thumb|En el parque Monceau, en París, Francia. thumb|Placa de la Abbey Road en Londres, Reino Unido. thumb|…en Lieja (Bélgica): parfois une certaine ironie…. thumb|Placa de la calle Adam-Mickiewicz en Beykoz, Estambul, Turquía; la parte roja indica el nombre de la calle, la parte blanca el barrio, y la parte inferior el distrito.
Un odónimo es un nombre propio que designa y se aplica a una vía de comunicación o espacio de comunicación. Un odónimo puede ser el nombre de una calle, de una carretera, de una autopista, de una plaza, de un camino rural, de una senda, o de cualquier otro espacio público. thumb|Azulejo del callejero del antiguo Madrid. miniatura|Placa de la calle Juan Flórez en la ciudad de La Coruña.
Típicamente, un odónimo contiene dos partes: un nombre individual («Serrano», «Estafeta», «Corrientes», «El Conde», «Marqués de Larios», «República Argentina», «Las Damas», «Mayor», etc.) y un indicador o seña del tipo de vía o de espacio de circulación de que se trata («bulevar», «avenida de circunvalación», «calle», «plaza», «rambla», «avenida», «explanada», etc.). En general, un odónimo forma parte de una dirección postal (pero ello no está sistematizado en todos los casos); los edificios y las casas a lo largo de una vía o camino pueden estar identificados por un número para así permitir una identificación individual más sencilla. Pero naturalmente esto no se cumple en todos los casos ni está siempre sistematizado de la misma manera. Por ejemplo, en algunas ciudades o en algunas calles de ciudades existe numeración en las entradas de los inmuebles, aunque la misma está en absoluto desorden; en otros casos no todas las entradas de inmuebles se encuentran numeradas; y en otros casos, no existe numeración en absoluto, y los inmuebles se distinguen unos de otros por un nombre, el cual se ubica, por ejemplo, en forma destacada en los jardines o en los frentes.
La odonimia es el estudio de los odónimos, y naturalmente se inscribe en el dominio de la toponimia, la que más genéricamente estudia y se aplica a la terminología de los lugares geográficos.
Etimología El término odónimo viene del griego antiguo (hodós, «ruta») y del sufijo «-ónimo» que también proviene del griego antiguo (ónoma, «nombre»), terminación que naturalmente se vuelve a encontrar, por ejemplo, en "antroponimia" (origen y significado de los nombres de personas), así como en "patronimia" (origen y significado de los apellidos) y en "domonimia" (origen y significado de los nombres de inmuebles).
Partes de un odónimo Un odónimo está formado típicamente de dos partes: un término genérico indicando el tipo de vía o espacio público; un término específico que particularmente identifica la vía o el espacio; si la lengua lo permite y según los casos, estas dos partes pueden estar ligadas (o no) por una preposición y por un artículo (en español «de», «del», «de la»).
Un odónimo clásico, aunque genérico, puede ser, por ejemplo, Main Street, Strada Nuova o Calle Nueva, Berliner Straße o Route nationale. Ciertas vías se nombran sin adjuntarle el término genérico, por ejemplo, The Mall en Londres, Reino Unido. Recíprocamente, ciertos odónimos no poseen término específico, o mejor dicho, como término específico adoptan el término genérico, por ejemplo, Boulevard en Atlanta, Estados Unidos.
Un odónimo también puede incluir la dirección de un punto cardinal, como este, oeste, norte, sur, o los cuadrantes noroeste, noreste, suroeste, sureste. Estas indicaciones son particularmente útiles en las ciudades cuya construcción se ha hecho siguiendo un plan en damero, pues en este caso se aporta mucha información útil con una dirección como, por ejemplo, East Roosevelt Boulevard, o 14th Street NW. Otros calificativos complementarios y aclaratorios también podrían agregarse en ciertos casos, como, por ejemplo, «alto/bajo», «viejo/nuevo», «prolongado/prolongación», «rectificación», etc.
