thumb|300px|El ministro de exteriores japonés Mamoru Shigemitsu firma el Acta de Rendición de Japón a bordo del USS Missouri, mientras el general Richard K. Sutherland observa, 2 de septiembre de 1945.
La rendición del Imperio Japonés durante la Segunda Guerra Mundial fue proclamada por el emperador Hirohito el 15 de agosto y ratificada el 2 de septiembre de 1945, concluyendo las hostilidades bélicas. A finales de julio de 1945, la Marina Imperial Japonesa (IJN) ya no podía realizar operaciones significativas y un asalto aliado a Japón era inminente. Junto con el Reino Unido y China, Estados Unidos exigió la rendición incondicional del ejército japonés en la Declaración de Potsdam el 26 de julio de 1945, el otro camino era la "aniquilación inmediata y absoluta". Aunque manifestaban públicamente su decisión de resistir hasta el último momento, los mandatarios japoneses (el Consejo Supremo para la Dirección de la Guerra, también denominado los "Seis Grandes") buscaban en secreto la mediación de la hasta entonces neutral Unión Soviética para alcanzar la paz con términos más propicios para Japón. Sin embargo, al tiempo que sostenían un diálogo diplomático con los japoneses para dar la impresión de posible mediación, los soviéticos planeaban en secreto atacar a las tropas japonesas en Manchuria, Corea, Sajalín del Sur y las Islas Kuriles, cumpliendo con compromisos previamente adquiridos con Estados Unidos y el Reino Unido en las Conferencias de Teherán y Yalta.
Este texto es uno de los más importantes en la historia universal ya que marca el final definitivo de la Segunda Guerra Mundial a nivel global y el inicio del establecimiento de orden internacional actual.
El 6 de agosto de 1945, a las 8:15 AM hora local, Estados Unidos realizó el primer ataque nuclear de la historia bombardeando con la llamada Little Boy a la ciudad japonesa de Hiroshima. Dieciséis horas más tarde, el presidente estadounidense Harry S. Truman reiteró su solicitud de rendición incondicional de Japón, advirtiendo de un inminente "diluvio de destrucción desde los cielos, inédito en este mundo". En la noche del 8 de agosto de 1945, alineándose con los acuerdos de Yalta pero contraviniendo el Pacto de Neutralidad Soviético-Japonés, la Unión Soviética le declaró guerra a Japón. Poco después, la madrugada del 9 de agosto, inició su invasión al vasallo japonés, Manchukuo. En horas posteriores, Estados Unidos lanzó una segunda bomba atómica, esta vez sobre Nagasaki. Tras estos hechos, el emperador Hirohito instó al Consejo Supremo para la Dirección de la Guerra a aceptar los términos establecidos por los Aliados en la Declaración de Potsdam. Luego de días adicionales de conversaciones y tras un intento de golpe de Estado, Hirohito pronunció un mensaje radial el 15 de agosto, notificando la rendición de Japón.
El 28 de agosto se inició la ocupación aliada de Japón bajo la supervisión del comandante supremo de las Potencias Aliadas. La ceremonia de rendición tuvo lugar el 2 de septiembre, a bordo del acorazado USS Missouri, donde se firmó el Instrumento de Rendición, marcando el cese definitivo de las hostilidades. Civiles y militares aliados conmemoraron el Día V-J, el fin de la contienda; no obstante, unidades y personal disperso del ejército japonés persistieron en resistir, algunos hasta la década de 1970. La influencia de los ataques atómicos en la rendición de Japón, y la ética de estas acciones, sigue siendo objeto de discusión. La situación de conflicto culminó oficialmente con la entrada en vigor del Tratado de San Francisco el 28 de abril de 1952. Cuatro años más tarde, Japón y la Unión Soviética suscribieron la Declaración Conjunta Soviético-Japonesa de 1956, poniendo término formal a su estado beligerante.
Resumen Tras la derrota de la Alemania el 9 de mayo de 1945 por los aliados y la Unión Soviética y la rendición del Imperio de Japón el 2 de septiembre de 1945 (tras la firma de la Declaración de Potsdam el 2 de agosto), la Segunda Guerra Mundial terminó. Era el final del período de la Guerra Mundial y el comienzo de la Guerra Fría en la historia del mundo.
