San Antonio de Padua (usualmente nombrada Padua) es una ciudad ubicada en el partido de Merlo, ubicado en la zona oeste del área metropolitana de Buenos Aires.

Aunque en la actualidad posee una población numerosa, la localidad aún no cuenta con un movimiento propio que la distinga claramente de la cabecera del partido, a la que se encuentra sumamente ligada por su cercanía. Ocupa, según la última medición, aproximadamente 6,25 km².

Con la sanción de la Ley 8.212 de la Provincia de Buenos Aires, aprobada el 11 de septiembre de 1974, San Antonio de Padua adquirió el estatus de ciudad.

Por ordenanza 5857/21 del Concejo Deliberante de Merlo, se declaró al 22 de agosto de 1922 como fecha de fundación de San Antonio de Padua.

Es considerada la 'Perla' del partido, por su belleza arquitectónica y sus amplias y frondosas arboledas, que pueden observarse a lo largo de todos los barrios que la conforman.

Padua, es una de las ciudades que registra menor nivel de pobreza del Gran Buenos Aires, ya que solo el 4,86% de su población se encuentra debajo de la línea de pobreza.

Geografía Ubicación Padua limita al norte con el Partido de Ituzaingó, al sur y oeste con la ciudad de Merlo y al sureste con la ciudad de Libertad.

Población Contaba con según el último censo, de los cuales el 47,4% son varones y el 52,6% mujeres, situándose como la quinta localidad del partido, con un 8 % del mismo. Al contrario del resto de las localidades, Padua vio decrecer su población, que en el censo anterior era de .

Los siguientes datos han sido obtenidos de la Dirección Provincial de Estadísticas. Dirección Provincial de Estadísticas

Cantidad de habitantes:

Población según censo 1991: 38.196

Población según censo 2001: 37.755

Variación intercensal: -1,15%

Población según sexo:

Hombres: 47,4%

Mujeres: 52,6%

Estructura etaria:

Población menor a 15 años: 20,33%

Población entre 15 a 64 años: 65,68%

Población de 65 o más años: 13,99%

Población según origen:

Personas nacidas en la provincia de Buenos Aires (argentinos): 55,54%

Personas nacidas en el resto del país (argentinos): 39,11%

Personas nacidas fuera del país (extranjeros): 5,35%

Índice de analfabetismo (personas mayores de 10 años):

Total: 0,56%

Hombres: 0,45%

Mujeres: 0,66%

Población que nunca asistió a algún establecimiento educativo: 2,30%

Población con Necesidades Básicas Insatisfechas (pobreza): 4,86%

Jefes de Hogar:

Hombres: 71,14%

Mujeres: 28,86%

Población con cobertura social: 65,05%

Población mayor a 65 años que recibe jubilación o pensión: 74,55%

Hogares conectados a la red de gas: 92,03%

Hogares conectados a Internet: 13,24%

Historia Las estancias En el año 1636, vecinos de la ciudad de Buenos Aires solicitan al gobernador y capitán general Don Pedro Esteban Dávila la concesión de mercedes en el Pago de las Conchas, siendo el actual territorio de Padua concedido a don Juan García, don Francisco Rodríguez y al Capitán González de Carbajal. Hacia 1730 estas tierras estaban en posesión de la familia Torrillas, don Blas Martínez y doña Gimena Lobatón; a los pocos años los dos últimos mencionados venden sus tierras a Francisco de Merlo.

En 1712, Francisco de Merlo adquiere las tierras que hoy es Padua. A la muerte de Merlo en 1758, las tierras son donadas a la orden de los mercedarios que fundan en 1776 el Hospicio de San Ramón de Las Conchas, también conocido como el Hospicio de la Merced.

Ya hacia 1830 se tiene noticia que existía una posta de viajeros conocida como la Posta del Ombú Solo que se encontraba en la esquina de Beruti y Alberdi. La posta más cercana era la Posta de Pardo, en el actual Ituzaingó, en donde hoy se encuentra el country club Los Pingüinos. La Posta de Pardo era regenteada por la viuda de Pardo, la señora Torrillas. La Posta del Ombú debe su nombre a un ombú que se ubicaba en el mismo lugar, ombú que se encontraba en pie sólo hasta hace pocas décadas atrás. Se dice que el general Juan Lavalle paró en la posta en 1840. Hacia 1860 el jefe de posta era don Ángel Ramos.

