thumb|Mapa de la Argentina con todos los territorios reconocidos por su Gobierno como propios.
El irredentismo argentino (o el concepto de Gran Argentina) refiere a la idea que en círculos nacionalistas de Argentina se tiene o ha tenido respecto de la presunción de que el país ha perdido la soberanía sobre territorios que fueron parte del Virreinato del Río de la Plata y que hoy pertenecen a Brasil, Bolivia, Uruguay, Paraguay, Chile, que están controlados por el Reino Unido o que estaban en manos de pueblos indígenas. El concepto se amplía para incluir las islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur y espacios marítimos sujetos al control del Reino Unido en el océano Atlántico sur. Excepto las disputas con el Reino Unido, en todos los demás casos el Estado argentino ha acordado tratados de límites y no pretende ni reclama «recuperar» territorio alguno, por lo que la idea de «redimir» áreas continentales solo se puede encontrar o ha existido en círculos nacionalistas sin apoyo gubernamental. Gran parte del área reclamada como irredenta fue ocupada por el Estado argentino con las campañas contra pueblos indígenas llamadas Conquista del Desierto y del Chaco o se incorporó a consecuencia de tratados limítrofes con Bolivia y Paraguay. El concepto de redención, sin embargo, no se refiere a territorios disputados a los que Argentina tiene libre acceso, específicamente a la Antártida.
Antecedentes El escritor y diplomático Vicente Quesada en obras como La Patagonia: y las tierras australes del continente americano (1876) acuñó el concepto de «Gran Argentina», un país que abarca todos los territorios del antiguo virreinato, que ha fracasado en conservar debido a una balcanización promovida por Gran Bretaña y Brasil, los errores de la diplomacia argentina y las perspectivas del partido unitario, que prefería un país más pequeño en torno a Buenos Aires. La idea fue tomada luego por otros historiadores, libros de texto, atlas histórico, ensayos, etc. El objetivo de la reconstrucción del país quebrado fue señalado como un objetivo altamente deseable, pero sin tener en cuenta el expansionismo militar como una opción aceptable, y solo una unión política alcanzada por medios diplomáticos. También fue utilizado para promover el patriotismo argentino durante la ola de inmigración europea al país entre fines del y comienzos del .Cavaleri, pp. 12-13
El historiador argentino Luis Alberto Romero habla del «mito territorial» que existe en la población argentina como consecuencia de un supuesto proceso de balcanización que afectó al país. Además, dice que Argentina según este mito «está incompleta» y que junto con la seguridad de un destino de grandeza prometido, hay una permanente insatisfacción. «No somos lo que debemos ser pues no tenemos todo el territorio que nos ha sido asignado». Haciendo referencia al mito del irredentismo argentino, dice que «recuperar las tierras argentinas por esencia, transitoriamente arrebatadas, es una misión, un mandato para los argentinos. […] Lo central es que no seremos una nación completa hasta que no recuperemos lo que nos pertenece».Nota sobre Luis Alberto Romero en el diario Perfil (Buenos Aires).
Ramón Salguero señala en su obra Todo sobre el Beagle las supuestas «pérdidas de territorio» que ha sufrido Argentina a lo largo de su historia, con relación a lo que le correspondería heredando los territorios del Virreinato del Río de la Plata (derecho de Uti possidetis iure). Entre los territorios «perdidos» se hallan Paraguay, Bolivia, Uruguay, las Misiones Orientales, el estrecho de Magallanes, la península de Brunswick y la parte occidental de la isla Grande de Tierra del Fuego, el sur del Chaco Paraguayo, la Patagonia chilena, la región de Tarija y Puerto Natales.Mapa publicado por el sitio web Argentina Relaciones Exteriores (Buenos Aires).
Disolución del Virreinato del Río de la Plata 300px|miniaturadeimagen|derecha|Mapa del Virreinato del Río de la Plata hacia 1783.
El Virreinato del Río de la Plata fue una entidad territorial que estableció la Corona española en América como parte integrante del Imperio español. Había nacido de una escisión del virreinato del Perú e integró los territorios de las gobernaciones de Buenos Aires, Paraguay, Tucumán y Santa Cruz de la Sierra, el corregimiento de Cuyo y los corregimientos de la provincia de Charcas. Esos territorios integran en la actualidad las repúblicas de Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y partes del sur de Brasil, parte del norte grande de Chile, del sur de Perú así como también las disputadas islas Malvinas. Además incluyó nominalmente las islas africanas de Fernando Poo (hoy Bioko) y Annobón en la actual Guinea Ecuatorial.Consulado Honorario de Guinea Ecuatorial en Rumania
Tras la Revolución de Mayo y el inicio de la guerra de Independencia de la Argentina, se inició un proceso de balcanización, que culminó en la creación de los actuales países de Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay.
