Heroica Ciudad de Juchitán de Zaragoza, (en Zapoteco Guidxi Guie': Lugar de las Flores, o también Xhavizende: A los Pies de San Vicente ( en honor a su santo patrón)) conocida simplemente como Juchitán, es una ciudad ubicada en el estado de Oaxaca, México.
Es la receptora de la tradición cultural zapoteca. Son típicas las fiestas tradicionales, llamadas «velas», y los sones istmeños, como «Un son para Alfa Ríos», del afamado escritor Andrés Henestrosa.
Su población, según el INEGI (2020), es de 113,570 habitantes, lo que lo coloca como el tercer municipio más poblado del Estado, por detrás de Oaxaca de Juárez y de San Juan Bautista Tuxtepec.
El 7 de septiembre de 2017 sufrió los efectos del terremoto de Chiapas de 2017 registrado en el sureste de México, y es hasta la fecha una de las poblaciones más afectadas.
Historia La historia de Juchitán está relacionada con su ubicación geopolítica, que la coloca como centro de comunicaciones y lugar de paso para los pueblos y pequeñas ciudades del Istmo de Tehuantepec, la parte continental más angosta entre el océano Pacífico y el Golfo de México en América del Norte (191 km). Juchitán fue fundada en 1880 por grupos migratorios de distintos municipios y comunidades de distintas etnias indígenas, mixes y zoques El nombre Juchitán viene del náhuatl Ixtaxochiltlán, que significa «Lugar de las Flores Blancas». Durante algunos años también se llamó Xhavizende, de la evolución lingüística del español que significa «A los pies de San Vicente».
Siglo Se hace mención del pueblo de Juchitán en las páginas 693 y 694 del Apéndice al Diccionario Universal de Historia y Geografía , elaborado con textos de varios autores y que fueron recogidos y coordinados por Manuel Orozco y Berra en 1856, el cual reza lo siguiente:
Siglo Juchitán fue declarada municipio por el Congreso del Estado el 15 de marzo de 1825.
En 1834, «Che Gorio Melendre» dirigió una revuelta en contra del gobierno de Oaxaca. La demanda de la revuelta era que se otorgara autonomía al municipio para administrar los yacimientos de sal al sur de Juchitán. La revuelta fue detenida por el surgimiento de la guerra mexicano-estadounidense de 1847. Algunas tropas irregulares de Melendre se unieron a la resistencia contra la invasión estadounidense. Después de la invasión de Estados Unidos, el entonces gobernador de Oaxaca, Benito Juárez García, respondió las demandas de Melendre mediante el envío de tropas al pueblo con el objetivo de apagar la revuelta. Debido a los actos de resistencia, las tropas de Juárez quemaron las casas de Juchitán. El gobernador justificó en su informe de gobierno del mismo año que el incendio fue causado por los vientos de la región, que esparcieron el fuego sobre las chabolas de la población.
En diciembre de 1859, el gobierno del presidente Benito Juárez celebró el tratado McLane-Ocampo, que permitía el paso de tropas estadounidenses a través del istmo de Tehuantepec. Sin embargo, el Senado estadounidense rechazó el documento porque estipulaba que, si México era atacado de nuevo por alguna potencia extranjera, Estados Unidos se comprometería a defenderlo.
