La Cofradía de san Sebastián o como verdaderamente se llama Cofradía del más Noble Milanés, Capitán y Mártir san Sebastián, es una cofradía católica de la localidad de Villasandino, provincia de Burgos en Castilla y León (España). Su cometido principal es honrar a su patrón San Sebastián con una serie de actos el día de su festividad, el 20 de enero, así como visitar y acompañar a los hermanos enfermos de la cofradía durante su padecimiento y rezar por su eterno descanso en caso de fallecimiento.Libro de Actas y Reglas de la Cofradía de san Sebastián de Villasandino Por la originalidad de su vestuario y por su carácter atávico se ha convertido en una de las manifestaciones religioso-culturales más singulares de la Provincia de Burgos.

Historia La Cofradía del más Noble Milanés, Capitán y Mártir san Sebastián también conocida popularmente como Cofradía de las Capas y las Chisteras o simplemente como Cofradía de las Chisteras, por ser este el atuendo que visten sus cofrades, siguió prácticamente sin variaciones en el tiempo una regla redactada en 1829 y que a punto estuvo de hacerla desaparecerLas chisteras de Villasandino son eternas..Diario de Burgos por su estricto cumplimieto, con lo que esto hubiera supuesto de perdida para Villasandino y en general para las tradiciones y el folclore burgalés, por su singularidad y antigüedad.

El primer documento escrito en el que se menciona a la hermandad es su propio Libro de Actas fundacional. Escrito en 1829, el cual recoge las reglas por las que han de regirse los hermanos de la cofradía a solicitud de ellos mismos y que redactan los sacerdotes que en aquella época dirigían la parroquia de la localidad:

"...estando reunidos y congregados los cofrades del Mártir y defensor de la iglesia san Sebastián... dijeron que para el desempeño de su obligación y el bien estar para con Dios Nuestro Señor, los cofrades y el Santo se hacía preciso el que se estableciesen reglas..."Libro de Actas y Reglas de la Cofradía de san Sebastián de Villasandino

Si bien este es el primer documento escrito en el que se nombra a la hermandad, en el propio Libro de Actas dice que: "... cofrades que eran antes y después de nuestra sagrada revolución..." lo que hace suponer que la cofradía era anterior a la Guerra de la Independencia Española.Tradicional festividad de san Sebastián en la provincia de Burgos. Revista de Folklore

Desde entonces hasta nuestros días la cofradía no ha dejado de celebrar la fiesta de su patrón como nuestran sus dos libros de actas.

Fue a finales de los años ochenta y hasta prácticamente el año 2000 cuando la cofradía iba languideciendo principalmente por dos causas, el paulatino despoblamiento de los pequeños pueblos de Castilla y la propia regla de la cofradía la cual establece que: "la víspera del Santo... el día del santo y siguiente..."Libro de Actas y Reglas de la Cofradía de san Sebastián de Villasandino se ha de celebrar la fiesta. Siendo san Sebastián el día 20 de enero y celebrando la fiesta el día de la semana en el que cayese era difícil que muchas personas pudieran acercarse a Villasandino y menos hacerse cofrade, al coincidir la mayoría de los años San Sebastián en días laborables.

Esos años la cofradía subsistió a duras penas con siete hermanos y algunos voluntarios del propio pueblo que les acompañaban para que la procesión fuera más numerosa.

Algunos cofrades desde hacía tiempo venían reivindicando que la festividad se pasase al fin de semana si se quería salvar la fiesta y la cofradía, pero otros no estaban dispuestos a trasladar la festividad precisamente por no saltarse la regla y la tradición.

Finalmente en el año 2002 se establece que la fiesta pase al fin de semana como recoge el II Libro de Actas de la cofradía:

"Que a partir del presente año la celebración de la fiesta de la Cofradía será el sábado más próximo al día 20 de enero, acordándosé la fecha en la reunión de la festividad de los Santos Reyes".

