El Santuario de la Virgen de Bendueños, también llamado de Nuestra Señora de Bendueños, es un lugar de culto de la Iglesia católica situado en la localidad de Bendueños (concejo de Lena), en la zona central de Asturias. Se encuentra camino del sur, hacia el puerto de Pajares por la N-630, a unos 5 km de Pola de Lena, por lo que fue una de las paradas más socorridas de los peregrinos que hacían el Camino de Santiago desde León pasando por Oviedo.
Se trata de un santuario de estilo gótico, fundado el año 905, cuando el 20 de enero de ese año el rey Alfonso III y la reina doña Jimena donaron una serie de monasterios a la Iglesia de Oviedo, entre ellos el de Bendueños. Sobre los cimientos del primitivo templo prerrománico se construyó una estructura que tiene parte del medievo tardío, y en el se construyó el actual santuario sobre los restos anteriores. Sobre este, a su vez, se añadieron diferentes compartimentos como la sacristía, altares colaterales, campanario, etc. Separada del santuario por pocos metros hacia el norte, frente al pórtico principal, está la «Casa de novenas», que habitaba un ermitaño cuidador del santuario y daba ayuda a los peregrinos. Se amplió de forma importante en el año 1741.
El santuario tuvo una de las primeras «cofradías sacerdotales», y en él se reunían los párrocos de lugares cercanos —y algunos lejanos—, para mejorar su vida humana, intelectual y moral, así como recibir el sacramento de la confesión, para lo que se construyó un altillo en la zona este que hacía las funciones de sala de reuniones y fue llamada la «Casa de la cofradía». El santuario estuvo muy ligado al monacato benedictino, pues había cinco de ellos en los alrededores del santuario, cuyos monjes y abades lo frecuentaban.
Ermita o santuario En el ambiente local y nacional existe una tendencia a magnificar las llamadas «ermitas menores» para convertirlas, de buena fe, en santuarios, cuando realmente no lo son. Para diferenciar, cosa no fácil, una ermita de un santuario, es necesario tener en cuenta lo que la Iglesia católica dice acerca del asunto. Concretamente, el Canon 1230 dice: Que, si bien no establece una rígida diferencia, da una pauta a seguir para denominar a estos centros de peregrinación de una forma u otra. Ambas condiciones se cumplen en este templo por lo que es considerado santuario.
Emplazamiento thumb|La joya del prerrománico asturiano, Santa Cristina de Lena, se encuentra muy próxima al Santuario de la Virgen de Bendueños.
El santuario se empezó a construir en el que era el inmenso concejo de Lena, ya que sus vertientes de «Lena de Suso» estaban situadas entre los ríos Pajares y Huerna, y la de «Lena de Yuso» alcanzaba desde Mieres hasta Agueria y Olloniego, por lo que era llamado el «Conceyón». En la actualidad es más pequeño. En 2010 el concejo de Lena contaba con unos 12 400 habitantes, 26 parroquias, 5 de ellas consagradas a la Virgen María, y un monumento de hierro colado de la Inmaculada Concepción, que data de 1904, costeado y construido por los vecinos de Carabanzo y situado en el «Cuitu Ramón», pico donde convergen los concejos de Aller, Mieres y Lena. En el concejo también hay diez ermitas marianas, lo que da una idea de la gran devoción de los «lenenses» a la Virgen María en cualquiera de sus muchas advocaciones. La joya del prerrománico asturiano, Santa Cristina de Lena, que es universalmente conocida por la belleza y esbeltez de sus formas arquitectónicas, se encuentra muy próxima al Santuario de la Virgen de Bendueños, lo que añade un aliciente más a la zona que rodea el santuario. Entre los personajes ilustres que han nacido en el concejo, especialmente en el ámbito eclesiástico, figura el que fuera obispo de Valladolid, Fernando Blanco Llorente, y que, junto con otras personas, representó a España en el Concilio Vaticano I que convocó el papa Pío IX en 1869. thumb|left|Plano de planta de la subida al santuario.
