Carlos Félix Escayola Medina (Montevideo, 23 de octubre de 1845 – Ib., 27 de abril de 1915), hijo del español Juan EscayolaVíctor A. Quiroga, El uruguayo Carlos Gardel, ya que insiste, uruguayo nacido en Tacuarembó: Juan Escayola - Abuelo de Gardel - Sus raíces en el Durazno, 26 de agosto de 2000.Óscar Padrón Favre, Españoles en Durazno: Juan y Pablo Escayola (1993), cita pág. 27 : Juan y Pablo Escayola eran naturales de la entonces villa de Sabadell –la antigua Arragona– ubicada en la provincia de Barcelona. y de Bonifacia MedinaHuáscar Parallada, Coronel Andrés Latorre: (una reliquia artiguista en el Durazno), Talleres Gráficos GADI (1970), referencias a Bonifacia Medina en págs. 165, 166, 167. (hijastra del Coronel artiguista Andrés Felipe Latorre), fue bautizado en la Parroquia MauriciaRicardo Goldaracena, El libro de los linajes: familias históricas uruguayas del siglo XIX, volumen 6, ediciones ARCA (2003), citas: referencias a los Escayola, págs. 33, 43, 44. de la Villa Restauración del Cardal (caseríos en lo que hoy día es el Barrio Unión de la ciudad de Montevideo),Consultar: Plan de Ordenamiento territorial de Montevideo.El barrio Unión de la ciudad de Montevideo, es el área caracterizada que surgió a partir del casco histórico de la Villa Restauración. El área fue atravesada desde el siglo XVIII por el Camino Real a Maldonado y, a partir de 1832, por el Camino Real al Paso de Carrasco, a cuyas orillas se efectuaron con posterioridad fraccionamientos y venta de terrenos. Durante la Guerra Grande, El Cardal se transformó en el centro comercial del gobierno del Cerrito, por lo que tiendas, pulperías y boticas, se sumaron a los antiguos molinos y saladeros. En 1849, el General Oribe ordenó la ejecución del nuevo trazado de las calles del caserío del Cardal, que llevó el nombre de Villa Restauración, denominación que cambió por la de Villa de la Unión luego de la Paz de Octubre de 1852. siendo sus padrinos el canciller oribista Carlos Villademoros y su esposa, la bella Elisa Maturana.

En 1849 pasó a residir con su familia en la Villa del San Pedro del Durazno. Dos años más tarde, tras la muerte de su padre, se afincarían 200 km. más al norte, en el paraje “Laureles” de Queguay del Departamento de Paysandú.Gonzalo Vázquez Gabor, "De Carlos Escayola a Carlos Gardel", ediciones 'Torre del Vigía', Montevideo (2013), cita pág. 18: "[…] pasó su infancia frecuentando las universidades de los alrededores tirando el güeso, de cuando en cuando, y rascando las cuerdas de una guitarra. A los 13 años era l’enfant mimé del bello sexo femenino del Queguay, por su belleza y por su habilidad como guitarrista. No había milonga ni pericón conocido que él no tuviera en la punta de los dedos o en las uñas."Revista del Instituto de Estudios Genealógicos del Uruguay, volúmenes 27-28, documento interno (2003), citas págs. 22, 89, 90. Allí Carlos Escayola comenzaría la escuela primaria, culminando la secundaria en la capital sanducera.

Biografía En 1864, a poco de comenzar su participación en la milicia como guardia civil en Montevideo, fue requerido por su cuñado, el general brasileño Antonio de Souza Netto, para que lo acompañara en la Cruzada Libertadora del General Venancio Flores. En ese año participó en el sitio de PaysandúCarlos Arezo Posada, De Sepé a Gardel: historias y crónicas de Tacuarembó, Ediciones de la Plaza (2008), citas págs 67, 89, 117. junto al “Brigadeiro”, que estaba casado con María Candelaria,Cláudio Moreira Bento, O exército Farrapo e os seus chefes, volumen 1, Biblioteca do Exército Editora (1992), cita pág. 108: Netto casou en Paissandu, en 4 de dezembro de 1860, aos 57 anos, com Maria Medina Escayola. Deste consórcio nasceram no mesmo local... hermana de Escayola (foja de servicios archivada en el Departamento de Estudios Históricos del Estado Mayor del Ejército, carpeta n.º 34, Legajo 17).

