La batalla de Francia —también conocida como la caída de Francia— u ofensiva alemana del oeste de Europa fue la invasión por parte de la Alemania nazi a Francia, Bélgica, los Países Bajos y Luxemburgo, en el marco de la Segunda Guerra Mundial. Francia había declarado la guerra a Alemania el 3 de septiembre de 1939, luego de que esta última invadiera Polonia. A comienzos de septiembre de 1939, Francia lanzó la fallida ofensiva del Sarre, y para mediados de octubre las tropas francesas habían vuelto a sus posiciones originales. Alemania abrió fuego el 10 de mayo de 1940 y, al cabo de solo seis semanas, derrotó a las fuerzas aliadas y conquistó Francia, Bélgica, Luxemburgo y los Países Bajos, terminando con las operaciones terrestres en el frente occidental hasta los desembarcos aliados en Normandía, el 6 de junio de 1944. Italia entró en la guerra el 10 de junio de 1940 e invadió Francia desde los Alpes.
En el plan Amarillo (Fall Gelb), las unidades acorazadas alemanas avanzaron por sorpresa en las Ardenas y a lo largo del valle del Somme, aislando y cercando a las unidades aliadas que habían avanzado hasta Bélgica para hacer frente a la invasión esperada por ese territorio. Cuando las fuerzas británicas, belgas y francesas fueron empujadas hacia el mar por la bien organizada operación alemana, la Fuerza Expedicionaria Británica (BEF) y varias divisiones francesas fueron evacuadas de la playa de Dunkerque en la Operación Dínamo.
El 5 de junio, las fuerzas alemanas lanzaron plan Rojo (Fall Rot). Las sesenta divisiones francesas y dos británicas restantes opusieron una tenaz resistencia, pero fueron vencidas por la superioridad aérea y movilidad acorazada tudescas. Los carros de la Wehrmacht flanquearon la línea Maginot e hicieron enormes avances en territorio francés, ocupando París sin oposición el 14 de junio. Tras el colapso del ejército y el escape del gobierno galo, los comandantes alemanes se reunieron con funcionarios franceses el 18 de junio para negociar el fin de las hostilidades.
El 22 de junio ambos países firmaron un segundo armisticio en Compiègne. El gobierno de Vichy, encabezado por el mariscal Philippe Pétain, se convirtió en sucesor legal de la Tercera República Francesa, y Alemania ocupó toda las costas septentrional y occidental de Francia, así como el interior de las mismas. Italia se reservó una pequeña zona de ocupación en el sureste y el régimen de Vichy, por su parte, retuvo el territorio no ocupado en el sur, conocido como la «zona libre». En noviembre de 1942, las tropas alemanas e italianas ocuparon la «zona libre» con la Operación Anton y esta permaneció en manos del Eje hasta el desembarco de los aliados en 1944.
Antecedentes
Línea Maginot
Durante la década de 1930, Francia construyó una línea de fortificaciones a lo largo de la frontera con Alemania conocida como «línea Maginot», con el objeto de economizar la mano de obra y evitar una invasión alemana por su frontera con Francia obligando a sus fuerzas a concentrarse en Bélgica, donde se encontrarían con las mejores divisiones del Ejército Francés. Dado que la guerra tendría lugar fuera del territorio francés, se evitaría una destrucción como la ocurrida durante la Primera Guerra Mundial. La sección principal de la línea Maginot abarcaba desde la frontera con Suiza hasta Montmedy; se pensaba que las colinas y bosques de la región de las Ardenas ofrecían suficiente cobertura al norte. El General Philippe Pétain declaró que las Ardenas serían «impenetrables» en la medida en que se tomaran «medidas especiales» para destruir a una fuerza invasora mientras esta emergía de los bosques mediante un movimiento de pinza. El comandante en jefe de las fuerzas francesas, general Maurice Gamelin también consideraba que la zona se encontraba a salvo de un ataque, remarcando que «nunca favorecía operaciones a gran escala». Los juegos de guerra celebrados en 1938, sobre la premisa de un hipotético ataque alemán a través de las Ardenas, dejaron en el ejército la impresión de que el área era en buena medida impenetrable y que esto, sumado al obstáculo representado por el río Meuse, daría tiempo suficiente a los franceses para enviar tropas y poder hacer frente a un ataque.