Libros de Actas

La cofradía posee dos libros de actas en los cuales se recogen los principales acuerdos alcanzados por los hermanos en la Junta General de la cofradía, la cual se celebra el Día de Reyes.

El primer libro de actas que se encuentra algo deteriorado por el paso del tiempo, data del año 1829 y recoge las reglas por las que se rige la hermandad, así como todas las actas desde el año 1829 hasta el año 1959.

No son actas como podemos pensar al uso actual, sino más bien una serie de anotaciones que difieren mucho de unos años a otros en sus detalles y extensión. Esto es así porque el encargado de redactar el acta es al que le corresponde el cargo de Mayoral de la cofradía durante ese año y cada uno escribe lo que cree más conveniente. Pero lo que sí suelen recoger casi todas es la fecha del acta, los gastos, las incidencias que han sucedido durante ese año y los acuerdos alcanzados por los hermanos.

El segundo libro de actas recoge las actas desde el año 1959 hasta la actualidad. Faltándole dos actas, las de los años 2000 y 2001, que fueron los años en los que la cofradía estaba en plena transformación. Si bien los últimos años anteriores a estos apenas recogen información debido al declive que llevaba la cofradía. A partir del año 2002 las actas han vuelto a recoger todos los datos más relevantes del año.

Este libro segundo a fecha de 2019 es el que se sigue usando porque aún tiene hojas vacías.

Reglas de la cofradía

La Regla de la cofradía data de 1829 y está recogida en el I Libro de Actas. Pero con toda seguridad la cofradía es anterior. Simplemente se puso por escrito lo que se venía practicando por costumbre.Tradicional festividad de san Sebastián en la provincia de Burgos.Revista de folklore. Se compone de doce normas que los cofrades tienen la obligación de cumplir si alguno no quiere ser multado por su incumplimiento por el resto de hermanos.

La Regla de la cofradía establece como deben comportarse los hermanos entre ellos y cómo deben ser los oficios religiosos. Sin embargo no dice nada sobre muchos otros aspectos y prácticas que los cofrades y la cofradía han desarrollado a lo largo de los años.

Probablemente solo se escribieron en la regla los aspectos más espirituales y sociales dejando en un segundo plano los más mundanos. De entre ellos nada dice la Regla de cómo deben desarrollarse las comidas de hermandad. Ni sobre la celebración del Higuillo. Así mismo tampoco dicen nada del silencioso papel que representaban las mujeres de los cofrades en la hermandad.

La mayoría de las normas se siguen cumpliendo, pero como es lógico, algunas se han ido adaptando con el paso de los años.

Reglas del más Noble Milanés, Capitán y Mártir san Sebastián hechas a pedimento de todos los hermanos de dicha Cofradía".

"En la villa de Villasandino a veinte de enero de mil ochocientos veinte y nueve, estando reunidos y congregados los cofrades del mártir san Sebastián, presentes sus abades y hermanos de ella... se hacía preciso el que se estableciesen Reglas... y son las siguientes:

Primera: Que luego que seamos avisados por el Mayordomo por ser su obligación el avisar a los hermanos y por orden de los señores oficiales para la reunión de toda la hermandad en la casa o sala que los señores oficiales diputen y a la hora que señalen, nos hemos de presentar todos sin falta alguna no estando ausentes o empleados por la Autoridad de Justicia y pasado el término de media hora después de la señalada por los señores oficiales queremos ser castigados en un real para la luminaria o cera para el Santo.

Segunda: Estando todos congregados y sentados cada uno por su orden según antigüedad y entrada, propondrá el señor Mayoral los asuntos que tenga por conveniente y concluida su relación hablará cada uno de por sí y según toque hasta decidir el punto y esto será con palabras formales, sin alterarse ni levantar la voz, no se tratarán tú por tú uno a otro, y si sucediese en contrario se le reprenderá sus excesos por los señores oficiales y no tomando los consejos saludables de estos, se le castigará por primera vez con media libra de cera y si reincidiese se le despedirá de la Cofradía.