El 5 de septiembre de 1866, durante la segunda intervención francesa en México, los indígenas de Juchitán, de Unión Hidalgo (Oaxaca)(Ranchugubiña), de San Blas Atempa y de Asunción Ixtaltepec, vencieron al ejército francés de Napoleón III, apertrechado en Tehuantepec. A mediados de 1870, los habitantes de Juchitán habían entrado en conflicto con el entonces gobernador Félix Díaz (hermano de Porfirio Díaz), debido a sus políticas anticlericales, que chocaban con el arraigado catolicismo de los juchitecos. Después de que las tropas al mando de Díaz lograron apoderarse del poblado tras varios días de intensos y cruentos combates, Félix Díaz robó la imagen del santo patrono de la ciudad, San Vicente Ferrer, y la arrastró por las calles del pueblo. En los días siguientes, cuando el presidente Juárez se enteró de lo sucedido, ordenó a Díaz que devolviera la estatua. Este obedeció, pero al percatarse de que el santo no cabía en una caja de madera, decidió cortarle los pies, brazos y cabeza. La cabeza quedó en poder de su suegro, y el resto la devolvió a Juchitán. En noviembre de 1871, su hermano Porfirio se levantó en armas contra el gobierno de Juárez con la proclamación del Plan de la Noria. En pocas semanas, luego de varias derrotas, Félix abandonó Oaxaca con el fin de llegar a las costas del Pacífico. Tras perder su transporte hacia los Estados Unidos, Félix había resuelto refugiarse en los bosques aledaños mientras esperaba la siguiente embarcación. La noticia llegó hasta Juchitán, y los habitantes del pueblo lograron capturarle el 21 de enero de 1872. Dos días más tarde, en medio de las más dantescas y horribles torturas, los juchitecos le lincharon. En 1910, 'Che Gómez' se unió a la revolución en apoyo a Francisco Villa y Emiliano Zapata.
Historia reciente Desde 1975, en Juchitán han ocurrido importantes movilizaciones políticas por parte de la oposición al régimen del Partido Revolucionario Institucional (PRI). En la década de los 80 y de los 90, hubo diversos gobiernos municipales de oposición, identificados bajo las siglas de la organización llamada Coalición Obrera, Campesina, Estudiantil del Istmo (COCEI), fundada primordialmente por Leopoldo de Gyves Pineda, Leopoldo De Gyves de la Cruz, César Pineda, Héctor Sánchez López y Daniel López Nelio, lo que situó a Juchitán como uno de los primeros municipios en México en ser gobernado por un partido de oposición. La COCEI fue un movimiento político integrado por estudiantes, campesinos, obreros y la población en general juchiteca, así como de otros pueblos aledaños. En sus primeras décadas, la COCEI recibió el apoyo de importantes figuras intelectuales de la izquierda mexicana, como Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis, Rosario Ibarra de Piedra y Francisco Toledo.
Las principales demandas del movimiento fueron el mejoramiento de las condiciones de vida de la población de la ciudad, que para ese entonces ya era superior a los 50 000 habitantes y contaba con servicios muy precarios. La COCEI se identificaba a sí misma como un movimiento de izquierda, y al mismo tiempo que demandaba el mejoramiento de las condiciones sociales y económicas pugnó porque se celebraran elecciones competitivas en las que el gobierno respetara los resultados. Como consecuencia de esta lucha, el 11 de julio de 1978, es secuestrado y desaparecido el profesor Víctor Pineda Henestrosa (Víctor Yodo), dirigente coceísta que se había desempeñado como jefe de la Promotoría Agraria en Juchitán y que había logrado recuperar varias hectáreas de tierra para entregarlas a los campesinos. A principios de la década de 1980 y después de que varios líderes y simpatizantes de la COCEI fueron encarcelados o asesinados, el PRI reconoció el derecho de la COCEI a participar en el gobierno municipal. En ese entonces, a raíz de elecciones muy disputadas, La COCEI se convirtió en la primera organización política de izquierda en el país en ganar una presidencia municipal. El primer presidente coceísta, en 1980, fue Leopoldo de Gyves de la Cruz, líder estudiantil de la COCEI. Este gobierno estuvo permanentemente asediado por el gobierno priísta del estado, a través del recorte de recursos y de la toma del palacio municipal por el ejército y la policía estatal. Sin embargo, en dicho período se emprendieron importantes obras de saneamiento, pavimentación y mejoramiento de espacios públicos. Se emprendió el primer esfuerzo por sanear el río que atraviesa la ciudad: el «Guigu Bi'cuu» o «Río de los perros». El nombre se deriva de la fauna acuática que poblaba el río a comienzos del siglo , conocida como «perros de agua» (nutrias). A raíz de las elecciones para presidente de la república de 1988, la COCEI decidió apoyar a Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y unirse al FDN, que posteriormente conformaría al PRD. A partir de este momento, la historia de la COCEI se une a la historia de lo que hoy es el Partido de la Revolución Democrática (PRD).
