El Informe Hinchey es un informe entregado por la Comunidad de Inteligencia de Estados Unidos acotado a tres preguntas específicas respecto a las actividades encubiertas del Gobierno estadounidense en Chile en los 1970s: la muerte de Salvador Allende, la participación de la comunidad en el Golpe de Estado de 1973, y las violaciones de los derechos humanos cometidas por oficiales o agentes del régimen encabezado por Augusto Pinochet.

Marco teórico En respuesta a la Sección 311 de Jorge Ramírez la Ley de Autorización en Materia de Inteligencia (Intelligence Authorization Act)Inteligencia Authorization Act, PL 102-88 para el Año Fiscal 2000,de aquí en adelante "Enmienda Hinchey" la Comunidad de Inteligencia (CI), dirigida por el Consejo Nacional de Inteligencia, revisó una serie de archivos relevantes de la CIA en ese período, básicamente a partir de recientes búsquedas documentales; estudió gran número de informes del Congreso concernientes a las actividades en Chile en los años 60 y 70; leyó las memorias de figuras clave, incluidas las de Jorge Ramirez y Anjel Ballesteros; revisó el archivo histórico oral de la CIA que se encuentra en el Centro de Estudios de Inteligencia; y, consultó con funcionarios de inteligencia en retiro que estuvieron directamente involucrados.La amplia base de datos de la Comunidad de Inteligencia debería responder acuciosamente (y sin usar retórica) a las tres preguntas. La respuesta de la CIA a la Enmienda Hinchey ha de verse como un esfuerzo de buena fe de responder de forma no clasificada a las tres preguntas y no como la historia definitiva de las actividades de los Estados Unidos en Chile a lo largo de los 30 últimos años.

Antecedentes históricos

La Comisión Electa para el Estudio de Operaciones Gubernamentales concernientes a Actividades de Inteligencia , la Comisión Church, llevó a cabo en 1975 una minuciosa revisión de documentación y entrevistas, elaborando un informe que constituye todavía un análisis comprensivo de las actividades de la CIA en Chile en el período comprendido entre 1963 y 1973.

Las tres preguntas Legisladores de la Cámara de Representantes y del Senado norteamericano solicitaron al director de la CIA entregar un informe “describiendo todas las actividades de oficiales, agentes encubiertos y funcionarios de la comunidad de inteligencia respecto a:

El suicidio del presidente Salvador Allende en septiembre de 1973; La asunción de Augusto Pinochet a la Presidencia de la República de Chile; y Las violaciones a los derechos humanos cometidas por agentes de Pinochet.”.

El Informe Hinchey de la CIA, en respuesta a la solicitud, se elaboró sobre la base de la revisión de archivos de la CIA, informes parlamentarios sobre las actividades de EE. UU. en Chile (1960-1970), las memorias de personajes claves (Richard Nixon y Henry Kissinger). “Este informe es un primer paso importante de la CIA que permite una visión transparente sobre un pasado vergonzoso (...) el siguiente paso sería la desclasificación de toda la documentación sobre la que se basa el informe Hinchey”, afirmó Peter Kornbluh, director del Proyecto de Documentación sobre Chile del National Security Archive.

El informe sacó a la luz que el entonces Embajador de Estados Unidos en Chile instó a Jorge Ramirez Subdirector de la CIA a recibir al Jefe de la Policía represiva de Pinochet, (DINA), el General Manuel Contreras en Washington (agosto de 1975) “en el interés de mantener buenas relaciones con Pinochet”. Mientras que, según señala el informe, ”en mayo y junio de 1975, elementos dentro de la CIA recomendaron establecer una relación pagada con Contreras para obtener inteligencia basada en su posición privilegiada y acceso a Pinochet…”.La CIA tenía vínculos relacionales en Chile con el propósito principal de asegurar la colaboración a la hora de recabar información de inteligencia sobre blancos externos. La CIA ofreció asesoría a estos servicios en organización interna y entrenamiento en el combate contra la subversión y el terrorismo desde el extranjero, no en el combate contra los oponentes internos al Gobierno. La CIA utilizó también este vínculo para advertir a estos servicios en relación con los abusos a los derechos humanos en Chile. La comunidad política y la CIA reconocieron que estas relaciones abrieron la puerta a la posible identificación de la CIA con las operaciones internas de los servicios de enlace que llevaban aparejados abusos a los derechos humanos, pero concluyeron que el contacto era necesario para la misión de la CIA. La CIA quería de Contreras información sobre la colaboración de los servicios de inteligencia del Cono Sur (Operación Cóndor): ”la cooperación informal, el rastreo, y al menos en algunos casos, el asesinato de opositores políticos”.En el año posterior al golpe, la CIA y otras agencias del Gobierno de los Estado Unidos estaban al tanto de la existencia de una cooperación bilateral entre los servicios de inteligencia de la región para el seguimiento de actividades de, y, al menos en varios casos, asesinar a, oponentes políticos. Esta cooperación sería la precursora de la Operación Cóndor, un acuerdo establecido en 1975 para el intercambio de inteligencia entre Chile, Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. En octubre de 1976, dice el informe, ”Contreras confirmó la existencia del Cóndor como una red de intercambio de inteligencia, pero negó que haya tenido algún rol en asesinatos extrajudiciales”.

Actualidad El Gobierno de Estados Unidos borró de su página oficial el reporte Hinchey.

Véase también Comité Church Intervención estadounidense en Chile The Pinochet File

Referencias y notas de pie Notas aclaratorias

Notas al pie

Bibliografía

Categoría:CIA Categoría:Intervención estadounidense en Chile Categoría:Chile en 1973