El santuario está situado en la embocadura del valle del río Huerna, en la vertiente orientada al norte y a una considerable altura sobre la que fue la antigua área de peaje de Campomanes de la autopista Ruta de la Plata —también conocida como «autopista del Huerna»—, que fue eliminada y trasladada a la zona de la cola del embalse de Barrios de Luna, en la provincia de León. El acceso en vehículo al santuario se hace por una carretera asfaltada, pero de gran pendiente, que parte de la N-630 a unos 2 km después de pasar el pueblo de Campomanes en dirección al puerto de Pajares, en un desvío que hay a la derecha de esta carretera, a la altura de La Barraca (La Frecha). A este empinado acceso se le ha dado tradicionalmente el nombre de «camino del milagro», si bien no está muy claro el origen y motivo de tal nombre. Una cruz de piedra y un cartel, situados a unos cientos de metros antes de llegar al santuario, invitan al peregrino a rezar una Salve a la Virgen de Bendueños. Pertenece a la parroquia de Herías, en el partido judicial y concejo de Lena, y como ya en la Edad Media era uno de los puntos situados en la Ruta Jacobea que, pasando por Oviedo, iba de León a Santiago de Compostela, su fama era tal entre los peregrinos que cantaban: thumb|Plano del perfil de subida al santuario.
El santuario también fue sede de la «cofradía sacerdotal» tan conocida por los sacerdotes y frailes de la zona de Asturias incluso de pueblos de la zona norte de León. Los datos de esta cofradía están tratados más ampliamente en el artículo Cofradía sacerdotal del Santuario de la Virgen de Bendueños.
Otra de las entradas de esa ruta era por Puerto Pinos, siguiendo por Telledo y San Antolín, teniendo un descanso casi obligado en Bendueños, pues el santuario disponía de una «casa de peregrinos», también llamada «casa de las novenas». thumb|left|Crucero de bienvenida.
Para los andariegos y senderistas que deseen visitar el santuario haciendo el camino a pie, es necesario saber que este recorrido tiene la designación «PR n.º AS-86», es ruta circular y discurre desde Campomanes por Malvedo donde dicen que se alojó el ingeniero francés Eiffel cuando se construyó el Puente de los Fierros, justo en el comienzo del puerto de Pajares, a Casorvida, Herías, Bendueños, pequeño pueblo que está al mismo nivel que el santuario del que lo separa un camino de unos 400 m, el Santuario, y finalmente, otra vez a Campomanes. Los datos más relevantes de esta ruta son: distancia, 10,56 km; dos a tres horas de duración; desnivel, 400 m; dificultad media, 3 (sobre 6). Se pueden observar los excepcionales paisajes de Peña Furá, muy soleado, y el más sombrío del Cantu la Cruz. Cuando se llega al Santuario de Bendueños aparecen las vistas del Alto del Teso y del valle del río Huerna, que son muy atractivas. Para ver el monasterio hay que pedir la llave en la última casa de la izquierda del camino, en el mismo pueblo de Bendueños y devolverla en el mismo lugar.
Para los cicloturistas esta subida representa uno de los «muros» cortos pero «duros» de Lena. Tiene una longitud de 3000 m y una ascensión de 274 m, lo que da una pendiente media del 9,13 %. La pendiente máxima es del 24 % durante 80 m y el coeficiente de dificultad APM de 122. Los últimos 500 m son descendentes y el piso es aceptable en todo el recorrido, incluso para bici de carretera. También puede accederse al santuario desde el pueblo de Sotiello, en el fondo del río Huerna, por un camino que solo es para subir a pie. Angosto y muy empinado en algunas zonas, resulta muy gratificante ver cómo se gana mucha cota en poco recorrido, apareciendo paisajes espectaculares, totalmente diferentes según la cota alcanzada.
Historia thumb|Vista exterior noroccidental.
