thumb|250px|Diploma de dotación del Cid a la catedral de Valencia. En la línea 16 del texto aparece, subrayada, la datación: «LXXXXº VIIIº post millesimum», es decir, 1098 (Menéndez Pidal [1918:3]). Por otros datos internos se precisaría su fecha después del 24 de junio de 1098. En las líneas 34-35 del documento, penúltima y última del cuerpo del texto, aparece el autógrafo de Rodrigo Díaz: «ego ruderico, simul cum coniuge mea, afirmo oc quod superius scriptum est».Véase Ramón Menéndez Pidal, «Autógrafos inéditos del Cid y de Jimena en dos diplomas de 1098 y 1101», Revista de Filología Española, t. 5 (1918), Madrid, Sucesores de Hernando, 1918. Copia digital Valladolid, Junta de Castilla y León. Consejería de Cultura y Turismo. Dirección General de Promociones e Instituciones Culturales, 2009-2010. Original en Archivo de la Catedral de Salamanca, caja 43, legajo 2, n.º 72. Menéndez Pidal realiza la transcripción paleográfica en la pág. 11 y ss. del art. cit. Véase también Alberto Montaner Frutos y Ángel Escobar, «El Carmen Campidoctoris y la materia cidiana», en Carmen Campidoctoris o Poema latino del Campeador, Madrid, Sociedad Estatal España Nuevo Milenio, 2001, pág. 73 [lam.]. ISBN 978-84-95486-20-2 y los artículos de Alberto Montaner Frutos, «Rodrigo el Campeador como princeps en los siglos y » y Georges Martin «El primer testimonio cristiano sobre la toma de Valencia (1098)», en el número monográfico «Rodericus Campidoctor» de la revista electrónica e-Spania, n.º 10 (diciembre de 2010). Puesto en línea el 22 enero de 2011. URL <http://e-spania.revues.org/19945> Consultado el 28 de noviembre de 2011. Texto completo (edición del texto latino) en José Luis Martín Martín et al., Documentos de los Archivos Catedralicio y Diocesano de Salamanca (siglos -), Salamanca, Universidad, 1977, doc. 1, p. 79-81.

Rodrigo Díaz de Vivar (¿Vivar?,Los documentos contemporáneos a Rodrigo Díaz no dicen nada acerca de que el Cid naciera en Vivar. Tampoco lo hacen las fuentes cidianas del (Historia Roderici, Carmen Campidoctoris ni el Linage de Rodric Didaz). La fuente más antigua que relaciona al Campeador con Vivar como el solar principal de sus propiedades y otorga al héroe el epíteto «el de Bivar» es, con toda probabilidad, el Cantar de mio Cid, compuesto hacia 1200. Véase Alberto Montaner Frutos, «Ficción y falsificación en el cartulario cidiano», Carlos Heusch y Georges Martin (dir.), Cahiers D'études Hispaniques Médiévales: Réécriture et falsification dans l'espagne médiévale, n.° 29 (2006), Lyon, ENS (École normale supérieure Lettres et Sciences humaines), 2006, pág. 339.—ISBN 978-2-84788-097-7. Véase también Fletcher (2007:111) y Peña Pérez (2009:46-47). c. 1048La propuesta de fecha más temprana para el nacimiento de Rodrigo Díaz la planteó Menéndez Pidal situándola alrededor de 1043 (entre 1041 y 1047) en «Año y lugar del nacimiento del Cid» (Boletín de la Real Academia de la Historia, t. 89, 1926, págs. 8-9) y posteriormente en La España del Cid (1929, t. II, págs. 684-685), mientras que la más tardía fue postulada por Antonio Ubieto Arteta en el entorno de 1054 (de 1051 a 1057) en El «Cantar de mio Cid» y algunos problemas históricos (Valencia, [Anubar antes art. en Lizargas, IV, 1972], 1973, pág. 177); aunque en 2011 Montaner Frutos concluyó que lo más adecuado sería situarla entre 1045 y 1049. Fletcher aceptó como más probable la de 1043 de Menéndez Pidal, pero indicando que incluso podría retrasarse hasta 1047; Martínez Diez señaló como más probable el año de 1048, y en todo caso no más tarde de 1050, posición que Peña Pérez considera una razonable postura intermedia. Véase Fletcher (2007:111), Martínez Diez (1999:32), Montaner Frutos (2011b:259-260) y Peña Pérez (2009:45).-Valencia, 1099), también conocido como el Cid Campeador, fue un líder militar que llegó a dominar al frente de su propia mesnada el Levante de la península ibérica a finales del siglo como señorío, de forma autónoma respecto de la autoridad de rey alguno. Consiguió conquistar Valencia y estableció en esta ciudad un señorío independiente desde el 18 de junio de 1094Alberto Montaner Frutos, «La fecha exacta de la rendición de Valencia», en Montaner Frutos y Boix Jovaní (2005:285-287). hasta su muerte; su esposa, Jimena Díaz, lo heredó y mantuvo hasta 1102, cuando pasó de nuevo a dominio musulmán.