En 1821 el gobernador Martín Rodríguez expropia las tierras del hospicio, que pasan a ser tierras fiscales. Por la Ley de Enfiteusis el Estado provincial arrienda las tierras a Juan Torres, juez de paz de la región. En 1836 las tierras son compradas por Juan Bernardo Navarrete, hombre con amplios contactos en Buenos Aires, que fue juez de paz del partido de Morón en varias oportunidades en la década de 1830. En 1852 Navarrete vende su estancia al irlandés Thomas Gibson Pearson, que a su muerte pasan a su viuda, Manuela Calderón y Aguado la que confía la administración de aquellas a su hijo mayor –fruto de un matrimonio anterior— Juan Dillon.

Dillon, previendo la valorización de las tierras ante la inminente llegada del ferrocarril, comienza a vender parte de la estancia Pearson a distintos inversores. En 1862 Dillon vende a la empresa Vicente Scott y Compañía parte de Padua Siempre será de los dimeo y palazzesi Norte con la intención de instalar un saladero, y a los pocos años uno de sus socios, Juan Landaburu, adquiere la participación de los demás y con el tiempo Padua Norte comienza a conocerse como Villa Landaburu o Villa Sullivan, nombre del yerno de Juan Landaburu.Historia de Merlo de Jacinto Rodríguez Aráuz de 1950 y el libro homónimo de Pedro Arturo Díaz de 1996 thumb|left|200px|Mapa de Merlo de 1870. Hacia 1870, «el francés» Landaburu era dueño de las tierras al norte del Camino a Puente de Márquez —hoy avenida Yrigoyen— y se extendían hacia Padua Norte. Atravesadas por el arroyo Saladero, las tierras de Landaburu que daban frente a la estación de Merlo se las conocían como «el bañado» por ser una zona baja e inundable. Desde Puente de Márquez hasta lo que hoy es el Golf Club Ituzaingó, se extendían las tierras de la familia Prack. Los Prack era un prestigiosa familia de inmigrantes alemanes originarios del pueblito de Niederklein, Hesse, que llegaron invitados por Bernardino Rivadavia en 1828 para fundar el pueblo de Chorroarín, actual barrio de Chacarita. Los Prack se trasladaron a Puente de Márquez y luego compraron las tierras que hoy es el Golf Club Ituzaingó, Padua Norte, en donde también se encontraba la chacra de Felipe Schmall, quien instalaría una cervecería en el pueblo de Merlo. Vecinos de los Prack era la familia Torrillas que para 1870 eran propietarios de esas tierras por casi 200 años. Lo que hoy es el centro de Padua estaba dividido en un par de fincas. La familia Dillon-Pearson aún poseían tierras en Padua y Juan Dillon construyó el casco de estancia en el actual barrio La Esmeralda, en el mismo lugar que desde 1875 se puede ver una suntuosa casona de estilo colonial, el casco de la Estancia la Esmeralda, que da su nombre al barrio, y que hoy sirve de salón de fiestas.

El Pueblito Padua Sur era conocida como el Pueblito o Villa Fábrica por la empresa llamada Compañía General de Ladrillos que se ubicaba en la intersección de las calles Bartolomé Mitre y San Martín y que proveía de materiales a las obras del ferrocarril. El Pueblito era un conjunto de viviendas muy precarias habitadas por gente muy pobre. En 1906 llega al Pueblito el señor Prack —miembro de la familia antes mencionada— para dar clases particulares a los hijos de los ladrilleros, siendo el primer maestro del pueblo. En 1908 doña María Tereza Cruz de Aló abre una pulpería en El Pueblito que se convirtió en lugar de reunión de los ladrilleros. Por aquellos años los lugareños aún cazaban con escopeta liebres y perdices que luego vendían en las fondas.