Tercera: Que la Junta General se ha de celebrar el día de los Santos Reyes por considerarse que desde este día hasta el día del Santo hay el tiempo suficiente para prevenir y acomodar las cosas que se dispongan en el día de la Junta y el que faltare paga dos reales.

Cuarta: La víspera del Santo nos hemos de reunir todos en la casa que los señores oficiales disputen, donde saldremos con nuestros hábitos decentes, vela y saeta, en dos bandas y por su antigüedad y entrada y en medio se llevarán colocados a los señores Abades hasta la iglesia de la Villa; concluidas las vísperas se cantará un recorderis por los hermanos difuntos, el que se meterá en cuenta; concluidos los oficios divinos y usando la misma ceremonia, a la vuelta se entrará en el Hospital de la Purísima Concepción y en él se rezarán en coro dos paternosteres con sus avemarías y glorias patris y una salve a María Santísima. Usando igual circunstancia el día del Santo y el siguiente.

Quinta: Que los cuatro cofrades más modernos tienen obligación de llevar al Santo antes de la misa Mayor a la iglesia de Barriuso con su caja o tambor delante y lo mismo ejecutarán en la procesión general desde Barriuso a la Villa; y por su trabajo se les pasará el desayuno que les dará el Mayordomo.

Sexta: En el día siguiente, a la misa de Seteno asistirán todos con su vela y saeta; concluidos los divinos oficios nos regresaremos a la casa del Mayordomo a donde se formará la cuenta y se entregará al Mayordomo que haya de seguir en el siguiente año los alcances que resulten a su favor en el preciso término de veinte y cuatro horas y pasado dicho término queremos sea ejecutado el Mayordomo que sea, y al mismo tiempo se le ha de entregar la cera que haya en la Cofradía.

Séptima: Si algún hermano enfermase y sea preciso darle el deático divino, verificado que sea le hemos de visitar de dos en dos, y si la enfermedad fuese gravosa que no permita la entrada de todos los hermanos, le visitara el señor Mayoral y Mayordomo a nombre de todos los hermanos y si su Divina Majestad fuese servido de llevarle de esta vida a la eterna, hemos de asistir todos al entierro y misa; y el que no esté en el pueblo pondrá persona que ocupe su lugar y llevará su luz; hemos de rezar siete padrenuestros con siete avemarías y siete glorias patris aplicados por el ánima del hermano o hermana que falleciese; y en seguida hemos de poner en poder del señor o señores Abades cuatro reales cada uno de los hermanos y hermanas viudas limosna de una misa en el preciso término del mes de su fallecimiento y pasado el mes y no habiendo cumplido con la limosna mencionada queremos ser castigados en media libra de cera, la que se aplicará al cargo del Mayordomo y el señor Mayoral llevará el cuidado de apuntarlo en el libro de su Mayordomo para que de este modo se sepa lo que entra en su poder.

Octava: El número de cofrades no ha de pasar de veinte y cuatro, y el que ha de entrar no ha de tener cuarenta años y pagará por su entrada doce reales y diez por su mujer, los que entregará en el mismo día que se le admita; para que de este modo y a presencia de todos los hermanos se le haga cargo al novicio de las reglas y cargos de la Cofradía; y preguntándole después de leídos si con las mismas obligaciones es gustoso seguir la bandera y hermandad; y respondiendo que sí, se le asentará en el libro de la Cofradía; y al Mayordomo se le hará cargo de la entrada.

Nona: Avisados que seamos para la misa de salud de cualquier hermano o hermana hemos de asistir con nuestra vela y por el que no esté en el pueblo, ha de poner persona que ocupe su lugar y lleve su luz; y no verificándose por el asiento de la tabla, queremos ser castigados en dos reales para la luminaria del Santo.