The Great Global Warming Swindle (La gran farsa del calentamiento global) es un polémico documental que sugiere que la opinión científica sobre el cambio climático antropogénico es influenciada por factores financieros y políticos, cuestionando si en realidad existe un consenso sobre el calentamiento global provocado por el hombre. Fue formalmente criticado por Ofcom, la agencia británica reguladora en radiodifusión, que dictaminó que la película no mantuvo la debida imparcialidad y confirmó las quejas de tergiversación hechas por el científico David King, quien aparece en la película.
El filme, realizado por el productor de televisión británico Martin Durkin, presenta a científicos, economistas, políticos, escritores y otros intelectuales de todo el mundo que se oponen a la opinión de la mayoría de científicos, afirmando así que el calentamiento global producido por el hombre es "mentira" y "el más grande fraude de los tiempos modernos". Su título original era Apocalypse my arse (Apocalipsis mi culo), pero The Great Global Warming Swindle fue adoptado más tarde en alusión al documental paródico de 1980 The Great Rock 'n' Roll Swindle, sobre la banda de punk Sex Pistols.'Apocalypse my arse', revista Spiked en línea, 9 de marzo, 2007
El estreno del documental fue el 8 de marzo de 2007, a través del canal 4 británico. El canal describió la película como «una polémica que juntó los puntos de vista bien documentados de un número de respetados científicos para llegar a la misma conclusión. Es una película controvertida, pero sentimos que es importante que todas las partes de un debate sean expuestas al aire» De acuerdo a Hamish Mykura, encargada de los documentales del Canal 4, el filme se encarga de «presentar los puntos de vista de la pequeña minoría de científicos que no cree que el calentamiento global sea causado por la producción antropogénica de dióxido de carbono.»Sweney, Mark. Channel 4 ruled 'unjust and unfair' in climate change documentary. The Guardian, 21 de julio de 2008
Aunque el documental fue bien recibido por los escépticos al calentamiento global, fue criticado por varios científicos y organizaciones científicas, incluyendo uno de los científicos entrevistados en el filme y otro cuyas investigaciones fueron usadas como argumento. Los críticos del filme argumentaron que se había tergiversado y falsificado la información, basándose en investigaciones desactualizadas, empleando argumentos falaces, y no representando la posición del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. Luego se hallaron tres errores en el original, que fueron corregidos, sobre los cuales Martin Durkin, el productor del documental, dijo que eran menores y que no afectaban la conclusión del filme.
Aseveraciones hechas en el documental
La premisa básica del documental es que la opinión sobre un calentamiento global de origen antropogénico tiene muchas fallas científicas. Afirma que esta es producto de una "industria activista del calentamiento global", creada por fanáticos ambientalistas antiindustrialistas y mantenida gracias a los intereses monetarios de muchos científicos, que buscan financiación para sus investigaciones; y de los medios de comunicación, quienes crean dramáticas consecuencias y disuaden a la población en general y a la comunidad científica de admitir que es una farsa o incluso de debatir sobre ello. Otros culpables, asegura el filme, son los políticos y los ambientalistas occidentales que promueven el uso de costosas formas de energía limpia en África, como los paneles solares y la energía eólica, en lugar de los baratos combustibles fósiles, y que estas mociones son apoyadas en función de no permitir llevar a África a la industrialización.
Postulados El documental presenta lo que asegura son evidencias que refutan la teoría predominante sobre el calentamiento global producido por el hombre:
Mediciones del nivel de dióxido de carbono atmosférico y del cambio de temperatura desde 1940. El filme muestra que los niveles de CO2 atmosférico han ido en continuo aumento desde 1940, cuando la temperatura global iba en disminución, y no fue hasta 1975 cuando esta comenzó a aumentar continuamente hasta nuestros días, lo que supone que en realidad el CO2 no es el causante directo del aumento de temperatura global.
Variaciones en la temperatura de la atmósfera. El filme dice que todos los modelos sobre un aumento de temperatura causado por los gases de invernadero predicen que el mayor rango de temperatura en la atmósfera se halla en algún punto de la tropósfera, volviéndose más fría a medida que se acerca a la superficie de la Tierra. Sin embargo, los registros de los satélites y globos meteorológicos no respaldan estos modelos, más bien muestran que la temperatura de la atmósfera cercana a la superficie es mayor o igual a la de la tropósfera.
Relación entre el CO2 atmosférico y el cambio de temperatura global. De acuerdo al documental, el incremento de CO2 tiene un retraso de más de 100 años detrás del aumento de temperatura global. Con ello queda manifiesto que al aumento de temperatura global le sigue un aumento en los niveles de CO2 y viceversa, y no ocurre de manera opuesta como afirma la teoría de los gases de invernadero. Esto se debe a que cuando la temperatura desciende, los mares se enfrían absorbiendo el CO2, y lo liberan cuando la temperatura asciende, pero ya que el océano es inmenso, le toma varios cientos de años seguir los cambios de temperatura de la atmósfera y liberar o atrapar el CO2, provocando un cambio en los niveles de CO2 atmosférico.
Influencia del vapor de agua en el cambio climático. De acuerdo con el filme, el vapor de agua conforma el 95% de todos los gases de invernadero, siendo así el que más afecta la temperatura terrestre, y no el CO2, que apenas conforma el 0.054% de toda la atmósfera terrestre.