Souza Netto fue uno de los próceres de la República de Piratini (1835 a 1845 – Estado de Río Grande).

Cuando la Guerra de la Triple AlianzaOmar Ostuni, Por los teatros del interior: crónicas y hechos que revelan histórias desconocidas del teatro uruguayo, Asociación de Teatros del Interior (1993), citas sobre la Triple Alianza contra Paraguay en págs. 18, 74, 177. contra el Paraguay, Carlos Escayola fue secretario de Netto, quien falleció en Corrientes en el año 1866. Ese mismo año, pasó a residir en San FructuosoEduardo Payssé González, Gardel: páginas abiertas, Ediciones de la Plaza (2004), cita a San Fructuoso en pág. 252. en la calle 18 de julio n.º 134; recuérdese que el 17 de junio de 1912, la villa de San Fructuoso fue elevada de categoría y, conjuntamente con ello, cambió su nombre por la Ley 4.031, por lo cual pasó a llamarse “Tacuarembó”.Tacuarembó, capital del departamento homónimo.

En 1875 participó victorioso en la Revolución Tricolor,María Selva Ortiz Bosc, Carlos Gardel: el silencio de Tacuarembó, Ediciones de la Plaza (1995), cita pág. 29: En efecto, en la llamada "Revolución Tricolor" de 1875, donde sirvió a las huestes coloradas y lo mismo en otras contiendas similares, el el coronel Escayola demostró su... defendiendo los intereses de las fuerzas del gobierno.

