Saruman el Blanco —también conocido como Curunír o Zarquino— es un personaje de ficción perteneciente al legendarium y uno de los antagonistas principales en la novela fantástica El Señor de los Anillos, creada por J. R. R. Tolkien. Se trata del líder de los Istari, magos con forma humana enviados a la Tierra Media por los Valar con la intención de vencer a Sauron, el antagonista principal. Posteriormente, acaba deseando su poder para sí mismo e intenta ayudar al Señor Oscuro a conquistar la Tierra Media. El personaje tiene más protagonismo en el segundo volumen de la saga, Las dos torres, y en el tercero, El retorno del Rey, aunque su historia anterior se narra de forma breve en El Silmarillion y en Cuentos inconclusos de Númenor y la Tierra Media, publicados póstumamente. Saruman es uno de los muchos personajes de la serie que ilustra la corrupción que genera el poder: su deseo de conocimiento y de dar órdenes lo lleva a su caída y, para colmo, rechaza la oportunidad de corregirse cuando se le ofrece. El nombre «Saruman» significa «hombre capaz» y es un ejemplo de cómo la tecnología y la modernidad pueden ser vencidas por fuerzas más cerca de la Naturaleza. El personaje está representado con una mano blanca. El mago apareció en adaptaciones cinematográficas, radiofónicas y artísticas de El Señor de los Anillos, así como en diversos videojuegos.

Historia

El Señor de los Anillos

thumb|right|Cirth n.º 35, equivalente a «S», empleada por Saruman como emblema o marca personal.

Saruman aparece por primera vez en La Comunidad del Anillo (1954), el primer volumen de El Señor de los Anillos, que se centra en la misión de acabar con el Anillo Único, un talismán maligno creado por el Señor Oscuro, Sauron, con el fin de controlar la Tierra Media (el continente ficticio donde transcurre la trama). Este personaje lo había perdido en una batalla miles de años antes de que la trilogía tuviera lugar y, en ese momento, se encontraba en la Comarca, secretamente en posesión del hobbit Bilbo Bolsón, hasta que se lo entregó a Frodo Bolsón, su sobrino y uno de los protagonistas del relato.

Al comienzo, en el primer volumen de la saga, el mago Gandalf describió a Saruman (su maestro) como «un grande entre los Sabios, [...] el jefe de mi orden. [...] Tiene profundos conocimientos y un orgullo que ha crecido a la par [...]». También mencionó que es el jefe del Concilio Blanco, quien había expulsado a Sauron del Bosque Negro hacia el final de El hobbit y que poseía un vasto conocimiento sobre los Anillos de Poder creados por Sauron y los herreros elfos. Poco después, Gandalf no asistió a un encuentro con Frodo, a quien había enviado fuera de la Comarca para protegerlo de los agentes de Sauron. Cuando ambos se reunieron en Rivendel, el mago le explicó por qué no había podido asistir: había ido a ver a Saruman, quien le propuso unirse al poder de Sauron para después alcanzar sus propios fines, o que podrían quedarse con el Anillo para enfrentarlo. Cuando Gandalf rechazó ambas opciones, Saruman lo encarceló en la torre de Orthanc, con la intención de obligarle a desvelar la localización del Anillo. Desde allí, Gandalf observó cómo su antiguo colega había arrasado e industrializado el valle de Isengard, donde estaba creando su propio ejército de orcos y huargos.

En Las dos torres (1954), el segundo volumen, es el antagonista principal. Los orcos de su ejército buscaban el Anillo y atacaron a Frodo y sus compañeros y, siguiendo las órdenes del mago de capturar a los hobbits, se llevaron a dos de los mejores amigos de Frodo, los hobbits Merry y Pippin. Ambos escaparon más tarde al Bosque de Fangorn, donde se encontraton con los ents, los protectores de los árboles, que estaban llenos de ira por la tala indiscriminada que llevaban a cabo los uruk-hai. Mientras tanto, el ejército de Saruman estaba invadiendo las tierras de Rohan con el fin de evitar que los rohirrim, los Señores de los Caballos, se unieran a la lucha contra Sauron. Tras traicionar a Sauron por haber intentado infructuosamente capturar el Anillo para sí mismo, el mago acabó arruinado cuando los jinetes de Rohan vencieron a su ejército y Merry y Pippin llevaron a los ents a destruir Isengard. Saruman no tuvo participación directa en la historia y sólo volvió a aparecer en el capítulo décimo, «La voz de Saruman», donde estaba encarcelado en la torre de Orthanc. Allí fracasó en su intento de negociar con los rohirrim y Gandalf y rechazó las condiciones de este último para salir de su encierro. Debido a ello, lo expulsó del Concilio Blanco, la orden de los magos, y rompió su bastón mágico.