El Imperio de Japón, que se estableció el 3 de enero de 1868 por la Restauración Meiji (Orden de la Restauración) se desplomó 77 años después del establecimiento. El estado que fue gobernado por Tenno "el Imperio de Japón" se disolvió, y el estado que se bajó la Constitución del Estado de Japón y la alianza EE. UU.-Japón "el Estado de Japón" fue establecido. La rendición en la Segunda Guerra Mundial fue uno de los principales puntos de inflexión en la historia de Japón, tales como el establecimiento de la Dinastía Tokugawa en 1603 y la Restauración Meiji en 1868.
Desde el punto de vista de la historia del mundo, la rendición de Japón en 1945 fue el acontecimiento que provocó el paso al sistema presidencial en el mundo. Fue el colapso final de las potencias del Eje que se caracteriza por la autocracia por una persona o un monarca, y la victoria del sistema presidencial (democracia) o un sistema de partido único (oligarquía). El movimiento republicano se produjo en tres ocasiones, la primera fue la Revolución de Xinhai en 1911, la segunda fue la rendición de Japón en 1945, la tercera fueron las Revoluciones de Europa del Este en 1989 que derrocó al régimen de partido único. Es digno de notar que la mayoría de los estados que se establecieron después de 1945 adoptaron el sistema presidencial.
Derrota inminente thumb|Desembarcos aliados durante las operaciones del Teatro del Pacífico, agosto de 1942 a agosto de 1945. Para 1945 los japoneses habían sufrido una cadena de derrotas consecutivas durante casi dos años, en el suroeste del Pacífico, la campaña de las Marianas, y la campaña de las Filipinas. En julio de 1944, tras la pérdida de Saipán, el general Hideki Tōjō fue sustituido como primer ministro por el general Kuniaki Koiso, que declaró que las Filipinas serían el escenario de la batalla decisiva.Frank, 90. Cuando los japoneses perdieron las Filipinas, Koiso fue sustituido por el almirante Kantarō Suzuki. Durante la primera mitad de 1945, los Aliados capturaron las islas cercanas de Iwo Jima y Okinawa. De hecho, Okinawa se convertiría en un punto de concentración y aprovisionamiento para la invasión de Japón.Skates, 158, 195
La campaña submarina de los Aliados y la colocación de minas en las aguas costeras japonesas habían prácticamente destruido la flota mercante japonesa. Japón, que tiene pocos recursos naturales, dependía de las materias primas importadas de Asia continental y del territorio conquistado en las Indias Orientales Neerlandesas, especialmente del petróleo.Frank, 87–88 La destrucción de la flota mercante japonesa, combinada con el bombardeo estratégico de la industria japonesa, habían hundido la economía de guerra de Japón. La producción de carbón, hierro, acero, caucho y otros suministros vitales solo eran una fracción de los niveles anteriores a la guerra.Frank, 81 Robert A. Pape "Why Japan Surrendered," International Security, Vol. 18, No. 2 (Fall 1993), 154–201.
thumb|El crucero de batalla reconstruido Haruna fue hundido en su amarre de la base naval de Kure el 24 de julio, durante una serie de bombardeos.
Como resultado de las pérdidas sufridas, en la práctica la Armada Imperial Japonesa había dejado de ser una fuerza combativa. Tras una serie de ataques al astillero japonés de Kure, los únicos navíos de guerra disponibles para el combate eran seis portaaviones, cuatro cruceros y un acorazado, ninguno de los cuales podía repostar combustible de forma adecuada. Aunque todavía estaban operativos 19 destructores y 38 submarinos, su uso estaba limitado por la falta de combustible.Feifer, 418Reynolds, 363
Enfrentados a la perspectiva de una invasión de las islas nacionales japonesas, empezando por Kyūshū, el diario de guerra del Cuartel General Imperial concluyó:Ya no podemos dirigir la guerra con alguna esperanza de éxito. El único plan que queda es que los cien millones de japoneses sacrifiquen sus vidas cargando contra el enemigo para hacerles perder la voluntad de combatir.Frank, 89, citando a Daikichi Irokawa, The Age of Hirohito. Nótese que Japón exageraba continuamente su población con una cifra de 100 millones, cuando el hecho es que el censo de 1944 arrojaba 72 millones.