Etimologías de los nombres de vías
Referencias a comercios thumb|upright=0.6|Smith StreetLa Rue des ForgesComentario: Calle de Guernsey, en la isla del mismo nombre, hace referencia a los herreros que antiguamente estaban establecidos allí.|alt=Smith Street / La rue des Forges Ciertas vías son llamadas por el tipo de comercio o de industria que tienen o que tenían en sus bordes, o por quienes allí habitaban mayoritariamente. Esta práctica es menos corriente en la época moderna, pero claro, los nombres puede que hayan subsistido de épocas ya pasadas.
Ejemplos: Carrer de Moles en Barcelona («calle de piedras de afilar»), donde los talladores de piedra tenían sus negocios y sus industrias; Rue des Lombards en París («calle de los lombardos»), según los cambios que fueron establecidos en el siglo XIII; Haymarket en Londres («mercado del heno»), donde se comercializaba el forraje; Otros casos típicos de este tipos de calles en Bayona, son: rue des Faures («calle de los herreros»), rue Sabaterie («calle de los zapateros»), rue Vieille-Boucherie («calle de la vieja carnicería»).
Sitios y toponimia tradicional thumb|upright=0.6|Orchard Road(Calle del huerto)Comentario: Orchard Road (calle del huerto), en Singapur, toma su nombre de los huertos situados a uno y otro lado de esa ruta.|alt=Orchard Road (Rue des vergers), à Singapour, porte le nom des vergers qui étaient situés de part et d'autre de la route. Ciertas vías toman el nombre de un lugar, un monumento, un edificio, vinculado con el espacio de circulación que se abre o se acondiciona. Claro está, estos lugares o construcciones originales hoy día podrían haber desaparecido o podrían haber sido demolidos, pero puede que el nombre se haya mantenido en uso. Un ejemplo histórico y emblemático: Plaza de la Bastilla en París.
En el , hay una tendencia cada vez mayor a valorizar la microtoponimia tradicional de los lugares donde se abren nuevas calles, o donde se planifican o lotean nuevos barrios, dando a los mismos el nombre de las tierras donde se ubican. Un ejemplo: la zona rural antiguamente conocida como les Prés de la Fougueraie dio su nombre a la nueva rue des Près de la Fougueraie, ubicada en el seno de un nuevo loteamiento construido en la citada zona.
Calles de otros nuevos loteamientos han recibido el nombre de las parcelas agrícolas donde se ubican; tales son los casos, por ejemplo, de la rue du Moulin-de Marion, de la rue du Champ Renardier, de la place des Ruches, del boulevard de la Mare aux Joncs, etc.
La actual tendencia a tratar la (micro)toponimia tradicional como una parte del patrimonio inmaterial y/o como la viva historia lingüística de un lugar, tanto en Francia como en otros países, promueve que muchos nombres de nuevas calles o de nuevas plazas o incluso llí de nuevos edificios no tomen en forma más o menos arbitraria denominaciones vinculadas con flores, o pájaros, o árboles, o personajes célebres, o países vecinos, sino con anteriores (micro)toponimias de las tierras donde se abren esas nuevas vías de circulación, o donde se lotean esos nuevos barrios. Ejemplos:
en Barcelona encontramos "Les Rambles" (término con origen en la palabra árabe «raml» que significa «arenal»), vía que en realidad es una serie de varias calles. Allí, la "Rambla de Canaletes" lleva el nombre de una fuente hoy día existente, pero la "Rambla dels Estudis" toma su denominación de "Estudis Generals", una construcción universitaria demolida en 1843. Por su parte, la "Rambla de Sant Josep", la "Rambla dels Caputxins" y la "Rambla de Santa Mònica" toman sus denominaciones de conventos anteriormente allí instalados;
en Nueva York, Canal Street lleva el nombre de un canal que fue terraplenado para construir allí la calle;
en Londres, Crystal Palace Parade lleva el nombre de un anterior palacio de exposición destruido por incendio en 1936.
