miniaturadeimagen|Representación medieval de Dios como el Gran Arquitecto del Universo (c. 1220). El argumento teleológico sostiene que la presencia de propósito, orden o diseño en el cosmos prueba la existencia de un Dios o inteligencia creadora. Los intelectuales medievales buscaban entender los principios geométricos y armónicos con los que Dios habría creado el Universo. El compás en esta ilustración de un manuscrito del es un símbolo del acto de creación de Dios.Thomas Woods, How the Catholic Church Built Western Civilization (Washington, DC: Regenery, 2005), ISBN 0-89526-038-7 El argumento teleológico o físico-teológico es un argumento filosófico-teológico que sostiene que la presencia de propósito o fin último en el cosmos prueba la existencia de un Dios o inteligencia creadora basándose generalmente en alguna premisa sobre la presencia en el mundo natural de algún tipo de valor intrínseco o algún tipo de orden dirigido a un fin último. El término y definición del argumento fue dado por Immanuel Kant.

La diferencia entre el argumento teleológico y el diseño inteligente está en su ámbito. Mientras el argumento teleológico se enmarca en un ámbito filosófico y metafísico, el diseño inteligente se presenta a sí mismo como ciencia o, al menos, como una nueva “teoría científica de los orígenes” alternativa al neodarwinismo afirmando que el diseño inteligente puede detectarse mediante métodos científicos. Además, el argumento teleológico no depende del Dios de los vacíos (como si lo hace el argumento del diseño inteligente), porque pregunta por qué existe ese orden finalista en primer lugar.

Las primeras versiones conocidas de este argumento están asociadas con Sócrates en la antigua Grecia, aunque se piensa que estaba abordando un argumento más antiguo.Ahbel-Rappe, S. and Kamtekar, R., A Companion to Socrates, John Wiley & Sons, 2009, p. 45. "Xenophon attributes to Socrates what is probably the earliest known natural theology, an argument for the existence of the gods from observations of design in the physical world." Platón, su alumno, y Aristóteles, el alumno de Platón, desarrollaron enfoques complejos de la propuesta de que el cosmos tenía una causa inteligente, pero fueron los estoicos los que, bajo su influencia, «desarrollaron la batería de argumento creacionistas ampliamente conocidos bajo la etiqueta 'El argumento del diseño'».

Las religiones abrahámicas han usado el argumento teleológico de muchas maneras y tienen una larga asociación con él. En la Edad Media, teólogos islámicos como Al-Ghazali utilizaron el argumento, aunque fue rechazado por innecesario por los literalistas coránicos y como poco convincente por muchos filósofos islámicos. Más tarde, el argumento teleológico fue aceptado por santo Tomás de Aquino e incluido como el quinto de sus Cinco Vías para probar la existencia de Dios. A principios de la Inglaterra moderna, clérigos como William Turner y John Ray también fueron defensores bien conocidos y a inicios del , William Derham publicó su Physico-Theology, que daba su «demostración del ser y de los atributos de Dios a partir de sus obras de creación».Derham, W., Physico-Theology, 1713 ("demonstration of the being and attributes of God from his works of creation". ) Posteriormente, William Paley, en su Natural Theology or Evidences of the Existence and Attributes of the Deity [Teología natural o Evidencias de la existencia y atributos de la Deidad] publicó una destacable presentación del argumento del diseño con su versión de la analogía del relojero y el primer uso de la frase «argumento del diseño» (argument from design).Oxford English Dictionary en la entrada "Design", substantive number 4. Esta analogía también se extrapoló al campo de la astronomía, donde Isaac Newton y Samuel Clarke compararon el universo con un reloj mecánico. En contra de esta posición, Gottfried Leibniz sostuvo en su Monadología un universo compuesto por mónadas con una armonía preestablecida por Dios.

Desde que comenzó a utilizarse, ha habido muchas críticas a las diferentes versiones del argumento teleológico y respuestas a su desafío a las afirmaciones contra la ciencia natural no teleológica. Especialmente importantes fueron los argumentos lógicos generales presentados por David Hume en sus Dialogues Concerning Natural Religion [Diálogos sobre la religión natural], publicado en 1779, y la explicación de la complejidad biológica dada en On the Origin of Species [El origen de las especies] de Charles Darwin, publicado en 1859.The Oxford Handbook of Natural Theology, p. 3, for example: "Between them, so the story goes, Hume, Darwin and Barth pulled the rug out from underneath the pretensions of natural theology to any philosophical, scientific, or theological legitimacy". Desde la década de 1960, los argumentos de Paley, incluyendo las palabras «diseño inteligente» (intelligent design), ha sido influyente en el desarrollo de un movimiento de ciencia de la creación, especialmente en la forma conocida como movimiento de diseño inteligente o neocreacionismo, que no solo utiliza el argumento teleológico para argumentar en contra de la moderna comprensión científica de la evolución, sino que también afirma lo que se suponen fallas en la ciencia evolutiva que justificarían su retirada del currículo educativo, tratando de ir más allá de la teología al tratar de formular una teoría científica; sin embargo el argumento "científico" dado por Paley y los seguidores del diseño inteligente, es rechazado por la comunidad científica al carecer del rigor científico necesario para generar una verdadera teoría científica. Article available from Universiteit Gent Sin embargo no todas las posturas creyentes están en contra de la evolución biológica presentada por la comunidad científica, entre estas posturas no literalistas de los escritos religiosos, podemos encontrar las posturas del creacionismo evolutivo, y más específicamente de la postura de la evolución teísta.

