Museo Casa sobre el Arroyo, también conocida a nivel local como Casa del Puente es una casa, diseñada por Amancio Williams y Delfina Gálvez Bunge en Mar del Plata declarada de Interés Patrimonial, Cultural, Natural por parte la Municipalidad de General Pueyrredón; Monumento Histórico Artístico Nacional y Patrimonio Cultural, Histórico, Arquitectónico y Ambiental de la Provincia de Buenos Aires.

Su historia a lo largo del tiempo

En el año 1915, concluido el litigio sucesorio por el fallecimiento del ing. Emilio Mitre, propietario de la chacra delimitada por las calles Matheu, Rodríguez Peña, Dorrego y San Juan, ésta es adquirida por Matilde de Anchorena, quien la convierte en un gran parque forestado.

En el año 1942, en remate público, la familia Williams compra la primera hectárea de esta chacra, delimitada por las calles Matheu, Quintana, Olazábal y las vías del ferrocarril. En este terreno se construyó una residencia-estudio para Alberto Williams y su esposa Irma Paats (Casa sobre el Arroyo o Casa del puente), y otra vivienda en la manzana contigua para Mario Williams, hijo de Alberto, en las que la familia pasaba temporadas. En el año 1948 anexan la segunda hectárea, delimitada por las calles Funes, las vías del ferrocarril, Saavedra y Quintana, que actualmente complementa el entorno de la Casa.

La Casa sobre el Arroyo, comúnmente conocida como “Casa del Puente”, fue diseñada y llevada a cabo bajo estricta supervisión por los arquitectos Amancio Williams y Delfina Gálvez Bunge de Williams), entre los años 1943 y 1945 respondiendo al pedido de Alberto Williams, padre de Amancio. Fue emplazada sobre el Arroyo Las Chacras, curso de agua fundacional de la ciudad de Mar del Plata, que por razones de saneamiento, en 1957 interrumpido en el sector que comprende el predio Casa sobre el Arroyo. Esta obra representa la creación más audaz del período (1930/1950). Período Familia Williams 1942-1968 En 1952 muere Alberto Williams y la propiedad es heredada por su hija Irma. Ella vive en la casa hasta que en 1968 decide venderla. El comprador fue Héctor Lago Beitía. A partir de ese momento, se instala allí la emisora radial de amplitud modulada LU9, la cual funcionó entre 1970 a 1977, año en que el gobierno militar decidió clausurarla. Fue en este período de su historia que la Casa sobre el Arroyo adquirió su nombre popular, “Casa del Puente”, a través del eslogan radial “desde la Casa del Puente un puente hasta su casa…”.

Aunque la radio fue cerrada, la propiedad siguió siendo cuidada y mantenida en vida del señor Héctor Lago Beitía. Al fallecer éste en el año 1991, comienza un largo proceso de sucesión que dura aproximadamente 13 años, período durante el cual el conjunto es sometido al vandalismo, que provocó gran destrucción y dos incendios.

El segundo incendio, que tuvo lugar en 2004, destruyó la carpintería de más de la mitad de la casa. Finalmente, en el 2005, la Municipalidad de Gral. Pueyrredón suscribe un convenio por cinco años con el entonces administrador provisorio, señor Juan José Lago. En dicho acuerdo, la municipalidad pasa a tutelar la propiedad, encargándose de colocar un cerco de alambre en los límites del terreno, brindar seguridad policial las 24 hs., asumir trabajos de restitución de la carpintería perimetral y tomar medidas de saneamiento.

Después de complejas gestiones, en diciembre de 2012 la municipalidad compra la fracción compuesta por las parcelas 12 y 11 d, que constituye el 60% de la tierra y contiene al pabellón principal o vivienda estudio y al pabellón de servicio, para constituir lo que es actualmente el Museo Casa sobre el Arroyo, dependiente de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de General Pueyrredón. Se iniciaron así las tareas de restauración y puesta en valor que le devolvieron la vida a la Casa sobre el arroyo, con un pormenorizado trabajo del equipo a cargo de la Lic. Magali Marazzo, y con la ayuda del Ministerio de obras Públicas de la Nación, el Ministerio de Cultura de la Nación y la Comisión Nacional de Monumentos, se logró rescatar este icono de la Arq, Moderna en nuestro país. El predio restante aún es propiedad privada de Juan José Lago, pero se está en proceso para que se complete la totalidad de este conjunto patrimonial.

Una mirada sobre Alberto Williams Alberto Williams nació y murió en Buenos Aires (1862 - 1952). Fue unos de los compositores más prolíficos de América Latina. Hijo de Jorge Williams y Adela Alcorta Palacios, pertenecía a una familia con orientación musical, ya que su abuelo Amancio Alcorta, oriundo de Santiago del Estero, era un activo patriota que intervino en la Gesta de Mayo y, asimismo, un reconocido músico.

Alberto comenzó su instrucción en la escuela de música en Buenos Aires y, a la temprana edad de 7 años, se presentó al público en un concierto, organizado por su maestro Bernasconi. Rápidamente realizó su primera composición impresa y fue becado por el gobierno argentino para estudiar en París. Allí ingresó en el conservatorio bajo la guía de grandes profesores. Fue alumno de piano de Georges Mathias, y estudió composición con Durand, Godard, Bériot, además de recibir clases con César Franck, bajo cuya tutela escribió su "Primera Obertura de concierto".

