thumb|Delta del Paraná en la desembocadura del río Paraná de las Palmas en el Río de la Plata. thumb|Resaca de río. Este tipo de medio orgánico flotante, resultado de la desintegración de materiales vegetales, es depositado sobre los márgenes de las islas por las aguas del bajo río Paraná y del Río de la Plata; este material resulta clave para la formación de los albardones ribereños, origen de la hidrosere que culminará en el monte blanco.

El monte blanco, bosque ribereño del Bajo Delta o selva en galería del Río de la Plata, es un ecosistema selvático característico del delta inferior del río Paraná, en el centro-este de la Argentina. Es un bosque en galería sobre las costas del Río de la Plata, que abarca desde las islas al norte del río Paraná Guazú en la Provincia de Entre Ríos hasta la bahía de Samborombón en la Provincia de Buenos Aires.

Es la formación forestal natural de tipo subtropical más austral del planeta. Cuenta con una biocenosis de alta diversidad, particularmente de especies vegetales y animales de origen tropical y subtropical, muchas de las cuales alcanzan allí su límite austral de distribución.

Se ubica en una de las primeras zonas colonizadas por los europeos y en la zona más densamente urbanizada de Argentina, por lo cual apenas quedan relictos de las formaciones forestales originarias de la zona. Los vestigios remanentes se encuentran muy degradados, y están principalmente ubicados en áreas protegidas o semiprotegidas como las de la selva marginal de Punta Lara, el Parque Costero del Sur, el parque nacional Ciervo de los Pantanos y la isla Martín García.

En las tierras que anteriormente ocupaba el monte blanco hoy se asientan forestaciones madereras, urbanizaciones y bosques secundarios dominados por especies exóticas.

Denominación

La denominación regional de “monte blanco” fue revalorizada por los botánicos que estudiaron la flora deltaica. El vocablo “monte” es el término usual en la Argentina y el Uruguay para referirse a un bosque denso, o matorral leñoso. Sobre el calificativo de “blanco”, se ha postulado que se origina en dos posibles hechos: que la madera de sus especies arbóreas es generalmente muy clara, o que la floración de la mayor parte de dichas especies es de color blanco.Burkart, A. (1957). Ojeada sinóptica sobre la vegetación del Delta del Río Paraná. Darwiniana 11: 457-561. Aguas arriba del delta, en el Paraná medio, el término “monte blanco” se reserva para la primera fase de la sucesión ecológica, en la cual dominan el sauce y el aliso, otorgándole nominalmente a la comunidad climáxica local un apelativo cromáticamente opuesto: el “monte negro”.Cabrera, A. & Zardini, E. M. 1993. Manual de la flora de los alrededores de Buenos Aires. ACME. Buenos Aires, Argentina.

Otros nombres son: «selva en galería déltico uruguayense», «selva marginal subclimáxica», «selva subtropical subclimáxica en galería», «parte austral de la selva en galería uruguayense», etc.

Ubicación

Esta comunidad biológica se distribuye en el sector inferior del delta del río Paraná, en la región en la que dicho cuerpo deltaico se abre en forma de abanico acompañando a la subdivisión en múltiples brazos del Paraná, justo antes de volcar sus aguas en otro gran curso fluvial: el Río de la Plata. Esta particular característica hace que este sea un delta completamente de agua dulce, a diferencia de muchos de los grandes deltas del mundo en que el tramo final posee características estuariales al desembocar en el mar. El Río de la Plata superior jamás sufre de intrusiones de aguas salobres por más pequeñas que estas puedan ser, ni aun en las grandes sudestadas. Esto redunda en que el bajo delta tenga las condiciones adecuadas para ser un hábitat de flora y fauna subtropical en latitudes templadas.

Jurisdiccionalmente, el monte blanco se divide en un sector septentrional (en las islas al norte del río Paraná Guazú) —el cual pertenece a la provincia de Entre Ríos—Mujica, F. (1979). Estudio ecológico y socioeconómico del Delta Entrerriano. Parte I. Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. Paraná. Argentina. y un sector austral (en las islas al sur del citado río) —el cual pertenece a la provincia de Buenos Aires—.

También antaño presentaba monte blanco, en algunos sectores favorables, la ribera bonaerense del Río de la Plata superior, bordeando los tramos finales (rodeados por áreas inundables) de los cursos fluviales que en el Plata desembocan.Hauman, L. (1919). La vegetación primitiva de la ribera argentina del Río de la Plata. Revista del Centro de Estududiantes de Agronomía y Veterinaria, La Plata,(96), 345-355.Hicken, Cristóbal M. (1910). Chloris platensis argentina. Imprenta y Casa Ed. "Juan A. Alsina". Buenos Aires.Cavallotto, José (1995). Evolución geomorfológica de la llanura costera del margen sur del Río de La Plata. Tesis doctoral, Universidad Nacional de La Plata, La Plata.

En donde la barranca caía a pique sobre las aguas, el bosque del subdistrito fitogeográfico del tala formaba una pared forestal, y sólo algunas especies del monte blanco lo contorneaban junto al río.Parodi, L. R. (1940). Los bosques naturales de la provincia de Buenos Aires. imprenta: Buenos Aires (Argentina). p. 79-90. Asimismo, la parte central (no inundable) de la isla Martín García está rodeada por un anillo de selvas de monte blanco, el cual presenta algunas diferencias con el que se encuentra en el delta.Hauman, L. (1939). La vegetación de la Isla de Martín García en el Río de la Plata. Servir, 4 (35-36), 2429-2460. De igual modo, presentan monte blanco las islas entrerrianas del bajo río Uruguay, y algunas islas uruguayas del Río de la Plata superior.