Saruman figura de nuevo hacia el final del último volumen, El retorno del Rey (1955), tras la derrota de Sauron. Tras persuadir a los ents para que lo dejen salir de Orthanc, viajó hacia el norte a pie, aparentemente como un mendigo en compañía de Gríma, un sirviente al que golpeaba y maldecía constantemente. Al llegar a la Comarca, los agentes de Saruman, tanto hobbits como hombres, la tomaron y comenzaron un proceso destructivo de modernización. Gobernó la Comarca en secreto bajo el nombre de Zarquino hasta los eventos del octavo capítulo —«El saneamiento de la Comarca»—, cuando Frodo y sus compañeros regresaron y lideraron una rebelión en la que derrotaron a los intrusos y pusieron al descubierto el papel del mago en dicha situación. En este punto, intentó matar a Frodo, quien logró dominarlo y le permitió irse. Luego se burló de Gríma, quien le cortó la garganta, antes de morir a su vez por las flechas de los hobbits.

Otros libros

La historia de los orígenes de Saruman figura en el apéndice B de El Señor de los Anillos, publicado inicialmente en El retorno del Rey para después aparecer en El Silmarillion (1977) y los Cuentos inconclusos (1980), escritos todos ellos a mediados de la década de 1950. Al igual que Gandalf y Radagast, es uno de los cinco magos —los Istari— que comenzaron a llegar a la Tierra Media unos dos mil años antes de la historia narrada en El Señor de los Anillos. Pertenecen a la raza de los maiar, enviados por los valar, personajes similares a dioses, para enfrentarse a Sauron a través de su ayuda a la gente de dicho continente y no tanto por medio del conflicto directo. En palabras de Tolkien en El Silmarillion:

Tolkien consideraba que los Istari eran una suerte de ángeles encarnados. No.156, p. 202 Cincuenta años antes de la historia de El Señor de los Anillos, tras que sus estudios le indicaran que el Anillo Único se encontraba en el río Anduin, cerca de la fortaleza de Sauron en Dol Guldur, Saruman ayuda al Consejo Blanco a expulsar de allí al Señor Oscuro para facilitar la búsqueda.

En los Cuentos inconclusos también están presentes varios retazos de información que no figura en El Señor de los Anillos. En ellos se describen los intentos de Saruman para frustrar en la búsqueda del Anillo a los Nazgûl, los espectros sirvientes de Sauron. En otro de ellos, el mago considera entregarse a la voluntad de Gandalf. Además, se narra cómo Saruman llega a la Comarca y cómo comienza a sentir celos del otro mago gradualmente. Parte III, capítulo IV «La búsqueda del Anillo». pp. 436–459 Otro relato breve describe cómo los Valar eligieron a los cinco Istari para su misión. Parte IV, capítulo II «Los Istari» pp. 508–509