Desde 1879, integró la Junta Económica Administrativa, siendo primeramente nombrado recaudador de contribución directa del departamento,Ernesto Castellano Christy, Crónicas coloradas de Tacuarembó, editions Identidad Colorada (2006), citas sobre el "recaudador de contribución directa" en págs. 18 y 84. para transformarse luego en Jefe PolíticoRicardo A. Ostuni, Repatriación de Gardel, ediciones Corregidor (1998), cita pág. 198: En el desglose de tantas contradictorias constancias, Avlis adjudica al primero el acta de nacimiento hallada en Toulouse, las constancias del ingreso al país con su madre, y los certificados escolares. Carlos, sería en cambio, un hijo natural del coronel Carlos Escayola, Jefe Político...Dijo Luciano Londoño López sobre el libro "Repatriación de Gardel" de 1998: Ricardo Ostuni es un porteño de 59 años de edad, poeta romántico por antonomasia, que actualmente, entre sus muchas tareas, ejerce la vicepresidencia de la Academia Nacional del Tango de la República Argentina, una vertiente de su personalidad que, en definitiva, es la que más siente a fondo, pues le posibilita profundizar e investigar en la historia de la ciudad, sus personajes, sus escenarios y en el mundo atrapante de la alta noche. En su libro "Repatriación de Gardel", de 320 amenas páginas, hace literalmente polvo la "historia oficial" sobre Carlos Gardel, demostrando que de ninguna manera el máximo cantor de todos los tiempos fue el pretendido francés nacido en 1890. Con rigor histórico, cuidada metodología, y una documentación realmente apabullante, elabora una tesis de enorme valía que contribuye a jerarquizar el acervo bibliográfico del tema cuyo pionero fue el uruguayo Erasmo Silva Cabrera (Avlis), al que le siguieron calificados estudiosos, periodistas y escritores del Río de la Plata: "Nadie, seriamente, puede sostener como verdad inconmovible que Carlos Gardel nació en 1890", señala en su libro, para agregar que "son demasiadas constancias que presumen una fecha muy anterior a la que surge del acta de Toulouse". En la contratapa del volumen, un personaje fuera de serie de la noche porteña, el escritor, periodista y abogado Hipólito "Tuco" Paz, califica la obra, que fue presentada a finales de noviembre en Buenos Aires como un "libro escrito sin cartas marcadas". Y agrega Paz: "El autor presenta al lector todo el abanico de pruebas concernientes a las distintas teorías expuestas sobre los enigmas que signan la vida de Gardel para que el lector pueda aplicar su propio criterio sin presiones, evaluarlas y asumir su punto de vista". En el libro de Ostuni, el "francesismo" de Gardel termina por convertirse en algo imposible de sostener racionalmente, y reafirma esa convicción a través de un trabajo investigativo tan serio como profundo. A su juicio, "El Mago" es criollo de origen y pese a que no afirma terminantemente la nacionalidad uruguaya, en su libro la referencia a Tacuarembó es permanente. Que un intelectual argentino haya escrito una obra de esta naturaleza, con la seriedad y la libertad de criterio de un historiador desapasionado, es algo realmente gratificante y bienvenido, ya que echa por tierra varias décadas de prejuicios y absurdas ocultaciones de la verdad en la Argentina, su patria. Ostuni desmantela con pulcritud de orfebre toda la trama armada para transformar en francés a Gardel, y permitir así que su herencia pasara a manos de la mujer que le cuidó en su niñez, y siguiera luego su tránsito hacia las arcas de Armando Defino, novel y voraz apoderado del cantautor y "factotum" de la operación. La operación resultó relativamente sencilla a partir de un supuesto comentario aceptado: el fisco es "lo de nadie", y por tal nadie se preocupa de su defensa. Y fue así, que un supuesto testamento amonestado de gravísimas irregularidades jurídicas impidió que, como correspondía legalmente, el fisco argentino quedara con la herencia vacante de Gardel, ya que éste se había nacionalizado allí en 1923. No todo Buenos Aires quedó indiferente ante el atropello jurídico que implicó validar este testamento que de rebote, daba vuelta a la historia, inventando un imposible Gardel francés. Si bien la indiferencia fue la actitud dominante e incluso complaciente por circunstancias que no vienen al caso mencionar ahora, ello no llegó a comprometer la opinión seria de la intelectualidad porteña, que exhibió su resistencia a aceptar de plano tan oscuro episodio (Blas Matamoros, Tabaré di Paula, Andrés Chinarro, Olga Orozco, Horacio Salas, Osvaldo Soriano y otros)... O sea, que en el ambiente tanguero de Buenos Aires se conocía de sobra la verdadera relación de Berta Gardés con Carlos Gardel. Ostuni asumió la responsabilidad de incursionar en un tema que en Buenos Aires causa cierto escozor en algunos sectores, como lo es la real imagen de Gardel, y para ello le ha resultado insoslayable arremeter contra el total de discordancias, incoherencias y contradicciones de la "historia oficial de Gardel", donde se dan la mano verdaderos contrasentidos. Ostuni actúa con honestidad intelectual y la valentía de quien sabe que su actitud le puede valer reproches, como le ocurre a todo aquel que descubre una verdad largamente ocultada por un cúmulo de intereses de distinto tipo. Por ello afirma: "Nada hubiera sido posible sin abandonar el ritual que rodea a Gardel. Muchas de las conclusiones a las que íntimamente hubiera deseada arribar, se diluyeron frente a hechos, indicios y presunciones de insoslayable gravitación. Mas sin desencanto. Todo en la vida de Gardel apunta hacia su destino de gloria, solo que a veces, los senderos de ese tránsito no coinciden con los caminos trazados por su biografía convencional. (documento de archivo: Investigadores Gardelianos y Tangófilos : Murió Ricardo Ostuni, autor de "Repatriación de Gardel", 'La Nación', 22 de febrero de 2013). y de Policía de San Fructuoso.

En 1882 participó en la rebeliónJosé Luciano Martínez, General Máximo Santos ante la historia, documento 'Universidad de Michigan' (1952), citas al "Coronel Escayola" en págs. 119, 159, 487. del coronel Máximo Pérez, quien murió en la lucha.

En 1886, atendiendo a sus méritos y servicios, el presidente Santos le confirió las funciones de Coronel de Caballería de Línea del Ejército.Erasmo Silva Cabrera, El hombre y su muerte, Ediciones de la Plaza (1985), cita pág 63: Sin ser militar, Escayola fue nombrado Coronel por el presidente-dictador Máximo Santos y Jefe Político (hoy de policía) en Tacuarembó, en 1881. Un privilegio de la época. Era hijo de Juan Escayola Carayemas, carpintero, oriundo de Sabadell, Cataluña, y de Bonifacia Medina, de Minas. Pero recién un año más tarde, en 1887 y por despacho militar, fue nombrado en tal cargo por el nuevo Presidente de la República Teniente General Máximo Tajes.