidad, la formación es más delgada la misión asignada, el terreno, o la necesidad de ocupar un frente con una cantidad insuficiente unidades. El debate ‘’línea versus columna’‘ duró todo el hasta las guerras napoleónicas, pues hubo retrocesos temporales a formaciones de columnas profundas.Ver Chandler, Art of Warfare p.130-137
Irónicamente, un cambio más permanente fue la reducción en profundidad de las formaciones de caballería. Gustavo Adolfo de Suecia impulsó este cambio en conjunción con una menor dependencia en las descargas de armas de fuego para favorecer las acciones de choque. Estas tácticas contradicen la tendencia que describe Roberts.
Trace Italienne El concepto de táctica de línea de Roberts fue tempranamente criticado por su discípulo Geoffrey Parker, quien se preguntó por qué el supuestamente anticuado Tercio español aplastó a los suecos en la batalla de Nördlingen.The Military Revolution, A myth? Parker sugirió que el elemento tecnológico clave en la Revolución Militar fue la aparición de la trace italienne en la temprana modernidad europea. Según su mirada, la dificultad para capturar este tipo de fortificaciones motivó un profundo cambio en la estrategia militar. En las regiones donde se había implentado la trace italienne, las guerras se redujeron a una serie de sitios prolongados y las batallas a campo abierto se volvieron irrelevantes. Esto obligó a la creación de ejércitos más grandes para sostener asedios a las nuevas fortalezas. En última instancia, Parker razona, la presencia o ausencia de la trace italienne configuraba una determinada geografía militar.
Siguiendo la pista de la trace italienne, Parker ubicó el origen de la Revolución Militar a comienzos del . Asimismo, este autor le otorga un nuevo significado. La Revolución militar no sólo fue un factor en el crecimiento del Estado Moderno; fue también el factor principal, junto con la “Revolución naval”, en la superioridad de Occidente sobre las demás civilizaciones.
Este modelo ha sido criticado por varios motivos. Jeremy Black señaló que fue el desarrollo del estado lo que permitió el crecimiento en tamaño de los ejércitos, no al revés, y acusó a Parker de “Determininismo tecnológico”. Asimismo, las cifras presentadas por Parker para probar su teoría del incremento del tamaño de los ejércitos fueron severamente criticadas por David Eltis. David Parrott demostró que en el período de la’‘trace italienne’‘ no se registró ningún crecimiento significativo en el tamaño de los ejércitos francesesParrott, Richelieu's Army y que sobre el final de la Guerra de los 30 años hubo un incremento en la proporción de tropas caballería en los ejércitos,Parrott, Strategy and Tactics una prueba en contrario de la tesis de Parker que sostenía que la prevalencia de la guerra de asedio disminuyó la importancia de la caballería.
La revolución de la infantería y el declive de la caballería Algunos medievalistas propusieron la tesis de una Revolución en la infantería en el . En algunas relevantes batallas de ese siglo, como por ejemplo Courtrai, Bannockburn o Halmyros, la caballería pesada fue vencida por la infantería;.Ayton and Price, The Medieval Military, ver también Verbruggen, Art of Warfare Sin embargo, es significativa la mención de que en todas esas batallas la infantería estaba atrincherada o posicionada en terreno escarpado, no apto para la caballería. De hecho, situaciones similares ocurrieron antes y después del , por ejemplo en la batalla de Legnano en 1176, pero en campo abierto la infantería estaba en inferioridad, por ejemplo en las batallas de Patay y Formigny en las cuales los arqueros ingleses fueron fácilmente hechos trizas. De todos modos, el recuerdo de batallas como las de Courtrai y Bannockburn terminaron con el mito de invencibilidad de la caballería y fueron importantes en la transformación de la guerra medieval.