Así, ya desde la Grecia clásica se desarrollaron dos enfoques para el argumento teleológico, que se distinguen por su comprensión de si el orden natural fue creado literalmente o no. El enfoque no creacionista comienza más claramente con Aristóteles, aunque muchos pensadores, como los neoplatónicos, creían que ya estaba afirmado en Platón. Ese enfoque no es creacionista en un sentido simple, porque si bien está de acuerdo en que una inteligencia cósmica es responsable del orden natural, rechaza la propuesta de que eso requiera que un «creador» haga y mantenga físicamente tal orden. Los neoplatónicos no encontraron convincente el argumento teleológico, y en eso fueron seguidos por filósofos medievales como Al-Farabi y Avicena. Más tarde, Averroes y Aquino consideraron el argumento aceptable, pero no necesariamente el mejor argumento.

Algunos de los mejores defensores contemporáneos del argumento teleológico son Richard Swinburne y John Lennox.

Descripción miniaturadeimagen|El anciano de los días, William Blake (1794).|340x340px Dentro de las distintas variaciones el argumento básico es como sigue: X es demasiado complejo como para haber ocurrido al azar. Por lo tanto X debe de haber sido creado por un ser inteligente. Dios es el único ser inteligente que ha podido crear X. Por lo tanto Dios existe.

X normalmente se refiere al universo, el proceso evolutivo, al ser humano, etc.

El primer razonamiento, presenta la crítica de ser considerada un tipo de falacia lógica conocida como "pregunta compleja", desde que se presupone y asume previamente de que esa aleatoriedad no puede llevar a complejidad.

Otra variante del argumento afirma que la existencia de una cierta categoría de complejidad hace necesario a un diseñador, como lo siguiente: Se preconcibieron todas las cosas que se diseñan, proyectan, proponen o idean. La preconcepción, proyección, proposición, y la invención; hace necesario un intelecto, mente o voluntad. Todas las cosas que son consideradas irreduciblemente compleja presentan intención o preconcepción. El universo contiene cosas no hechas por el hombre, y que son irreduciblemente complejas. Por ende, esas cosas despliegan intención y preconcepción. Esas cosas hacen necesario un intelecto, mente o voluntad.

Este segundo razonamiento presenta la crítica de ser considerada un tipo de falacia lógica conocida como "afirmación de la consecuencia".

Historia Si bien el concepto de una inteligencia detrás del orden natural es antiguo, un argumento racional que concluye que podemos saber que el mundo natural tiene un diseñador, o una inteligencia creadora que tiene propósitos similares a los humanos, parece haber comenzado con la filosofía clásica. Pensadores religiosos en el judaísmo, el hinduismo, el confucianismo, el islamismo y el cristianismo también desarrollaron versiones del argumento teleológico. Más tarde, la filosofía occidental y el fundamentalismo cristiano elaboraron variantes del argumento del diseño.

Filosofía clásica

Sócrates y los presocráticos thumb|upright|Platón y Aristóteles, representados aquí en La Escuela de Atenas, desarrollaron argumentos filosóficos que abordan el orden aparente del universo (logos)

El argumento del diseño inteligente parece haber comenzado con Sócrates, aunque el concepto de una inteligencia cósmica es más antiguo y el filósofo e historiador británico David Sedley (n. 1947) ha señalado que Sócrates estaba desarrollando una idea más antigua, citando a Anaxágoras de Clazomenae, nacido alrededor del año , como un posible proponente anterior. La propuesta de que el orden de la naturaleza mostraba evidencias de tener su propia «inteligencia» humana se remonta a los orígenes de la ciencia y de la filosofía naturales griegas con su atención al orden de la naturaleza, a menudo con referencias especiales a la revolución del propio cielo. Anaxágoras fue la primera persona del que ciertamente se sabe que explicó este concepto usando la palabra "nous" (νοῦς, que es el término griego original que conduce a la «inteligencia» moderna vía sus traducciones en latín y francés). Aristóteles informa de un filósofo anterior de Clazomenae llamado Hermótimo que había tomado una posición similar.Metaphysics I.4.984b. Ya algunos de los filósofos presocráticos anteriores a Anaxágoras habían propuesto un principio de ordenamiento inteligente similar, que causaba la vida y la rotación de los cielos. Por ejemplo, Empédocles, como Hesiodo mucho antes, describió el orden cósmico y los seres vivos como causados por una versión cósmica del amor, Chapter X. y Pitágoras y Heráclito atribuyeron el cosmos a la «razón» (logos).. See pages 204 and 235. En su Filebo (28c) Platón hace a Sócrates hablar de esto como una tradición, diciendo que «todos los filósofos están de acuerdo, con lo que realmente se exaltan a sí mismos, que la mente (nous) es el rey del cielo y de la tierra. Tal vez tengan razón», y luego afirma que la discusión subsiguiente «confirma las declaraciones de aquellos que declararon de antiguo que la mente (nous) siempre gobierna el universo». "confirms the utterances of those who declared of old that mind (nous) always rules the universe". 28c y 30d. Traducción al inglés de Fowler.