En un intento final de detener los avances aliados, el Alto Mando Imperial japonés planeó una defensa completa de Kyūshū con nombre en clave Operación Ketsu-Go.Skates, 100–115 Este plan sería una desviación radical de los planes de "defensa en profundidad" utilizados en las invasiones de Peleliu, Iwo Jima y Okinawa. En cambio, todo se jugaría en las cabezas de playa; se enviarían más de 3.000 kamikazes para atacar los transportes anfibios antes de que pudieran desembarcar las tropas y el cargamento en la playa. Si esto no ahuyentaba a los Aliados, planeaban enviar a la playa otros 3.500 kamikazes junto con 5.000 lanchas suicidas Shin'yō y los destructores y submarinos restantes —"lo último de la flota operativa de la Armada". Si los Aliados conseguían superar esto y desembarcaban en Kyūshū, solo quedarían 3.000 aviones para defender las islas restantes, aunque Kyūshū sería "defendida hasta el final" a pesar de todo. Se excavaron una serie de cuevas cerca de Nagano. En caso de invasión por parte del ejército estas cuevas, llamadas Cuartel General Imperial subterráneo de Matsushiro, se utilizarían para dirigir la guerra y alojar al emperador y su familia.
Consejo Supremo de Guerra thumbnail|right|El gabinete de Suzuki en junio de 1945. Para 1945 la política japonesa estaba concentrada en el Consejo Supremo de Guerra, los famosos "Seis Grandes": el primer ministro, el ministro de Asuntos Exteriores, el ministro del Ejército, el ministro de la Armada, el jefe del Estado Mayor General del Ejército y el jefe del Estado Mayor General de la Armada. Tras la formación del gobierno de Suzuki en abril de 1945, los miembros del consejo eran:
Primer ministro: almirante Kantarō Suzuki Ministro de Asuntos Exteriores: Shigenori Tōgō Ministro del Ejército: general Korechika Anami Ministro de la Armada: almirante Mitsumasa Yonai Jefe del Estado Mayor General del Ejército: general Yoshijirō Umezu Jefe del Estado Mayor General de la Armada: almirante Koshirō Oikawa (más tarde sustituido por el almirante Soemu Toyoda)
Legalmente, el Ejército y la Armada tenían derecho a nominar (o negarse a nominar) a sus respectivos ministros. De este modo, podían impedir la formación de gobiernos no deseados, o por dimisión provocar el colapso de un gobierno existente.Frank, 86.Spector 33. El emperador Hirohito y el señor guardián del Sello Privado de Japón, Kōichi Kido, también estaban presentes en algunas de las reuniones del Consejo Supremo de Guerra de acuerdo a las órdenes del emperador.El papel exacto del emperador es materia de mucho debate histórico. Muchas de las pruebas clave fueron destruidas durante los días que transcurrieron entre la rendición de Japón y el comienzo de la ocupación aliada. Algunos afirman que Hirohito era una figura sin ningún poder, mientras que otros afirman que gobernaba activamente en la sombra. "Ninguna de estas posiciones polares es exacta", y la verdad parece estar en algún punto intermedio.—Frank, 87.
Divisiones dentro del gobierno japonés En su mayor parte, el gabinete de Suzuki estaba a favor de continuar con la guerra. Para los japoneses, la rendición era prácticamente inconcebible: Japón nunca había sido invadida o había perdido una guerra en sus 2000 años de historia.Alan Booth. Lost: Journeys Through a Vanishing Japan. Kodansha Globe, 1996, ISBN 1-56836-148-3. Página 67 Del resto, solo se sabía que Mitsumasa Yonai, el entonces ministro de la Armada, quería poner fin a la guerra prematuramente.Frank, 92 De acuerdo con el historiador Richard B. Frank: