La ecorregión terrestre estepa patagónica (NT0805) o Desierto de la Patagonia, también conocido como la Estepa Patagónica, es una georregión ecológica terrestre situada en las sierras, mesetas y llanuras del sur de la Argentina. Se la incluye entre los pastizales, sabanas, y matorrales templados del neotrópico de la ecozona Neotropical. Worldwildlife.org Ecorregiones terrestres.
Es el desierto más grande de Argentina y el octavo desierto más grande del mundo por superficie, ocupando aproximadamente 673.000 kilómetros cuadrados. Se encuentra ubicado principalmente en Argentina y está delimitado por la Cordillera de los Andes al oeste y el Océano Atlántico al este, en la región de la Patagonia, en el sur de Argentina y en zonas de Chile. Hacia el norte, el desierto se transforma gradualmente en la Región de Cuyo y el monte. Las partes centrales de la estepa están dominadas por especies vegetales arbustivas y herbáceas, aunque hacia el oeste, donde las precipitaciones son mayores, los arbustos son reemplazados por pastizales.The Physical Geography of Patagonia and Tierra del Fuego. Andrea M. J. Coronato, Fernando Coronato, Elizabeth Mazzoni and Mirian Vazquez Topográficamente, los desiertos consisten en mesetas y macizos alternados, disectados por valles fluviales y cañones. Las partes más occidentales de la estepa albergan lagos de origen glaciar y se transforman gradualmente en montañas áridas o bosques templados fríos a lo largo de los valles.
Habitado por cazadores-recolectores desde tiempos prehispánicos, el desierto experimentó en el la migración de argentinos, galeses y otros pueblos europeos, transformándose de una zona fronteriza conflictiva en una parte integral de Argentina, siendo la cría de ganado bovino, ovino y equino las principales actividades de uso del suelo.
El Desierto de la Patagonia existe desde el Mioceno Medio (hace 14 a 12 millones de años) y se originó con el levantamiento de la Cordillera de los Andes hacia el oeste.
170px|thumb|left|La copetona común (Eudromia elegans) es una especie abundante en esta ecorregión.
Características generales y distribución de la Ecorregión terrestre estepa patagónica
170px|thumb|left|El sector septentrional de esta ecorregión. 170px|thumb|left|El zorro culpeo o colorado patagónico (Lycalopex culpaeus magellanicus) es un cánido común en esta ecorregión. 170px|thumb|right|El calafate (Berberis microphylla), es un arbusto característico de esta ecorregión. 170px|thumb|right|El huroncito patagónico (Lyncodon patagonicus), un mamífero característico de esta ecorregión. 170px|thumb|right|El cuis enano (Microcavia australis) es una especie abundante en esta ecorregión.
Esta ecorregión se encuentra en la Patagonia esteparia septentrional y central. En la Argentina se encuentra desde el sur de Mendoza, el centro del Neuquén, el centro y oeste del Río Negro, gran parte del Chubut y el norte y centro de Santa Cruz, llegando por el sur hasta el río Coyle en el sector austral de esa provincia.
Longitudinalmente comprende desde las costas del mar Argentino del océano Atlántico por el este hasta los bosques subantárticos que se encuentran en el pedemonte oriental de la cordillera de los Andes.
Hacia el sur limita con la Ecorregión terrestre pastizales patagónicos, mientras que hacia el noreste lo hace con la del monte de llanuras y mesetas. Una ancha franja de esta última se interpone entre el cuerpo principal de la ecorregión estepa patagónica y otra zona que suele ser incluida en ella: la península Valdés.
El ecosistema natural es una dilatada estepa arbustiva, con arbustos en general bajos, en forma de cojín, dejando mucho suelo desnudo enderredor. En las quebradas el arbustal es más denso y los ejemplares adquieren mayor porte. Son limitados los sectores plenamente herbáceos, estepas de coironales, gramíneas de hojas duras y punzantes.Olson, D. M., E. Dinerstein, E. D. Wikramanayake, Burgess N. D., Powell G. V. N., Underwood C. E., J. A. D'Amico, Itoua I., Strand H. E., Morrison J. C., Loucks C. J., Allnutt T. F., T. H. Ricketts, Kura Y., Lamoreux J. F., Wettengel W. W., P. Hedao and Kassem K. R. (2001). Terrestrial ecoregions of the world: A new map of life on Earth. BioScience 51.
En idioma galés, lengua de la colonización galesa en Argentina, la estepa se denomina Y Paith.
Características geográficas Relieve y suelos Los tipos de esta región ecológica incluye montañas y sierras bajas, mesetas y llanuras. Los suelos son variables pero generalmente son rocoso-arenosos, pobre en materiales finos y materia orgánica. También hay piedras grandes.
Clima y suelos
El clima va de templado a frío, siendo muy seco. Las nevadas invernales pueden ser severas; casi no hay ningún período libre de heladas. La temperatura disminuye con el aumento de la latitud, mientras que las lluvias, y en especial su rendimiento, aumentan hacia el sur y el oeste. Soplan durante todo el año fuertes vientos del cuadrante oeste.
Fauna La fauna del desierto de la Patagonia comprende el conjunto de especies animales que habitan la estepa patagónica. Se trata de un desierto frío, cuya biota se caracteriza por un número moderado de especies, una notable proporción de endemismos y diversas adaptaciones a la aridez, las bajas temperaturas y los vientos persistentes.
Marco ambiental El carácter árido de la región obedece fundamentalmente a la sombra orográfica que ejercen los Andes sobre los vientos húmedos del oeste provenientes del océano Pacífico, los cuales descargan la mayor parte de su humedad en la vertiente occidental de la cordillera. En consecuencia, las precipitaciones disminuyen marcadamente hacia el este y en buena parte de la meseta no superan los 200 mm anuales. El paisaje dominante está constituido por mesetas escalonadas, cañadones, bajos sin desagüe y lagunas temporarias, cubiertos por una vegetación de estepa arbustiva y herbácea de escasa cobertura.
