La Corte de Barcelona (1626 y 1632) —también denominada muy frecuentemente Cortes de Barcelona (1626 y 1632)— fue una convocatoria de la Corte General del Principado de Cataluña presidida por el rey Felipe III (IV de Castilla) en Barcelona en 1626 y por el cardenal-infante Fernando de Austria en 1632. Esta corte general fue convocada para 1625, pero comisionados del rey y miembros de los brazos prorrogaron el solio de apertura hasta 1626, año en que fue abierta, pero quedó interrumpida y fue prorrogada hasta 1632, quedando este año inconclusa aunque representantes del rey y miembros de los brazos la siguieron prorrogando formalmente hasta 1638. Fue la única de Felipe III que, como su padre Felipe II, dilataba cada vez más los compromisos institucionales con Cataluña.
Sesiones de 1626 El rey juró las Constituciones de Cataluña, cosa que no había hecho desde su proclamación en 1621. De esta forma pudo sustituir a Joan Sentís i Sunyer, quien hasta este momento había sido su lugarteniente general interino en el Principado de Cataluña, puesto que el anterior virrey (Fernando Afán de Ribera) había sido rechazado por los catalanes cuando el rey pretendía delegar su juramento en él.
El rey vino acompañado de su valido, el conde-duque de Olivares, quien consideraba que la autoridad y la reputación de la monarquía de España se había deteriorado y, por tanto, proponía un plan de reformas encaminadas a reforzar el poder real y la unidad de los territorios que reinaba, con vistas a un mejor aprovechamiento de los recursos al servicio de la política exterior, especialmente a través de la Unión de Armas. En síntesis, la Unión de Armas era una aportación obligatoria de hombres y dinero por parte de los diferentes territorios en favor de la Corona.
En los meses anteriores a esta corte había tenido lugar la Corte General del Reino de Valencia en Monzón y la Corte General del Reino de Aragón en Barbastro y en ambas el plan de la Unión de Armas de Olivares había sido rechazado. Después de veintisiete años sin cortes generales, Felipe III pretendía pedir un servicio de una magnitud sin precedentes. Además, durante este periodo, la represión de los virreyes a costa de la persecución del bandolerismo había sido intenso y algunos de los nobles presentes en la Corte General habían perdido su castillo, derribado por orden de los Alburquerque o Fernando Afán de Ribera.
En las cortes generales se trataban los "temas del Principado" y los "temas del rey", por este orden. Después de veintisiete años sin poder legislar ni tener oportunidad para presentar agravios o disentimientos por parte de los asistentes, la lista era infinita. Por otro lado, tanto al rey como al conde-duque el procedimiento de las cortes catalanas les parecía lento y con demasiada capacidad de bloqueo por parte de los brazos.
Cuando llevaban más de un mes solo para la presentación, discusión y aprobación de los disentimientos, el rey fijó un término de una semana para acabar con este punto y pasar a tratar los temas suyos, es decir, el plan de la Unión de Armas. Felipe IV intentaba conseguir el objetivo de Olivares, que suponía unos 16 000 hombres pero también intentaba conseguir un excusado que el brazo eclesiástico se negaba a pagar e insistía en la imposición del quinto. En total un subsidio de 250 000 libras anuales, para un periodo de quince años. Sin embargo, el tiempo pasaba y el rey decidió marchar precipitadamente.
Esta corte y su interrupción sentaron un conflicto en las relaciones entre la Corona y Cataluña, y por tanto al fracaso de los propósitos que las habían inspirado.
Sesiones de 1632 Las sesiones de 1632 fueron la continuación de las de 1626, formando parte ambas de la misma corte general. En este caso fueron presididas, por delegación del rey, por el cardenal-infante Fernando de Austria. Se reanudaron el 18 de mayo de 1632 y se volvieron a paralizar el 8 de junio ante un disentimiento de la ciudad de Barcelona. La Corte, prorrogada desde el 24 de octubre, nunca fue clausurada.
Las anteriores sesiones de 1626 quedaron interrumpidas, sin acuerdo y lejos de aceptar la Unión de Armas propuesta por el conde-duque de Olivares. En aquella ocasión, el error de la Corona fue intentar aprobar su programa con excesiva prisa. Esta vez querían dar el tiempo que fuese necesario para decidir. Sin embargo, el rey, completamente involucrado en diversos frentes, no podía estar presente y delegó la presidencia en su hermano el cardenal-infante Fernando, lugarteniente general de Cataluña desde el 3 de mayo de 1632. Los catalanes no estaban de acuerdo con la propuesta, pero un intenso enfrentamiento de Olivares con las ciudades permitió convencer a los participantes. La investudura tuvo lugar el 18 de mayo de 1632 y Felipe III (IV de Castilla) y Olivares marcharon inmediatamente a Madrid. Además, la decisión de realizar la Corte en Barcelona le supuso a la ciudad un préstamo de 110 000 libras para los gastos del viaje real al regreso antes de acabar la Corte, para lo que se ofreció como garantía las rentas de todo el patrimonio real en Cataluña.
Las sesiones de 1626 hahían sido un diálogo para sordos, donde cada parte quería tratar sus temas: el rey con su plan de hombres y dineros para el mantenimiento de la guerra y los participantes quejándose de los abusos y continuados incumplimientos de las Constituciones y leyes por parte de los virreyes y de los privilegios de los inquisidores. De hecho, la lista de agravios y disentimientos planteados en aquel año habrían supuesto un recorte muy importante de los privilegios inquisitoriales, pero finalmente no fueron aplicados debido a la suspensión.
En esta edición, los inquisidores querían evitar que se produjese el recorte y se aliaron con el cardenal-infante para abortar cualquier intento. Sin embargo, situarse en contra de los asistentes a la Corte General no facilitaba la discusión de la propuesta de financiación. La situación internacional de España era cada vez más complicada y las finanzas cada vez peores.
Referencias
Notas
Bibliografía
Barcelona (1626 y 1632) 1626 y 1632 Categoría:España en 1626 Categoría:España en 1632 Categoría:Cataluña en el siglo XVII Categoría:Política en 1626 Categoría:Política en 1632 Categoría:Reinado de Felipe IV