En el delta, el monte blanco cubre desde las islas del frente paranaense sobre el Río de la Plata hasta aguas arriba de Zárate por el lado bonaerense y hasta Puerto Constanza por el lado entrerriano. Cubriendo todos los albardones del delta inferior y algunos comienzos en el delta medio. De allí hacia el noroeste las sudestadas del Plata no inciden positivamente sobre los albardones, y en cambio las crecientes del Paraná se mantienen un tiempo lo suficientemente prolongado sobre los mismos para dañar la mayoría de las especies más delicadas, muchas de las cuales recién volverán a aparecer en islas del noroeste de Entre Ríos, en pleno Paraná medio.

Características geomorfológicas

Relieve

El monte blanco se presenta en el tramo final de islas del bajo río Paraná, específicamente en las del sector geográfico denominado “delta inferior”. Estos territorios fluvio-insulares presentan una estructura típica, la cual consiste en una forma de plato o “palangana” cóncava, la cual está compuesta por dos zonas muy distintas:Parker G. y S. Marcolini. (1992). Geomorfología del Delta del Paraná y su extensión hacia el Río de la Plata. Revista de la Asociación Geológica Argentina, 47 (2): 243-249.

El pantano central

El pantano central es una enorme área deprimida con bañados, esteros y/o lagunas (ambientes de zonas bajas), que poseen el suelo casi todo el año encharcado o inundado, se cubren de agua con las mareas altas o suaves sudestadas. Este ambiente está dominado por altas herbáceas cundidoras, salpicado con algunos arbustos y, en islas antiguas no afectadas por el fuego o la tala, un bosque abierto de enormes ceibos, expresión máxima de este ecosistema. Se encuentra vegetación netamente acuática en algunas lagunas que también se ubican en este sector. La altura del pantano central comprende desde algunos centímetros menos que el nivel medio de los ríos hasta unos 50 cm. La zona deprimida central representa aproximadamente el 80 % de la superficie total de las islas.

Los albardones

Los albardones constituyen los bordes de la “palangana”, siendo las porciones más altas del gradiente topográfico insular. Se sitúan en las primeras decenas de metros inmediatamente después de los ríos y arroyos. Si bien estos son los terrenos naturalmente más elevados de las islas del delta inferior, apenas suelen estar entre 50 y 200 cm por sobre la altura habitual de las aguas. La zona de albardones representa aproximadamente el 20 % de la superficie total de las islas. Estos largos cordones ribereños sobreelevados presentaban originalmente una densa selva de monte blanco, que se hacía más rica y compleja en los albardones de mayor altura y antigüedad que bordean los ríos más importantes. Entre los albardones y el sector interior deprimido de las islas, se encuentra una franja intermedia, de anchura variable, que localmente es denominada “medioalbardón” o medialoma.

También es posible encontrar, al interior del pantano, albardones “fósiles” como resabios de antiguos brazos o canales que cambiaron de curso o terminaron cegados por la acumulación de plantas acuáticas y restos flotantes. Allí se hace presente una biota similar a la de los albardones costeros.

Cada cientos de metros los albardones son cortados por canales laterales o internos (activos e inactivos), formados naturalmente al buscar pendiente el agua endicada en el pantano central. Por allí ingresan rápidamente en las mareas las aguas hacia el pantano y por allí el mismo las desagua. Estos canales presentan aguas de color té o ambarino, mucho más transparentes que las de los ríos y arroyos.

Características edáficas

Geológicamente, los rellenos modernos en el delta son exclusivamente capas de la «formación Samborombón», de origen holocénico.Groeber, P. (1961). Contribución al conocimiento geológico del Delta del Río Paraná y alrededores. Comisión de Investigaciones Científicas Provincia de Buenos Aires, Anales, 2: 9-54.

Edáficamente el suelo del monte blanco se clasifica entre los suelos de llanura baja, y de ellos, es el definido prácticamente por las capas de aluviones superpuestas. Está integrado por lo general con una mezcla de limo arcilloso (pardo, muy fino) y arena muy fina. Son fértiles, pero también compactados, pobres en calcio y mal aireados. En pocos lugares es francamente arenoso. Obviamente, están totalmente ausentes cualquier tipo de piedra, roca o canto rodado.Cingolani, Carlos (2005). Unidades morfoestructurales (y estructuras menores) de la provincia de Buenos Aires. En Geología y recursos minerales de la Provincia de Buenos Aires. Relatorio del XVI Congreso Nacional Geológico Argentino, editado por Raúl Barrio, Ricardo Etcheverry, Marcelo Caballé y Eduardo Llambías, pp 21-30. Asociación Geológica Argentina, Buenos Aires.

En cuanto a su acidez, los suelos del albardón son ácidos, entre 5 y 6 de pH. Curiosamente, las aguas de los arroyos y ríos es alcalina: de 7,4 a 7,6 de pH. Las pequeñas zanjas de aguas estancadas que discurren entre la hojarasca de la selva son algo ácidas: 6,6 de pH.

El del medioalbardón o medialoma adquiere caracteres de gley húmico. Ya fuera del área cubierta con monte blanco, en la depresión central insular, la acumulación de gran cantidad de restos vegetales en descomposición anaeróbica genera suelos semipantanos, negros y anegados con hasta 1 metro de espesor de materia orgánica parcialmente descompuesta, recostada bruscamente sobre un horizonte mineral gris azulado del grey. Los materiales litológicos que dieron origen a estos suelos, son limos fluviales y fluviolacustres de color pardo.Bonfils, C. G. (1962). Los suelos el delta del río Paraná: factores generadores, clasificación y uso. Revista de Investigación Agrícola, INTA tomo XVI, Nº 3. y publicación Nº 82 del ISA. Buenos Aires (Argentina). 370 pp.