Invasión alemana de Polonia En 1939, Francia y el Reino Unido ofrecieron apoyar militarmente a Polonia en caso de una invasión alemana. Al alba del 1 de septiembre, la Wehrmacht emprendió la ofensiva. Francia e Inglaterra declararon la guerra a Alemania el 3 de septiembre, luego de que Hitler no respondiera al ultimátum emitido por ambos países. Citado en el Libro Azul Británico. Tras esto, siguieron las declaraciones de guerra de Australia (3 de septiembre), Nueva Zelanda (3 de septiembre), Sudáfrica (6 de septiembre) y Canadá (10 de septiembre). Si bien los compromisos británicos y franceses hacia Polonia fueron cumplidos a nivel político, los Aliados no estaban en posición de otorgar una adecuada asistencia militar a los polacos en un período razonable. Además, aún de haber sido factible una intervención militar aliada, esta traía aparejado el riesgo de la entrada de la Unión Soviética en defensa de Alemania en virtud del recientemente firmado Pacto Ribbentrop-Mólotov entre ambos países y la invasión soviética del este de Polonia. A causa de esto, los Aliados optaron por planear una estrategia a largo plazo y se movilizaron para realizar operaciones terrestres defensivas contra Alemania, al tiempo que se impuso un bloqueo comercial y se aceleró el rearme de preguerra, en preparación para una eventual invasión a Alemania.
Guerra de broma
El 7 de septiembre, en cumplimiento de la alianza con Polonia, Francia emprendió la ofensiva del Sarre con un avance desde la línea Maginot y penetrando cinco kilómetros en el Sarre. Francia había movilizado 98 divisiones (70 de las cuales eran de reserva o guarniciones de los fuertes) y 2500 carros de combate contra una fuerza alemana compuesta solamente por 43 divisiones (32 de reserva) y carente de carros de combate. Los franceses avanzaron hasta la Línea Siegfried, en aquel entonces débilmente defendida. El 17 de septiembre, Gamelin ordenó la retirada, y el último soldado francés abandonó el territorio alemán el 17 de octubre. Tras esta ofensiva, siguió un período de relativa paz conocido como Guerra de broma entre ambos beligerantes. Los galos se replegaron detrás de la línea Maginot y prepararon junto con los ingleses una línea defensiva a lo largo de la frontera entre Francia y Bélgica, que se había declarado neutral, comprometiendo así la eficacia de la defensa aliada. La situación en Londres y París era de confianza en la derrota alemana, si bien las rápidas victorias del Eje en Polonia y Noruega empezaron a poner nerviosos a los Aliados. Hitler, por su parte, había esperado que tanto Francia como Inglaterra consintieran la ocupación de Polonia y buscaran la paz. El 6 de octubre extendió una oferta a ambas potencias.
En previsión de que los británicos tratasen de bloquear el suministro de hierro sueco —como ya había hecho la Marina Real británica durante la Primera Guerra Mundial— Hitler invadió las neutrales Noruega y Dinamarca, preparando a la vez el camino para su ofensiva en el oeste.
Estrategia aliada Plan Escaut
La estrategia militar francesa quedó establecida el 3 de septiembre de 1939 luego de tomarse en consideración los análisis sobre la geografía, recursos y mano de obra disponible. El Ejército Francés defendería el flanco derecho y penetraría en Bélgica por la izquierda para tener una posición más allá de la frontera nacional. La profundidad de dicho avance dependió del devenir de la situación, que ya se veía complicada luego de que Bélgica rompiera el Acuerdo Franco-Belga de 1920, firmado tras la remilitarización de Renania por parte de Alemania en 1936. Como Estado neutral, Bruselas se mostraba reacia a cooperar abiertamente con Francia, aunque les proveyeron de información respecto de las defensas belgas. Para mayo de 1940, ambos países conocían la naturaleza de los planes para la defensa del otro, pero no se habían coordinado para hacer frente a una ofensiva tudesca hacia el oeste, a través de Luxemburgo y el este de Bélgica. París esperaba que Alemania violara primero la neutralidad belga, otorgando un pretexto para la intervención francesa o induciendo a los belgas a solicitar apoyo de París ante una invasión inminente. Buena parte de las fuerzas móviles francesas estaban reunidas en la frontera con Bélgica, listas para retrasar lo más posible a los alemanes.