Creación y desarrollo

Tolkien había pasado muchos años escribiendo El Señor de los Anillos cuando Saruman apareció y se convirtió en la solución a los problemas antiguos de la trama; su papel y características continuaron surgiendo en el curso de la escritura. Tolkien comenzó su trabajo a fines de 1937, aunque no estaba seguro de cómo continuaría la historia. Parte 5, capítulo II p.247 A diferencia de otros personajes del libro, Saruman no aparece en la novela de 1937 El hobbit o en Quenta Silmarillion— uno de los libros que componen El Silmarillion—, que data de 1917. Cuando escribió que Gandalf no asistiría a su encuentro con Frodo, el autor no sabía las causas de aquello y más tarde afirmó: «Lo más extraño de todo es que Saruman no me había sido revelado y estaba tan preocupado como Frodo por el hecho de que Gandalf no se presentara». no.163 p. 217 Su hijo, Christopher, sostuvo que las primeras etapas de creación de El Señor de los Anillos se dieron en una serie de oleadas y que una vez que su padre escribió la primera mitad de La Comunidad del Anillo, lo reescribió desde el comienzo tres veces. Prólogo p.3 Saruman apareció por primera vez en una cuarta fase de escritura como una idea narrativa resumida en un borrador hacia agosto de 1940. Pensado como un justificativo de la ausencia de Gandalf, ese resumen describía cómo un mago llamado «Saramond el Blanco» o «Saramund el Gris», quien había sucumbido a la influencia de Sauron, lo encerraba en su fortaleza y no lo dejaba salir. Capítulo IV pp. 70–73. La historia completa de la traición de Saruman se añadió luego a los capítulos ya existentes. Capítulo VI pp. 130–136

Muchas otras de sus apariciones en el libro surgieron en el proceso de la escritura. Christopher Tolkien opinó que en las primeras versiones del relato, el anciano visto por Aragorn, Legolas y Gimli en las fronteras del bosque de Fangorn hacia el comienzo de Las dos torres era Gandalf, mientras que en la versión final se trata de Saruman. Capítulo XX p. 403 y Capítulo XIV p. 428 En forma similar, en los primeros borradores del capítulo «El saneamiento de la Comarca», Zarquino fue sucesivamente un rufián al que los hobbits encontraban y después, su jefe invisible. En la segunda versión de ese capítulo, como Christopher Tolkien afirmó, su padre «percibió» que, de hecho, Zarquino era en realidad Saruman. Capítulo IX «El saneamiento de la Comarca». p.93 En una nota al pie se afirma que el nombre que los seguidores le dan a su líder menoscabado deriva de un término en lenguaje orco que quiere decir «viejo». La descripción de su muerte, en la que «alrededor del cadáver de Saruman se formó una niebla gris, [...] mientras una figura pálida y amortajada asomaba sobre la Colina [...] [que] con un suspiro se deshizo en nada. Frodo miró el cadáver [...] y le pareció ver en él largos años de muerte; y el rostro marchito se contrajo, y se transformó en jirones de piel sobre una calavera horrenda» no se añadió hasta que Tolkien comenzó la revisión de la versión preliminar del libro ya terminado. Capítulo IX p.103 John D. Rateliff y Jared Lobdell están entre los que afirman que dicho fragmento presenta similitudes con la muerte de la bruja de dos mil años de edad Ayesha en la novela de H. Rider Haggard Ella (1887). p.264

Características

Tolkien describió a Saruman en El Señor de los Anillos como «un anciano [...] [que poseía un] rostro alargado, de frente alta y ojos oscuros, profundos, insondables [...]. Los cabellos eran blancos, lo mismo que la barba, pero algunas hebras negras se veían aún alrededor de las orejas y los labios». Bárbol mencionó que su rostro «se parecía al fin a una ventana en un muro de piedra: una ventana con todos los postigos bien cerrados». Según algunas descripciones, tenía cabello negro cuando llegó a la Tierra Media. Por otra parte, se lo llama «Saruman el Blanco» y aunque se afirma que originalmente llevaba vestimenta blanca, en su primera aparición en La Comunidad del Anillo sus ropas eran coloridas y se nombra a sí mismo «Saruman el de Muchos Colores»; lo mismo ocurre en Las dos torres, donde se dice que «estaba envuelto en una amplia capa de un color que nadie hubiera podido describir, pues cambiaba según dónde se posaran los ojos y con cada movimiento del viejo». Robert Morse afirmó que Saruman «se asocia con el concepto de poikilos, que significa "de muchos colores"» y que el personaje no considera que el blanco sea «un color mejor», aunque se relacione con «la pureza» y «la espiritualidad».