Estas condiciones han modelado una fauna en la que predominan los animales cavícolas, los de hábitos crepusculares o nocturnos y aquellos capaces de obtener el agua necesaria a partir de su alimento.
Mamíferos
Grandes herbívoros y carnívoros El guanaco (Lama guanicoe) es el mayor herbívoro nativo de la estepa patagónica y constituye el elemento más representativo de su fauna. Vive en grupos familiares formados por un macho, varias hembras y sus crías, y en grupos de machos solteros; está adaptado a los pastizales abiertos y tolera largos períodos con escasa disponibilidad de agua.
Entre los carnívoros, el principal depredador es el puma (Puma concolor), cuya presa habitual en la región es el guanaco. Completan el gremio el zorro colorado (Lycalopex culpaeus), el zorro gris o chilla (Lycalopex griseus), el gato montés (Leopardus geoffroyi), el gato del pajonal (Leopardus colocolo), el hurón menor (Galictis cuja), el zorrino patagónico (Conepatus humboldtii) y el huroncito patagónico (Lyncodon patagonicus), este último uno de los mamíferos menos conocidos de la Argentina.
Roedores, marsupiales y xenartros La mara o liebre patagónica (Dolichotis patagonum), gran roedor de la familia Caviidae endémico de la Argentina, ocupa las estepas y los matorrales del norte y centro de la región. Forma parejas monógamas estables y sus crías se crían en madrigueras comunales. Otros roedores característicos son los tuco-tucos (género Ctenomys), de vida subterránea; el chinchillón (Lagidium spp.), habitante de roquedales; el cuis chico (Microcavia australis); la rata conejo (Reithrodon auritus) y diversos ratones cricétidos de los géneros Eligmodontia, Phyllotis y Akodon.
Entre los marsupiales se destaca la comadrejita patagónica (Lestodelphys halli), considerada el marsupial de distribución más austral, de hábitos marcadamente carnívoros y conocida a partir de un número reducido de ejemplares. Los xenartros están representados por el peludo (Chaetophractus villosus) y por el piche patagónico (Zaedyus pichiy), un pequeño armadillo que durante el invierno puede entrar en letargo, rasgo excepcional dentro de su grupo.
Aves La avifauna de la estepa incluye al choique o ñandú petiso (Rhea pennata), la mayor ave de la región, de hábitos terrestres y corredores, cuyo macho se encarga de la incubación y el cuidado de los pichones. Entre las tinamúes se cuentan la martineta copetona (Eudromia elegans) y la quiula patagónica (Tinamotis ingoufi).
Las rapaces más frecuentes son el águila mora (Geranoaetus melanoleucus), el aguilucho común (Geranoaetus polyosoma), el carancho (Caracara plancus) y el chimango (Milvago chimango), mientras que la lechucita vizcachera (Athene cunicularia) nidifica en cuevas excavadas en el suelo. En los barrancos de los valles fluviales nidifica en colonias el loro barranquero (Cyanoliseus patagonus).
Los humedales dispersos en la meseta, pese a su escasa superficie, albergan una avifauna acuática relevante, con el flamenco austral (Phoenicopterus chilensis), el cauquén común (Chloephaga picta), el chorlito ceniciento (Pluvianellus socialis) y el macá tobiano (Podiceps gallardoi), especie amenazada que se reproduce exclusivamente en lagunas de altura de la provincia de Santa Cruz.
Reptiles y anfibios La herpetofauna patagónica está dominada por los lagartos de la familia Liolaemidae, en particular por los géneros Liolaemus y Phymaturus. Los Phymaturus habitan exclusivamente en afloramientos rocosos, son vivíparos y principalmente herbívoros. Completan el conjunto los matuastos del género Diplolaemus, de la familia Leiosauridae, y el geco Homonota darwinii.
Entre los ofidios figuran la culebra patagónica (Philodryas patagoniensis) y la yarará ñata (Bothrops ammodytoides), serpiente venenosa de distribución notablemente austral. En el sector septentrional de la región se encuentra además la tortuga terrestre argentina (Chelonoidis chilensis).
Los anfibios son escasos y dependen de cuerpos de agua temporarios o permanentes. Entre ellos se destacan especies del género Pleurodema y la ranita de Laguna Blanca (Atelognathus patagonicus), endemismo de la provincia del Neuquén considerado amenazado.
Adaptaciones al medio árido Los animales del desierto patagónico presentan un conjunto de adaptaciones recurrentes. Muchos pequeños mamíferos, como los tuco-tucos y los armadillos, se refugian en galerías subterráneas, donde las oscilaciones térmicas son menores, y numerosos roedores obtienen gran parte del agua de su dieta vegetal. Entre los reptiles, la viviparidad es frecuente, característica que se interpreta como una respuesta a las bajas temperaturas y a las estaciones cálidas breves, que dificultan la incubación de huevos en el suelo.
Conservación Desde fines del siglo XIX, la introducción masiva del ganado ovino modificó profundamente los ecosistemas esteparios; el sobrepastoreo contribuyó a la degradación de la vegetación y a procesos de desertificación. A ello se sumaron la caza comercial del guanaco y del choique, la persecución de los carnívoros considerados perjudiciales para la ganadería y la introducción de especies exóticas como la liebre europea (Lepus europaeus). Varias especies de la región figuran entre la fauna amenazada de la Argentina.
Uso humano del suelo thumb|240px|Al igual que Rada Tilly, en el océano Atlántico, la mayoría de los asentamientos más grandes de la estepa se ubican a lo largo de la costa.