Su origen familiar es discutido en varias teorías. Fue abuelo del rey García Ramírez de Pamplona, primogénito de su hija Cristina.

Pese a su leyenda posterior como héroe de Castilla o cruzado en favor de la Reconquista, a lo largo de su vida se puso a las órdenes de diferentes caudillos, tanto cristianos como musulmanes, luchando realmente como su propio amo y por su propio beneficio, por lo que el retrato que de él hacen algunos autores es similar al de un mercenario, un soldado profesional, que presta sus servicios a cambio de una paga.

Se trata de una figura histórica y legendaria de la Reconquista, cuya vida inspiró el más importante cantar de gesta de la literatura española, el Cantar de mio Cid. Ha pasado a la posteridad como «el Campeador» (‘experto en batallas campales’) o «el Cid» (del árabe dialectal سيد sīdi, ‘señor’).

Etimología: «Cid» y «Campeador» Por el cognomento de «Campeador» fue conocido en vida, pues se atestigua en 1098, en un documento firmado por el propio Rodrigo Díaz, mediante la expresión latinizada «ego Rudericus Campidoctor».Menéndez Pidal (1918:12); imagen digitalizada n.º 20. Línea 16 del documento original. Por su parte las fuentes árabes del y principios del lo llaman الكنبيطور «alkanbīṭūr» o القنبيطور «alqanbīṭūr»,Alberto Montaner Frutos, «Introducción» al número Rodericus Campidoctor: literatura latina y materia cidiana temprana de e-Spania [en línea], n.º 10, diciembre de 2010, consultado el 25 de noviembre de 2012. URL <http://e-spania.revues.org/20040>; DOI 10.4000/e-spania.20040 o quizá (teniendo en cuenta la forma romance) Rudriq o Ludriq al-Kanbiyatur o al-Qanbiyatur (‘Rodrigo el Campeador’).María Jesús Viguera Molins, «El Cid en las fuentes árabes», en César Hernández Alonso (coord.), Actas del Congreso Internacional el Cid, Poema e Historia (12-16 de julio de 1999), Ayuntamiento de Burgos, 2000, págs. 55-92. ISBN 978-84-87876-41-7

El sobrenombre de «Cid» (que se aplicó también a otros caudillos cristianos), aunque se conjetura que ya pudieron usarlo como tratamiento honorífico y de respeto sus coetáneos zaragozanos (por sus victorias al servicio del rey de la taifa de Zaragoza entre 1081 y 1086)Afif Turk, El Reino de Zaragoza en el de Cristo (V de la Hégira), Madrid, Instituto Egipcio de Estudios Islámicos, 1978, pág. 144. ISBN 978-84-600-1064-7 o —más probablemente— valencianos, tras la conquista de esta capital en 1094,El tratamiento honorífico «Cid» proviene del árabe andalusí «síd», y este a su vez del árabe «sayyid» (‘señor’). «Mio Cid» es la forma románica hibridada que adapta la fórmula de respeto «sídi» (‘mi señor’) del dialecto árabe de al-Ándalus, con anteposición del posesivo diptongado (y seguramentemente átono) románico, y que se aplicó también a potestades cristianas. Podrían haberlo usado sus vasallos, tanto cristianos como judíos y musulmanes. Sin embargo, no está documentada esa denominación para el Rodrigo Díaz histórico, ni en fuentes latinas ni en árabes contemporáneas. Cfr. Montaner Frutos (2011b:269 y 633-634) aparece por vez primera (como «Meo Çidi») en el Poema de Almería, compuesto entre 1147 y 1149.Ian Michael, en la conferencia pronunciada en la Biblioteca Nacional de España, el 17 de mayo de 2007, titulada La imagen del Cid en la historia, la literatura y la leyenda, señala cómo Rodrigo Díaz es comparado a los héroes de la materia troyana en el Carmen Campidoctoris y a los del ciclo carolingio en el Poema de Almería al menos desde el :