Cantidad de CO2 producido por el hombre. El filme asegura que de ese 0.054% de CO2 que se halla presente en la atmósfera, los humanos son responsables de menos del 1%, siendo los océanos, por mucho, los principales emisores de dióxido de carbono, y luego los volcanes, las plantas y los animales. Los humanos producen no más de 6.5 gigatones de CO2 al año, mientras que solo los animales y las plantas producen unos 150 gigatones. El filme concluye que las emisiones humanas de CO2 nunca podrían ser la causa del calentamiento global. Durkin reconoció después que los datos sobre las emisiones volcánicas de CO2 eran incorrectos y los removió de las versiones posteriores.MSNBC (25 de abril, 2007). "Scientists want edits to warming skeptic's film.". Consultado en 2013-06-20.
Influencia del Sol sobre el cambio climático: teoría de la variación del Sol. Esta teoría sobre el calentamiento global, defendida en el documental, afirma que la actividad solar está directamente ligada a los cambios climáticos. En el filme se muestra una concordancia muy exacta entre las mediciones de la actividad solar y el cambio de temperatura global, y se afirma que el presente y continuo calentamiento global se debe a un aumento de la actividad solar en las últimas décadas. Esto hace que los vientos solares sean más intensos y desvíen la radiación cósmica que llega a la Tierra desde el espacio, provocando una disminución en la formación de nubes, las cuales según el documental, nos protegen de gran parte de los rayos solares que calientan el planeta. Sin embargo el filme asegura que el efecto de las nubes no puede ser exactamente simulado por los científicos a fin de predecir patrones climáticos futuros y sus efectos en el calentamiento global.Así el filme concluye que la actividad solar tiene una influencia mucho mayor sobre el cambio climático que cualquier acción realizada por el hombre.
Anteriores episodios de calentamiento. En el documental dicen que el calentamiento global no es un fenómeno para nada inusual, como lo pretenden hacer parecer los medios, y que incluso la Tierra ha alcanzado temperaturas mucho mayores a las actuales durante el período cálido medieval, un periodo de gran prosperidad en Europa.
Intereses económicos Una vez hecha su explicación sobre el calentamiento global, otro de los aspectos que toca el documental son las razones que existen detrás de dicha farsa y que comprometen la integridad de la investigación climática. A ello le atribuyen intereses políticos, financieros e ideológicos:
Mayor financiación para investigaciones climáticas. De acuerdo con el film, los gobiernos de todo el mundo han incrementado la financiación para cualquier investigación científica relacionada al calentamiento global, como producto del miedo inducido a la población por sus consecuencias futuras, convirtiéndolo en "una de las áreas de la ciencia mejor financiadas." Esto hace que varios científicos en el mundo busquen una manera de ligar sus investigaciones particulares al calentamiento global en busca de una mayor financiación, y sigan creando historias dramáticas que requieren más investigación.
Otros intereses financieros. No solo los científicos, sino millones de personas en todo el mundo, dependen de esta farsa para asegurar sus ingresos financieros, gracias a los cientos de miles de empleos creados y subsidiados en el área científica, gubernamental y mediática que giran en torno al calentamiento global producido por el hombre.
Supresión de las ideas disidentes. De acuerdo al documental, el concepto de un calentamiento global causado por el hombre es promovido con una ferocidad e intensidad similar al fanatismo religioso. Los científicos que se oponen a esta opinión son tratados como herejes y corren el riego de persecuciones, amenazas de muerte y daños a su reputación y a sus carreras, que dan como resultado el desconocimiento de la población en general de las teorías disidentes al calentamiento global antropogénico. Tal es el caso de Tim Ball, profesor retirado de la universidad, quien afirma en el documental y en otras publicaciones que ha recibido amenazas de muerte por sus afirmaciones contrarias sobre el calentamiento global.
Influencia anticapitalista. En el filme se propone que muchos activistas ambientalistas apoyan la teoría del calentamiento global antropogénico por su apego emocional e ideológico a las creencias anticapitalistas, oponiéndose al desarrollo económico, la globalización, la industrialización y a los Estados Unidos.
El papel de los políticos. Según relata el filme, el punto de vista sobre un cambio climático antropogénico fue promovido por la ex primera ministra británica, la conservadora Margaret Thatcher, a fin de promover la energía nuclear y reducir el impacto de las huelgas en la industria estatal del carbón, por parte de la Unión Nacional de Mineros de Gran Bretaña.
El papel de la industria. En el documental muchos científicos entrevistados afirman haber sido acusados de aceptar sobornos de las industrias privadas —tales como las de gas, aceite, y carbón—, por la idea de que son estas mismas industrias las que promueven teorías disidentes al consenso científico. Estos científicos niegan las acusaciones y dicen que no tienen fundamento.
Oposición al desarrollo de África. El escritor y economista keniano dice en el documental que la campaña ambientalista busca matar el sueño africano de alcanzar el desarrollo. Él describe las formas de energía renovable como una "experimentación lujosa", útiles para los países ricos que pueden costearlas, pero nunca para África. Como ejemplo de esto, el documental muestra una clínica de salud en Kenia con dos paneles solares, los cuales no proveen la suficiente energía eléctrica para que funcionen el refrigerador médico y las luces al mismo tiempo. El documental dice que la idea de restringir a los países más pobres del mundo a usar fuentes de energía alternativas es "el aspecto más moralmente repugnante de la campaña del calentamiento global".