Nombres autodescriptivos Ciertas calles o rutas simplemente describen una de sus características. Ejemplos: Rue Longue y Grande Rue, o sea, «calle larga» y «calle grande». Rue Pavée en París, o sea, «calle pavimentada», efectivamente una de las primeras de esa zona que fue pavimentada. Nine Mile Ride, o sea, «ruta de nueve millas de longitud» (unos 14 km), que va de Bracknell a Finchampstead en Berkshire, Reino Unido.
Direcciones Numerosas vías llevan el nombre de la dirección hacia la cual conducen, por ejemplo, una ciudad, aunque ésta tal vez puede estar situada muy alejada de ese lugar particular.
Hay otros casos en que los nombres parecerían estar intercambiados. Tal es la situación, por ejemplo, de Hartford Avenue en la ciudad de Wethersfield, estado de Connecticut, que tiene su doble de espejo en Wethersfield Avenue existente en la ciudad de Hartford, también en el mismo estado. En el Reino Unido por su parte, la ruta entre Oxford y Banbury cambia de nombre cinco veces, pero lo curioso de este caso es que Banbury Road y Oxford Road se alternan a medida que se avanza en el camino.
Una variante consiste en nombrar una vía según las zonas o ciudades que la misma une. Tal es el caso en Orlando, Condado de Orange, Florida, con Clarcona Ocoee Road, que enlaza las áreas de Clarcona y Ocoee. Por su parte y en Australia, la Jindivick–Neerim South Road une las ciudades de Jindivick y Neerim South.
La inventiva humana también ha conseguido llamar a una vía con el nombre de la zona que evita. En efecto, Newbury bypass («desviación de Newbury») evita precisamente la ciudad de Newbury, en el Reino Unido.
Personalidades thumb|upright=0.9|Via Enrico Fermi(calle Enrico Fermi)Comentario: Vía Enrico Fermi, una calle de Roma en homenaje a Enrico Fermi|alt=La vía Enrico Fermi, una calle de Roma en homenaje a Enrico Fermi.
Ciertas vías llevan el nombre de un prócer o de una personalidad de la cultura, de la política o de la ciencia. Por cierto, varias posibilidades se presentan en estos casos:
Persona célebre que ha vivido o trabajado en las proximidades. Por ejemplo y en París, la avenue Victor-Hugo lleva el nombre del escritor Victor Hugo, que residió allí durante sus últimos años de vida. Figura histórica mayor. Por ejemplo, el boulevard René-Lévesque en Montreal, el boulevard Léopold III en Bruselas o la rue Pasteur en muchas ciudades de Francia. Persona de alguna manera asociada a la vía. Por ejemplo, la Şoseaua Kiseleff en Bucarest lleva el nombre del gobernador Paul Kiseleff, que ordenó su construcción.
En ciertos lugares de alguna manera se restringen los nombres de personalidades que se autorizan en las vías de comunicación, por ejemplo, no permitiendo que se concreten si las personas fallecieron, y a veces también exigiendo un período de espera de diez años o más luego del fallecimiento.
Fechas Tanto vías como plazas y otros espacios llevan como nombre cierta fecha particular, en recuerdo a un suceso histórico ocurrido precisamente un día como ese de un año ya pasado.
En Francia, las fechas más recordadas de esta forma corresponden al fin de conflictos recientes, como bien puede comprobarse si se consultan las correspondientes listas de odónimos.www.viamichelin.fr ViaMichelin. Ejemplos: 11 de noviembre (firma del Armisticio del 11 de noviembre de 1918, dando así fin a la Primera Guerra Mundial), 8 de mayo (Día de la Victoria en Europa marcada por la capitulación alemana el 8 de mayo de 1945), 19 de marzo (fin de la guerra de Independencia de Argelia en 1962, como consecuencia de los Acuerdos de Evian firmados el día anterior).
Otras fechas de la historia de Francia están bien representadas igualmente, según se señala en diferentes nomenclátors: 14 de julio (Toma de la Bastilla en 1789), 4 de septiembre (proclamación de la Tercera República Francesa en 1870), etc.
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