En cuanto a la combinación «Cid Campeador», se documenta hacia 1200 en el navarro-aragonés Linaje de Rodrigo Díaz que forma parte del Liber regum (bajo la fórmula «mio Cit el Campiador»), y en el Cantar de mio Cid («mio Cid el Campeador», entre otras variantes).En el Linaje de Rodrigo Díaz el tratamiento de «mio Cid» ya se ha convertido en apelativo, casi con carácter oficial, con el fin de legitimar la monarquía Navarra (como señala Georges Martin ) con un ancestro tan honroso como el Campeador, puesto que el rey de Pamplona García Ramírez el Restaurador era hijo de Cristina Rodríguez (la hija del caballero castellano), y por tanto nieto del Cid. Véase Montaner Frutos (2011b:297-298 y n. 36). La combinación «Cid» y «Campeador» se registra en el Cantar con diversas variantes, de las que la más frecuente es «mio Cid el Campeador» —concordante con la del Liber regum—, con treinta y cuatro ocurrencias (ed. cit. de Montaner (2011b), vv. 329, 1373, 1846, 1898, 1985, 2065, 2073, 2113, 2122, 2183, 2308, 2516, 2827, 2966, 2987, 2991, 3011, 3015, 3025, 3033, 3093, 3143, 3019, 3333, 3398, 3402, 3424, 3440, 3453, 3598, 3701, 3704, 3726 y 3729); «Cid Campeador» aparece en veinticuatro ocasiones (vv. 889, 1164, 1347, 1663, 1669, 2027, 2049, 2361b, 2543, 2559, 2593, 2658, 2665, 2718, 2742, 2753, 2765, 2943, 3164, 3210, 3215, 3230, 3431 y 3492). Otras formas son «el Campeador mio Cid» (v. 565), «¡Yo só Ruy Díaz, el Cid Campeador!» (v. 721), «mio Cid el buen Campeador» (v. 1931) o «Mio Cid Ruy Díaz el Campeador» (v. 2433).

Biografía Nacimiento Nació a mediados del . Las distintas propuestas dignas de estudio han oscilado entre 1041 (Menéndez Pidal) y 1057 (Ubieto Arteta), aunque actualmente cuenta con más partidarios una fecha situada entre 1045 y 1050; según Martínez Díez lo más probable es que naciera en 1048.

Su lugar de nacimiento está firmemente señalado por la tradición en Vivar del Cid, a 10 km de Burgos, aunque se carece de fuentes contemporáneas a Rodrigo que lo corroboren, puesto que la asociación de Vivar con el Cid se documenta por vez primera c. 1200 en el Cantar de mio Cid Peña Pérez (2009:46-47). Así, en el verso 295 del Cantar de mio Cid, aparece la expresión «mio Cid el de Bivar». y la primera mención expresa de que el Cid nació en Vivar data del y se encuentra en el cantar de las Mocedades de Rodrigo.Montaner Frutos, «Ficción y falsificación en el cartulario cidiano», 2006, pág. 341 y nota 40.

Genealogía

Menéndez Pidal, en su obra La España del Cid (1929), en una línea de pensamiento neotradicionalista, que se basa en la veracidad intrínseca de la literatura folclórica de cantares de gesta y romances, buscó a un Cid de orígenes castellanos y humildes dentro de los infanzones, lo que cuadraba con su pensamiento de que el Cantar de mio Cid contenía una esencial historicidad. El poeta del Cantar diseña a su héroe como un caballero de baja hidalguía que asciende en la escala social hasta emparentar con monarquías, en oposición constante a los arraigados intereses de la nobleza terrateniente de León. Esta tesis tradicionalista fue seguida también por Gonzalo Martínez Diez, quien ve en el padre del Cid a un «capitán de frontera» de poco relieve cuando señala «la ausencia total de Diego Laínez en todos los documentos otorgados por el rey Fernando I nos confirma que el infanzón de Vivar no figuró en ningún momento entre los primeros magnates del reino».Martínez Diez (1999:49).