En 1989, otro líder y fundador de la COCEI, Héctor Sánchez López, accedió a la presidencia municipal de Juchitán bajo las siglas del Partido de la Revolución Democrática (PRD)-COCEI. En el trienio de Héctor Sánchez, se emprendió una intensa campaña de pavimentación de la ciudad, que pasaba necesariamente por la instalación de servicios previos como alcantarillado, drenaje, agua potable y alumbrado público. En este período, se logró pavimentar alrededor del 60 por ciento de la ciudad (22 km), cifra importante si se parte de que las únicas avenidas pavimentadas eran las principales: 5 de Septiembre y 16 de Septiembre. En la década de 1990, Juchitán se convirtió en un referente nacional de gobiernos locales exitosos, con frecuentes visitas del entonces secretario de Desarrollo Social del gobierno de Carlos Salinas de Gortari, Carlos Rojas Gutiérrez. Dicho prestigio le permitió a varios líderes coceístas alcanzar altos cargos políticos nacionales. El mismo Héctor Sánchez López se convertiría en 1994 en senador por el estado de Oaxaca y en coordinador parlamentario de la fracción del PRD en el Senado, en la LVII Legislatura del Congreso de la Unión de México. En 1998, Héctor Sánchez fue candidato a gobernador del estado de Oaxaca al competir contra el candidato del PRI, José Murat, quien finalmente ganó. Esta elección significó un avance importante para el PRD local, pues alcanzó la mayor votación de su historia en el estado, con una diferencia entre candidatos de 20 000 votos, de un universo de alrededor de un millón de electores. En su período como legislador, Héctor Sánchez fue uno de los principales impulsores de la reforma a la ley de los pueblos indígenas.
En 1993, Oscar Cruz López, miembro fundador de la COCEI, ganó la presidencia municipal de Juchitán, nuevamente bajo las siglas del PRD-COCEI. En ese trienio, se modernizó la imagen de la ciudad. Se pavimentó hasta un 90 por ciento de las calles, se dio la remodelación completa del crucero de la zona comercial de la ciudad. Adicionalmente, se creó la unidad deportiva «Binizaa» (Binizá) o «Gente de las Nubes», se cambió y amplió la sede de la biblioteca pública municipal «Gabriel López Chiñas». La biblioteca se decoró con pinturas de artistas locales, como Francisco Toledo. En este período también se remodeló una parte del centro de la ciudad, que incluyó el zócalo, el kiosco y las calles aledañas. Óscar Cruz López también fue senador por el estado de Oaxaca en la LIX Legislatura del Congreso de la Unión de México. Denunció de manera continua represión y asesinatos en todas las regiones de Oaxaca durante el sexenio de José Murat.
Leopoldo de Gyves de la Cruz nuevamente fue presidente municipal por la COCEI en 1999-2001; antes, fue diputado federal y diputado local, durante ese nuevo mandato en Juchitán, se convierte en la primera autoridad en recibir al Ejército Zapatista de Liberación Nacional, ya que en el acto celebrado frente al palacio municipal, siendo presidente, le dio la bienvenida a los zapatistas. Con ese segundo mandato en Juchitán, se convierte en el segundo presidente en gobernar Juchitán por más de una ocasión, solo superado por el general Heliodoro Charis Castro.
Una de las principales contribuciones de la COCEI a la historia de la ciudad fue la organización de los Festivales del Río, que se celebran cada año en el mes de mayo, al mismo tiempo que las Velas. El festival del río tiene como objetivo concienciar a la población sobre la importancia de mantener limpio el Río de los perros. Participan artistas locales, pero también personalidades importantes de la música tradicional mexicana, como Lila Downs, Susana Harp y Óscar Chávez. Hoy en día, la organización del festival está a cargo del gobierno municipal y el Foro Ecológico.