La tradición oral dice que en este lugar estuvo situado un templo dedicado al dios Vindus, de origen galo, que fue latinizado como Apollo Vindonnus o Vindonnus a secas, pero la realidad es que los primeros datos documentados del santuario se remontan al año 905 ya que está citado en el «Liber Testamentorum» que se encuentra en el archivo de la catedral de Oviedo, fechado el 20 de enero de ese año, por el que el rey Alfonso III y la reina doña Jimena donaban una serie de monasterios, villas e iglesias a la Iglesia de Oviedo, entre ellos el Monasterio de San Clodio y la villa de Herías. El «Liber Testamentorum» dice literalmente: Inter fluminae Ornam et Lenam eclesiae Sanctae Mariae de Uendonios (iglesia de Santa María de Vendonios entre los ríos Huerna y Lena). Este documento cita también a la iglesia de Santa María de Castiello, la de Santa María de Campomanes y la de la villa de Herías entre otras más. Desde entonces empezaron a resonar en la historia de esta comarca lenense los acentos del fervor mariano al pronunciar las palabras eclesial Sanctae Mariae de Vendonios. thumb|left|Ventanas con una concha de peregrino labrada en piedra en la clave.
Parece probable que el santuario tuviese algún vínculo con el monacato de la zona de Lena, a lo que Juan Menéndez Pidal hizo la siguiente referencia: «Cinco monasterios, probablemente de la orden de san Benito, situados en diversos puntos de la comarca, indican otros tantos centros de población. Sus monjes, de igual modo que Fromistano en Oviedo y san Félix en Obona, a la vez que roturaban eriales, surcaban los límites de un poblado. San Pedro y san Pablo de Felgueras (hoy santa Cristina de Lena), santa María de Parana, san Claudio de Herías, san Eugenio de Moreda y santa Eulalia, eran los nombres de estos monasterios y, aunque no se conoce la fecha de su fundación, como a casi todos se menciona en documentos de principios del siglo X (año 905), es casi seguro que en el siglo IX ya existían».
Sobre el pueblo de Bendueños y su santuario está la Peñasca Xulives, antiguamente muy respetada porque creían que tenía una atracción especial, de origen sobrenatural, sobre los rayos en las tormentas. La ciencia se ha encargado de desmontar esta idea, pues la alta frecuencia de caída de rayos en esa zona, que es cierta, se debe a otros factores de tipo orográfico y geológico. Los vecinos de aquellos tiempos, en los momentos de grandes tormentas, acudían al santuario y, tocando las campanas, rezaban a los pies de la imagen de Santa Bárbara con la siguiente invocación: «detente nube, detente tú, que puede Dios más que tú». La relación entre los nombres de Vindonnus y Bendueños y la procedencia del segundo respecto del primero parece ser una forma de topónimo asturiano de origen indoeuropeo.
Estructura y arquitectura thumb|Interior del santuario.
La estructura del santuario parte de la época medieval, y posteriormente se le han ido añadiendo distintos elementos. La iglesia es de estilo gótico tardío, y también ha sufrido varias reformas, con un camarín o camerín consistente en un pequeño y rústico recinto añadido que tiene pinturas del . La imagen de la Virgen María, que data de la misma época que el santuario, lleva una corona de plata y un manto rojo, si bien en la actualidad los cofrades y vecinos han sufragado otros mantos de diferentes colores. En 1988, tanto el santuario como su entorno fueron restaurados, también las imágenes de la Virgen y de Santa Bárbara, así como el retablo.
Primeros datos
No se sabe con certeza si el santuario existente conserva algún elemento de aquella iglesia prerrománica. Algunos historiadores afirman que la portada románica y los capiteles de la iglesia de san Antolín de Sotiello proceden de aquella primitiva iglesia de Bendueños. Otros afirman que estos elementos arquitectónicos proceden de un edificio situado en la aldea de Alcedo de los Caballeros, próxima a Bendueños y totalmente desierta en la actualidad, donde la Orden de los Caballeros Templarios —fundada en 1118 y cuya misión era custodiar y ayudar a los peregrinos— tenía un edificio. Según esta hipótesis, la iglesia de Bendueños podría haber sido un lugar para descanso y oración de los peregrinos que se dirigían hacia la catedral de San Salvador de Oviedo y realizaban el Camino de Santiago.