En 1889 retornó a Argentina y comenzó a estudiar profundamente las formas, las melodías y los ritmos del folclore argentino. En Buenos Aires, fundó y dirigió el Conservatorio de Música de Buenos Aires desde 1893 hasta 1941, y tuvo discípulos que pronto se distinguieron como intérpretes de valía. En el terreno de la didáctica, realizó una importante obra de difusión para la enseñanza del piano; como compositor se destacó en el género sinfónico, y compuso páginas para canto y piano, de fluida inspiración, utilizando la temática folclórica a lo largo de todo el territorio nacional en obras de exquisita factura. En 1938 lideró la Comisión que aclara la versión sinfónica del Himno Nacional Argentino que hoy en día entonamos.

Una mirada sobre Amancio Williams thumb|left|250 px|Casa del Puente en 2019 Amancio Williams nació y murió en Buenos Aires (1913 – 1989). Casado con la arquitecta Delfina Gálvez Bunge, fue un exponente del Movimiento Moderno Argentino, considerado uno de los arquitectos más importantes de la primera mitad del . En 1931, a los 18 años, ingresó a la Facultad de Ingeniería de la UBA, donde cursó tres años de estudio. Luego se dedicó a la aviación, hasta que ingresó a la Facultad de Arquitectura de la UBA en 1938, de la cual egresó en 1941. En 1949 se hizo cargo de la dirección del proyecto del arquitecto moderno suizo-francés Le Corbusier, la Casa Curutchet de La Plata. Éste es uno de los dos proyectos que Le Corbusier realizó en América Latina. Williams es reconocido por difundir los ideales del Movimiento Moderno, con avanzadas ideas sobre la urbanización para mejorar la calidad de vida de los habitantes de las ciudades y el medio ambiente. Fue nombrado miembro honorario de instituciones como la Universidad de la República y la Universidad Federico Villarreal. También formó parte de la Academia Nacional de Bellas Artes y recibió un premio de la Fundación Konex en 1982. Como su padre, fue miembro de número de la Academia Nacional de Bellas Artes.

Una mirada sobre Delfina Galvez Bunge de Williams Delfina Gálvez Bunge de Williams (1913-2014) fue una mujer que perteneció a ambientes progresistas y cultos del cambio de siglo en Buenos Aires. En 1931 con 18 años entró en la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires, donde conoció a Amancio Williams con quien se casó en 1941 y tuvieron 8 hijos.

En los primeros años de casados trabajaron juntos. En 1942 realizaron ambos su primer proyecto junto a Jorge Vivanco consistente en departamentos en block para la ciudad de Buenos Aires, que se llamó “Viviendas en el espacio. Según Roberto Fernández «estos proyectos fueron conocidos y elogiados por Le Corbusier -en su (…) ensayo aparecido en la revista L’Homme et l’Architecture de 1947″. El maestro suizo posteriormente encargará a Amancio Williams el desarrollo de la casa Curuchet en La Plata. Ella negó en diferentes entrevistas la autoría compartida de diversas obras, incluida la Casa del Puente en Mar del Plata, para el compositor Alberto Williams, padre de Amancio. Sin embargo, en la publicación contemporánea de Alberto Sartoris Encyclopédie de l’architecture nouvelle, Milán, 1948 aparecen distintos proyectos de autoría compartida: Amancio Williams et Delfina G. de Williams. En esta publicación además de obras compartidas aparecen obras de autoría individual de Amancio Williams y otras que comparte con César Janello, Colette B. de Janello y Jorge Butler. Este reconocimiento de coautorías, que seguramente fue dado por el propio Williams desaparece en la mayoría de los relatos historiográficos sobre él.

En el artículo La Casa sobre el Arroyo de Amancio Williams: crónica de una cruzada en ICANEWS de 2007, la arquitecta Graciela Di Iorio, Directora de la Casa, escribió: “La vivienda estudio, también conocida a nivel local como «La Casa del Puente» fue diseñada y construida en Mar del Plata, Argentina, entre los años 1943 y 1945 por el arquitecto Amancio Williams con la colaboración de la arquitecta Delfina Gálvez de Williams”. A pesar de ello, en diversas entrevistas la propia Delfina no reconoce ningún protagonismo propio en las obras de su esposo, y en este caso como mucho se asignaba el mérito del mobiliario y la jardinería.

Las actividades de colaboración con Amancio Williams que reconoció como propias estuvieron más ligadas a la escritura, especialmente la redacción de las cartas con arquitectos extranjeros, especialmente, en francés. En 1954 la Editorial Contémpora de Buenos Aires, en la colección «Documentos del siglo veinte», dirigida por Amancio Williams, publicó «La carta de Atenas. El urbanismo de los CIAM«, con una tapa realizada por Alfredo Hlito (importante artista del grupo Arte Concreto-Invención). La traducción del francés fue realizada por Delfina Gálvez de Williams, tal como consta en los créditos correspondientes. Además Delfina se encargó de muchas de las traducciones y revisiones de los artículos en francés de la publicación «La arquitectura de hoy«, versión en castellano de L’Architecture d’Aujourd’hui, publicada en Buenos Aires por la editorial Guillermo Kraft entre 1947 y 1948 (14 números).

En diferentes entrevistas destaca su voluntad de no querer otorgarse méritos, sin embargo, si que reconoce haber realizado especialmente proyectos de jardines y de interiores. Su actividad cultural y profesional se extendió más allá de la arquitectura y siguiendo la estela de su madre, la poetisa Delfina Bunge, escribió al menos dos libros Nosotros tres, una crónica de su infancia con sus hermanos Manuel y Gabriel y Cuentos creíbles. Según explicó en la entrevista concedida a Sofía Picozzi y Marina Zuccon en 2004 también escribió algún capítulo sobre arquitectura argentina del y . Fue presidenta de la Asociación Argentina de Mujeres Hispanistas hasta 2013 y perteneció a la Comisión Directiva del Patronato de la Infancia.