Si Bélgica pedía ayuda a Francia tempranamente, las tropas galas podrían movilizarse hacia la frontera germano-belga, aunque, de no ocurrir esto, existían tres posibles líneas defensivas más atrás. Una primera línea desde Givet a Namur, a través de Gembloux, Wavre, Lovaina y a lo largo del río Dyle hasta Amberes, que con era la más corta de las tres. Una segunda posibilidad existía desde la frontera francesa hasta Condé, Tournai, a lo largo del Escaut (Scheldt) hasta Ghent y desde allí hasta Zeebrugge, en la costa del Mar del Norte, y posiblemente siguiendo el Escaut hasta Amberes. Este sería el Plan Escaut o Plan E. La tercera posibilidad comprendía las fortificaciones de la frontera francesa desde Luxemburgo hasta Dunkerque.
Durante las primeras dos semanas de la guerra, Gamelin se inclinaba por el Plan E, en virtud del ejemplo del rápido avance alemán en Polonia. Gamelin y otros comandantes franceses se mostraban escépticos respecto de la rapidez con la que podrían avanzar las tropas francesas antes de la llegada de la Wehrmacht. A finales de septiembre, Gamelin emitió una directiva al Général d'armée Gaston Billotte, comandante del I Grupo de Ejércitos:
Con esto, autorizaba al I Grupo de Ejércitos a ingresar a Bélgica y desplegarse a lo largo del Escaut de acuerdo al Plan E. El 24 de octubre, Gamelin dispuso que un avance más allá del Escaut solo sería posible si las tropas francesas se movilizaban lo suficientemente rápido como para detener a los alemanes.
Plan Dyle
Hacia fines de 1939, Bélgica había mejorado sus defensas en el canal Alberto y aumentado la preparación del ejército. Gamelin y el Grand Quartier Général (GQG, alto mando ad hoc del ejército francés en tiempos de guerra) comenzaron a contemplar la posibilidad de avanzar más allá del Escaut. Para noviembre, el GQG determinó la viabilidad de una nueva línea de defensa a lo largo del curso del río Dyle, pese al escepticismo del general Alphonse Georges, comandante del Frente Noreste, respecto de la posibilidad de llegar al mismo antes que los alemanes. Gran Bretaña mantenía una actitud ambivalente sobre avanzar dentro de Bélgica, pero Gamelin convenció a los británicos y el Plan Dyle fue adoptado el 9 de noviembre. El día 17, el Consejo Supremo de Guerra Anglo-Francés consideró esencial la ocupación de la Línea del Dyle y, ese mismo día, Gamelin emitió una directiva estableciendo una línea desde Givet a Namur, Gembloux, Wavre, Louvain y Amberes. Durante los siguientes cuatro meses, los ejércitos neerlandés y belga se abocaron al fortalecimiento de sus defensas, la BEF fue expandida y el ejército francés recibió más equipamiento y entrenamiento. Gamelin también consideró un movimiento hacia la ciudad neerlandesa de Breda. Si los Aliados lograban impedir que Breda cayera en manos de los alemanes, las diez divisiones del ejército neerlandés se unirían a las otras formaciones aliadas, se aumentaría el control sobre el mar del Norte y se privaría a Alemania de bases desde las cuales atacar a Gran Bretaña.
Para mayo de 1940, el I Grupo de Ejércitos tenía a su cargo la defensa de Francia desde la costa del canal de la Mancha hasta el límite occidental de la línea Maginot. El VII Ejército (Henri Giraud), la BEF (Lord Gort), y los I y IXEjércitos (Georges Maurice Jean Blanchard y André Corap, respectivamente) estaban listos para avanzar hacia la Línea Dyle, girando sobre el IIEjército ubicado más al sur.