Nace el pueblo de San Antonio de Padua San Antonio de Padua nace en la segunda década del siglo veinte como Villa Sullivan, al norte de las vías del Ferrocarril del Oeste, cuando las inmobiliarias de José Falbo y la Inmobiliaria Vinelli e Iturralde, lotean unas tierras que se encontraban en la actual Padua Norte delimitadas por las actuales calles Belgrano (Segunda Rivadavia), Sargento Cabral, Alejandro Sullivan y Aráoz.Alberto de la Mano: San Antonio de Padua. Su historia; Imprex Ediciones, 2012

En 1916, en Villa Sullivan ya se encontraban asentadas las familias de Roque Pagnota (inmigrante calabrés que tuvo catorce hijos), Domingo Perrupato, Cerdeira, Segault, Loubet, Hermida, Coccia y Klever. Tiempo después se establecieron las familias Melano, Dufferdin, Santías, Malino, Parón, Jordán, Manuel López, Federico Lozano, Enrique Otruba, Felipe Diez, Boldrini, Poggi, Pagliotti, Llombart, Molina, Heugas, Lorena, Yoinse, Koning y otras.

En 1919 se inaugura el Ituzaingó Golf Club en la vecindad del poblado y se establece una parada ferroviaria que se conoció como Parada del Golf. En 1923 las autoridades transforman la parada en estación ferroviaria y el 24 de abril de 1924 la estación comienza a llamarse San Antonio de Padua, por sugerencia del fraile franciscano Julián Lagos, y el poblado a las inmediaciones de la estación comienza a conocerse como San Antonio de Padua.

El Golf Club thumb|left|250px|Antiguo club house del Ituzaingó Golf Club. El Ituzaingó Golf Club fue fundado en el año 1919 por «el francés» Guillermo Seré quien fue su primer presidente, Miguel Mihanovich, Cecil Donkin y Bautista Saubirán, entre otros. El club tomó el nombre del pueblo más cercano que existía hasta entonces: Ituzaingó. Cuando se creó el club house no había luz eléctrica y durante dos años un vagón usina del Ferrocarril Oeste era el encargado de proveer la energía. Eduardo Garabelle fue contratado para construir la cancha de golf y en los terrenos del tambo de Beco se construyeron los primeros nueve hoyos. El primer profesional fue el inglés Thomas Okenden que viajaba diariamente a caballo desde la vecina Ituzaingó. El primer capitán del club fue el Sr. Paterson. Alguno de sus más destacados jugadores fueron el cirujano Finocchieto, Gainza Paz, propietario del diario La Prensa; la familia Mitre, dueña del diario La Nación y el doctor Sojo, director del diario La Razón. El viejo edificio del club house, que se yergue al lado de la estación de ferrocarril, fue reemplazado por un edificio nuevo que se ubica en la calle Gerde y en el año 2007 fue presa de un incendio que lo destruyó parcialmente.Argentina pueblo a pueblo, tomo IV, pp. 563 y sig., Arte Gráfico Editorial Argentino

En mayo de 2011 los intendentes Raúl Othacehé y Alberto Descalzo tomaron posesión del edificio para destinarlo como sede del rectorado de la Universidad Nacional del Oeste.Descalzo y Othacehé recorrieron varias obras de ambos municipios

Llegada del Ferrocarril

El Ferrocarril Oeste de Buenos Aires, el primero que prestó servicios en nuestro país, fue inaugurado el 29 de agosto de 1857. En su comienzo, sus rieles llegaban a Ramos Mejía. Un año después, la línea llegó a Morón y en abril de 1860 lo hacía hasta Moreno. Cuando se inauguró el Ituzaingó Golf Club en 1919, la compañía inglesa Buenos Aires Western Railway Co. Ltd. inaugura el apeadero o parada del Golf para que los golfistas pudieran llegar al club. En 1923 el apeadero se transforma en estación. El presbítero Julián Lagos —quien ya oficiaba misas en el lugar aún sin existir el templo— sugiere que la estación sea llamada San Antonio de Padua. El 24 de abril de 1924 se le impone el nombre de San Antonio de Padua a la estación y al poco tiempo el incipiente poblado comienzan a conocerse como San Antonio de Padua.

Existió un corto ramal de unos 2 km de longitud en las proximidades de la estación San Antonio de Padua en 1902. Este ramal tenía como destino unos hornos de cocción de ladrillos en tierras que el ferrocarril compró a la familia Prack y que hoy es el Golf Club Ituzaingó. Los ladrillos eran utilizados para la construcción de la trinchera entre las estaciones de Once y Caballito. A partir de planos encontrados recientemente se pudo obtener nuevos datos sobre este ferrocarril que cruzaba los límites de los partidos de Merlo y el viejo Morón. Lea este artículo ASI ERA EL FERROCARRIL A LOS HORNOS DE LADRILLOS