Descripción de la fragmentación de los distintos sectores del virreinato: Paraguay: Después de la Revolución de Mayo, la Primera Junta tenía el objetivo de formar un congreso de todas las provincias del virreinato. La Intendencia del Paraguay se negó a subordinarse a la Junta, logrando derrotar luego al ejército enviado a someterla. Meses después, Paraguay obtuvo su independencia. Pero, durante años, fue nominalmente parte de las Provincias Unidas, aunque actuaba de manera similar a un estado independiente. Además, su independencia no se reconoció hasta 1852. Banda Oriental (hoy Uruguay): este territorio había sido disputado varias veces entre España y Portugal. Tras la Revolución de Mayo, el Gobierno de Montevideo negó la existencia de la misma y comenzó una guerra contra Buenos Aires, encabezada por José Gervasio Artigas que luchó a favor de la Junta de Buenos Aires y en contra de los relistas en Montevideo que reconocía a la Junta de Cádiz. Años más tarde, Portugal hizo un nuevo ataque a la Banda Oriental en 1816, la anexionó y lo renombró como Provincia Cisplatina. Tras esto, acabó constituyéndose en el llamado Estado Oriental del Uruguay en 1828 tras la firma de la Convención Preliminar de Paz que puso fin a la guerra del Brasil. Sin embargo, aún perduran varios lazos entre Argentina y Uruguay y también cabe destacar la gran semejanza de sus culturas. Real Audiencia de Charcas (hoy Bolivia): Cuando Buenos Aires depuso al virrey Cisneros, en el Alto Perú quedó un bastión realista. Juan José Castelli, Manuel Belgrano y José Rondeau intentaron apoderarse de la zona, pero no pudieron. Por el contrario, todos los intentos realistas de invadir las Provincias Unidas fueron derrotados por Martín Miguel de Güemes. Cabe destacar también que, para el Congreso de Tucumán varios territorios de las provincias del Alto Perú no pudieron hacer llegar sus representantes por haber sido reconquistados por los realistas. Tal fue el caso de La Paz, Santa Cruz de la Sierra y Potosí. Durante la tercera expedición auxiliadora al Alto Perú habían sido elegidos los diputados por Chichas, Charcas, Cochabamba y Mizque que estuvieron presentes tanto en la Declaración de Independencia de 1816 como en la sanción de la Constitución en 1819. Aunque, en 1825 se creó la República de Bolívar, que fue aceptada por Argentina. Misiones Orientales (hoy parte de Brasil): Las Misiones Orientales también fue otra zona en disputa con Portugal (y más tarde Brasil). Al producirse la Revolución de Mayo, el gobierno local se adhirió a ella. Años más adelante, ocurrió la invasión lusobrasileña que ocupó el territorio. Tras varios intentos argentinos y uruguayos, terminó cediéndose a Brasil. Aunque, hasta 1895 Argentina reivindicó, ante Brasil como parte del entonces Territorio Nacional de las Misiones una región de unos 30 000 km² que actualmente está comprendida en el extremo suroeste del estado de Paraná y el tercio occidental del estado de Santa Catarina. Ese año, un laudo estadounidense falló a favor de Brasil. Patagonia e islas Malvinas: Durante el virreinato, la Corona española intentó varias poblaciones, debido al peligro de que se fundaran allí establecimientos franceses o ingleses, quienes consideraban a esa región como res nullius. Además, se cree que también tenía jurisdicción sobre la actual Patagonia chilena.La historiografía argentina sostiene que el virreinato del Río de la Plata incluyó los territorios de la Patagonia occidental situados al oeste de la cordillera de los Andes, posición rechazada por la historiografía chilena. Se disputa si una franja de la costa tropical de Chile integró también el virreinato, lo cual es afirmado por las historiografías tradicionales argentina y boliviana, pero rechazada por la chilena. Debido también al avance de Chile, ocurrieron varias avanzadas sobre territorios indígenas que culminaron con la Conquista del Desierto. Mientras que, las islas Malvinas habían sido desalojadas por fuerzas realistas en 1811, siendo colonizadas nuevamente desde 1820 por la ya heredera Nación Argentina hasta 1833.
Irredentismo constitucional sobre las islas Malvinas thumb|400px|Ubicación de las islas en litigio.
El Gobierno de Argentina mantiene un reclamo activo sobre las islas Malvinas desde 1833 (cabe recordar la breve guerra de las Malvinas en 1982). Se considera la parte de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, junto con las islas Georgia del Sur y Sandwich del Sur. Entre los argumentos del Gobierno por las islas, es que se hallan dentro de la plataforma continental de América del Sur, rodeadas por el mar epicontinental que Argentina denomina mar Argentino. Aunque Argentina reivindica sus derechos sobre las islas y exige su devolución, considerándolas parte integral e indivisible de su territorio, a criterio de las Naciones Unidas se trata de un territorio en litigio que incluye en la lista de territorios no autónomos bajo supervisión del Comité de Descolonización.«Posición argentina sobre diversos aspectos de la cuestión de las islas Malvinas», artículo en el sitio web del Ministerio de Relaciones Exteriores (Buenos Aires).
El reclamo argentino está incluido en las disposiciones transitorias de la Constitución de Argentina, modificada en 1994:
Además, la Ley Nacional argentina n.º 346 establece el principio de ius soli en su artículo 1:
La ley n.º 23 059 establece el principio de «nacionalidad perenne»: Por lo tanto para el Gobierno argentino las personas nacidas en las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur son argentinas (a pesar de que esos territorios sean considerados por Argentina como «ocupados ilegalmente por el Reino Unido»). Aunque cabe aclarar que la Argentina se refiere a la autoridad actual en las islas Malvinas. Esta idea se basa en el otorgamiento de la nacionalidad Argentina a los isleños nativos que la han solicitado.
La Marcha de las Malvinas está dedicada a la reivindicación argentina de soberanía sobre las islas y es entonada en las escuelas y en todos los actos oficiales de reivindicación de soberanía (ocurridos el 2 de abril y 10 de junio).
Espacio marítimo argentino thumb|El «Mar de Resguardo Patrimonial Argentino», según el proyecto de ley del senador argentino Mariano Utrera. Se incluyen dentro de sus límites, tanto diversas áreas exclusivas, como áreas en litigio, reivindicadas, y alta mar.
El espacio marítimo argentino es el área compuesta por el mar adyacente a las costas continentales argentinas y de sus islas, así como también el lecho y subsuelo de sus áreas marinas, sus recursos vivos y minerales y sobre su espacio aéreo marino, sobre el cual la República Argentina ejerce soberanía en distintos grados: aguas interiores, mar territorial, zona contigua, zona económica exclusiva, lecho y subsuelo de la plataforma continental.